EL DISCURSO DE SARAH PALIN EN NASHVILLE (O SÍ, SÍ, SÍ, ¡PALIN 2012!)

09/02/2010

 

Tenía que suceder. Después de tanto tiempo observándose atentamente el uno al otro, el movimiento Tea Party y Sarah Palin han decidido unir sus fuerzas y emprender juntos el camino hacia las elecciones de 2012 con una parada previa el próximo mes de noviembre con ocasión de las elecciones del midterm. El terror se ha adueñado de las filas demócratas por más que estos pretendan disimularlo con sus habituales bobadas. Y lo mejor del caso es que entre las filas republicanas, tan rebosantes de RINO, también se oyen expresiones de temor ante el anuncio de Sarah de que va a apoyar a los candidatos que estime oportunos y no a los que le diga el partido. Más de uno se ve ya en el trance de tener que poner al día su currículo por lo que pueda pasar. Recuerden bien esta fecha: 6 de febrero de 2010. Porque con el tiempo todos nosotros la recordaremos como el día en que Sarah Palin renovó ante el pueblo estadounidense y, por extensión, ante todos los amantes de la libertad de todo el mundo, aquel compromiso que adquirió voluntariamente durante la pasada convención republicana de 2008 de ser nuestra abanderada en nuestra lucha por un gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo. Sarah ha vuelto y esta vez nada la detendrá. Ella nos llama a su lado. ¿Quién puede ignorar esa llamada? Aquí estamos, Sarah. Te esperábamos. Estamos contigo.

Hay que ver lo que les escuece a los demócratas la incapacidad congénita del presidente de Estados Unidos para hilvanar tres frases seguidas sin ayuda y no padecer un colapso nervioso por el esfuerzo. Pero qué se puede esperar de alguien que necesita de su teleprompter para dirigirse a una clase de niños de 6º de Primaria (véanlo aquí). Muertos de celos, los demócratas andan ahora reprochando a Sarah Palin que llevara anotadas en la mano unas pocas palabras para ayudarse en su discurso del sábado pasado. En concreto, son seis palabras: “Energy”, “Budget”, “Taxes” y “Lift America’s spirits”, como se puede ver en la imagen de arriba. Bueno, si resulta que Sarah por tener que anotarse seis palabras de un discurso de más de 5.000 es burra, ya me dirán ustedes lo que es el presidente.

Por cierto, que la mejor respuesta a esta bobada de los demócratas la tuvo la propia Sarah Palin cuando, al día siguiente, participó en un rally de apoyo a la reelección del gobernador de Texas, Rick Perry (Go, Rick, go!). Consciente de que los de los medios de comunicación iban a estar pendientes de su mano, vean lo que se escribió esta vez: “Hi, mom!” La versión educada del “tonto quien lo lea”. ¡Ja, ja, ja!

Y como que lo prometido es deuda, aquí tienen mi (mala) traducción del discurso de Sarah Palin. Histórico discurso, creo yo. Pueden verlo íntegramente aquí abajo. De verdad que merece la pena.

 

DISCURSO DE SARAH PALIN EN LA 1ª CONVENCIÓN NACIONAL  DEL MOVIMIENTO TEA PARTY
Nashville (Tennessee), 6 de febrero de 2010

[COMIENZO DEL DISCURSO]

[APLAUSOS]

Muchas gracias. Gracias.

[APLAUSOS]

Muchas gracias. Dios les bendiga.

[APLAUSOS]

Gracias. Muchas gracias.

[APLAUSOS]

Estoy tan orgullosa de ser estadounidense.

[APLAUSOS]

Muchas gracias por estar aquí esta noche.

[APLAUSOS]

¿Les gusta su libertad? Si aman su libertad, piensen en ello. ¿Alguno de ustedes ha servido de uniforme, antes o ahora? Levante la mano. Vamos a darles las gracias por nuestra libertad. Dios les bendiga, muchachos. Les saludamos. Les honramos. Gracias.

[APLAUSOS]

Estoy tan orgullosa de ser estadounidense. Gracias. ¡Caray! Gracias. Feliz cumpleaños, Ronald Reagan.

[APLAUSOS]

Bueno, una especial bienvenida a los espectadores la C-SPAN. Ustedes pueden no ser bienvenidos a esas negociaciones sobre la atención de la salud, pero tienen una invitación al Tea Party.

[APLAUSOS]

Muy contenta de estar aquí, en Tennessee, el estado voluntario. Es el hogar de la buena música country y una buena barbacoa sureña, y es genial el estar en la convención del Tea Party. Supongo que aquí hay un poco de té dulce del sur. En Alaska tenemos una versión más pequeña de la fiesta del té allí arriba. Y lo llamamos té helado.

[RISAS]

Y yo soy una gran partidaria de este movimiento. Creo que en este movimiento. Tengo muchos amigos y familiares en los 48 de abajo que asisten a estos actos en todo el país, y el hecho de saber que éste es el movimiento y que Estados Unidos está listo para otra revolución y que ustedes son parte de ello.

[APLAUSOS]

Espero poder asistir a más actos Tea Party en el futuro próximo. Es tan inspirador ver a personas reales, no a políticos…

[RISAS]

… ni a los profesionales de la política y salir y ponerse de pie y hablar por el sentido común, por los principios conservadores.

Y hoy quiero comenzar con una nota especial para el más reciente senador de Estados Unidos. Gracias a usted, Scott Brown.

[APLAUSOS]

Ahora bien, en muchos aspectos, Scott Brown representa lo más hermoso de este movimiento. Era sólo un tipo con una camioneta y la pasión de servir a nuestro país. Miró a su alrededor y vio que las cosas no estaban del todo bien en Washington por lo que se levantó y decidió que iba hacer su parte para poner a nuestro gobierno de nuevo al lado de la gente. Le echó valor y le costó un montón de trabajo duro, pero con el apoyo popular, Scott Brown llegó a la meta. Ha sido tan interesante ver ahora las consecuencias del grito de revolución de Massachusetts a cabo la revolución.

La Casa Blanca culpa al candidato. Su candidato. Y Nancy Pelosi, ella culpó a los demócratas del Senado. Y Rahm Emanuel, él criticó a un encuestador.

[RISAS]

Y una vez más, el presidente Obama encontró alguna manera de culpar de todo esto a George Bush.

[RISAS]

Ya saben, considerando la razón por la que los conservadores barren en las elecciones es hora de que dejen de culpar a los demás. Cuando uno va cero a tres, es mejor dejar de sermonear y empezar a escuchar.

[APLAUSOS]

El único lugar en el que la izquierda no ha hecho recaer la culpa está en su agenda. Así que un consejo para nuestros amigos a ese lado del pasillo. Ahí es donde tenéis que mirar porque eso es lo que os metió en este lío. La agenda Obama / Pelosi / Reid nos dejará con menos seguridad, más en deuda y bajo la férula de un gran gobierno. Eso está fuera de perspectiva y fuera de fechas. Y si Scott Brown es un indicador, se le está acabando el tiempo.

[RISAS]

Porque desde Virginia hasta Nueva Jersey y hasta Massachusetts, los votantes están enviando un mensaje por toda la costa oriental y en buenos lugares como Nevada y Connecticut y Colorado, Michigan, Dakota del Norte, que tienen a la izquierda liberal, ese establishment está espantado.

El mensaje de fondo es éste. Ha pasado ya un año. Son dueños de esto ahora y los votantes van a pedirles cuentas. Porque aquí, en las ciudades y en los pueblos por todo este gran país sabemos que tenemos grandes problemas que resolver. Nos hemos cansado ya de mirar hacia atrás. Queremos mirar hacia adelante y, desde aquí, amigos míos, el futuro se ve muy bien. Se ve muy bien. Porque si hay esperanza en Massachusetts, hay esperanza en todas partes.

[RISAS]

La victoria de Brown es emocionante y es un signo de más cosas buenas por venir. Un montón de grandes candidatos conservadores con sentido común van a ponerlo todo en cuestión en 2010. Este año, va a haber primarias difíciles. Y creo que eso es bueno. La competencia en estas primarias es bueno. La competencia nos hace trabajar más y ser más eficientes y producir más. Espero que saldrán fuera y trabajaran duro para los candidatos que reflejen sus valores, sus prioridades, porque a pesar de lo que los expertos quieren que piensen, las primarias disputadas no son una guerra civil. Son la democracia en acción y eso es hermoso.

[APLAUSOS]

Yo fui el resultado de unas disputadas primarias a gobernador. Me enfrenté a cinco tipos en el partido y pusimos nuestras ideas y nuestra experiencia allí sobre la mesa de debate. Y entonces dejamos, por supuesto, que los votantes decidieran. Este es un proceso saludable. Y da a los estadounidenses el tipo de liderazgo que quieren y que merecen. Y así en 2010, me descubro ante cualquiera que tenga el coraje de saltar al ring y permitir que ganen las mejores ideas y candidatos.

Pero mientras esperamos a que den a los candidatos que elijan su mejor esfuerzo, por favor entiendan que son humanos. No hay un candidato perfecto. Y van a decepcionarles de vez en cuando. Y cuando lo hagan, déjenselo saber, pero no se desanimen y se sienten porque las apuestas son demasiado altas. Lo que está en juego ahora mismo es demasiado importante y su voz es demasiado importante, así que trabajen duro por estos candidatos, pero pongan su fe en las ideas.

Y con ese espíritu, les advierto contra el permitir que este movimiento sea definido por cualquier líder o político. El movimiento Tea Party no es una operación de arriba abajo. Es una llamada popular a la acción que está forzando a ambos partidos a cambiar la manera en que llevan su negocio y eso es hermoso.

[RISAS]

Se trata de la gente. Se trata de la gente. Y es más grande que cualquier rey o reina de un Tea Party. Y es mucho más grande que cualquier tipo carismático con un teleprompter.

[RISAS]

El alma de este movimiento es el pueblo, los estadounidenses corrientes, que cultivan nuestros alimentos y llevan nuestros pequeños negocios, que enseñan a nuestros hijos y luchar en nuestras guerras. Son gente en pequeños pueblos y ciudades de toda esta gran nación que vio lo que estaba pasando y que se preocuparon y se involucraron. Al igual que ustedes, ellos van a las reuniones del ayuntamiento y escriben artículos de opinión. Se presentan como candidatos a cargos locales. Todos ustedes tienen la valentía de levantarse y hablar alto. Ustedes tienen una visión del futuro, una que valora los principios conservadores y las soluciones de sentido común. Y si esto suena como usted, entonces usted probablemente también se sienta un poco desanimado por lo que ve en Washington, DC

Ahora, en las últimas semanas, muchos de nosotros nos hemos sentido aún más incómodos sobre el enfoque de nuestra administración para la seguridad nacional, el papel más importante atribuido a nuestro gobierno federal.

[APLAUSOS]

Permítanme decir también que no es politizar nuestra seguridad el hablar de nuestras preocupaciones porque los estadounidenses merecen saber la verdad sobre las amenazas que enfrentamos y lo que el gobierno está o no está haciendo al respecto. Así que vamos a hablar de ellas. Nuevos términos utilizados como “operación de emergencia en el extranjero” en lugar de la palabra “guerra”. Eso refleja una visión del mundo que está fuera de la realidad con el enemigo al que nos enfrentamos. No podemos ignorar esta amenaza. Una cosa es llamar a un aumento de sueldo un puesto de trabajo creado o salvado. Otra muy distinta es llamar a la devastación que un suicida homicida puede infligir un “desastre provocado por el hombre”. Yo sólo digo, vamos, Washington, de entre todos los sitios, la seguridad nacional, es el sitio donde tienes que llamar a las cosas como son.

[APLAUSOS]

Y con ese espíritu, con ese espíritu, deberíamos reconocer que, el día de Navidad, el sistema no funcionó. Abdulmutallab pasó a través de la seguridad del aeropuerto con una bomba y se embarcó en un vuelo infernal para matar a pasajeros inocentes. Este terrorista se entrenó en Yemen con Al Qaeda. Su visado americano no fue revocada hasta después de que tratara de matar a cientos de pasajeros. El día de Navidad, la única cosa que detuvo a este terrorista fue la ciega suerte y los valientes pasajeros. Fue un milagro de Navidad. Y ésa no es la forma en que el sistema se supone que funciona.

[APLAUSOS]

Lo que siguió fue igualmente preocupante después de su captura. Fue interrogado durante sólo 50 minutos. Tenemos una opción en la forma de hacer esto. La elección fue preguntarle durante sólo 50 minutos y luego leerle sus derechos. La administración dice que no hay ventajas o desventajas en tratar a los terroristas como civiles acusados de delitos penales. Pero muchos de nosotros osamos discrepar. Por ejemplo, hay preguntas que nos hubiera gustado que este terrorista extranjero hubiera respondido antes de que fuera asistido por un abogado e invocara nuestro derecho constitucional estadounidense a permanecer en silencio.

[APLAUSOS]

Nuestros derechos constitucionales estadounidenses.

[APLAUSOS]

Nuestros derechos que usted, señor, luchó y estuvo dispuesto a morir por protegerlos en nuestra Constitución.

[APLAUSOS]

Los derechos por los que mi hijo, como soldado de infantería del Ejército de Estados Unidos, está dispuesto a morir. La protección prevista, gracias a usted, señor, vamos a concedérsela a un terrorista que odia nuestra Constitución y trata de destruir a nuestra Constitución y a nuestro país. Esto no tiene sentido porque tenemos una elección en la forma en que vamos a tratar con los terroristas. No tenemos que seguir ese camino. Hay preguntas que nos hubiera gustado que respondiera antes de que fuera asistido por un abogado, como dónde exactamente fue entrenado y por quién. Usted está presumiendo de todos esos otros terroristas como usted, ¿quiénes son? ¿Cuándo y dónde intentarán atacar la próxima vez?

Los acontecimientos que envuelven la trama del día de Navidad reflejan el tipo de pensamiento que llevó al 11-S. La amenaza de entonces, cuando el “USS Cole” fue atacado, nuestras embajadas fueron atacadas, fue tratada como una ola internacional de crímenes, no como un acto de guerra. Estamos viendo esa forma de pensar de nuevo instalándose en Washington otra vez. Eso me da miedo por mis hijos, por sus hijos. El tratamiento de esta cuestión como una mera aplicación de la ley pone a nuestro país en gran riesgo debido a que no es cómo los extremistas islámicos radicales ven todo esto. Ellos saben que estamos en guerra. Para ganar esa guerra, necesitamos un comandante en jefe, no un catedrático de Derecho de pie en el atril.

[APLAUSOS]

Es el mismo tipo de pensamiento erróneo que es visto en todas las decisiones de política exterior de la administración. Nuestro presidente pasó un año acercándose a regímenes hostiles, escribiendo cartas personales a dictadores peligrosos y pidiendo disculpas por Estados Unidos ¿y qué tenemos que mostrar a eso? Esto es lo que tenemos que mostrar. Corea del Norte prueba armas nucleares de largo alcance y misiles balísticos. Israel, un amigo y un aliado fundamental, ahora se cuestiona la fuerza de nuestro apoyo. Los planes para un sistema de defensa antimisiles en Europa han sido desguazados. Las relaciones con China y Rusia no son mejores y las relaciones con Japón, ese aliado clave de Asia, están en el peor estado en años. Y en todo el mundo, las personas que buscan la libertad de los regímenes opresivos se preguntan si Estados Unidos ese todavía ese faro de esperanza para su causa. La administración corta el apoyo para los programas democráticos. Y cuando el presidente no ha sido claro, me pregunto ¿dónde está su claridad y la fuerte voz de apoyo a los iraníes que están arriesgándolo todo en su oposición a Ahmadinejad?

[APLAUSOS]

Basta con esa corta lista, esa corta lista. Y ustedes saben, no es de extrañar que nuestro presidente sólo dedicara el  9% de su discurso  sobre el Estado de la Unión a discutir la seguridad nacional, la política exterior, porque no hay una gran cantidad de victorias de las que pudiera hablar esa noche. Y esa es una lista corta. Hay tantos desafíos frente a nosotros. Y puede parecer abrumador. Pero a pesar de estos retos, tenemos la esperanza de que podemos cambiar las cosas en la dirección correcta, pero va a exigir que la administración cambie de rumbo. Necesitamos una política exterior que distinga a los amigos de Estados Unidos de sus enemigos y reconozca la verdadera naturaleza de las amenazas que enfrentamos.

[APLAUSOS]

Necesitamos una fuerte defensa nacional. Creo que estarán de acuerdo conmigo. Como Reagan solía hablar de la paz mediante la fortaleza. En ese sentido, aplaudo al presidente por seguir al menos una parte de las recomendaciones hechas por nuestros comandantes en el terreno y enviar algunos refuerzos más a Afganistán. Ahora, sin embargo, él, nosotros, debe dedicar menos tiempo a cortejar a nuestros adversarios y trabajar con nuestros aliados. Y tenemos que construir coaliciones capaces de enfrentarse a regímenes peligrosos como Irán y Corea del Norte. Es hora de algo más que sólo hablar. Soy igual que ustedes, probablemente tan cansada del bla-bla-bla.

[APLAUSOS]

Cansada de oír la conversación.

[APLAUSOS]

Es hora de algunas medidas duras como las sanciones contra Irán. Y en los lugares del mundo donde la gente está forzada y oprimida y están luchando por la libertad, Estados Unidos deben permanecer con ellos. Necesitamos una política exterior clara de que estamos con el pueblo y para la democracia, una que refleje nuestros valores y nuestros intereses. Y es en nuestro mejor interés porque las democracias no se hacen la guerra unas a otras. Ellas pueden resolver sus diferencias pacíficamente.

La lección del año pasado es esta. La política exterior no puede ser manejada a través de la política de la personalidad. Y nuestro presidente haría bien en tomar nota de una observación que John F. Kennedy hizo una vez que estuvo en el cargo, de que todos los problemas del mundo no son culpa de su predecesor.

[APLAUSOS]

Los problemas que afrontamos en el mundo real requieren soluciones reales y es mejor llegar a ellas porque los riesgos que plantean son grandes y graves. Sin embargo, como dijo Barry Goldwater, podemos ser conquistados por las bombas, pero también podemos ser conquistados por la negligencia, haciendo caso omiso de nuestra Constitución y no teniendo en cuenta los principios del gobierno limitado. Y en el último año, sus palabras suenan verdaderas. Washington ha sustituido la irresponsabilidad privada con la irresponsabilidad pública. La lista de empresas e industrias que el gobierno está desplazando y rescatando y asumiendo el control sigue creciendo. En primer lugar, fueron los bancos, compañías hipotecarias, instituciones financieras; a continuación, los fabricantes de automóviles. Pronto, si acabaran lográndolo, la atención de la salud, los préstamos estudiantiles. Hoy en día, en las palabras del Congresista Paul Ryan, los 700.000 millones del rescate bancario se han metamorfoseado en capitalismo de compinches de la peor especie. Se está convirtiendo en un fondo para sobornos para los amigos favoritos del Departamento del Tesoro, tal y como habíamos sido advertidos. Mientras que la gente normal busca puestos de trabajo, la gente de Wall Street está recogiendo miles de millones en bonos de su rescate. Entre las 17 empresas que han recibido su dinero de rescate, el 92% de los ejecutivos superiores y directores todavía tienen sus buenos trabajos. Y los estadounidenses corrientes se están preguntando, ¿dónde están las consecuencias para ellos de haber ayudado a meternos en la peor situación económica desde la Gran Depresión? ¿Dónde están las consecuencias?

[APLAUSOS]

 Cuando Washington aprobó una ley de estímulo de 787.000 millones de dólares estábamos nerviosos, ya que acababan de gastarse 700.000 millones para rescatar a Wall Street. A escala estatal, como gobernadora, sabíamos que mucho de ese dinero llegaba con “regalos” añadidos. El gobierno federal iba a tener más control sobre nuestros estados. Iban a dejar de respetar la Décima Enmienda de nuestra Constitución, esencialmente sobornándonos. Toma este dinero federal y entonces vamos a poder mandar un poco más sobre ti. Me uní a otros gobernadores conservadores de todo el país en el rechazo de algunos de esos dólares. Los legisladores…

[APLAUSOS]

Resultó ser, sin embargo, que no había nada que aplaudir porque los legisladores estaban amenazando con demandas si los gobernadores no tomábamos el dinero. Y veté algunos de los fondos que sabía que no podíamos mantener los programas que íbamos a pagar con esos préstamos, con mero dinero impreso, dólares creados de la nada, pero las demandas eran la amenaza. Incluso en Alaska, en una legislatura controlada por los republicanos, mi veto fue anulado y el dinero invertido en esos estados. Y creo que vamos a ver esa obra en nuestros estados. El gobierno federal tomará más control sobre las personas que viven en nuestros estados.

Ahora entiendo el querer creer que se trata de dinero gratis y para algunos, supongo, es difícil decirle a la gente “no” en tiempos difíciles. Además, recuerdan la promesa de  nuestra administración de que serían buenos administradores del dinero de los contribuyentes. ¿La recuerdans? ¿La recuerda, vicepresidente Biden? Él fue puesto a cargo de un esfuerzo duro, de supervisión sin precedentes. Así es como fue presentado. ¿Saben por qué? Porque nadie se mete con Joe.

[RISAS]

Ahora, todo esto era parte de esa esperanza y cambio y transparencia. Y ahora, un año más tarde, tengo que preguntar a los partidarios de todo eso, ¿cómo les va con todo eso del cambio-esperanza a ustedes?

[RISAS]

Miren, traté de echarr un vistazo a lo de la transparencia, pero las reuniones de Joe con la transparencia y la rendición de cuentas estaban cerradas al público.

[RISAS]

Sí. Celebraron una reunión a puerta cerrada sobre la transparencia.

[RISAS]

Así que no estoy segura de que nadie se meta con Joe. Pero aquí está lo que yo sé. Una gran cantidad del dinero del estímulo ha acabado en algunos lugares bastante extraños, incluyendo los distritos que ni siquiera existían.

[RISAS]

Y los programas que realmente no tienen mucho que ver con estimular la economía. Casi 6 millones de dólares fueron  concedidos a un encuestador demócrata que ya había hecho millones durante las primarias demócratas a la presidencia. Casi 10 millones se gastaron en actualizar el sitio web del estímulo. Y un estado incluso se gastó un millón de pavos para poner carteles que anunciaban que estaban gastando el dinero federal del estímulo o, como alguien dijo, se trata de un esfuerzo de 1 millón para decirle que están gastando su dinero.

[RISAS]

Y no crearon ni un sólo puesto de trabajo.

Esos usos de los fondos de estímulo no suenan exactamente como nos habían prometido. Sólo suenan a despilfarro y, en el caso de los carteles, a una especie de ridículo. Todo ese estímulo. Yo no se ustedes, pero viendo los cheques emitidos para proyectos particulares de los congresistas y los de la Casa Blanca, ¿se sintieron ustedes muy estimulados?

[RISAS]

Y entonces resulta que Washington puso el precio equivocado. Todos estos proyectos y programas, cuestan decenas y decenas de miles de millones más que se nos dijo. Ahora se acerca a los 860.000 millones de dólares. Añadan a eso el hecho de que la Casa Blanca ni siquiera nos puede decir cuántos empleos se crearon realmente. Dependiendo de a quién se pregunte, es cualquier cifra entre miles de personas a los dos millones.

Sin embargo, de un número del que sí estamos seguros es el número de desempleados. Que es del 9,7%, muy por encima de la marca de un 8% que se nos prometió que nuestro paquete de estímulo iba a evitar. Y el desempleo es ahora – ahora el subempleo es del 16,5%. Tenemos a todas estas personas que acaban de darse por vencidas ahora mismo y que ni siquiera se inscriben en algunos de estos programas. Difícil contarlos.

Amigos, no voy a entrar en todo ello esta noche, pero la lista de promesas incumplidas es larga. El candidato Obama prometió poner fin a las puertas cerradas, los “dulces” acuerdos y contratos sin licitación de una vez por todas, pero el mes pasado su gobierno otorgó un contrato sin licitación de 25 millones de dólares a un donante demócrata. ¿Es eso esperanza? Nanay. No es la esperanza.

[RISAS]

Ésa es la misma canción, al misma canción de Washington, DC. Y en vez de cambiar la forma en que Washington hace las cosas, hemos obtenido el soborno Cornhusker y la Louisiana Purchase y millones de beneficios fiscales para los deseos de los jefes sindicales. La prometida prohibición a los cabilderos en esta nueva administración, entregó exenciones a diestro y siniestro, y hay más de 40 ex cabilderos que ahora trabajan en los niveles superiores en esta administración. Y en estos días, la mayoría de los miembros del Congreso no llegan a leer el proyecto de ley antes de tener que votar sobre él, y mucho menos las promesas de que un proyecto de ley no se convirtirá en ley antes de que todos tuvieran cinco días para revisarlo online .

Por lo tanto, ver, es fácil entender por qué los estadounidenses están sacudiendo la cabeza cuando Washington ha roto la confianza con la gente de que esos políticos están allí para servir. Nos estamos ahogando en la deuda nacional y muchos de nosotros hemos tenido suficiente. Ahora, los principios fundamentales en todo esto, es fácil de entender. Es realmente como si yo mismo creyera que a DC le encantaría creer que todo esto está muy por encima de nosotros. Alguien en Tennessee, alguien allá arriba, en Alaska, que nunca entenderá de qué estamos hablando aquí en Washington, DC. No, todo esto es algo bastante simple. Cuando nuestras familias, cuando nuestras pequeñas empresas, empiecen a tener números rojos, ¿qué hacemos? Nos apretarse el cinturón y recortarmos el presupuesto. Eso es lo que enseñamos a nuestros hijos, a vivir dentro de nuestras posibilidades. Eso es lo que Todd y yo hacemos cuando tenemos que pagar la nómina, comprar nuevos equipos para nuestro negocio de pesca. Tenemos que prever para el futuro, cumplir con un presupuesto.

Pero en Washington, ¿por qué es exactamente lo contrario de eso? Esta semana, se presentó algo rompedor, un pasmoso presupuesto federal de 3,8 billones de dólares y continúan pidiendo prestado y continuan imprimiendo dólares y continúan haciéndonos más y más dependientes de países extranjeros y continuan dando pasos hacia la insolvencia. Ahora lo que están haciendo al proponer estos grandes programas nuevos con etiquetas de precio gigantes, que está pegando a nuestros hijos con el proyecto de ley. Y eso es inmoral. Eso es robo generacional. Estamos robando las oportunidades de nuestros hijos.

Y los amantes de la libertad en todo el país deben ser conscientes de eso nos hace más dependientes de otros países, nos hace menos seguros. Eso nos hace menos libres y y eso debería alarmarnos. Así, amigos, con todos estos serios desafíos por delante, tenemos la creación de empleo privado que tiene que tener lugar y los problemas económicos y la atención de la salud, la guerra contra el terror.

Pero como dice el refrán, si no puedes montar dos caballos a la vez, no deberías estar en el circo. Así que he aquí algunos consejos para aquellos que en Washington, DC que quieren brillar en el espectáculo más grande sobre la tierra. Demasiado a menudo, cuando los grandes gobiernos y las grandes empresas se reúnen y se impone el amiguismo, bien, eso beneficia a los participantes pero no a los estadounidenses normales. La administración y el Congreso deberían hacer lo que hicimos allá en Alaska, cuando los “buenos chicos de siempre” comenzaron a cerrar tratos a escondidas que beneficiaban a las grandes petroleras y no los ciudadanos del estado. Y los ciudadanos del estado entonces, los alasqueños, nos reunimos y pusimos de nuevo al gobierno del lado de la gente. Y muchas de las grandes cabezas empezaron a meterse en problemas y algunas de las grandes cabezas terminaron yendo a la cárcel por sus tratos cerrados a escondidas.

Nuestro gobierno debe adoptar una agenda pro-mercado que no elija a los ganadores y a los perdedores sino que invite a la competencia y que iguale el campo de juego para todos. Washington tiene que llegar a todos los niveles, reducir los impuestos a las pequeñas empresas para que nuestras mamás y papás puedan reinvertir y contratar a personas para que nuestras empresas puedan prosperar. Deberían apoyar la competencia, apoyar la innovación, premiar el trabajo duro.

Y debería hacer todo lo posible para asegurarse de que el juego es justo sin la influencia corrupta. Y entonces tienen que sacar al gobierno del camino. Si pudieran hacer esto, si pudieran hacer esto, nuestra economía resucitaría y, por ejemplo, sobre el cuidado de la salud, necesitamos soluciones bipartidistas para ayudar a las familias y no subir los impuestos. ¿Recuerdan aquel botón de reinicio rojo que los Estados Unidos a través de la secretaria Clinton dio a Putin? ¿Lo recuerdan? Creo que deberíamos pedirles que nos lo devolvieran y dárselo al Congreso. Y decirle que no, que empiece desde el principio con esee plan de atención de la salud y aprueben reformas con sentido, orientadas al mercado que incorporen algunos pasos simples que tienen un amplio apoyo. Las mejores ideas, no tratos hechos a oscuras sino compras de seguros a través de líneas estatales y la reforma de los pleitos por negligencia de las que ya hemos hablado.

Esas cosas que son medidas de sentido común hacia la reforma que la Casa Blanca y los líderes en el lado de los demócratas del Congreso, que no quieren tener en cuenta. Por lo que hace pensar, ¿cuál es realmente su motivación? ¿Cuál es su intención si no se consideran siquiera estas medidas de sentido común, con amplio apoyo social que funcionarían? Y para crear puestos de trabajo. Washington debería reactivar los proyectos de energía. Dije durante la campaña y lo voy a decir ahora, necesitamos enfocarnos más en la política energética. Eso significa el desarrollo de recursos convencionales probados y el apoyo a la energía nuclear. Y yo estaba agradecida de que el presidente, al menos, mencionara la energía nuclear en su Estado de la Unión.

Pero, de nuevo, necesitamos más que palabras. Necesitamos un plan para convertir este objetivo en una realidad y de la forma en que puede allanar el camino para proyectos que crearán puestos de trabajo, los que son creadores de empleos reales y suministran energía libre de carbono. Y mientras estamos en ello, vamos a acelerar la reglamentación y la concesión de permisos y legalizar los procesos de perforación mar adentro.

En vez de pagar miles de millones de dólares, cientos de miles de millones de dólares que ahora están siendo enviados a regímenes extranjeros, deberíamos perforar aquí y ahora de perforación en lugar de confiar en ellos para desarrollar sus recursos para nosotros. Entonces, ¿qué tenemos que hacer es acabar con el plan de cap-and-tax, esa política va a matar a puestos de trabajo y va a pasar la carga de pagar por ello a nuestras familias trabajadoras.

Y, por último, si vamos a tomar en serio la austeridad fiscal, entonces tenemos que hacer que Washington sea el primero. Después de ponernos en el camino de cuadruplicar el déficit, la propuesta de congelar el gasto, tal vez es un comienzo, pero ciertamente no es suficiente. Como el senador John Thune dijo, es como poner una tirita en una herida autoinfligida por arma de fuego.

Tenemos que ir más allá. Reducir el gasto. No limitarnos simplemente a frenar una ola de gastos y tenemos que acabar con los planes para un segundo estímulo cuando del primero todavía no se ha medido su éxito siquiera. Mata a los planes para el segundo estímulo y ser conscientes de que ahora que el segundo estímulo se conoce como un proyecto de ley de empleo. Ahora bien, estas no son las únicas vías para frenar el gasto y solas no van a ser suficientes, no van a ser suficientes para hacer frente a la locura de la deuda y el déficit a los que nos enfrentamos. Pero son una buena forma de empezar y para demostrar que somos serios acerca de poner nuestra finanzas en orden.

Ahora, como muchos de ustedes tal vez, he pasado el último año pensando en cómo servir mejor. ¿Cómo puedo ayudar a nuestro país? ¿Cómo puedo asegurarme de que yo, que usted, que estamos en una posición de que nadie sea capaz de tener éxito? Cuando tratan de decirnos que nos sentemos y nos callemos, ¿cómo podemos servir mejor? En 2008, tuve el honor de verdad de toda una vida, el honor de toda una vida, presentándome al lado de John McCain. Lo miro como un héroe estadounidense. Y casi 60 millones de americanos votaron por nosotros. Votaron para las cosas que estamos hablando esta noche. Impuestos más bajos, gobierno más pequeño, transparencia, independencia energética y seguridad nacional fuerte. Y mientras que no, nuestros votos no nos llevaron al triunfo, eran todavía una llamada a servir a nuestro país. Esos votantes querían que siguiéramos luchando y querían soluciones de sentido común conservador y querían que siguiéramos debatiendo. Y cada uno de nosotros que estamos hoy aquí somos la prueba viviente de que no necesitan una oficina o un cargo para cambiar las cosas y no necesita un líder proclamado como si todos fuéramos sólo un montón de ovejas y estuviéramos buscando un líder para el progreso de este movimiento.

Eso es por lo que estamos luchando. Es por lo que estamos peleando. Es lo que creemos y eso es de lo que este movimiento se trata. Cuando la gente está dispuesta a reunirse a mitad de camino y luchar por soluciones de sentido común y de valores, entonces queremos trabajar con ellos. Y con ese espíritu, aplaudo a los independientes y a los demócratas como Bart Stupak que se mantuvo firme frente a duras presiones partidistas y quería proteger la santidad de la vida y los derechos de los pronto a nacer. Le aplaudo por ello.

Cuando podamos trabajar juntos, lo haremos. Pero cuando el trabajo de Washington viole nuestras conciencias y cuando el trabajo y el esfuerzo de Washington, DC, viole nuestra Constitución, entonces nos pondremos en pie y seremos contados. Debido a que somos la oposición leal. Y tenemos una visión para el futuro de nuestro país y es una visión anclada en verdades puestas a prueba por el tiempo.

Que el gobierno que gobierna menos, gobierna mejor. Y que la Constitución prevé la mejor hoja de ruta hacia una unión más perfecta. Y que sólo un gobierno limitado puede expandir la prosperidad y oportunidad para todos y que la libertad es un derecho dado por Dios y por el que merece la pena luchar. Dios les bendiga. Y que los mejores de Estados Unidos, nuestros hombres y mujeres de uniforme, son una fuerza para el bien de todo el mundo y que no tenemos nada de qué disculparnos.

Estas son verdades perdurables y estas verdades perdurables se han transmitido desde Washington a Lincoln a Reagan y ahora a ustedes. Sin embargo, aunque este movimiento, nuestras raíces allí, en nuestro espíritu, también, son históricos. La forma actual de este movimiento es fresca y es joven y es frágil. Somos ahora los guardianes de una tradición honorable de los valores conservadores y las buenas obras. Y no debemos olvidar que es un deber sagrado llevar estas ideas adelante. Exige civismo y requiere un decente debate constructivo orientado a los asuntos.

Los opositores de este mensaje están tratando de marginar a este movimiento. Ellos quieren pintarnos como ideológicamente extremos y el contrapunto a la tolerancia liberal y teóricos de la conspiración escandalosa dirigida contra nuestro propio gobierno y con tácticas poco éticas y descarada como considerar un objetivo los niños de un candidato.

Pero a diferencia de los elitistas que denuncian este movimiento, simplemente no quieren escuchar el mensaje. He viajado por todo este gran país y he hablado con los patriotas hombres y mujeres que componen el movimiento Tea Party y son buenos, amables y desinteresados y están profundamente preocupados por nuestro país. Y hoy les pido sólo esto, vamos a hacer de este movimiento un homenaje a su buen ejemplo y hacerlo digno de su arduo trabajo y su apoyo.

No dejemos que nuestras cabezas se vuelvan de la importante labor que tenemos ante nosotros y no demos a otros una excusa para poder apartar la vista de ello. No nos inmiscuyamos en las disputas pequeñas. Vamos a centrarnos en las grandes ideas. Hacer eso sería un digno homenaje a Ronald Reagan, especialmente esta noche, ya que habría cumplido 99 años. Ya no está con nosotros. Su espíritu vive y su sueño americano permanece. Él sabía que los mejores de nuestro país no están todos reunidos en Washington, DC. Es aquí, en nuestras comunidades, donde viven las familias y los niños aprenden y los niños con necesidades especiales son bienvenidos a este mundo y abrazados. Y gracias por eso.

Los mejores de Estados Unidos se puede encontrar en lugares donde los patriotas son lo suficientemente valientes y lo suficientemente libre como para poder ponerse de pie y hablar y donde las empresas pequeñas ayudan a crecer a nuestra economía con un empleo a la vez y gente como Reagan, sabemos que Estados Unidos sigue siendo la brillante ciudad sobre una colina. Yo creo que Dios derramó su gracia sobre ti. Sabemos que nuestros mejores días aún están por venir. Tea Party Nation, sabemos que no hay nada estropeado en Estados Unidos que, juntos, no podamos arreglar como estadounidenses.

Desde el fondo de mi corazón y en nombre de millones y millones y millones de estadounidenses que quieren fomentar este movimiento, este movimiento es por la gente. ¿Quién puede discutir de un movimiento que es del pueblo y para el pueblo? Recuerden, todo el poder político es inherente al pueblo y el gobierno se supone que debe trabajar para el pueblo. Eso es de lo que se trata este movimiento.

Desde el fondo de mi corazón, les doy las gracias por ser parte de la solución. Dios les bendiga, tea partiers y Dios bendiga a los EE.UU. Gracias. Dios les bendiga.

[FIN DEL DISCURSO]

¡Guau, vaya discurso! Y eso no es todo. En la próxima entrada, les ofreceré la traducción de la parte en la que Sarah Palin responde a las preguntas del público, además de comentarles más cosas sobre todo lo que aconteció en Nashville. Y sí, también les hablaré sobre la famosa entrevista en la Fox en la que Sarah reconoce por primera vez que podría presentarse como candidata a las elecciones presidenciales de 2012. Y resolveremos también la duda más angustiosa de todas las que planteaba esta viaje a Music City: ¿pudo conocer Piper a su admirada Miley Cyrus / Hanna Montana o no?

Por cierto, ha aparecido un artículo de opinión mío en Semanario Atlántico. Se titula: Desmitificando a Sarah Palin… ¡al fin! Confío en que les guste.


LA SEMANA DE SARAH PALIN: RUMBO A NASHVILLE (A CANTARLE COUNTRY AL PRESIDENTE)

07/02/2010

 

¿Saben de qué me he enterado hace poco? Pues ni más ni menos de que dos de los fundadores de ese sensacional blog colectivo que es Conservatives4Palin, Rebecca Mansour (más conocida como RAM) y Joey Russo, dejaron hace meses dicho blog para pasar a formar parte del equipo de SarahPAC, la organización que tanto y tan buen trabajo para preparar políticamente el camino a Sarah Palin está haciendo en la sombra. Casi nadie se había enterado de ello hasta que hace pocos días lo anunciaron orgullosamente sus ex compañeros. Y el motivo para ocultarlo había sido el de evitar el acoso del que, lamentablemente, ya están siendo objeto estas dos magníficas personas, habiéndose publicado en algunos basuriblogs anti-Palin sus respectivas direcciones particulares así como fotos de la casa de Joey, algo que recuerda demasiado a lo que solían hacer los miembros de las SA nazis o la Cheka comunista como para que sea mera coincidencia. Desde aquí, mi más sincera enhorabuena a RAM y a Joey por haber logrado el sueño de cualquiera de nosotros. Reconozco que siento mucha envidia y que más de una vez me he imaginado despachando con Sarah temprano por la mañana, pero comoquiera que eso no pasará nunca, no por ello dejo de alegrarme mucho cuando otros más preparados y mucho más merecedores de semejante regalo de Navidad que yo lo consiguen. De nuevo, muchas felicidades, RAM y Joey. You rock, guys! El próximo será Rillot, ya verán. Qué solo me sentiré entonces.

¿Qué les parece esta foto? Sarah Palin con 10 años de edad. Sigue teniendo la misma mirada franca que entonces, pero imagino que desde entonces su opinión sobre las cosas y, sobre todo, las personas ha cambiado mucho. Es una lástima que la vida no pueda ser tan sencilla como les parece a todos los niños, ¿verdad? Ellos lo ven todo tan simple que cuando nos cuestionan sobre el porqué de nuestros actos la mayoría de las veces acabamos sintiéndonos confusos. ¡Qué bonito es ser niño! ¡Y qué difícil es ser padre!

Primera noticia: SOBRE LA QUE PIENSA SARAH PALIN QUE ES LA ÚNICA MANERA DE TRATAR A LOS TERRORISTAS ISLÁMICOS QUE TANTO ODIAN A ESTADOS UNIDOS.

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Mantengan la concentración: cambiar el lugar del juicio de los terroristas no resuelve el problema principal
Viernes, 29 de enero de 2010

La gente celebra el hecho de que la administración Obama esté considerando trasladar el juicio de los terroristas desde Nueva York a alguna otra ciudad estadounidense. Sin embargo, todavía no habla de trasladar el juicio de nuestros tribunales civiles estadounidenses adonde debería tener lugar: un tribunal militar.

Ahora el gobierno está dando marcha atrás con el fin de corregir su primera y errónea decisión de juzgar a estos peligrosos terroristas en Nueva York a pesar del gran peligro y coste para los neoyorquinos. Este escenario es muy común en Washington. La táctica consiste en proponer algo tan monstruoso que el público se irrite y demande sentido común, y luego la Casa Blanca “ceda” y cambie su decisión inicial para dar la impresión de una recién encontrada sensatez y moderación. ¡Pero el problema aún no está resuelto! El debate sobre el lugar del juicio se convierte en una diversión con la que distraer nuestra atención de lo que realmente está pasando. Y lo que está pasando es que nuestro presidente todavía quiere dar a estos terroristas la protección constitucional estadounidense de nuestros tribunales civiles, permitiéndoles abogados a nuestras expensas.

Esta táctica está en la misma línea que otro juego de Washington: la creación aparente de una “crisis” con el fin de presionar por una solución radical. (“¡La crisis de la atención de la salud debe ser resuelta por el gobierno ahora o vamos todos a morir! ¡La temperatura de la Tierra está fluctuando; el gobierno debe resolver esta crisis ahora o vamos todos a morir! ¡Las empresas privadas tomaron pobres decisiones y los burócratas claman que son demasiado grandes para quebrar por lo que el gobierno debe resolver esta crisis ahora o vamos todos a morir!”) Los políticos y los grupos de presión anuncian que hay una “crisis” y como que nunca se debe echar a perder una buena crisis, proponen una solución radical para resolverla. El público escucha atentamente y, en un deseo sincero de ayudar, presenta una alternativa a la solución radical de los políticos. Los políticos entonces “ceden” y suavizan sus soluciones radicales. La atención del público ha sido desviada a pequeños ajustes secundarios al tiempo que ignoran el problema real en el corazón de la “crisis” que comenzó todo el debate.

El hecho es que nuestro gobierno tiene la opción de decidir dónde va a juzgar a los terroristas. No tenemos que hacerlo en nuestros tribunales civiles. El debate secundario sobre la ciudad en la que juzgar a estos malvados, peligrosos odiadores-de-Estados-Unidos es una diversión. Volvamos al meollo de la cuestión: ¿qué opción escogerá el gobierno: juzgar a los terroristas en tribunales civiles o en tribunales militares?

Sarah Palin

Comentario: Todos hemos oído hablar del librito ese, Rules for Radicals (Reglas para radicales) de Saul Alinsky. Siendo como es el libro de cabecera de la actual administración demócrata, ya estamos más que familiarizados con algunas de esas reglas que tanto tiempo lleva aplicando el Partido Demócrata y los miembros de sus organizaciones afines para llevar el agua a su molino. Es uno de esos casos en los que no importa conocer la jugada de antemano porque, cuando te la hagan, el resultado va a ser el mismo. Es algo inevitable. Y, en consecuencia, más de una prometedora carrera política ha sido arruinada gracias a ello (por ejemplo, Newt Gingrich).

Sin embargo, no todos se dejan avasallar por los sembradores de cizaña que son los radicales al estilo de Alinsky. Es cierto que el actual presidente, a quien tanto le gusta presumir de su tiempo pasado como “organizador comunitario” (o más bien como “cabecilla pandillero”), ha hecho algunas interesantes aportaciones a lo que en su momento dejó escrito Alinsky, pero cuando enfrente se encuentra a alguien que no le teme y no sólo eso sino que además tiene el coraje de decírselo alto y claro, las dichosas reglas quedan tan en evidencia y se vuelven tan inútiles que casi resultan contraproducentes. Y eso es lo que ha pasado con Sarah Palin.

Siempre pensé que la estruendosa campaña de descrédito a la que fue sometida durante la pasada campaña electoral y aún más tarde, ya de vuelta a Alaska, iba a ser contraproducente siquiera por excesiva. Tanto odio vertido sobre ella tan repentinamente era algo incomprensible y que sólo podía provocar la “inmunización” (digámoslo así) de aquellos que sabían que no era posible que absolutamente todo lo que decían sobre ella fuera cierto y que debía de tratarse de una mera táctica de aplastamiento. Sarah logró sobrevivir a la campaña de descrédito gracias, sin duda, a su fe en Dios y el apoyo de su familia, su gran familia, y una vez adiestrada muy a su pesar en lo mejor y más selecto (repulsivamente hablando) de las tácticas destructivas de sus adversarios, se convirtió en una maestra que, ahora, se permite el lujo de descubrirlas antes que nadie y hacérselas evidentes a sus compatriotas, volviéndolas inútiles para ser usadas de nuevo porque ahora tienen a quién les explique qué hay realmente detrás de ellas.

Ya no se trata meramente de si los terroristas islámicos deben ser juzgados en tribunales civiles o militares sino de la manera como la administración demócrata manipula y tergiversa el debate surgido sobre éste y otros temas para, cediendo en lo accesorio, mantener lo principal. Y es cierto que lo logran la mayoría de las veces, pero también es cierto que cada vez les cuesta más.

Sarah Palin nos demuestra con esta nota, otra de las que yo reputo como de las mejores de su colección, que en política no es ninguna inocente y que está más adelantada de lo que muchos se piensan. Su comprensión de la táctica política, los movimientos a corto plazo, se ha vuelto tan magistral que uno no puede dejar de pensar en si será igual a su comprensión de la estrategia, los movimientos a largo plazo. Uno espera que sí y, de hecho, intuye que sí. Y entonces no puede dejar de sentirse muy animado pensando en que a cada día que pasa, falta un poco menos para que llegue 2012.

Segunda noticia: AQUÍ HAY LEÑA PARA TODOS. SARAH D’ARTAGNAN NO TITUBEA NI SIQUIERA ANTE EL SICARIO FAVORITO DEL CARDENAL… DIGO DEL PRESIDENTE.

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¿Tienes algo de decencia, Rahm Emanuel?
Lunes, 2 de febrero de 2010
 
El recién anunciado quebradero de cabeza, el presupuesto federal rompedor de records de 3.400.000.000.000 de dólares ofrece un montón de oportunidades de debatir los méritos de incurrir en más y más deuda que va a ahogar a la próxima generación de estadounidenses. Nunca ha sido posible prosperar a pesar de las deudas. Así que… que comience el debate.

Incluido en el proceso de debate estarán las posibilidades de nuestro presidente para reflexionar sobre la sabiduría de esta explosión de la deuda, junto con otras cuestiones económicas, militares y sociales a las que se enfrenta nuestro país. Nuestro presidente discutirá estas cuestiones importantes con los líderes demócratas y aquellos pertenecientes a su círculo íntimo. Quisiera pedir al presidente que mostrara una cierta decencia en este proceso mediante la eliminación de uno de los miembros de ese círculo íntimo, el señor Rahm Emanuel, y no permitiera que las continuas tácticas indecentes de Rahm oculten sus esfuerzos. Sí, Rahm es conocido por sus cáusticas y crudas referencias sobre aquellos con quienes no está de acuerdo, pero su reciente diatriba contra los participantes en una sesión de estrategia fue toda una bofetada en tantas caras de Estados Unidos que nuestro presidente se está haciendo un flaco favor a sí mismo por su aparente condonación de la reciente táctica enferma y ofensiva de Rahm.

El jefe de Gabinete de la administración Obama reprendió a los participantes llamándolos: “Jod[idos] retrasados”, según varios participantes, tal y como se informó en el Wall Street Journal.

Así como estaríamos horrorizados si cualquier figura pública de la talla de Rahm usara alguna vez la “palabra que comienza por N” [eufemismo por “nigger”, palabra despectiva utilizada para referirse a los negros en Estados Unidos] u otro lenguaje inapropiado similar, el desprecio de Rahm hacia todos los hijos de Dios con discapacidades cognitivas y de desarrollo -y hacia las personas que los aman- es inaceptable y es desgarrador.

Un patriota en North Andover, Massachusetts, me notificó esté golpe de Rahm de los “retrasados”. Me uno a este caballero, que es el padre de un hermoso niño nacido con síndrome de Down, en su pregunta de por qué los Special Olympics, la National Down Syndrome Society y otros grupos que han condenado la degradante reprensión de Rahm han sido completamente ignorados por la Casa Blanca. ¿No hay comentarios por parte de su jefe, el presidente?

Como mi amigo en North Andover dice: “Esto no es acerca de política sino de decencia. No estoy hablando como una figura política sino como padre y como un estadounidense corriente que quiere que mi hijo crezca en un país libre de prejuicios sin sentido y discriminación, libre de insultos gratuitos de personas que son aparentemente lo suficientemente inteligentes como para saber más… ¿No tiene usted sentido de la decencia, señor?”

Sr. presidente, usted puede hacerlo mejor y nuestro país se merece algo mejor.

Sarah Palin

Corolario: “Rahm llamó a Tim Shriver [chairman de Special Olympics] el miércoles pasado para ofrecerle sus disculpas, disculpas que fueron aceptadas”, declaró un asistente de la Casa Blanca. “La Casa Blanca sigue comprometida a velar por las preocupaciones y las necesidades de los estadounidenses que sufren discapacidades y reconoce que los comentarios despectivos nos desmerecen a todos”.

Comentario: Una opinión que hace mucho tiempo que sostengo y que me cuesta hacer comprender a los demás es que la izquierda odia a todo el mundo y que sólo piensa en la gente en tanto que la puede utilizar para sus fines. Pongamos el caso de los homosexuales, uno de sus colectivos favoritos y a los que supuestamente apoyan con mayor entusiasmo. La izquierda ve a una persona homosexual única y exclusivamente como eso, un homosexual, y será en tanto que homosexual que le dará todo su apoyo y lo llevará a todas partes presentándolo siempre a bombo y platillo como homosexual, por mucho que el otro prefiriese que dejase de proclamarlo a voz en grito y hablara de otras cosas suyas. En cambio, la derecha ve en un homosexual a una persona como cualquier otra y se negará en redondo a que sea esa condición suya de homosexual la que marque su opinión sobre él. La derecha podrá sentir más o menos simpatía por él, como la sentirá por cualquier otra persona, pero se negará a darle su apoyo exclusivamente porque es homosexual y preferirá antes saber algo acerca de su formación académica o de su historial laboral. En el caso de la izquierda, eso son menudencias y, por supuesto, su falta de cualificación no será ningún obstáculo para que ocupe cargos para los que evidentemente no está capacitado en absoluto siempre y cuando cumpla estrictamente con lo que se espera de él, que es seguir a rajatabla las órdenes de sus superiores. En cambio, la derecha valorará sus méritos para ocupar ese puesto fijándose exclusivamente en su currículo y, si llega a enterarse de que es homosexual, dirá simplemente que eso es cosa suya y que a él lo único que le importa es que su gestión arroje resultados positivos. Resumiendo, que un homosexual hace carrera en la izquierda porque es homosexual mientras que un homosexual hace carrera en la derecha a pesar de ser homosexual. Ustedes me dirán cuál de los dos bandos tratan al homosexual con más respeto pues.

Y quien dice homosexual dice discapacitado, por ejemplo. Prueba de ello es el comportamiento de Rahm Emanuel, alguien que es capaz de llenarse la boca con los tópicos más lucidos sobre las minorías y sus derechos, pero que a la hora de la verdad te espeta un “jodido retrasado” con toda la rabia de un corazón negro y cruel como sin duda es el suyo. Sí, ha ofrecido sus disculpas. Pero pueden estar convencidos de que ha sido de boquilla y que tan pronto como colgó el teléfono empezó a insultar a su contertulio con palabras mucho más fuertes que “retrasado”. Me imagino el miedo que debieron sentir los que estaban en la misma habitación que él. Y me imagino también los “piropos” que debió dedicarle a Sarah Palin, alguien a quien no arredra su fama de “comeniños” y que ha sido capaz con una mera nota en Facebook de obligarle a humillarse de tal manera.

Si es lo que yo digo: la izquierda odia a todo el mundo. ¿Acaso no fueron ellos los que inventaron el GULAG para deshacerse de todos aquellos que no les gustaban? (luego los nazis les copiaron el invento, pero es que los nazis son también socialistas, no lo olvidemos).

Tercera noticia: SARAH PALIN NOS EXPLICA A TODOS POR QUÉ HA DECIDIDO COMPROMETERSE FINALMENTE CON EL MOVIMIENTO TEA PARTY.

Ver USA Today, 3 de febrero de 2010

¿Por qué voy a hablar en la convención Tea Party?
Por Sarah Palin

A finales de esta semana voy a dirigirme a Nashville, donde tendré el honor de hablar con los miembros del movimiento Tea Party. Espero con interés el conocer a muchos estadounidenses que comparten el compromiso de un gobierno limitado, el sentido común y la responsabilidad personal. Este movimiento es realmente popular, un esfuerzo orgánico. No es una organización creada de arriba abajo, es una llamada a la acción hecha de abajo arriba que ya tiene a ambos partidos políticos repensando la forma que tienen de hacer negocios.

De las reuniones en los ayuntamientos del pasado verano a las protestas y marchas del otoño y al vuelco de las recientes elecciones ha sido alentador ver a gente común -no a políticos o a profesionales de los partidos- hablar a favor de políticas y valores conservadoras y de sentido común. Como con todos los esfuerzos de base, la naturaleza de este movimiento significa que a veces los debates son fuertes y la organización es más desordenada que los de una maquinaria brillante y controlada. Desacuerdos legítimos tienen lugar sobre el tono y la táctica. Eso está bien porque este movimiento trata de cosas más grandes que la política o los organizadores.

El alma del Tea Party es la gente que pertenece a él – estadounidenses corrientes que cultivan nuestros alimentos, llevan nuestros pequeños negocios, enseñan a nuestros niños a leer, ayudan a los menos afortunados y luchar en nuestras guerras. Son gente en pequeños pueblos y ciudades de esta nación que vieron lo que estaba pasando en nuestro país y decidieron involucrarse. Gracias a Dios por ellos. Muchos de estos buenos americanos nunca habían participado en su gobierno antes, pero ahora asisten a las reuniones del ayuntamiento y participan en foros on-line. Escriben cartas al director. Se apuntan para ser líderes del barrio y se presentan para un cargo local y apoyan a otros patriotas independientes. Ellos tienen el coraje de ponerse en pie y hablar.

 Su visión es lo que me atrajo al movimiento Tea Party. Ellos creen en los mismos principios que guiaron mi trabajo en la administración pública – ya fuera mientras trabajaba en la PTA [Parents Teacher Association, asociación de padres de alumnos] y como concejal en el ayuntamiento o sirviendo como alcaldesa, comisionada o gobernadora. Ansío poder conocer a algunos de estos grandes estadounidenses durante este fin de semana.

Recientemente, algunos han tratado de presentar a este movimiento como una empresa comercial en lugar de cómo la revuelta popular que es. Los que hacen eso no entienden la frustración que los estadounidenses corrientes sienten cuando ven a su gobierno hipotecando el futuro de sus hijos con su gasto imprudente. La chispa de patriótica indignación que inspiró a los que lucharon por nuestra independencia y a los que marcharon pacíficamente por los derechos civiles ha prendido una vez más. No se puede comprar ese sentimiento. Usted no puede falsearlo (*). Brota del amor a la patria y del conocimiento de que podemos cambiar las cosas sólo con ponernos de pie y permanecer unidos.

Pensé mucho y muy detenidamente acerca de mi participación en el evento de este fin de semana. Al final del día, mi decisión se redujo a esto: es importante mantener la fe de la gente que pone un poco de su propia fe en ti. Todo el mundo que asista a este evento es un soldado de la causa. Algunos de ellos conducirán desde cientos de kilómetros de distancia para venir a Nashville. Me comprometí con ellos a e estar all, y voy a hacer honor a ese compromiso.

Pero la participación no se limitará a aquellos en Nashville que tienen una entrada. Es mucho más que eso. Debido a que el movimiento Tea Party se extiende por todo el país -sin oficinas centrales o eventos anuales-, ésta es una oportunidad para contactar con gente semejante. Sí, habrá discursos pronunciados en un salón de Nashville. Pero también estaremos hablando con miles de estadounidenses conectados on-line en twitter.com/SarahPalinUSA o a través de los diversos medios de noticias. Y la conversación seguirá en mi página de Facebook.

No me beneficiaré económicamente de hablar en este evento. Mi único objetivo es apoyar a los activistas de base que luchan por un gobierno responsable y limitado -y por nuestra Constitución. En ese espíritu, cualquier compensación por mi aparición será directamente devuelta a la causa.

La naturaleza del movimiento Tea Party implica que nunca podrá haber un evento “perfectamente orquestado”. La democracia en acción no viene con un manual. Pero no debemos quedar atrapados en la política o las controversias que algunos esperan que distraigan del corazón del movimiento. El foco debe permanecer en nuestras ideas y creencias y en el apoyo a esas ideas y creencias tanto como podamos.

Este fin de semana es Nashville, pero en marzo me dirigiré a Searchlight (Nevada) para el rally de salida del Tea Party Express III. En abril estaré en Boston para un rally Tea Party allí. En todo el país, los tea-partiers compartirán nuestra visión para el futuro de América, una visión que promueve soluciones de sentido común al gasto fuera de control y a un establishment político fuera de la realidad.

El proceso puede que no sea siempre bonito o perfecto, pero el mensaje es fuerte y claro: queremos un gobierno digno de los buenos estadounidenses a los que sirve. Y vamos a mantener la difusión de ese mensaje en cada convención, ayuntamiento, discurso y elecciones.

(*) Sarah utiliza aquí la palabra “AstroTurf” que, en el sentido en que lo emplea ella, describe a los que cuelgan supuestos mensajes espontáneos en Internet cuando en realidad constituyen parte de un proyecto formal de relaciones públicas que trata de dar la impresión de que son independientes. El término procede de “AstroTurf”, el césped artificial utilizado en la mayoría de campos de fútbol americano como contraste con “grassroots” (arraigado al suelo), los esfuerzos realmente espontáneos de particulares, tal y como es la distinción entre el césped auténtico y el AstroTurf.

Comentario: Hace un tiempo escribí una entrada en la que reflexionaba un poco sobre el movimiento Tea Party y decía que era un movimiento en busca de un líder y que la mayoría de sus miembros preferían a Sarah Palin como tal. Luego, reflexionando un poco más, me di cuenta de que si ellos eran eso, Sarah Palin era en cambio una líder en busca de su propio movimiento, ya que entre ella y la dirección del Partido Republicano poca simpatía hay, algo que se me hizo más evidente durante la gira de presentación de Going Rogue. En consecuencia, pensé que era cuestión de tiempo el que se encontraran y ahora, después de haber leído la explicación de Sarah a su compromiso con ellos, uno comprende que era inevitable. La alternativa hubiera sido que los tea-partiers no tardaran en cuartearse en tanto que cada porción del movimiento optaba por un candidato diferente, un peligro muy real ahora que se aproximan las elecciones del midterm, y otra que Sarah Palin quedara reducida a una especie de reina madre, venerada pero sin una base real que la respaldase en la calle al haber renunciado a ser su dirigente.

Los movimientos de base están muy bien y son una auténtica fuerza de choque, pero si esa fuerza no se canaliza a través de la acción ordenada de un líder que sepa encauzar su fuerza en pos de la consecución de sus objetivos, aquello tiene más posibilidades de resultar algo así como un maremoto, que supone una gran sorpresa y una destrucción imparable. Para el movimiento Tea Party ha llegado el momento de decidir si quieren ser eso, una mera fuerza de destrucción, o, por el contrario, quieren construir algo permanente. Si su respuesta es ésta última, Sarah Palin es la única persona que puede conducirlos a buen puerto. Y ellos lo saben. Y los demócratas también. Y si no, que se lo digan a los del Partido Demócrata de Massachusetts. Así pues, estemos atento a su discurso de este sábado que será seguro uno de los más memorables de su carrera (por supuesto, a poco que pueda se lo ofreceré a todos ustedes debidamente traducido).

En la próxima entrada, repasaremos detenidamente todo lo que ha pasado en Nashville y también les hablaré un poco sobre la controversia que se ha producido poco antes del comienzo de la convención y que ha sido la causa de que tanto la representante por Minnesota Michele Bachmann como la representante por Tennessee Marsha Blackburn hayan excusado su asistencia.

SARAH PALIN, DÍA Y LUGAR

Increíble la cantidad de añadidos que he tenido que hacer esta semana en la tabla. De hecho, he tenido que retocarla para que no me ocupe demasiado espacio en la entrada. De entre todas esos nuevos compromisos de Sarah, hay uno que me hace una gracia especial y es el que tiene previsto para el próximo día 27 de marzo en Searchlight (Nevada), precisamente la localidad natal del infame Harry Reid, el líder de la mayoría demócrata en el Senado y principal muñidor de las más atroces iniciativas legislativas presentadas por su dueño y señor, el presidente de Estados Unidos. Y es que no se trata sólo de que Sarah vaya a ir allí sino que encima lo hace para acudir a un rally del movimiento Tea Party y a dar la salida al Tea Party Express III, un autocar fletado por los propios tea-partiers que recorrerá 42 ciudades y cuyo recorrido terminará el 15 de abril en Washington, D.C., sirviendo de anuncio de lo que va a ser la próxima Marcha sobre Washington. Como quiera que el infame Reid se las está viendo muy negras para revalidar su escaño senatorial, los del Tea Party han querido echar una mano yendo todos juntos a su pueblo a ver si lo despeñan de una vez. Y Sarah está encantada de unirse a la fiesta. ¿A que puede ser divertidísimo?


LAS ELECCIONES DE 2012… ¿UN 2008 AL REVÉS? (y II)

04/02/2010

 

Empieza febrero y con él la vida política estadounidense entra en una nueva etapa. El presidente ha dado su discurso sobre el estado de la Unión y ha demostrado que no es una persona que aprenda de sus errores ni mucho menos. Pero si él no aprende, los estadounidenses sí y bien que se lo están demostrando día a día. Por su parte, Sarah Palin sigue su camino ajena a expertos, encuestadores y demás bichos perjudiciales que al final sólo hacen que molestar y, lo que es peor, no aciertan ni una. A pocos días vista tenemos la primera convención nacional del movimiento Tea Party y a pesar de la decepción que nos hemos llevado todos al saber que ni Michelle Bachmann ni Marsha Blackburn van a acudir a ella por ciertas dudas que han surgido recientemente con respecto al destino que piensa dar la organización de la convención al dinero recaudado, Sarah Palin sigue anunciada como la oradora principal y como quiera que ella no tiene que rendir cuentas más que a su conciencia, esperamos con ansia su discurso que, por cierto, va a ser retransmitido por la Fox.

Éste es un año electoral y lo que hace unos meses aparecía como algo carente de interés de pronto se ha convertido en todo lo contrario y la excitación que sentimos ya ante la proximidad de las primarias y de las propias elecciones de noviembre resulta difícil de creer. Y es que lo sucedido en Massachusetts ha dado un vuelco al panorama político estadounidense y así, por ejemplo, los que hasta entonces no eran más que “cuatro chalados extremistas” según los medios de comunicación tradicionales, los activistas del movimiento Tea Party, ahora se han convertido en una fuerza a la cual se presta mucha atención.

Lo que puede pasar en las elecciones de 2012

Terminé mi anterior entrada con este título diciéndoles que, en mi opinión, el resultado de las elecciones de 2008 había sido cualquier cosa menos un desastre para el Partido Republicano. Y es que, teniendo en cuenta cómo transcurrió la campaña electoral (en la que pasó de todo y nada bueno para los republicanos, como por ejemplo el estallido de la crisis económica), el tipo de adversario con el que se enfrentaban (el más “telepredicador” que jamás hubiera podido imaginarse uno en una candidatura demócrata), el tipo de candidato que presentaban los republicanos (el menos atractivo para los votantes conservadores, que siguen siendo mayoría en el GOP), la conducta de los medios de comunicación tradicionales (tan sectaria que ya nunca más podrán alardear de su objetividad y su independencia; la campaña de 2008 rompió la última reserva moral que les quedaba para no acabar convirtiéndose en meros elementos de agit-prop comunistoide) y el mal recuerdo que dejó la anterior administración Bush (que fue mala, pero no hasta el punto de la caricatura o de la maldad como pretenden los bufones de los medios de comunicación tradicionales… digo de agit-prop comunistoide), aún pueden dar gracias de lo bien que superaron la prueba.

Hablando en términos meramente numéricos, los resultados fueron los siguientes:

O sea, una abrumadora mayoría demócrata en votos electorales (más del doble), pero no tan abrumadora en cuanto a voto popular (un poco menos de diez millones de votos; un mero 7,2% del total) ni en cuanto a estados (los demócratas vencieron en 8 estados más que los republicanos). Teniendo en cuenta las circunstancias anteriormente apuntadas, lo lógico hubiera sido que se produjera un terremoto electoral al estilo de Ronald Reagan en 1984, cuando Ronald Reagan derrotó a Walter Mondale por 525 votos electorales a 13 (¡ah, aquél fue un buen año para nosotros, los conservadores!), pero no fue así y es por eso por lo que creo que el resultado de 2008 fue bueno en términos generales. Y tal y como reconoció públicamente el propio John McCain meses después, si lograron salvar los muebles fue gracias al “efecto Palin” porque si no, probablemente sí que se hubiera producido el tan ansiado landslide que pronosticaban los demócratas.

Ahora bien, ya sabemos que la revisión decenal del censo de Estados Unidos va a provocar correcciones en el reparto de los votos electorales por estado, correcciones que ya detallé en la tabla de la primera entrada de esta serie. ¿Cuáles hubieran sido los resultados de 2008 si se tuviera en cuenta ese nuevo reparto que será efectivo a partir de las próximas elecciones? Pues el siguiente: el partido demócrata hubiera ganado igualmente con una mayoría de 358 votos electorales (siete votos menos) contra los 180 de los republicanos (siete votos más).

La mayoría para ser nombrado por el US Electoral College está en 270 votos. Si los republicanos consiguen 180 votos, se quedan a 90 votos de esa mayoría. ¿De dónde pueden sacar 90 votos electorales más? Tengamos en cuenta que los estados que en las circunstancias de “tormenta demócrata perfecta” de 2008 se mantuvieron firmes en sus creencias, capearon el temporal como pudieron y votaron por la candidatura republicana, es difícil pensar que en 2012 vayan a cambiar el sentido de su voto y optar por los demócratas, así que podemos asumir sin mayores problemas que esos 180 votos electorales son el mínimo de votos que los republicanos van a obtener en 2012 (su “suelo electoral” que dicen los entendidos). Los otros 90 votos electorales que necesitan es evidente que se los van a tener que arrebatar a los demócratas. ¿Tarea imposible? Más imposible parecía que un conservador como Scott Brown fuera elegido senador por Massachusetts y ya ven…

Arrebatar estados a los demócratas supone repasar nuevamente las estadísticas y comprobar dónde se han producido los menores márgenes de victoria demócrata; o sea, los swing states. Eso ya lo hicimos en la entrada anterior y para que no tengan que buscarla, les repito la tabla que puse en su momento.

Imaginemos que los republicanos consiguen conservar los cinco estados en los que vencieron por menor margen, algo que no debería ser difícil de conseguir dado el descrédito que la administración demócrata lleva ya acumulado desde enero de 2009 y lo que le falta aún por acumular. Quedan otros cinco estados en los que los márgenes de victoria demócratas son escasos: North Carolina con un misérrimo 0,33%, Indiana con un miserable 1,03%, Florida con un escaso 2,81%, Ohio con un razonable 4,58% y Virginia (donde, para empezar, acaba de ser elegido un gobernador republicano, Bob McDonnell) con un moderado 6,30%. Si los republicanos logran dar la vuelta a esos resultados (y es que Indiana y Virginia, por ejemplo, habían votado sin cesar por los republicanos durante las 10 elecciones presidenciales anteriores a 2008 en que, víctimas de una ofuscación mental transitoria, rompieron su tradición y votaron demócrata –pero Virginia ya está haciendo méritos para merecer nuestro perdón, ¿eh?), eso supondrá… ¡85 votos electorales más para ellos! Lo que llevaría el total republicano hasta los 265 votos electorales. ¡A tan sólo 5 votos de la mayoría! Si además los republicanos recuperan el único voto electoral que fue a parar a los demócratas en Nebraska (¡algo bochornoso!), serían 266; a tan sólo 4 del triunfo.

¿Dónde pueden obtener los republicanos los cuatro votos electorales que le faltan? Vamos a repasar la lista de estados y vamos a continuar con los siguientes estados con menor margen de victoria demócrata. Estos son: Colorado (9 votos electorales), que se perdió por un 8,95%; Iowa (6 votos electorales), que se perdió por un 9,53%; New Hampshire (4 votos electorales), que se perdió por un 9,61%; Nevada (5 votos electorales), que se perdió por un 12,49%; y New México (5 votos electorales), que se perdió por un 15, 13%.

Lo interesante de estos cinco estados es que en todos ellos, salvo en New Hampshire, ganó George W. Bush en 2004. O sea, que votaron por los republicanos sin más problemas hace cinco años. Para su información, les detallo los márgenes de victoria de los republicanos en todos ellos incluido el estado de New Hampshire donde venció John Kerry:

  • Colorado: 4,67%
  • Iowa: 0,67%
  • New Hampshire: 1,37 % (a favor de los demócratas)
  • Nevada: 2,59 %
  • New Mexico: 0,79%

No son márgenes abultados, lo que implica que existe un gran porcentaje de independientes entre sus votantes que son los que dan la victoria a uno u otro partido. En 2004, esos votantes se inclinaron mayoritariamente por los republicanos y en 2008 lo hicieron por los demócratas. Sin duda, esos estados podrían volver a votar al Partido Republicano si se les ofrece una candidatura atractiva y un programa electoral sensato que atienda a sus necesidades reales en unos tiempos como estos.

Y es que incluso no es necesario vencer en todos ellos sino que bastaría con hacerlo en Colorado o incluso en Iowa, que son los dos estados con más posibilidades, aunque yo creo que si se logra vencer en uno, se vencerá también en el otro. Y tanto con los 9 votos electorales del primero como con los 6 del segundo, la victoria para la candidatura republicana está asegurada. Pero imaginemos que se vence en los dos. Como resultado, los republicanos obtendrían una mayoría más que sobrada de 281 votos electorales y la victoria en 29 estados, lo que no dejaría lugar a dudas acerca de la legitimidad de su victoria.

Ahora bien, ¿cuál es la condición sine qua non para que se produzca esa victoria? La de que se presente una candidatura republicana lo suficientemente atractiva como para que todos los votantes conservadores (tanto los solamente conservadores fiscales como los conservadores sociales) de Estados Unidos se sientan llamados a votarla. Y que además esa candidatura sea lo suficientemente sólida como para atraer a los votantes independientes que, a pesar de no estar registrados como votantes republicanos, se sienten más cerca de las opiniones políticas conservadoras que de las liberales como no dejan de demostrarnos todas y cada una de las encuestas que se hacen sobre la ideología política de los estadounidenses: la mayoría se declaran conservadores. Y ahora mismo, esa candidatura no hay duda de que sólo puede ser encabezada con posibilidades de éxito por una sola persona: Sarah Palin. Y no hay más que hablar. La actual administración demócrata es vulnerable y existe una posibilidad más que cierta de que en 2012 el actual presidente siga el camino del infame cacahuetero que fue James Carter y hasta le arrebate su puesto como “el peor presidente de los Estados Unidos”, pero para conseguirlo hay que ofrecer a los estadounidenses una alternativa seria y la única alternativa existente es ésa a la que poco a poco va dando forma Sarah y que sin duda se articulará en un programa detallado durante 2011 en un futuro libro que (estoy profetizando) publicará para entonces.

No pretendo ser un genio y estas opiniones que les ofrezco aquí ya han aparecido publicadas en algunas otros sitios por otros autores. Es por ello que me he atrevido a ofrecérselas después de tanto tiempo como llevaba pensando en ellas. La verdad es que el razonamiento es muy simple y basta con analizar con un cierto detenimiento los resultados electorales de 2008 para poder sacar las oportunas conclusiones.  Imagino que es el mismo razonamiento que Sarah, Todd y Meghan hicieron un par de días después del Election Day de 2008, cuando se les pasó el berrinche y se sentaron los tres juntos en la mesa de la cocina de la casa de los Palin con un buen café y algo para picar y las hojas de los resultados por estados delante de ellos y vieron lo que vuelvo a repetirles ahora: que, pese a todo, no salieron mal librados, no.

Esperen a 2012. ¿Mi pronóstico? ¡Uf, espero que nadie guarde esta entrada y me la saque en noviembre de 2012 para avergonzarme! Creo que si Sarah Palin se presenta a las elecciones como la candidata republicana, el resultado se parecerá mucho al de Bush en 2004 y que rondará los 290 votos electorales para Sarah, ganando por lo menos en 30 estados. ¡Ahí queda eso! Y en 2016, repetiremos lo de Reagan en 1984: 525 votos electorales para su candidatura, je, je, je.

Que tengan felices sueños.


LA SEMANA DE SARAH PALIN: ¡OH, CÓMO ODIO A ESA MALDITA MUJER! (DIJO EL PRESIDENTE MUERTO DE RABIA)

01/02/2010

 

Ésta ha sido una semana complicada para el presidente de Estados Unidos. Después del trancazo que supuso para su moral el ahora ya conocido popularmente como el “milagro de Massachusetts”, todas sus esperanzas estaban puestas en el discurso que sobre el estado de la Unión iba a pronunciar en el Congreso. Era su primer discurso de ese tipo y me consta que los operarios de la Casa Blanca habían sido apercibidos de que cualquier fallo con el telepromtper sería inmediatamente “recompensado” con un traslado forzoso a Afganistán a instalar enchufes en el desierto. Los operarios, en consecuencia, se esmeraron pero cuando el discurso es malo, no hay teleprompter que lo mejore. El presidente dio un discurso de los que aquí conocemos como de “sostenella y no enmendalla”; o sea, de empeñarse en seguir el mismo (mal) camino que lleva hasta ahora. Una demostración más (y van…) de que no se trata en absoluto de un pragmático sino de un verdadero radical a quien la opinión de la ciudadanía le trae sin cuidado ya que está convencido de que quien tiene razón es él. En consecuencia, nada de “abandonar” (quit). Y yo me pregunto: ¿en quién estaría pensando cuando dijo eso?

Esta imagen ya la publiqué hace tiempo, pero es que me gusta mucho y creo que es una imagen perfecta para una Sarah candidata a la presidencia de Estados Unidos. Y es que la principal noticia que se ha producido esta semana ha sido ésta: que Sarah Palin ha tomado sobre sus hombros la misión de ser la voz de referencia en la oposición a la gestión de la actual administración. Y lo hace tanto desde Facebook como desde su nueva posición como comentarista política de la Fox. Y lo hace hablando claro. ¡Y poniendo al presidente en el disparadero!

Primera noticia: LOS DEMÓCRATAS, MUERTOS DE MIEDO ANTE LA QUE SE LES VIENE ENCIMA, PRETENDEN DEFENDERSE SEMBRANDO CIZAÑA.

Hace poco se produjo una cierta controversia con la decisión de Sarah Palin de apoyar a su antiguo mentor, el senador por Arizona, John McCain, en su campaña de reelección. Dado que Sarah llevaba anunciando dicho apoyo mucho tiempo, no debería haber sido una sorpresa para nadie. Sin embargo, para algunos sí que lo fue y pronto protestaron alegando que una auténtica conservadora como ella no podía apoyar de ninguna manera a un político como John McCain.

Dejando aparte la cuestión de si John McCain es el más demócrata de los republicanos o el más republicano de los demócratas, entiendo que Sarah Palin: 1) no podía negarle su apoyo después de todo lo que había hecho McCain en su momento al apostar por ella como su compañera de ticket y darla a conocer a toda la nación y al mundo, y 2) no debía negarle su apoyo si no quería que inmediatamente se le echaran encima tanto los del partido demócrata y los medios de comunicación rendidos a sus pies como los muchos enemigos de Sarah dentro del partido republicano, que empezarían a hablar de “guerra civil” en el seno del GOP y acusándole de haberla iniciado.

Pero es que además, algunos días después nos enteramos de la existencia de una nota interna del partido demócrata redactada por Bob Menendez, uno de sus altos directivos, aconsejando a los gestores de campaña del partido que, después del desastre de Massachusetts, se concentrasen a partir de ahora en la tarea de sembrar cizaña entre los votantes moderados del partido republicano, los más inclinados hacia los RINO, y los más concienciados, los conservadores que tienden a hacer suyas las propuestas y el modo de actuación del movimiento Tea Party. En concreto, la parte más interesante de la nota reza así:

(…) Dada la presión que los candidatos republicanos sienten por parte de la extrema derecha en su partido, existe una oportunidad para los candidatos demócratas. Tenemos una posibilidad cuando los candidatos republicanos se sientan sensibles a los extremistas de su partido. Dada la urgente naturaleza de esta dinámica, sugiero un esfuerzo agresivo para poner a vuestros oponentes en evidencia.

La nota urge pues a los candidatos demócratas a forzar a sus oponentes a contestar una serie de preguntas sobre la reforma de la atención de la salud, los impuestos y otras “causas favoritas de la extrema derecha”. Y si un candidato republicano responde “no” a alguna de esas cuestiones, aconseja a los demócratas que se lo hagan saber rápidamente a sus adversarios republicanos en las primarias o a los activistas conservadores.

En consecuencia, y para no dar más pábulo a una controversia que no se merece tantas líneas por mi parte, declaro que estoy de acuerdo con la decisión de Sarah de apoyar a John McCain en su campaña de reelección como senador de Arizona, sobre todo porque a pesar de que McCain no sea mi político favorito no puedo dejar de reconocer que se trata de un buen hombre, un gran patriota y un político honrado en cuyas manos preferiría mil veces que estuviera la presidencia de Estados Unidos antes que en las actuales. Por otra parte, considero la decisión de Sarah no sólo una decisión inteligente sino también honrosa y que me hace sentir aún más orgulloso de ella al comprobar que es una mujer de palabra y que actúa guiándose por su conciencia y no por mero cálculo. ¿Acaso no es eso lo que estamos buscando todos: un político en quien podamos confiar y en cuyas promesas podamos creer?

Tal y como les advertí hace tiempo, no considero que sea mi función el criticar a Sarah sino la de brindarle todo el apoyo que pueda. Éste no es un blog objetivo, ya lo saben, sino abiertamente partidario. Apoyo a Sarah Palin y apoyo todas sus decisiones en la confianza de que es lo bastante inteligente y está lo suficientemente bien rodeada de personas que saben de lo que hablan y que la pueden aconsejar debidamente como para tomar sus propias decisiones. Yo no tengo ni idea de nada y el hecho de que escriba este blog y haya alguien por ahí con el buen humor de dedicar diez minutos de su tiempo a leerme no me convierte en la persona más inteligente del mundo y en alguien que puede dar lecciones. Y es que dejando aparte todo eso, ¿hay alguien que vaya a dejar de apoyar a Sarah Palin sólo porque ésta va a pedir el voto por John McCain? ¡Por favor, no seamos más papistas que el papa! ¡Y no hagamos tampoco el juego a nuestros adversarios! Eso es lo que a ellos les gustaría.

Segunda noticia: SARAH PALIN ADVIERTE AL PRESIDENTE DE QUE NO ESTÁ SIENDO EL PRESIDENTE DE TODOS.

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Sr. Presidente: Por favor, pruebe con un “Estoy escuchando, Pueblo” en vez de un “¡Escucha, Pueblo!”
Lunes, 25 de enero de 2010

Ya hemos visto tres arrolladoras victorias republicanas en tres estados en los que el presidente Obama venció en 2008. De las tea parties a las reuniones en los ayuntamientos y al “Milagro de Massachusetts”, los estadounidenses han decidido oponerse a la agenda del gran gobierno de Washington de manera clara. Pero el presidente ha decidido que este descontento actual no es culpa suya sino nuestra. Él parece pensar que simplemente no entendemos lo que está pasando porque no ha tenido la oportunidad – en sus 411 discursos y 158 entrevistas del año pasado – de explicarnos adecuadamente sus políticas.

En lugar de decir con sensatez al pueblo estadounidense: “Estoy escuchando”, el presidente está diciendo: “¡Escucha, Pueblo!”. Este enfoque es precisamente la razón por la que la gente está molesta con Washington. Los estadounidenses entienden las políticas del presidente. Simplemente no estamos de acuerdo con ellas. Pero el presidente se ha negado a cambiar el enfoque y venirse al centro desde la extrema izquierda. En lugar de eso, él y sus viejos asesores de campaña se están reagrupando para dar un nuevo giro a la misma vieja agenda en 2010.

Los estadounidenses no están buscando más estrategas políticos. Estamos buscando un verdadero liderazgo que escuche y ofrezca resultados. El ex asesor de campaña del presidente está llamando a sus partidarios a “seguir en la misma página,” pero ¿qué hay en esa página? Afirma que el presidente está “resuelto” a “seguir luchando” por su agenda, pero ya hemos visto lo que implica esa agenda de crecimiento del gobierno y francamente no nos da mucha esperanza. Una verdadera reforma de la atención de la salud requiere un enfoque de mercado libre; la creación de empleo real consiste en incentivar, no en castigar, a los creadores de empleos; frenar a los “grandes bancos” significa poner fin a las operaciones de rescate; y detener la “influencia indebida de grupos de presión” significa no hacer tratos con ellos a puerta cerrada.

Sin embargo, en lugar de un liderazgo real, hemos tenido promesas incumplidas y tratos cerrados a nuestras espaldas. Una de las peores: el candidato Obama se comprometió a pasar por el presupuesto federal “con un bisturí”, pero el presidente Obama gasta cuatro veces más que su predecesor. ¿Quieren más? El candidato Obama prometió que los grupos de interés “no encontrarán un trabajo en mi Casa Blanca”, pero el presidente Obama dio a una docena al menos de ex cabilderos altos cargos en su administración. El candidato Obama nos prometió que podíamos ver sus deliberaciones sobre el proyecto de atención de la salud abierta y honradamente en C-SPAN, pero el presidente Obama hacer tratos a puerta cerrada con los cabilderos de la industria. El candidato Obama nos prometió que tendríamos por lo menos cinco días para leer toda la legislación importante, pero el presidente Obama se precipitó a través de proyectos de ley antes de que los miembros del Congreso pudieran siquiera leerlos.

El candidato Obama nos prometió que su paquete de estímulo económico estaría orientado a objetivos y libre de “proyectos especiales”, pero el presidente Obama firmó un proyecto de ley de estímulo cargado de “proyectos especiales” y golosinas para los compinches corporativos. El candidato Obama arremetió contra la avaricia de Wall Street, pero el presidente Obama dio una palmadita en la espalda a los banqueros al extender y ampliar sus operaciones de rescate. El candidato Obama nos prometió que “por cada dólar que he propuesto [gastar], he propuesto un recorte adicional similar”. Todavía estamos esperando a ver cómo el presidente Obama recortar el gasto para coincidir con el billón por él gastado.

Más que nada, a los estadounidenses se les prometieron empleos, pero el paquete de estímulo del presidente no ha logrado detener nuestra creciente tasa de desempleo. Tal vez fue injusto esperar que un gobierno con tan poca experiencia en el sector privado entendiera algo acerca de la creación de empleo. ¿Cuántos funcionarios de la administración de Obama han cobrado una nómina o elaborado un plan de negocios en el sector privado? ¿Cuántos han tenido que preocuparse por no tener los recursos para invertir y expandirse? Las políticas de gran gobierno del presidente han hecho que contratar a un nuevo empleado sea un compromiso difícil para los empleadores. Pregúntense si la administración Obama ha hecho algo para facilitar a los empleadores la contratación. ¿Nos han dado alguna seguridad de que el presidente mantendrá los impuestos bajos y no impondrá nuevas y caras regulaciones?

El candidato Obama prometió demasiado, el presidente Obama ha cumplido muy poco. Le entendemos, señor Presidente. Le hemos escuchado una y otra vez. Ahora le pedimos que escuche al pueblo estadounidense.

Sarah Palin

Para leer mi comentario, vean la siguiente noticia.

Tercera noticia: SARAH PALIN LE SACA LOS COLORES AL PRESIDENTE A RAÍZ DE SU DISCURSO SOBRE EL ESTADO (LAMENTABLE) DE LA UNIÓN.

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La brecha de credibilidad
Jueves, 28 de enero de 2010

Aunque no quiero hablar con demasiada dureza del discurso sobre el estado de la Unión del presidente Obama, vivimos tiempos difíciles que exigen franqueza. Yo los llamo como los veo y espero que mi franca evaluación sea tomada como un esfuerzo honrado para llevar adelante esta conversación.

Anoche, el presidente habló de la “brecha de credibilidad” entre lo que el público espera de sus dirigentes y lo que esos dirigentes les dan realmente. “Brecha de credibilidad” es una buena manera de describir el abismo entre la retórica y la realidad en el discurso del presidente. Las contradicciones parecían interminables.

Llamó a los demócratas y los republicanos a “trabajar por encima de nuestras diferencias”, pero el año pasado rechazó cualquier idea de bipartidismo, cuando dijo a los republicanos con aire de suficiencia: “Gané yo”.

Hablaba como si fuera alguien ajeno a Washington, ¡pero él es Washington! Ha tenido todo lo que cualquier presidente puede pedir – una mayoría abrumadora en el Congreso y una prensa servil que se siente un hormigueo cada vez que habla. No había nada que le impidiera perseguir el “sentido común” en todas sus soluciones. No las persiguió porque no eran sus prioridades y gastó su discurso en culpar a los republicanos por los problemas causados por sus propias políticas.

Se nos retó a “hacerle saber” si tenemos un mejor plan de salud, pero se negó a permitir que los republicanos asistieran a las negociaciones o a considerar cualquier idea de libre mercado real y reformas orientadas a los pacientes. Hemos estado “haciéndole saber” nuestras ideas durante meses desde los ayuntamientos hasta las tea parties, pero él no está interesado en escuchar. En su lugar, sigue haciendo la afirmación absurda de que su gran proyecto de billones de dólares de atención de la salud no va a aumentar el déficit.

Los estadounidenses sufren pérdidas de empleo y salarios más bajos. Sin embargo, el presidente prácticamente exigió aplausos cuando mencionó los recortes de impuestos, como si permitir que la gente retenga más de su propio dinero duramente ganado fuera un acto de noblesse oblige. Afirma que reduce los impuestos, pero se me debe de haber escapado eso. Veo sus políticas como preparatorias para el aumento masivo de impuestos y de la inflación, que es el “impuesto oculto” que más perjudica a los pobres y los ancianos que viven con ingresos fijos.

Condenó a los grupos de presión, pero su Casa Blanca está lleno de ex cabilderos y éste ha sido un año excepcional para la K Street [una calle de Washington, D.C. donde se concentran las firmas de lobby; por extensión se usa este nombre para referirse a los cabilderos como gremio] con su proyecto de ley de estímulo, también conocido como Ley de Pleno Empleo para los Cabilderos. Habló de un “déficit de confianza” y de la necesidad de “hacer nuestro trabajo abiertamente”, pero él alejó a las cámaras de C-SPAN [cadena de televisión por cable gestionada por la propia industria del cable que ofrece cobertura de todo lo que se refiera a la gestión gubernamental y los asuntos públicos como por ejemplo, la retransmisión de las sesiones del Congreso] y cerró acuerdos con cabilderos de la industria de seguros a puerta cerrada.

Habló de hacer lo mejor para la próxima generación y no dejar a nuestros hijos con una “montaña de deuda”, pero bajo su dirección este año, el gasto gubernamental se va a incrementar hasta un 22% y su presupuesto triplicará la deuda nacional.

Habló de una congelación del gasto, ¿pero no se da cuenta de que cada nuevo programa que está proponiendo viene con un nuevo precio? La congelación del gasto es una buena idea, pero no aborda la raíz del problema. Es necesario un examen exhaustivo de la función del gasto público. La comisión de déficit del presidente es poco más que un comité bipartidista de alza de impuestos, prestando cobertura política para aumentar los impuestos sin abordar seriamente el problema del gasto.

Condenó los rescates, pero votó a favor de ellos y luego los amplió y extendió. Elogió el proyecto de ley de reforma financiera de la Cámara, pero ¿dónde estaban Freddie Mac y Fannie Mae en ese proyecto de ley? Todavía no nos ha dicho que cuando vamos a salir de las industrias del automóvil y de las hipotecas. Elogió a las pequeñas empresas, pero ha pasado el último año como un amigo de las grandes corporaciones y sus grupos de presión, que siempre encuentran una manera de hacer que las regulaciones gubernamentales trabajen a su favor en detrimento de los pequeños negocios competidores.

Elogió a la eficacia de su proyecto de estímulo, pero luego llamó a otro – esta vez inteligentemente renombrado como un “proyecto de ley de puestos de trabajo”. El primer estímulo se nos vendió como un proyecto de ley de puestos de trabajo que mantendría el desempleo por debajo del 8%. Ahora tenemos un desempleo de dos dígitos sin un final a la vista. ¿Por qué deberíamos confiar en este nuevo “proyecto de ley puestos de trabajo”?

Habló de “tomar decisiones difíciles acerca de la apertura de nuevas áreas fuera de la costa para el desarrollo del petróleo y el gas”, pero al parecer todavía es demasiado difícil para su secretario del Interior el seguir adelante con petróleo fuera de la costa de Virginia y los arrendamientos de gas. Si están arrastrando los pies en los arrendamientos, ¿cuánto tiempo les tomará el construir “centrales nucleares seguras y limpias?”. Mientras tanto, continuó haciendo hincapié en “empleos verdes” que requieren enormes subsidios estatales para tecnologías ineficientes que no pueden sobrevivir por su cuenta en el mundo real del libre mercado.

Habló de apoyar a las niñas en Afganistán que quieren ir a la escuela y las mujeres jóvenes de Irán que protestan valientemente en las calles, pero ¿dónde estaban sus palabras de aliento a las niñas de Afganistán en su discurso de West Point? ¿Y dónde estaba su apoyo a las mujeres jóvenes de Irán cuando estaban siendo abatidos a tiros en las calles de Teherán?

A pesar de hablar durante más de una hora, el presidente sólo dedicó el 10% de su discurso a la  política exterior y nos dejó con muchas preguntas sin respuesta. ¿Todavía piensa que juzgar a los terroristas del 11-S en Nueva York es una buena idea? ¿Todavía piensa cerrar Guantánamo es una buena idea? ¿Todavía cree en leer sus derechos a los terroristas tras el fiasco terrorista de Navidad? ¿Cree que estamos en una guerra contra los terroristas o cree que esta es sólo una ola de delincuencia mundial? ¿Entiende que la primera prioridad de nuestro gobierno es mantener seguro a nuestro país?

En su discurso de anoche, el presidente puso una vez más de manifiesto que hay una desconexión fundamental entre lo que el pueblo estadounidense espera de su gobierno y lo que éste les quiere dar. Él todavía propone soluciones de gran gobierno impuestas de arriba abajo y fracasadas para nuestros problemas. En lugar de un gobierno más pequeño, más inteligente, él ha tomado un gobierno que ya era demasiado grande y lo expandió.

SE crean empleos de verdad en el sector privado cuando los impuestos son bajos, la inversión es alta y la gente es libre para dedicarse a sus negocios sin la pesada mano del gobierno. El presidente cree que la innovación proviene de subsidios del gobierno. Los conservadores de sentido común saben que la innovación viene de liberar la energía creativa de los empresarios estadounidenses.

Todo parece ser “inesperado” para esta administración: la inesperada pérdida de empleos; los inesperados números de viviendas; las inesperadas pérdidas políticas en Massachusetts, Virginia y Nueva Jersey. Los verdaderos líderes dirigen mejor cuando se enfrentan a lo inesperado. Pero en lugar de dirigirnos, el presidente nos da clase. Dio clase a Wall Street, dio clase a Main Street, dio clase al Congreso; incluso di clase a nuestra Suprema Corte de Justicia.

Criticó a los políticos que “emprenden una campaña permanente”, pero dio un discurso de campaña en lugar de uno del estado de la Unión. La campaña ha terminado y el presidente Obama tiene ahora algo que el candidato Obama nunca había tenido: una trayectoria real en el cargo. Ahora podemos ver las fallidas políticas detrás de las bonitas palabras. Si los estadounidenses se sienten tan cínicos como el presidente sugiere, tal vez es porque la audacia de su retórica reciclada ya no inspira esperanza.

Un verdadero liderazgo exige resultados. La verdadera esperanza está en el ingenio, la generosidad y el coraje sin límites del pueblo de Estados Unidos, cuyas voces todavía no están siendo escuchadas en Washington.

Sarah Palin

Después del monumental batacazo de Massachusetts (¡ah, cómo me gusta recordarlo!), los demócratas contaban con que el presidente diera un buen discurso sobre el estado de la Unión que hiciera olvidar a los estadounidenses sus recientes miserias. Confiaban en la telegenia del presidente, su carisma y su facilidad de palabra (o más bien práctica ante el teleprompter) para devolver la iniciativa a la Casa Blanca ahora que se encuentran contra las cuerdas cuando hacía pocos meses se relamían pensando en que estaban a punto de noquear a su rival, el partido republicano. Confiaban en eso, pero ¿bastaría con un buen discurso para ello? ¿Bastaría con, citando a Shakespeare, “palabras, palabras, palabras” para devolver la confianza a unos Estados Unidos cada vez más desconcertados? A tenor de los resultados, no. El bla-bla-bla del presidente ya no embauca más que a los que desean ser embaucados. Hechos y no palabras es lo que demandan los estadounidenses a la Casa Blanca y a la vista de los resultados, los hechos que les están ofreciendo no les satisfacen en lo más mínimo y así se lo están diciendo con sus votos.

Como bien hace Sarah en recordar nada más empezar su nota, los demócratas llevan cosechadas tres derrotas consecutivas en otras tantas elecciones: las dos celebradas en noviembre pasado para cubrir los cargos de gobernador de los estados de New Jersey y de Virginia y la celebrada recientemente para cubrir el escaño senatorial de Massachusetts. Esto, en el caso de un partido que hace exactamente un año que llegaba al poder entre la admiración de todos y el descrédito de la anterior administración, es ciertamente curioso y algo muy grave tiene que estar pasando para que los estadounidenses le hayan vuelto la espalda de manera semejante. Y lo que pasa es sencillamente que la gente normal y corriente, los estadounidenses de a pie (los que no van en limousine), han comprendido por fin que les han timado porque las promesas por las que votaron hace poco más de un año no se han hecho en absoluto realidad y no se van a hacer.

Y es que quién iba a imaginarse la situación de hoy en día hace justamente un año. Si alguien nos hubiera dicho que el entonces universalmente aclamado y recién nombrado presidente de Estados Unidos iba a estar sufriendo una sangrante pérdida de popularidad que ya entra directamente en la categoría de “impopularidad” y que, por el contrario, la entonces humillada y despreciada gobernadora de Alaska, Sarah Palin, iba a estar en la cresta de la ola y a ser reconocida por doquier como la única esperanza por parte de todos aquellos estadounidenses para quienes la fe en Estados Unidos como patria de la libertad es algo consustancial a ellos, muy seguramente le hubiéramos dicho que estaba como una regadera y que se diera una vuelta por la calle porque lleva demasiado tiempo encerrado. Y, sin embargo, así ha sucedido exactamente.

Con estas dos notas, Sarah ataca al presidente de Estados Unidos por primera vez. Ya no se trata de que critique alguna de sus propuestas, alguna de sus declaraciones o alguno de sus actos sino que le ataca a él personalmente por su mala gestión como tal e imagino la poca gracia que le debe haber hecho el leerlas (porque leérselas se las lee; de eso pueden estar seguros). De hecho, su crítica es tan demoledora que no he podido dejar de recordar aquel episodio de la campaña electoral de 2008 en el que Sarah insistió en que pasaran a la ofensiva poniendo en evidencia al entonces candidato demócrata por sus relaciones con personajes bastante sospechosos y los lumbreras que dirigían la campaña le dijeron que ni se le ocurriera. Imagínense lo que hubiera podido ser la campaña si Sarah hubiera tenido permiso para sacar los trapos sucios de su rival. El tono de estas dos notas, que demuestran no sólo una memoria de elefante sino también una ferocidad de tigre, nos lo dicen claramente: el candidato demócrata se hubiera llevado cada día más de un zarpazo.

Además de una crítica demoledora de lo que ha hecho hasta ahora el presidente (o más bien de lo que anunció que iba a hacer y que luego en la realidad no ha hecho), estas dos notas son también la confirmación de que Sarah Palin asume su papel como única rival suya dentro de la órbita del movimiento conservador estadounidense (y es que el Partido Republicano da más pena que gloria y no tiene a nadie actualmente cuya voz pueda igualarse en eco a la de Sarah) y que está encantada de serlo. Y ciertamente bien harían el presidente y su cuadrilla de sicarios en temerla porque es un mal rival, tal vez el peor que podrían imaginar. Sarah está fogueándose día a día y aprendiendo mucho y deprisa; ya no es sólo que cuente con el respaldo de todos los conservadores, una mayoría sin duda de la población estadounidense, sino que ahora también cuenta con el apoyo explícito de la única cadena de televisión que no está rendida a los pies de la Casa Blanca para que haga llegar su mensaje a todo el país; y encima sus movimientos son seguros, inesperados, contundentes y muy acertados todos ellos. De hecho, comparto la opinión de Ann Coulter en el sentido de que desde su dimisión como gobernadora de Alaska, Sarah no ha cometido el más mínimo error.

Y es que Sarah está construyendo todavía su alternativa, sin prisa pero sin pausa y a cada día que pasa su figura se afianza un poco más (los que ansían conocer un programa político concreto por parte suya, esperen a 2011; ya ha anunciado que va a volver a escribir y su próxima obra será sin duda la plasmación detallada de todas esas propuestas que está haciendo). Este año, 2010, es el año de las elecciones del midterm y Sarah ya nos ha dicho que va a estar en todas partes apoyando a sus candidatos, a sus buenos candidatos conservadores (que no necesariamente republicanos porque desde hace un tiempo eso ya no es lo mismo). Y a todas partes donde vaya su discurso va a ser el mismo: el presidente nos ha engañado. Tan simple y tan rotundo. Y a buen seguro que tan desesperante para los okupas esos de la Casa Blanca que ven como su futuro deja de ser tan esplendoroso como se imaginaban y empieza a volverse negro. Y no es un chiste racista, ¿eh?

SARAH PALIN, DÍA Y LUGAR

De momento, esta semana sólo tenemos un acto más añadido a la lista, un acto de recaudación de fondos para la comunidad local en Washington (Illinois). Más exactamente, se trata de un discurso de unos 30 minutos de duración que, enmarcado en una serie titulada “Lecciones de los líderes” y de la cual Sarah es la primera ponente, versará sobre el tema (tan favorito de ella) de “Uno no necesita tener un cargo para cambiar las cosas”. Después de su discurso, se abrirá un período de otros 30 minutos en el que Sarah responderá las preguntas que le hayan hecho llegar con antelación los miembros del público. Antes del discurso, Sarah participará en una recepción privada y un banquete. Parte de los beneficios que se obtengan de su visita se destinarán a proveer de becas a jóvenes estudiantes de la zona.


LAS ELECCIONES DE 2012… ¿UN 2008 AL REVÉS? (I)

28/01/2010

 

Interesante la que se ha armado por ahí a raíz del triunfo de Scott Brown en Massachusetts. No sólo ha dado moral de victoria a un Partido Republicano tan alicaído que parecía camino del cementerio de elefantes, sino que además ha vigorizado a los conservadores quienes, después de tanto tiempo oyendo que su única posibilidad de supervivencia estribaba en “girar al centro” y “mooooooderarse” (como dice mi admirada Michelle Malkin), han visto como los hechos de Massachusetts les han quitado la razón a los RINO y se la han dado en cambio a ellos. Y es que, recordemos, Estados Unidos sigue siendo un país mayoritariamente conservador, tal y como demuestran todas las encuestas. Y cuando un país se siente conservador, las propuestas que hay que hacerle son conservadoras y llenas de sentido común, para así captar la atención no sólo de aquellos sino también de los votantes independientes. Porque ésa es la única manera de ganarse su confianza y lograr el triunfo en las elecciones. Y el que quiera mooooooderación, que se largue con los demócratas que están mooooooderadamente irritados con lo de Massachusetts y mooooooderadamente asustados con la que se les viene encima en noviembre. Y hacen bien.

Se ha armado también un cierto alboroto con respecto a la decisión de Sarah Palin de apoyar a John McCain en su campaña de reelección (decisión nada sorprendente porque ya llevaba tiempo anunciándola). Una de mis lectoras, Conservadora, se pregunta el porqué de esa decisión cuando todos sabemos que McCain como conservador deja mucho que desear. Es cierto que McCain no es santo de mi devoción y que si no fuera porque para votar a Sarah había que votarle a él, muchos no le hubieran votado (algo que él reconoció públicamente en un gesto que le honra). Mi opinión la ofrecí en una respuesta al comentario de Conservadora (ver aquí) y a ella me remito hasta el domingo en que trataré el tema con un poco más de extensión en mi habitual entrada “La semana de Sarah Palin”. Hasta entonces, les dejo con esta foto de los dos… ¡y mi adorada Piper colándose entre medio de ellos! Y es que ya llevaba mucho tiempo sin sacarla, ¿verdad?

El curioso sistema electoral estadounidense

Lo primero que hay que decir sobre el modo en que los estadounidenses escogen a su presidente y a su vicepresidente (porque escogen a los dos a la vez) es que no lo hacen directa sino indirectamente a través de lo que allí se conoce como el US Electoral College (colegio electoral de Estados Unidos). Y para comprender bien el proceso, lo mejor es empezar por el principio.

Y el principio empieza cuando los dos grandes partidos, el demócrata y el republicano, ya han pasado por su proceso de elecciones primarias y han escogido a sus respectivos candidatos, los llamados tickets. Una vez que los electores ya saben a quiénes pueden votar, se celebra el Election Day (día de las elecciones) una vez cada cuatro años, siempre un martes entre el 2 y el 8 de noviembre (el primer martes después del primer lunes de noviembre; en 2012 el Election Day caerá el día 6).

Las elecciones no son realmente una única consulta nacional sino que más bien se trata de cincuenta y una consultas estatales (las correspondientes a los cincuenta estados y otra más en el distrito de Columbia; los territorios no celebran elecciones presidenciales) en las que los electores votan por uno u otro partido teniendo en cuenta que lo que eligen realmente es a un cierto número de delegados que, pertenecientes al partido que gane las elecciones en ese estado en concreto, lo representarán en el US Electoral College. ¿Y cuántos delegados tiene derecho a acreditar cada estado? Pues exactamente el número que resulte de sumar el total de representantes (que varía según sea el estado) y de senadores (que siempre son dos, sea cual sea el estado) que dicho estado tenga en el Congreso de Washington. Como resultado, el US Electoral College tiene un total de 538 electores, ya que hay 435 representantes en la Cámara de Representantes (House of Representatives) y 100 senadores en el Senado (Senate), además de los 3 electores (el número mínimo que puede acreditar cualquier estado) que se le conceden al distrito de Columbia, el famoso D.C.

Una vez constituido el US Electoral College tras las elecciones, los electores pueden realmente votar por cualquiera de los dos candidatos, pero lo normal es que, salvo que tengan mucha cara o hayan sido elegidos como independientes, se mantengan fieles al candidato del partido al que representan. Así, en las últimas elecciones presidenciales, las de 2008, el partido demócrata obtuvo un total de 365 electores y el republicano, 173. Lo normal es que el partido que gana las elecciones en cada estado designe a todos los electores correspondientes a ese estado (sistema de “winner-take-all”; o sea, que el que gana se lo lleva todo) aunque hay dos excepciones a esta regla: Maine y Nebraska, que siguen el llamado “district system” (sistema de distritos) en que el ganador en el cómputo general del estado se lleva dos votos electorales y los restantes se reparten por distritos, llevándoselos el ganador en cada uno de ellos (en Maine hay dos distritos; o sea, en total cuenta con 4 votos electorales mientras que en Nebraska hay 3; o sea, en total 5 votos electorales). Estos distritos coinciden con los que se utilizan para las elecciones a la Cámara de Representantes.

¿Problemas? Pues que existe la posibilidad de que un candidato haya sido el más votado en todo Estados Unidos (ganador en voto popular), pero que finalmente resulte elegido su rival que, en cambio, cuenta con más votos electorales. Es cierto que puede suceder aunque en la práctica casi nunca pasa. De hecho, en 52 de las 56 elecciones presidenciales celebradas hasta ahora (un 93%), el ganador en votos electorales ha sido también el ganador en voto popular. Las excepciones a esta regla no escrita se produjeron en 1824 (fue nombrado presidente John Quincy Adams a pesar de que el ganador en votos populares fue Andrew Jackson), 1876 (fue nombrado presidente Rutherford B. Hayes a pesar de que el ganador en votos populares fue Samuel J. Tilden), 1888 (fue nombrado presidente Benjamin Harrison a pesar de que el ganador en votos populares fue Grover Cleveland) y 2000 (fue nombrado presidente George W. Bush a pesar de que el ganador en votos populares fue el fantasmón de Al Gore).

Es cierto que se ha intentado cambiar dicho sistema en numerosas ocasiones a través de una enmienda constitucional que permita el voto directo, pero hasta ahora nunca ha conseguido ser aprobada tanto por la Cámara de Representantes como por el Senado.

La importancia de los swing states

Los swing states (estados cambiantes), llamados también battleground states (estados de campo de batalla) o purple states (estado púrpura – por el color resultante de la mezcla del azul demócrata y el rojo republicano) son aquellos estados donde la victoria es tan ajustada que el ganador lo suele ser por unos pocos miles de votos lo que implica que, a fin de cuentas, lo podría haber sido su rival también.

Existen nueve estados que han votado siempre por los republicanos en las últimas once elecciones presidenciales (lo que supone un período de tiempo de 44 años): Alaska, Idaho, Kansas, Nebraska, North Dakota, Oklahoma, South Dakota, Utah y Wyoming, disfrutando los republicanos de holgadas mayorías todas las veces.  Otros estados como Alabama, Arizona, Mississippi, Montana y South Carolina sólo han votado una vez por el candidato demócrata durante el mismo período de tiempo (y ninguna de ellas fue en 2008). Por su parte, los demócratas sólo pueden presumir de la fidelidad de cinco estados: Hawaii, Maryland, Massachusetts, Minnesota y New York, en los que se ha tendido a votar por ellos entre el 70 y el 90% de las veces desde 1964. Una prueba más que evidente de que Estados Unidos es fundamentalmente conservador, que no liberal.

Un swing state es, por tanto, un estado en el que las últimas elecciones presidenciales se han decidido por un estrecho margen, inferior incluso al 1% de los votos emitidos. El caso más famoso, el que todos recordamos, se produjo en 2000 en Florida, cuando George W. Bush ganó en ese estado por un mero 0,01% (537 votos), llevándose en consecuencia sus 25 votos electorales y, con ello, la elección como presidente. Sin embargo, un swing state también puede ser considerado como tal por otras razones. Por ejemplo, por ser el estado natal de uno de los candidatos en liza. Así, si en alguna ocasión se presentara un candidato demócrata a la presidencia nacido en Alaska, este estado a pesar de su historial sería considerado un estado que igual cambia su tendencia y vota esta vez a favor de su paisano, por mucho que éste sea un demócrata (¡Dios no lo quiera!).

En consecuencia, y a causa del sistema de elección indirecta que rige en Estados Unidos, los estados que cuentan al fin y al cabo son los swing states, ya que cada candidato se concentra en lograr la victoria en ellos, dando prácticamente de lado aquellos en los que sabe que va a ganar de todas todas. Así, por ejemplo, es triste (dicho sin retintín, ¿eh?) ser un votante demócrata en Wyoming cuando sabes que por mucho que te empeñes en votar al Partido Demócrata, el resto de votantes conservan su cordura y lo hacen en su mayoría por el Partido Republicano y nunca vas a tener el placer de que los votos electorales de tu estado vayan a parar a tu candidato favorito. Y aún así, los swing states que realmente importan son aquellos que tienen el mayor número de votos electorales. Y es que, por ejemplo, un swing state con tres votos electorales es mucho menos apetitoso que un swing state con quince, que es donde ambos candidatos redoblarán sus esfuerzos, ¿no?

¿Y  por qué un estado tiene más votos electorales que otro? Porque se ajustan a la población de ese estado. Los estados más habitados tienen más votos electorales. Así, los estados con más peso en ese sentido son California con 55, Texas con 34, New York con 31, Florida con 27 y Pennsylvania e Illinois con 21 cada uno. Por el contrario, Alaska, Delaware, el distrito de Columbia, Montana, North Dakota, South Dakota, Vermont y Wyoming sólo cuentan con el mínimo legal de tres votos electorales. Una circunstancia importante que se va a afectar a las elecciones de 2012 es que el número de votos electorales de cada estado se revisa cada 10 años, coincidiendo con la revisión del censo de Estados Unidos que se produce cada 10 años también. Aún está por confirmar, pero existen unos dieciséis o diecisiete estados que ganarán o perderán representación en atención a que han ganado o perdido población y eso va a suponer que el mapa de votos electorales de 2012 sea algo diferente al de 2008. Pero de cualquier manera, lo que no cambia es el número total de votos electorales del US Electoral College: 538. Lo cual implica que para ser investido presidente de Estados Unidos, un candidato debe obtener un mínimo de 270 votos.

Las elecciones de 2008

Antes de empezar con mis “predicciones” para 2012 (¡ay, ay, ay, que igual no acierto ni una!), vamos a repasar lo que pasó en 2008. En la siguiente tabla les indico para la totalidad de estados el número de votos electorales con que contó en las elecciones de 2008, los que posiblemente cuente en 2012 de acuerdo con el nuevo censo, los porcentajes de voto para cada partido, pintando en azul la casilla correspondiente si ganó el Partido Demócrata y en rojo si lo hizo el Republicano y la diferencia que hubo entre ambos partidos, dibujando en azulado o en rojizo la casilla correspondiente si esa diferencia favoreció a los demócratas o a los republicanos (sí, ya sé que me complico mucho la vida, pero es que yo soy así).

El resultado es el siguiente:

(*) En Maine los cuatro votos electorales fueron a parar al Partido Demócrata mientras que en Nebraska, de los cinco, cuatro fueron para el Partido Republicano y uno para el Demócrata.

El resultado final fue que el candidato demócrata venció en 29 estados y cosechó 365 votos electorales mientras que el republicano lo hizo en 22 y cosechó 173 votos electorales.

Por otra parte, aquí les dejo otra tabla extraída de la anterior en la que detallo los diez estados con menor margen de victoria en 2008, ordenados de menor a mayor.

En total, se trata de cinco estados para cada partido, habiéndole correspondido al demócrata 86 votos electorales y al republicano, 42.

Y con esto es suficiente de momento. En la próxima entrada y gracias a estos datos les explicaré cuáles son mis impresiones sobre lo que puede pasar en las próximas elecciones presidenciales de 2012. Tan sólo les adelanto una cosa: en noviembre de 2008, yo ya pensé (pero no tengo pruebas porque entonces no había empezado con el blog todavía) que, tal y como se había desarrollado la campaña, el resultado de las elecciones no era nada malo para el Partido Republicano. Y me ratifico en ello, ¡ea!


MÁS SOBRE EL ESTRENO DE SARAH PALIN EN LA FOX

26/01/2010

 

El otro día les ofrecí la transcripción de la entrevista que Bil O’Reilly le hizo a Sarah Palin en su programa The O’Reilly Factor. Sin embargo, ésa era sólo la primera parte; había una segunda parte en la que Sarah contesta a las preguntas de Bill sobre su vida privada. Ciertamente no es que vayamos a descubrir nada nuevo, pero siempre es interesante saber alguna cosa más sobre nuestra admirada Sarah… ¡y si son chafarderías, mejor que mejor! Como quiera que el tono de la propia entrevista es desenfadado, me he permitido el hacer algunos comentarios que se pretenden graciosos sobre las respuestas. Ha sido un desahogo después de una semana bastante atareada y en la que he tenido poco tiempo para la diversión. Así que tómenselos como una broma y no hagan demasiado caso.

Todos saben ya que ni apuesta para el ticket presidencial de 2012 es éste: Sarah Palin y Rick Perry, el actual gobernador de Texas (gracias, Santi, por la foto). Perry nació el 4 de marzo de 1950, así que ahora mismo tiene casi 60 años. Los 62 años son una buena edad para optar a la vicepresidencia. Además, tiene sobrada experiencia como gobernador para ello. ¿Que si no preferiría un ticket Palin – Brown? Pues la verdad es que no le veo posibilidades ahora mismo. Scott Brown es el hombre de moda y un buen conservador, pero no el conservador que a mí me gustaría. Además, no perdamos de vista que Brown es una incógnita todavía. Aún no ha hecho nada.

SARAH PALIN SE ABRE SOBRE SU VIDA PRIVADA
Jueves, 21 de enero 2010
The O’Reilly Factor

Pueden ver el video de la entrevista en la pestaña “Docs (vídeo)”.

BILL O’REILLY: Estamos en la parte de “Detrás del libro” de esta noche. Como ustedes saben, Sarah Palin es una nueva analista de Fox News y la semana pasada tratamos sobre las cuestiones importantes del día. Pero también hablamos con ella sobre lo que hace en su tiempo libre, aunque no tiene mucho de eso, y aquí tienen cómo transcurrió la conversación.

[PRINCIPIO DEL VIDEO]

BILL O’REILLY: Entonces, ¿qué hace usted para divertirse? Quiero decir, oímos que pega tiros, ya sabe, a los lobos. Y usted es una cazadora y una pescadora y todo eso. ¿Es eso lo que hace, cosas al aire libre? [Me temo que pegar tiros dentro de casa tiene que ser algo muy peligroso. Evidentemente, los tiros se pegan fuera].

SARAH PALIN: Claro, soy de Alaska y comemos, por lo tanto, cazamos. Sí. Somos…

BILL O’REILLY: ¿Usted realmente pega tiros y los despelleja y luego los mete en la nevera y se los come más tarde y todas esas cosas?

SARAH PALIN: Claro que sí. El congelador está lleno de caza que nos mantiene sanos.

BILL O’REILLY: ¿Como qué? ¿Qué?

SARAH PALIN: Alce, caribú, búfalo [Como me tropiece algún día con Sarah, espero que no me pegue un tiro primero y me pregunte cómo me va con el blog después].

BILL O’REILLY: ¿Usted come alce? ¿Filetes de alce? [¡Dios Mío! ¡Se me quiere comer! Tengo que encontrar otro pseudónimo enseguida].

SARAH PALIN: Tienes que venir allí.

BILL O’REILLY: He estado allí dos veces.

SARAH PALIN: OK. Bueno, venir a mi casa.

BILL O’REILLY: Pero usted no me invitó la última vez. Traté de llegar a su casa y los troopers [la policía de Alaska] me sacudieron [¿Por saltarse el límite de velocidad? ¿Por colarse en el patio trasero de la casa de los Palin? ¿Por ser de la Fox?].

SARAH PALIN: Usted es un gran hombre.

BILL O’REILLY: Bueno, así que realmente hace lo que dice. Usted realmente sale a cazar y lo mete en su nevera y se lo come más tarde.

SARAH PALIN: He estado haciendo esto toda mi vida. Es parte de esa cultura de Alaska. Es un estilo de vida activo y saludable, al aire libre, que tanto disfrutamos allí.

BILL O’REILLY: OK. No creo que Hilary Clinton haga eso, pero no estoy seguro [Seguro que cuando se enteró de lo de su marido y Mónica Lewinsky sí que se le ocurrió]. Pero se lo voy a preguntar la próxima vez que la vea. Ahora, ¿y sobre las películas? ¿Es usted una aficionada a las películas?

SARAH PALIN: No tengo mucho tiempo para ir al cine.

BILL O’REILLY: ¿Recuerda la última película que vio?

SARAH PALIN: De hecho, pusimos una película de las de pay-per-view en casa el otro día y creo que era una nueva película. Sandra Bullock en “La proposición,” que pensé que era una gran película.

BILL O’REILLY: Ésa es bastante reciente.

SARAH PALIN: Y me encantó esa película porque trató mucho de un tema alasqueño en la película y del medio ambiente también. Fue genial.

BILL O’REILLY: iPod? ¿Tiene un iPod?

SARAH PALIN: Lo tengo para correr.

BILL O’REILLY: ¿Y qué tiene en él?

SARAH PALIN: Una gran cantidad de rock sureño. Me encanta la música country [A mí también. Esta mujer vale un potosí].

BILL O’REILLY: Bueno, ¿sobre quién estamos hablando exactamente?

SARAH PALIN: John Rich. Travis Tritt.

BILL O’REILLY: ¿Y los lleva en su iPod cuando sale a correr?

SARAH PALIN: Cuando corro.

BILL O’REILLY: OK. ¿Con qué frecuencia sale a correr?

SARAH PALIN: Me gusta correr unas seis millas [alrededor de 10 km], tal vez más [¡Cielos! Y yo que a las dos millas ya estoy hecho polvo... ¡Ah, qué mala es la vejez!]

BILL O’REILLY: ¿Con qué frecuencia?

SARAH PALIN: Trato de correr todos los días. Y si no corro todos los días, tomo algún tipo de clase, kickboxing [Igual que Chuck Norris. Esta mujer, dejando aparte sus detestables gustos alimenticios, me tiene conquistado].

BILL O’REILLY: Muy bien. ¿Así que cada día trabaja todo eso?

SARAH PALIN: Bastantes.

BILL O’REILLY: Y usted corre. Ahora, cuando corre por ahí, ¿tiene guardaespaldas corriendo con usted o…?

SARAH PALIN: Rayos, no. No. [Pues claro que no. ¿Para qué te crees que son si no las clases de kickboxing? ¿Que no has visto nunca “Walker, Texas Ranger”?].

BILL O’REILLY: ¿Usted sola? ¿Ahí va corriendo Sarah Palin? Ya sabe, apuesto a que cuando corre y la ven los alces, ellos corren más.

SARAH PALIN: Nadie me reconoce. Y lo hago sin ir llena de maquillaje de todos modos.

BILL O’REILLY: ¿No?

SARAH PALIN: Así que cuando salgo a correr, nadie sabe quién soy. [Pues habrá que preguntarle a Todd qué pinta tiene su esposa cuando se levanta por las mañanas. Ahora me pica la curiosidad. Sé de una foto que anda por ahí de Sarah sin maquillaje. Tengo que encontrarla].

BILL O’REILLY: Cuando se va de vacaciones, debe de ser muy difícil. Lo es para mí.

SARAH PALIN: Así es.

BILL O’REILLY: Primero, ningún hotel acepta una reserva a mi nombre porque me odian. Pero, segundo, todo el mundo se me queda mirando.

SARAH PALIN: Hemos descubierto que las vacaciones más seguras y tranquilizadoras que podemos darnos están en el medio de la nada en nuestra cabaña en Petersville, que está a 120 kilómetros en Alaska.

BILL O’REILLY: Pero que todavía está en Alaska, sin embargo.

SARAH PALIN: Sí.

BILL O’REILLY: Quizás de vez en cuando le apetezca un poco de calor.

SARAH PALIN: Calor, correcto. Bueno, tenemos que hacer algo diferente. Hemos intentado ir a Hawaii hace un par de semanas. Sólo llevábamos dos días y entonces nos dimos cuenta…

BILL O’REILLY: Que tenían que dejar Hawaii.

SARAH PALIN: Bueno, estábamos, creo, perturbando, sin querer, pero era perjudicial para los otros huéspedes que estaban…

BILL O’REILLY: ¿Dónde estuvieron?

SARAH PALIN: …en el mismo hotel. Un hotel agradable, un lugar turístico…

BILL O’REILLY: Waikiki. ¿Estaban en la isla grande?

SARAH PALIN: …en Maui.

BILL O’REILLY: En Maui.

SARAH PALIN: Hermoso, pero ciertamente no tan… [Mira que irse de vacaciones a la tierra del presi. Es que las hay a las que les gusta provocar. ¿Qué pasaría si a Obama se le ocurriera ir de vacaciones a Alaska? Mejor que no. Igual se derretían los glaciares. O le corneaba mi primo que tiene muy mal genio y es más conservador aún que yo].

BILL O’REILLY: Pero cada vez que sale de la piscina y ordena un pequeño cóctel, ya está todo el mundo: “Oh, ¿qué está haciendo?”.

SARAH PALIN: Gente muy agradable, pero había algunas personas con sus cámaras que nosotros…

BILL O’REILLY: Siempre. Todo el mundo tiene la pequeña cámara. Botswana. Y lo digo en serio. Botswana.

SARAH PALIN: Se lo diré a Todd.

BILL O’REILLY: Y luego hay un par de islas en el Caribe en las que usted puede alquilar una pequeña cosa así. Porque sé – porque cuando me hice famoso y nunca pensé que lo iba a ser, de repente, yo no podía ir a ninguna parte sin que ellos me hicieran una foto. Pero esa intrusión, ¿pesa psicológicamente sobre usted?

SARAH PALIN: Lo único que quiero es que los niños no tengan que cargar con eso.

BILL O’REILLY: Creo que eso es lo peor de ser famoso: la intrusión. ¿Está de acuerdo?

SARAH PALIN: Esa intrusión, de nuevo, es una carga. Y, sin embargo, las personas que, entre comillas, se entrometen en nuestra vida, sigue siendo tan hermoso. Tan bonito. Tan alentador y me inspiran. Así que, mientras tengamos un buen equilibrio en ese tiempo privado de la familia, que ahora mismo somos capaces de equilibrar, entonces todo está bien.

BILL O’REILLY: Última pregunta. Vi una foto de usted jugando al baloncesto cuando estaba en la escuela. Ya sabe, Barack Obama es un gran jugador de baloncesto. Y él me desafió – en realidad, yo le reté a un uno-contra-uno. Pero ¿puedo tener a usted y a Obama en la misma cancha? ¿Lo haría?

SARAH PALIN: Lo haría.

BILL O’REILLY: Serían dos contra uno.

SARAH PALIN: Sí, claro.

BILL O’REILLY: Usted y yo. Voy a jugar de pívot bajo. Usted tira desde el exterior. [¡Eso! Y el que gane se queda con la Casa Blanca, ¿eh? Y Biden que haga de cheerleader durante el descanso].

SARAH PALIN: OK. Usted está bloqueando debajo.

BILL O’REILLY: ¿Lo hará si lo propongo?

SARAH PALIN: Me encantaría.

BILL O’REILLY: Muy bien. Vamos a hacerlo, señoras y señores. Aquí está, Sarah Palin, una persona normal. Y estamos muy contentos de tenerla como colaboradora.

SARAH PALIN: Me alegro de haber llegado hasta aquí. ¿Qué sería de América sin Fox News?  [Un poco pelota sí que es, sí. ¿Qué sería de Fox News sin Sarah Palin?].

BILL O’REILLY: Gracias, Gobernador.

SARAH PALIN: Gracias.

[FIN DEL VIDEO]

Pues al final la he encontrado. La foto ésa que les había dicho de Sarah sin una gota de maquillaje. Es del 2008 y los tipos que aparecen a su lado besuqueándola son dos empresarios creo que californianos que en su momento apostaron con sus empleados a que al menos uno de ellos conseguiría darle un beso (sí, los hombres somos así; por una apuesta hacemos lo que haga falta). Así que, ni cortos ni perezosos, los dos petardos esos aprovecharon que Sarah estaba por aquel entonces en New York, la siguieron, la acecharon y cuando volvía al hotel después de correr por la tarde… ¡zas! ¡Te pillé, te pillé! ¡Tienes que pagar prenda! Sí que es cierto que entre la gorra y las gafas esas tan distintas a las que lleva siempre no parece ella.

Por cierto, un breve comentario sobre una cuestión que surgió a raíz de la contratación como comentarista de Sarah por parte de la Fox. Algunos pretendían que el hecho de haberse comprometido con la cadena por varios años le iba a impedir el hacer campaña y presentarse a las elecciones en 2012 si es que ésa era su intención. No me pareció así a mí porque bien sé yo que en los contratos se pueden poner toda clase de cláusulas, incluyendo aquellas que contemplan la rescisión del contrato si se dan ciertas circunstancias. Y el viernes pasado, en el programa de Oprah Winfrey, Sarah Palin así lo confirmó al declarar que:

No voy a cerrarme ninguna puerta que tal vez encuentre abierta en el futuro. Y, afortunadamente, la cadena Fox me ha permitido mantener esa puerta abierta. Tal vez [la política] esté en mi futuro, pero mientras tanto ansío formar parte de nuevo del mundo de las noticias.

Creo que está bastante claro, ¿no?


LA SEMANA DE SARAH PALIN: MASSACHUSETTS BLUES

23/01/2010

 

Está claro que esta semana sólo podía tener un protagonista: Scott Brown. Y así lo ha reconocido la propia Sarah, rindiendo homenaje al coraje de un hombre que no sólo ha tenido el valor de desafiar la opinión de todos presentándose a las elecciones con un mensaje claramente conservador en el estado menos propicio tal vez de toda la Unión para eso sino que además ha logrado vencer. La historia de cómo lo ha hecho se ha repetido una y otra vez durante estos últimos días, siendo una de esas pocas ocasiones en las que nuestros medios de comunicación nacionales se han hecho eco de un acontecimiento tan exclusivo de Estados Unidos como lo es éste, algunos con gran alegría por lo que tiene de esperanzador para aquellos que amamos la libertad por encima de todo y otros, la mayoría, con llanto y rechinar de dientes, temiendo que el Obamato de los Mil Años apenas vaya a durar cuatro pelados. De cualquier manera, ha sido esta una semana de esas trepidantes, llena de emociones, de las que me gustan a mí… y de las que no les gustan nada a los progres. ¡Pues mejor entonces!

Scott Brown, el flamante senador republicano por Massachusetts. Sí, es cierto que en 1982 posó desnudo (aunque con el antebrazo izquierdo estratégicamente colocado) para la revista “Cosmopolitan”. Entonces tenía 23 años (ahora tiene 50 realmente bien llevados), trabajaba ocasionalmente como modelo y acababa de ser elegido como “El hombre más sexy de Estados Unidos”. ¿No es increíble? Alto, guapo, inteligente, tío bueno… ¡y common sense conservative! Si esto no es el renacer de la derecha en Estados Unidos que venga Dios y lo vea.

Primera noticia: SARAH PALIN FELICITA PÚBLICAMENTE A SCOTT BROWN, TRIUNFADOR EN MASSACHUSETTS.

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El Sr. Brown se va a Washington… ¡en una camioneta ni más ni menos!
Martes, 19 de enero de 2010

¡Felicidades al nuevo senador electo de Massachusetts! La victoria de Scott Brown demuestra que el deseo de soluciones reales trasciende las nociones de “estado azul” [demócrata] y “estado rojo” [republicano]. Los estadounidenses están de acuerdo en que tenemos que pasar cuentas a nuestros políticos y llevar el sentido común a la capital.

Las recientes elecciones nos han enseñado que cuando un partido en el poder se descarría, el pueblo de Estados Unidos le pasará cuentas en las urnas. Hoy, bajo los demócratas, el gasto gubernamental es de hasta casi el 23% y el desempleo es mayor de lo que ha sido en un cuarto de siglo. Durante el pasado año han completado un historial de promesas incumplidas, gordos rescates, reuniones a puerta cerrada con grupos de presión, buenos acuerdos para compinches corporativos y votaciones a medianoche durante los fines de semana sobre una importante legislación que ni siquiera se habían leído. Los buenos ciudadanos de Massachusetts han recordado a los demócratas que no deben dar nada por sentado.

Los estadounidenses aclamaron la campaña  del débil Scott Brown porque vieron su candidatura como un voto en contra del proyecto demócrata de atención de la salud. Ustedes ya saben que algo va mal con esta legislación cuando la oposición que despierta inspira una victoria republicana en un estado que no tiene actualmente republicanos en el Congreso y que la última vez que envió a un republicano al Senado fue hace casi 40 años.

Es evidente que esta victoria es un referente de la gran noche electoral de dentro de diez meses. En el espíritu de bipartidismo, permítanme ofrecer algunos consejos a los demócratas sobre la forma de controlar esta oleada populista. Desháganse de su actual proyecto de ley de atención de la salud y empiecen de cero. Todos queremos una verdadera reforma, pero un seguro obligatorio forzado por el gobierno no es eso. Scott Brown hizo campaña en contra de este auténtico lío burocrático. Necesitamos soluciones de sentido común tales como la reforma de las leyes por negligencia, permitir a la gente adquirir un seguro en otro estado, dar a los compradores individuales las mismas ventajas fiscales que los que reciben cobertura a través de sus empleadores y dejar que las pequeñas empresas se pongan de acuerdo para proporcionar un seguro a sus empleados. Concentren sus esfuerzos en los empleos, no en una legislación mortal para los empleos. Este cambio de enfoque demostrará a los estadounidenses que están escuchando.

Mis mejores deseos para el senador electo Brown. Cuando vaya a Washington, que nunca se olvide de los ciudadanos corrientes que conoció mientras conducía esa camioneta a través de la gran Comunidad de Massachusetts.

Sarah Palin

Para los que no entiendan la referencia a la “camioneta”, les diré que Scott Brown conduce desde hace cinco años una 2005 GMC Canyon, una pick-up (camioneta), con la que lleva recorridos la friolera de 320.000 kilómetros. En uno de sus anuncios televisivos, la camioneta fue el centro de atención ya que para Brown, gracias a ella había podido hablar más de cerca con la gente de Massachusetts a lo largo de toda la campaña, así como escuchar cómo se quejan de que el gasto está fuera de control en Washington y lo preocupados que están por el camino que está tomando el país. Brown quiere ser una voz para la gente y acabar de una vez con los negocios (la política) de siempre en Washington. El anuncio termina cuando su hija, Arianna, le saluda con un “Hey, Dad!” (¡Hola, papá!) al regresar a casa después de otro día de campaña. A los demócratas no les gustó lo de la camioneta (evidentemente, ellos sólo conducen Cadillacs) y se burlaron, algo que hizo personalmente el presidente de Estados Unidos cuando fue a Boston a apoyar públicamente a su fracasada candidata, Martha Oakley. Pues bien, a los de Massachusetts se ve que sí que les gustan las pick-ups y los que las conducen, ¿no? Para que se diviertan, les dejo aquí el anuncio de marras. Ríanse pensando en David Axelrod aconsejándole al presidente que a partir de ahora se olvide del Lincoln presidencial y que empiece a pensar en comprarse una igual, ja, ja, ja.

 

Segunda noticia: SARAH PALIN SACA CONCLUSIONES DE LO SUCEDIDO EN MASSACHUSETTS Y ANUNCIA MÁS SORPRESAS COMO ÉSTA.

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¡Súbanse a la ola de los candidatos del sentido común!
Miércoles, 20 de enero de 2010

¡Quiero volver a agradecer a la buena gente de Massachusetts el que hayan impulsado una agenda independiente, de sentido común! Ojalá que el hombre y la mujer trabajadores se sientan ahora más incitados que nunca a participar en su gobierno y así podamos poner a este gran país en el camino correcto.

El año pasado continúa ofreciendo la promesa de un gobierno de sentido común en tantos aspectos. Hay pasos que todos podemos dar para llegar allí, uno de los cuales es apoyar a los candidatos que prometen luchar por el pueblo y en contra de la política de siempre. Me emociona el poder salir a ayudar a elegir a los candidatos que llevaran esos principios a los pueblos de nuestra nación, las asambleas y directamente a Washington D.C. Ya estamos haciendo planes para apoyar a los candidatos que nuestro país necesita para cambiar las cosas y hablar por los estadounidenses corrientes.

Espero poder ayudar a los gobernadores como Rick Perry en Texas, representantes como Michele Bachmann en Minnesota y héroes y estadistas como el senador John McCain. Vamos a apoyar a estos candidatos y otros para que puedan seguir luchando por nuestros valores estadounidenses.

La elección especial de ayer en Massachusetts fue verdaderamente sorprendente. Es una indicación clara de lo que vendrá y una demostración del impulso que todos compartimos en la lucha por los valores y políticas que pondrán a nuestro país a trabajar. Los principios conservadores de sentido común de libertad y responsabilidad fiscal están en auge y por eso voy a salir a hacer campaña tanto como pueda para cambiar las cosas. No puedo esperar para reunirme con todos ustedes y dar mi apoyo a esos grandes candidatos y a muchos más en los próximos meses.

Mientras tanto, visite los sitios web de Rick Perry, Michele Bachmann y John McCain. ¡Y únase a nosotros ahora que nos embarcamos en un viaje por Estados Unidos en noviembre!

Sarah Palin

Las elecciones en Massachusetts han abierto de alguna manera la veda electoral. Estamos en 2010, comienza el período previo a las primarias de los dos partidos, hay un buen montón de puestos en juego y la sorpresa de Scott Brown ha demostrado que ninguno de estos puestos está asegurado (ni para los demócratas ni para los republicanos). La gran ola demócrata que empezó en 2006 y que alcanzó su máxima altura en 2008 cuando amenazó con arrasar al Partido Republicano y a sus votantes ha perdido tanta fuerza que se ha convertido en un mero chorrito disparado por la pistola de un niño maleducado. Ha bastado un año de presidencia demócrata para que incluso los propios votantes demócratas se hayan dado cuenta del error que han cometido y sean ellos los primeros en pararle los pies al presidente. Ciertamente, sería un error creer que en Massachusetts se han vuelto todos conservadores. La clave de la campaña ha estado en la “nacionalización” de las elecciones, convirtiéndolas en una especie de plebiscito sobre la gestión de la Casa Blanca, algo que no deja de ser lógico cuando se trata de unas elecciones al Senado en Washington que es donde se discuten políticas nacionales; otra cosa hubieran sido unas elecciones a la alcaldía de Boston, por ejemplo, en que sí que hubiera sido más desconcertante ese giro. Y como quiera que esa gestión no gusta prácticamente a nadie, si no hubiera sido por eso, muy probablemente Scott Brown no hubiera ganado. Tiene razón Sarah Palin al decir que la propuesta que ha triunfado ha sido la del sentido común porque es eso precisamente lo que ha pasado. Massachusetts lo ha dicho bien clarito: ¡no al socialismo! Y si lo han dicho ellos, imagínense lo que puede ser el resto del país.

Tercera noticia: SOBRE SCOTT BROWN, UN TIPO CORRIENTE AL QUE HASTA AHORA APENAS CONOCÍA NADIE.

Y a todo esto, ¿quién es Scott Brown? Nada más fácil. Scott Philip Brown nació en Wakefield (Massachusetts) el 12 de septiembre de 1959. Sus padres se divorciaron cuando él tenía apenas un año de edad, habiéndose casado cada uno por su parte desde entonces hasta tres veces más. Su padre, C. Bruce Brown, concejal durante 18 años en el ayuntamiento de Newburyport (Massachusetts), es republicano y le gusta contar que su hijo se aficionó a la política mientras le acompañaba en una de sus campañas electorales a mediados de 1960.

Su infancia no fue privilegiada ya que su madre, Judith, tenía que trabajar para ganarse la vida, habiendo tenido incluso que recurrir a la asistencia social durante un corto período de tiempo. A temporadas, el pequeño Brown tuvo que vivir con sus abuelos y con su tía. Una historia interesante sobre él es aquella que refiere como Brown, cuanto tenía 12 años, fue detenido por la policía por robar discos de una tienda de Salem (Massachusetts), siendo llevado ante el juez Samuel Zoll. Éste le preguntó si  a su familia le gustaría verle jugar al baloncesto en la cárcel; Brown respondió que seguramente no y el juez Zoll condenó en consecuencia al muchacho a escribirle una redacción de 1.500 palabras sobre esa cuestión. Debió de salirle bien porque el juez Zoll le dejó libre y Brown declaró recientemente que ésa fue la última vez que robó algo e incluso la última vez que se le ocurrió  pensar en hacerlo siquiera.

Apartado oportunamente del mal camino, Brown se esforzó en labrarse un futuro y se graduó en el Wakefield High School en 1977, pasando a la Tufts University donde se licenció en Derecho, especialidad de Derecho Inmobiliario, en 1981, doctorándose posteriormente por el Boston College Law School en 1985.

Su entrada en la política se produjo en 1998 cuando fue elegido representante por el distrito de Norfolk (Massachusetts) a la Cámara de Representantes de Massachusetts, puesto que ocupó hasta 2004, habiendo sido reelegido dos veces más. En ese año, Brown fue elegido senador por el distrito de Norfolk, Bristol & Middlesex al Senado de Massachusetts, siendo reelegido en otras dos ocasiones. Éste es el puesto que ocupa todavía a la espera de que haga efectiva su dimisión para ocupar el escaño senatorial que acaba de conseguir en Washington.

Aparte de eso, destacar que Brown es teniente coronel de la Guardia Nacional de Massachusetts, habiéndose alistado en ella a los 19 años. Después de 30 años de servicio, Brown es actualmente el abogado defensor en jefe de la Guardia Nacional para toda Nueva Inglaterra (Maine, New Hampshire, Vermont, Massachusetts, Rhode Island y Connecticut), procurando asistencia legal a los miembros de la Guardia Nacional que se meten en líos con la Justicia así como proporcionando consejo sobre su testamento y demás cuestiones legales a aquellos que van a ser desplegados en zonas de guerra. Su esfuerzo a favor de los veteranos de guerra durante todos estos años ha sido ampliamente reconocido por todos, partidarios y adversarios.

Por lo que se refiere a  su vida privada, Brown está casado con Gail Huff, una periodista de la cadena de televisión WCVB-TV (que está asociada a la ABC). El matrimonio tiene dos hijas, Ayla y Arianna. La primera, Ayla, es una estrella del baloncesto universitario femenino y ha sido participante en American Idol (el “Operación Triunfo” estadounidense), concurso en el que llegó a ser semifinalista; Arianna, por su parte, es una amazona reconocida. La familia reside en Wrentham (Massachusetts). Su religión es protestante, pero la familia tiene una estrecha relación con el convento de monjas católicas trapenses de Mount St. Mary’s en Wrentham a las que han ayudado constantemente a lo largo de los años y cuya hermana Katie McNamara ha declarado que rezan por ellos todos los días.

La familia Brown: Ayla, Gail, Scott y Arianna. ¿Qué les parece si casamos a Ayla con Track Palin?

Las aficiones deportivas de Brown son exigentes: es un practicante de triatlón (natación, ciclismo y carrera a pie) y duatlón (carrera a pie y ciclismo) y ha sido un buen jugador de baloncesto durante su juventud. De hecho, la noche de las elecciones desafió al presidente de Estados Unidos a un partido de baloncesto cuando éste le llamó por teléfono para felicitarle por su triunfo.

Cuarta noticia: MÁS SOBRE SCOTT BROWN Y LA QUE HA ARMADO EN SU TIERRA DONDE, DE NUEVO, UN TIRO EN BOSTON RESUENA EN TODO EL MUNDO.

Ya sabemos quién es Scott Brown. Ahora, ¿qué piensa Scott Brown? Un breve resumen de su ideario político nos dice que se trata de un conservador fiscal que se opone rotundamente al despilfarro que se está promoviendo en Washington actualmente así como a cualquier subida de impuestos especialmente en estos tiempos de severa recesión.  O sea, que nada de más planes de estímulo.

Brown es partidario de mandar tropas a Afganistán siguiendo las recomendaciones del general Stanley McChrystal, comandante en jefe de las fuerzas de Estados Unidos allí. También es partidario de que a los terroristas se les juzgue en tribunales militares y no en tribunales civiles. Apoya el empleo de las técnicas de interrogatorio que tanto han dado que hablar últimamente, incluido el “waterboarding” (simulación de ahogamiento). En cuanto al problema de Oriente Medio, es partidario de la coexistencia pacífica de dos estados, el israelí ya existente y otro palestino que debería ser creado.

En cuestiones energéticas, Brown apoya las energías alternativas, pero también la nuclear y la perforación en suelo estadounidense o en la costa en busca de más yacimientos con los que reducir la dependencia nacional del petróleo extranjero. Es cierto que votó a favor de combatir el calentamiento global, pero reconoce que le timaron entonces y que después del escándalo “Climategate” se ha replanteado su postura al respecto.

Apoya sin fisuras la pena de muerte como castigo penal. También se opone a dotar de derechos a los inmigrantes ilegales, apoyando la mejora de las fuerzas de patrulla fronteriza y endureciendo la ley contra las empresas que contraten inmigrantes ilegales como trabajadores.

En Massachusetts existe matrimonio homosexual y Brown no quiere reabrir el debate, entendiendo que la cuestión ya está zanjada. Él, personalmente, no está a favor de que dichos matrimonios se consideren un “matrimonio” sino una “unión civil”, pero tampoco está a favor de una ley que establezca expresamente que el matrimonio es la unión entre un hombre y una mujer aunque respeta el derecho de cada estado a decidir sobre ello. Por lo que se refiere al aborto, Brown considera que Roe vs. Wade es ley firme y no tiene tampoco ningún interés en reabrir el debate. Está en contra de que se deniegue asistencia médica a los bebés que logran sobrevivir a un aborto y a favor del consentimiento paterno para las menores de edad que quieran abortar. También se opone a dotar de fondos federales la práctica del aborto.

Quinta noticia: EL MUNDO AL REVÉS O COMO SCOTT BROWN HA METIDO EL MIEDO EN EL CUERPO A LOS DEMÓCRATAS, QUE YA TIENEN A ALGUIEN MÁS QUE ODIAR ADEMÁS DE A SARAH PALIN.

Y por fin, ¿cuáles son las consecuencias de la victoria de Scott Brown en la antaño azul, más que azul Massachusetts? La primera y más inmediata es que los demócratas pierden la mayoría cualificada de que gozaban hasta ahora en el Senado gracias al infame Arlen Specter, senador por Pennsylvania, que se cambió de chaqueta tan pronto como vio que las cosas pintaban mal para él en las primarias republicanas de este año. Esta mayoría de 60 votos (ahora reducida a 59) permite a los republicanos optar por el filibustering para evitar la aprobación de una ley.

Para aquellos que no lo sepan, el filibustering, una argucia legal permitida por el reglamento del Senado, consiste en que un senador o una serie de senadores se pongan a hablar tanto tiempo como deseen sobre cualquier asunto, tenga o no que ver con el objeto del debate. Esta táctica dilatoria no puede ser evitada a menos que 3/5 partes del Senado (60 senadores) exijan que el debate se cierre de una vez. Como quiera que con la elección de Brown la mayoría demócrata carece de esos 60 votos indispensables, los senadores republicanos ya deben de estar haciendo gárgaras a marchas forzadas porque sin duda esta va a ser una de las legislaturas en las que mayores hazañas oratorias se van a producir en la cámara.

Evidentemente, la primera víctima del filibustering va a ser el proyecto de ley de reforma de la Sanidad, un proyecto que ha marcado la campaña de Scott Brown, cuya oposición a dicho proyecto es firme y que por ello se ha ganado el voto de sus conciudadanos justamente con ese propósito: decir “Hell no!” al maldito proyecto ese de una sanidad soviética en Estados Unidos. Por supuesto, los demócratas han respondido inmediatamente y han propuesto hacer trampas directamente, sin el más mínimo rebozo. Y es que como ya dijera en su momento aquí en España el infame Pablo Iglesias, fundador del PSOE, la legalidad es algo que respetarán mientras les convenga; cuando no les convenga, se la saltarán.

La segunda consecuencia de todo este jaleo estriba en el hecho de que el presidente de Estados Unidos ve su figura empequeñecida. Después de cuatro elecciones importantes en Estados Unidos, resulta que los demócratas han perdido tres y media (echen cuentas: NY23 fue una media derrota demócrata porque el vencedor moral de aquellos comicios fue el conservador Doug Hoffman; en New Jersey y en Virginia fueron elegidos gobernadores los candidatos republicanos; y ahora han perdido el escaño senatorial por Massachusetts que ya es perder, ya). Ni siquiera la presencia del presidente en Massachusetts pudo contrarrestar el empuje de Brown, quien recuperó más de 30 puntos de diferencia con respecto a su rival demócrata, Martha Coakley, en apenas un mes. Si el presidente de Estados Unidos no sirve de ayuda para que sus partidarios ganen elecciones, ¿para qué sirve entonces? Además, dejando aparte que van a crucificar a Coakley por haber perdido, la verdadera causa de que lo haya hecho no estriba en que ella fuera tan mala candidata sino en que las políticas que está aplicando la Casa Blanca en todo Estados Unidos empiezan a ser tan detestadas que a un año escaso desde su investidura, la gente corriente (e incluyo en ellos a muchos votantes demócratas) se siente tan asqueada que ya sólo piensan en votar en contra de los demócratas, aunque sea para elegir al delegado de los estudiantes en el instituto local. ¿Hará esto rectificar al presidente? Lo dudo. Temo incluso que le mueva a radicalizarse más, siguiendo aquello tan castizo de “si no quieres caldo, toma dos tazas”. El presidente no es un pragmático sino un fanático, vive anclado en los años 70 y sin duda se cree que es una especie de “elegido” para llevar a Estados Unidos al “buen camino” y que ésa es su misión a pesar de tantos “palurdos aferrados a sus armas y a su religión” que se oponen a ello. Además, antes de pensar siquiera en dar un golpe de timón a sus políticas tendría que deshacerse de la rama izquierdista feroz que dirige actualmente el Partido Demócrata y que se verían entonces abocados a la miseria. Y es que como Sarah Palin no deja de repetir una y otra vez, actualmente sólo existen soluciones de sentido común, pero ésas son precisamente las últimas que aplicarán los demócratas porque para ellos antes muertos que republicanos.

La tercera consecuencia la veo yo no tanto en la moral de victoria que los acontecimientos de Massachusetts han insuflado al alicaído Partido Republicano (que tampoco debería alegrarse demasiado por mucho que pretendan ahora los gerifaltes del GOP que Scott Brown es un RINO y que su victoria demuestra que su apuesta por la “mooooooderación” es la correcta; para empezar, Scott Brown es tan conservador que la comparación con cualquier RINO supondría la muerte inmediata de éste último del susto que se llevaría y, en segundo lugar, Scott Brown es, al igual que Sarah Palin, una rara avis en el Partido Republicano de ahora, tanto que en su largo y meditado discurso de aceptación de la victoria no mencionó ni una sola vez al Partido Republicano quien, por otra parte, tampoco le apoyó demasiado que digamos, contribuyendo con unos miserables 50.000 dólares a su campaña lo que tampoco está tan mal si tenemos en cuenta que el Partido Republicano de Alaska sólo contribuyó con 5.000 dólares a la de Sarah Palin en 2006, cuando fue elegida gobernadora). Con Brown ha empezado a fraguarse una nueva alianza entre activistas del movimiento Tea Party (que han llevado el peso del apoyo a Brown, sobre todo el económico al conseguir para él un millón de dólares diario y que ya han despertado el temor entre los demócratas quienes ya no se los toman tan a risa como solían), trabajadores que votaban tradicionalmente al Partido Demócrata, conservadores e independientes (que de votar a los demócratas en 2008 han pasado a votar a los republicanos en 2010), todos ellos unidos en su apoyo a los principios de responsabilidad fiscal por parte de Washington, gobierno reducido, fortaleza a la hora de defender a la nación de sus amenazas y voluntad de acabar con la “política de siempre”. Y esta alianza es la que ya se intuyó en NY23 y la que ahora sí que ha tenido su oportunidad en Massachusetts y a la que le quedan muchas oportunidades más. El mes de noviembre se acerca y la ola demócrata de 2008 ha resultado ser un boomerang que recorrerá todo el país hasta llegar a Washington, D.C. y entrar por la ventana del Despacho Oval y darle al presidente en toda la coronilla. Y es que con un mandato de este tipo ya habremos tenido más que suficiente, ¿no?

SARAH PALIN: DÍA Y LUGAR

La agenda de Sarah Palin cada día tiene más entradas. Por descontado, aquí sólo puedo detallar aquellas de las que me entero por lo que si alguno de mis lectores descubre una que yo no conozca, le agradeceré mucho que me lo diga. Y es que Sarah está embalada y una persona sola (y tan limitada como yo encima) es poco para seguirla.

(*) Tea Party Nation es un conjunto de asociaciones entre las que se incluyen las siguientes: Tea Party Emporium, Judicial Watch, Eagle Forum, The Leadership Institute, Vision America, SurgeUSA, Smart Girl Politics y National Taxpayers Union.

Y el próximo día, la transcripción de otra entrevista a Sarah. Que ésta es una página palinista, no brownista, ¿eh?


LAS ELECCIONES DE 2010 (y IV)

21/01/2010

 

¡Gran noticia en Massachusetts! El candidato republicano Scott Brown logra ganar las elecciones al Senado y hacerse así con el escaño que hasta ahora ocupaba el difunto Ted Kennedy. Los votantes de este estado han mandado un aviso estruendoso a la actual administración: no nos gusta lo que estáis haciendo y no os lo vamos a tolerar, les han dicho. Después de los desastres demócratas en las elecciones a gobernador de los estados de New Jersey y Virginia del pasado 3 de noviembre, ahora llega esto: la pérdida del escaño más azul (color de los demócratas en todos los mapas electorales) en el estado más azul. Y no es sólo el significado simbólico de esta hazaña lo que cuenta, sino que también tiene una serie de efectos prácticos que repasaremos con más calma este fin de semana en una edición especial de “La semana de Sarah Palin”. Y es que esta semana, la noticia ha estado en Massachusetts, tal y como ha reconocido la propia Sarah (que está más contenta que unas Pascuas).

Una imagen de la campaña electoral de Scott Brown, concretamente de su página en Twitter. Su mensaje está claro: nada de componendas. Brown es un conservador concienzudo, más liberal en temas sociales de lo que a mí personalmente me agrada, pero por descontado mucho más que cualquiera de los RINO que campan por sus anchas actualmente en el GOP. Seguiré su carrera atentamente, pero ya les adelanto que no es en absoluto mi preferido de entre los jóvenes valores que están surgiendo recientemente y que ondean la bandera conservadora sin complejos.

Las elecciones a gobernador

Estados Unidos está dividido en 50 estados (¿a que parece el inicio de La guerra de las Galias de Julio César?), aunque de hacer caso a su actual presidente serían 57 (recuerden su gloriosa e inolvidable pifia). Los estados no son en absoluto una mera división administrativa del territorio sino que cada estado es cuasi-soberano, poseyendo su propia legislación civil y criminal y gestionando su propio gobierno. Para ello, cada estado cuenta con un gobernador como jefe del estado, ejerciendo el poder ejecutivo pero sin estar directamente subordinado a las autoridades federales de Washington.

Abundando en esta idea, la Constitución de Estados Unidos reconoce expresamente que el país es una federación de estados y que todos los poderes que no hayan sido específicamente reconocidos al gobierno federal son competencia de los estados. Más específicamente, los gobernadores suelen tener un considerable poder sobre la elaboración del presupuesto general del estado, la potestad de nombrar a diversos tipos de funcionarios (que pueden ser jueces incluso) y un considerable papel a la hora de impulsar la legislación estatal, siempre moderado por la asamblea estatal. En algunos estados, además, el gobernador es el comandante en jefe de la Guardia Nacional y tiene el poder de conmutar o perdonar una sentencia criminal. Todos los gobernadores sirven en mandatos de cuatro años, salvo en New Hampshire y Vermont donde lo hacen por solo dos. Anualmente, los gobernadores suelen dar un discurso sobre “el estado del estado”, detallando la condición en que se encuentra el estado y sus perspectivas de futuro.

Durante este año, se celebrarán elecciones en 37 estados, 36 por haber concluido el mandato del actual gobernador y 1 (Utah) especial por haber sido nombrado el anterior gobernador, Jon Huntsman, embajador de Estados Unidos en China. Aparte de esos 37 estados, dos territorios (Guam y US Virgin Islands) celebran también elecciones. Por lo que se refiere a los 37 estados que celebran elecciones, 19 tienen ahora mismo un gobernador demócrata y 18 lo tienen republicano. En la siguiente tabla puede verse con detalle de qué estados se trata, quién es su actual gobernador y a qué partido político pertenece y si dicho gobernador ha anunciado ya oficialmente que se presentará a la reelección o no.

 (*) Los gobernadores de New Hampshire y Vermont, al contrario que en el resto de estados, sirven por mandatos de 2 años.

Además de los 50 estados, existen cinco territorios y un distrito que también celebran elecciones en su momento. Son estos:

Por lo que se refiere a los estados cuyas elecciones son más interesantes, yo destacaría los siguientes:

  • CALIFORNIA: El desastroso gobernador republicano, Arnold Schwarzenegger, llega al final de sus dos mandatos, estando prohibido por la ley del estado de California el que pueda optar a un tercero (¡gracias a Dios!). De momento, no está muy claro quiénes van a optar a ocupar su puesto, pero después de haber dejado el estado hecho una ruina, y no es una frase hecha, mal pinta para los republicanos en este estado. Aunque tal vez si se presentara un candidato conservador de verdad, no un RINO como Schwarzenegger, podríamos contar con mantener este estado entre los de color rojo del mapa.
  • FLORIDA: El actual gobernador republicano, Charlie Christ, podría presentarse a la reelección si quisiera, pero ha preferido optar al puesto de senador. El actual fiscal general del estado, el republicano Bill McCollum, ha anunciado su candidatura y de momento lidera las encuestas de opinión. Otros tres candidatos demócratas han expresado su voluntad de competir con él. Recordemos todos lo importante que es Florida en cualquier elección presidencial. Sus 27 votos electorales deben permanecer en el bando de los buenos y para ello es imprescindible que sus cargos electos más importantes sean buenos conservadores.
  • MASSACHUSETTS: Después de la reciente y espectacular sorpresa de Scott Brown, cualquier cosa puede pasar en este estado. Su actual gobernador demócrata, Deval Patrick, se presenta a la reelección y se las prometía muy felices tras haber ganado las anteriores con un 56% de los votos. Ahora, ya no lo tendrá tan claro y estoy seguro de que ahora mismo siente unas irrefrenables ganas de volver al campo con su familia. Si los republicanos de Massachusetts presentan un buen candidato, un candidato conservador, un candidato que hable claro y no tema la pelea, el otrora más azul entre los estados azules puede acabar convertido en un bastión del conservadurismo… ¡Ay, los Kennedy se revolverían en sus tumbas entonces!
  • ALASKA: ¡Alaska debe seguir siendo republicana! Su actual gobernador republicano, Sean Parnell, era el vicegobernador con Sarah Palin y ésta cuando dimitió le traspasó el bastón de mando a él. De momento, no parece que vaya a haber ningún problema porque Parnell tiene unos buenos índices de popularidad y lidera las encuestas de opinión. No es extraño ya que está siguiendo las mismas políticas que su mentora.
  • TEXAS: La ley tejana no establece un límite a los mandatos de sus gobernadores por lo que el actual gobernador republicano, Rick Perry, opta a su tercer mandato. De momento, Perry lidera todas las encuestas, siendo uno de los miembros del Partido Republicano que más se han destacado desde el primer día en su oposición a la política de la actual administración, algo que le ha hecho tener una “relación especial” (special relationship) con otra miembro del Partido Republicano tan protestona como él, Sarah Palin. Para que lo sepan, Rick Perry es mi favorito para ocupar el ticket republicano en una eventual candidatura liderada por Sarah. Palin-Perry 2012… suena bien, ¿no?

Al igual que  en el caso de las elecciones a la Cámara de Representantes o al Senado, es demasiado pronto todavía para hacer pronósticos aunque de una cosa sí que podemos estar seguros: las cosas pintan mal para los demócratas. Massachusetts y la victoria sorprendente y casi imposible de Scott Brown les ha hecho mucho daño, más del que están dispuestos a reconocer y a partir de este mismo momento cualquier previsión que se haya podido hacer ha quedado completamente desfasada. Repasaremos todo esto con un poco más de extensión este próximo fin de semana. Mientras tanto, quedémonos con la magnífica noticia de que Massachusetts, tierra de los Kennedy, se acostó demócrata y se levantó republicana… ¿o sería mejor decir conservadora? ¿Conservadora con sentido común?

Esta imagen les debería de sonar porque es la residencia oficial de los gobernadores de… ¡Alaska! ¿Qué mejor ejemplo para representar a todos los gobernadores de Estados Unidos? No se dejen impresionar por la pinta que tiene; por fuera es muy bonita, pero por dentro deja mucho que desear. Los que hayan leído Going Rogue sabrán perfectamente que el estado de la fontanería era deplorable.

Y como que lo prometido es deuda, aquí va mi mención encomiástica a los dos lectores de este blog que acertaron con la respuesta a mis preguntillas de entregas anteriores: “El primo tonto” y “Santi”. Muchachos, sois unas hachas. Hacéis honor a este blog. Mejor todavía, deshonráis a este triste bloguista con vuestra sabiduría. A veces pienso que no me merezco los lectores que tengo, ¡snif, snif!


DOS ENTREVISTAS DONDE A SARAH PALIN SE LE ENTIENDE TODO

19/01/2010

 

Interesante la que se ha armado en la Fox con la contratación de Sarah Palin. Ahora resulta que todo el mundo allí la quiere tener en su programa como sea y tal vez haya más de un torta por los pasillos entre las estrellas de la cadena. Lógico si tenemos en cuenta que cualquier programa que cuente con Sarah Palin experimenta un incremento de sus índices de audiencia directamente proporcional a la rabia que acumulan los medios de comunicación rivales, y eso es una verdad científicamente demostrada. O si no, repasen los comentarios que han hecho esos medios de comunicación rivales a la noticia del fichaje de Sarah por parte de la Fox. Sobre todo la CNN parece que está sumida en un grave desconcierto y la otrora arrogante “Clinton News Network” está pensando si tirar la toalla y dedicarse a emitir exclusivamente programas del corazón (o de la entrepierna, que viene a ser lo mismo).

Hace un tiempo publiqué una imagen de Sarah triste, aquella de la noche de las elecciones. Cada vez que la veo me da tanta pena que casi me echo a llorar. No puedo soportar el ver a Sarah así y por ello llevo unos días buscando fotos suyas en la que salga sonriente a más no poder. Porque ésa es la Sarah que queremos nosotros y la que nos da ánimos y nos hace sentir que las cosas pueden mejorar y van a mejorar. ¡Sarah, Sarah, Sarah!

La entrada que les tengo preparada para hoy es breve, pero muy sustanciosa. Ya les anuncié hace unos días que les tenía preparada una pequeña sorpresa y confío en que les agrade. Se trata simplemente de dos entrevistas con Sarah que tuvieron lugar en la Fox el pasado miércoles. La primera, consiste en una serie de preguntas que los lectores de la página web de la Fox le hicieron a Sarah. Está muy bien porque son preguntas “no profesionales” y, aunque son pocas, de las que se pueden responder sin que el interrogado, en este caso Sarah, tenga el seguro puesto. Vamos, que son las preguntas que te hace un amigo en la cafetería del pueblo después del trabajo. La segunda es la transcripción de unos breves fragmentos de la entrevista que le hizo Glenn Beck a Sarah Palin al día siguiente de su debut como comentarista de la Fox en el programa de Bill O’Reilly. Son unos pocos párrafos, pero tan reveladores que valen por una entrevista de una hora entera. Les dejo que se las lean y luego les hago un breve comentario explicándoles por qué me parecen tan reveladores.

TIME OUT WITH SARAH PALIN!
Fox News Channel
Miércoles, 13 de enero de 2010

[Las negritas son mías]

FOX FAN: ¿Qué piensan sus hijos acerca de que su madre comience un nuevo trabajo en Fox News? ¿Piensa traerlos a la ciudad a menudo? (Ashley – West Palm Beach, FL).

SARAH PALIN: Mis hijos piensan que esto es genial porque los niños son lo suficientemente agudos como para saber que las preguntas están para ser hechas. ¿Qué haríamos sin Fox News? Y están entusiasmados con todo esto; ellos ven la cadena también! Les gusta New York… Les gusta la energía y la actividad de aquí. En la medida en que pueden seguir sintiéndose arraigados a Alaska, es algo que va a funcionar. ¡Vamos a hacer algunas idas y venidas!

FOX FAN: ¡Es un largo viaje en avión!

SARAH PALIN: Es un largo viaje en avión… ¡con un montón de tiempo para leer!

FOX FAN: ¿Su anterior trabajo como reportera deportiva en Alaska va a ayudarle con su nuevo papel en Fox? (Brian – Marblehead, MA).

SARAH PALIN: Sí – aunque todo ha cambiado mucho en los últimos veinte años. La tecnología ha cambiado tanto. Sí, creo que mis padres finalmente van a poder decir: “¡Muy bien! ¡Al fin estás haciendo servir algo de toda esa educación universitaria!” Por lo tanto, estamos muy emocionados por ello y muy emocionados por ser capaz de emplear algunas de las cosas que aprendí hace tantos años, y me encantó trabajar en el negocio por aquel entonces… ¡y va a encantarme este trayecto también! Quiero decir, ¡teníamos máquinas de escribir en aquel entonces! No teníamos BlackBerry entonces.

FOX FAN: Su libro, Going Rogue, se ha vendido mucho y ha tenido un claro eco entre la gente. ¿Cuál es tu libro favorito? (Victoria – New Jersey).

SARAH PALIN: Team of Rivals de Doris Kearns Goodwin… Cómo formó Lincoln su equipo al tiempo que gestionaba las políticas que ayudaron a asegurar la Unión y ganar la guerra. Goodwin realizó un gran trabajo de investigación y de recopilación de tanta información. Me encanta ese libro.

FOX FAN: Dado el éxito de su libro, ¿vamos a ver otra obra literaria de Sarah Palin pronto? (Chad – Forest City, IA).

SARAH PALIN: Me encantó escribir un libro. Siempre me ha gustado escribir. Es simplemente una parte de mí – he llevado diarios toda mi vida, escribiendo todo lo que podía, siempre que podía. Y voy a escribir otro.

FOX FAN: ¡Tiene una gran familia y aún así está en tan buena forma! ¿Cómo lo hace? (Bonnie – Boston, MA).

SARAH PALIN: OK, vamos a ser honrados… Saliendo de las vacaciones de Navidad, ¡gracias por decir eso! Pero tengo la misma determinación que cualquier otra persona. Voy a dejar un poco aparte la comida basura y voy a trabajar un poco más… Lo necesito. Me encanta correr, me encantan las clases de kickboxing, me encanta el levantamiento de pesas. Sudar es mi cuerda de salvación. Me gusta mantenerme activa. Pero gracias por el cumplido… ¡Aunque no sea completamente exacto!

FOX FAN: ¿Cómo ha afectado el hecho de tener un hijo con necesidades especiales sus puntos de vista tanto como madre como impulsora de políticas? (Pat – Fort Pierce, FL).

SARAH PALIN: Para mi sorpresa, no lo hubiera hecho de otra manera. Cuando nos enteramos de que Trig nacería con síndrome de Down, estábamos aterrorizados, no teníamos ni idea de lo que nos esperaba, tenía miedo incluso de lo desconocido y, sin embargo, cuando nació, descubrí que Dios había respondido a mis oraciones… Mi oración era que Dios, por favor, simplemente haz que mi corazón esté listo para esto. Y mi corazón estaba listo. Me he vuelto más apasionada y una persona más paciente y más comprometida que nunca para asegurarme de que las personas, los grupos, las familias tengan la capacidad de ayudar a estas bellas personas que necesitan y merecen atención un poco más que otros – no necesariamente buscando que sea el gobierno quien se la proporcione, sino dando la posibilidad a esos que tienen un corazón compasivo, y yo creo que cada americano tiene ese deseo, de hacer este mundo más acogedor para esas personas. Yo nunca hubiera tenido ese punto de vista sobre esta cuestión si Trig no se hubiera incorporado a nuestra familia.

FOX FAN: Si usted pudiera decir algo a sus partidarios, ¿qué sería?

SARAH PALIN: Creo que los partidarios del mensaje que he ido articulando, un mensaje de valores, ideales e ideas conservadoras de sentido común – valores e ideas que creo que Estados Unidos puede y debe abrazar de nuevo. Sólo quisiera agradecer a la gente que apoye ese mensaje, no a mí como persona porque no se trata de mí, pero el mensaje que muchos de nosotros compartimos y queremos ver perpetuarse… ¡Sólo darles las gracias por ese apoyo!

BECK (fragmentos)
Fox News Channel
Miércoles, 13 de enero de 2010

[Las negritas son mías]

Sobre Dios y sobre la fe

SARAH PALIN: No hay nada más importante en mi vida que mi relación con Dios y mi fe y en este último año sobre todo – el último año y medio. Me he visto tan obligada a arrodillarme para rezar pidiendo Su orientación, Su sabiduría, Su gracia y Su fuerza. Y yo nunca voy a decirle a nadie cómo vivir, yo nunca voy a predicar a nadie y decirle que debe hacer eso. Pero claro que me gustaría ver a más estadounidenses darle una oportunidad y buscar la orientación que nuestros Padres Fundadores buscaron y consiguieron para [entonces] forjar los documentos que permitieron a América convertirse en la más grande, fuerte, saludable, la nación más próspera de la Tierra.

Sobre las ramificaciones eternas

SARAH PALIN: Creo que hay ramificaciones eternas sobre la base de lo que hacemos aquí.

GLENN BECK: ¿Eso la motiva?

SARAH PALIN: Eso me motiva, lo hace. Me permite saber que lo que hago no se trata de mí y ni siquiera sobre el futuro de mis hijos; es algo mucho más duradero que eso.

¿Futuras aspiraciones políticas?

SARAH PALIN: Yo sería muy feliz volviendo a Wasilla, Alaska, con mis cinco hijos y mi nieto y criar una familia feliz y saludable que compartiese nuestro amor al aire libre – haciendo las cosas que hacemos en Alaska. Pero, si yo creo que de alguna manera puedo ayudar a esta gran nación, voy a estar dispuesta a sacrificarme y cambiar algunas cosas en mi estilo de vida para, con el fin de servir. Eso no tiene que significar, sin embargo, ser el mandamás. Eso no tiene que significar realmente – el tener cualquier tipo de título.

GLENN BECK: ¿Es usted republicana?

SARAH PALIN: Soy afiliada republicana.

GLENN BECK: ¿Cómo se siente sobre eso?

SARAH PALIN: Hay veces en que me siento tentada a distanciarme del partido, ha habido momentos en mi carrera política – hum- y ser una independiente. Pero reconozco que somos un sistema de dos partidos. El Partido Republicano, las maderas de nuestro armazón son, son las mejores, las más fuertes maderas sobre las que construir un gran estado, Alaska, un gran país. Voy a seguir siendo republicana, pero existen esas tentaciones.

GLENN BECK: ¿Eso descarta un tercer partido para usted – no quiero decir una candidatura. ¿Estaría usted a favor de un tercer partido?

SARAH PALIN: No creo que exista esa necesidad de un tercer partido si los republicanos vuelven a lo que dicen las maderas. Ahora bien, si los distintos candidatos, campañas y luego funcionarios electos no van a hacer lo que prometieron hacer – permaneciendo firmemente sobre las maderas de ese armazón – hay que echarlos, hay que deshacerse de ellos.

MI COMENTARIO

Ésta ya es la segunda vez que tengo noticias de que el libro favorito de Sarah Palin es Team of Rivals de Doris Kearns Goodwin. Interesante elección dado que trata de la manera como el presidente Lincoln logró sacar adelante su mandato con un gabinete en el que todos y cada uno de sus componentes eran rivales encarnizados entre ellos. O sea, la aplicación práctica de aquello tan romano de divide et impera, sólo que en este caso no se trató de aplicárselo a los enemigos sino a los amigos. Un virtuosismo prácticamente, algo que sólo un genio de la política como lo fue sin duda el presidente Lincoln pudo llevar a buen término sin que la Casa Blanca se derrumbara sobre sus cimientos. Evidentemente, me ha picado la curiosidad y voy a comprar el libro y leérmelo. Y prometo darles cuenta de lo que me ha parecido tan pronto como lo haya terminado.

Por otra parte, el hecho de que Sarah se haya sentido fascinada por este libro y sabiendo como sabemos que ya ha hecho sus pinitos en esa cuestión de los “equipos de rivales” porque su gabinete en Alaska cuando era gobernadora incluía no sólo a republicanos sino también a demócratas e independientes (aparte del hecho de que la mitad de los republicanos, su propio partido, la detestaban), me lo tomo como una señal de que no está en absoluto dispuesta a encerrarse dentro de las estrechas paredes del Partido Republicano y que tanto una futura, posible y deseable candidatura a la presidencia en 2010 como su presidencia en sí (¡porque si se presenta, ganará!) va a sorprender a más de uno por la heterogeneidad de sus nombramientos e igual vemos a personas que nunca nos hubiéramos imaginado ocupando cargos con ella. Que luego sea capaz de gestionar esa jaula de fieras, ya lo veremos. Pero si ella cree que sí, ¿quién soy yo para dudarlo?

Ya en un tono más jocoso, me ha entusiasmado saber que Sarah practica kickboxing… ¡Ahora sí que no hay ninguna duda de que se está preparando para una campaña electoral! Es una actividad que le será más que útil a la hora de gestionar su futuro gabinete para que no se le salga de madre y de tratar con la oposición demócrata. ¡Y aún dice que no está en buena forma! Pues qué quieren que les diga; yo soy más joven que ella, me machaco a base de correr (que no me gusta nada), levantar pesas (que me gusta más) y darle puñetazos a un saco de boxeo (¡que me gusta mucho!) y ya quisiera yo tener el buen aspecto físico que tiene ella, ya… ¡Si es que es guapísima! (suspiro).

Conmovedora la declaración que hace sobre lo mucho que ha cambiado su visión de la vida desde que tiene a su hijo Trig. Y muy sincera. Un politicastro al uso diría que toda la vida ha estado preocupado por los niños con necesidades especiales y que siempre se ha sentido muy vinculado a ellos y que si patatín, patatán… Todo hipocresía. ¿La verdad? ¿La única verdad? Pues que estas cosas sólo te preocupan cuando te afectan a ti y no hay más. Igual que no te preocupas por los cojos hasta que tienes un accidente y te quedas cojo, nadie se preocupa realmente por esos niños hasta que se ve en la tesitura de tener que hacerse cargo de uno de ellos. Y eso no es ni bueno ni malo; es sencillamente la vida. Y lo honrado es reconocerlo y no pretender dárselas de santo cuando no lo eres. Y que conste que Sarah utiliza también la expresión “más paciente”. Por supuesto que más de una vez se habrá desesperado con Trig, pero poco a poco ha ido aprendiendo y adaptándose a su ritmo de vida que no es el mismo que el de un bebé normal. Y aún tendrá que aprender y adaptarse mucho más según Trig vaya creciendo.  En mi opinión, un rasgo de sinceridad que la honra. ¡Bravo, Sarah!

Dentro ya de la entrevista de Glenn Beck, Sarah deja claro que ella de fanática, nada de nada. Tal y como dice, no le va a decir a nadie cómo vivir, algo que es precisamente lo que más disfruta haciendo la izquierda en Estados Unidos y en todas partes: decirnos lo que tenemos que pensar, decir, hacer… O sea, convertirnos en autómatas que es la única manera en que pueden tolerar a sus conciudadanos. Pero Sarah no. Y ya lo ha demostrado muchas veces, tanto en Wasilla como alcaldesa como en Alaska como gobernadora. Ella no le dice a nadie lo que tiene que hacer, pero tampoco quiere que nadie le diga lo que tiene que hacer ella o, por ejemplo, que le digan que se siente y se calle. Porque la libertad, al final, es eso: que cada uno se responsabilice de sí mismo y tome sus propias decisiones, solo o en comunidad con otros, pero siempre voluntariamente.

Y, por fin, la parte que más me ha entusiasmado es aquella en la que Sarah reconoce que siente tentaciones de mandar al Partido Republicano a freír espárragos. Coincide con la opinión que yo tengo de que Sarah tomó hace ya tiempo la decisión de ser una independiente dentro del Partido Republicano; seguir afiliada, pagar las cuotas, conservar el carnet en buen estado, cambiar la foto si es antigua, pero hacer lo que considere más oportuno y si los dirigentes del partido la respaldan, mejor para ellos y si no, que se aguanten. ¿Fundar un tercer partido? ¿Presentarse como candidata en una plataforma liderada por el Tea Party? ¿Presentarse como independiente? No, de ninguna manera. Pero, ojo, eso mientras el Partido Republicano se mantenga fiel a sus valores tradicionales. A la que el Partido Republicano pretenda convertirse en el Partido Demócrata bis, entonces habrá que pensárselo. Entonces puede que sí que fuera necesario el crear un nuevo partido, que sería el viejo partido, el GOP de toda la vida, el fundado por Abraham Lincoln. Pero mientras las cosas no se vuelvan tan feas, no. Pero no estaría tampoco de más el hacer un poco de limpieza y, aprovechando que este es un año electoral, echar a todos los RINO del partido de una vez por todas. Qué momento mejor que esté para decirles a todos esos sinvergüenzas que han usurpado nuestros votos que ya está bien, que hasta aquí hemos llegado y que arrieritos somos y en el camino nos encontraremos o para ser breves: ¡Fuera de mi escaño, so caradura! ¡No te he votado para eso! ¡Ah, qué ganas tengo que llegue noviembre!

Y en la próxima entrada, concluiré mi repaso a las elecciones de 2010 con las elecciones a gobernador. Que ya llevo retraso.


EL ESTRENO DE SARAH PALIN EN LA FOX

18/01/2010

 

Fue el pasado martes día 12 de enero cuando Sarah Palin apareció por primera vez en un programa de la Fox News Channel en su nueva condición de colaboradora. Como quiera que evidentemente ella era la noticia ese día, el agraciado presentador del programa, Bill O’Reilly de “The O’Reilly Factor”, dejó aparte el comentario de la actualidad, que es lo que se supone que va a hacer a partir de ahora, para hacerle una entrevista en exclusiva a ella. El resultado fue que su programa ganó un millón de espectadores con respecto al anterior, obteniendo una audiencia total de alrededor de seis millones de personas, un 22% más. ¿El efecto Palin? ¡Por supuesto! Les dejo con la traducción de la entrevista. Disfrútenla.

Una imagen de Sarah Palin mostrándonos lo que va a quedar de Steve Schmidt, el antiguo jefe de la campaña de McCain, cuando lo tenga a tiro. Y lo de a tiro no es un eufemismo. Si es que el tipo ese se lo está ganando a pulso lo de ser convertido en picadillo. Lógico, las elecciones del midterm se acercan y lo más probable es que no tenga ni la más triste oferta para dirigir nada. Y es que quién va a querer contratar a ese fracaso pelado… ¡Vamos, hombre! A ver si hay suerte y Sarah lo pilla un día que lleve el rifle en el coche.

THE O’REILLY FACTOR
Martes, 12 de enero de 2010

(Para ver los videos correspondientes, vayan a la pestaña de “Docs (video)”)

BILL O’REILLY, ENTREVISTADOR: Ahora la noticia principal de esta noche. Como ustedes tal vez sepan, Fox News ha contratado a la gobernadora Sarah Palin para hacer análisis de noticias. Esto ha provocado que el ala izquierda de los medios de comunicación sufra un ataque de histerismo.

(EMPIEZA EL FRAGMENTO DE VIDEO)

VARÓN NO IDENTIFICADO: ¿No es el hecho de que Sarah Palin vaya a trabajar para Fox News como si fuera un regalo del cielo para cualquiera que quiera tener la comedia en la radio?

VARÓN NO IDENTIFICADO: Ella tenía un problema un poco molesto con la verdad. No hubo ironía el día en que salieron publicados los titulares sobre esto. Fox News la arrebata.

VARÓN NO IDENTIFICADO: Tal vez ella le guste ser una experta en Fox News. Pero la vez que nosotros la cogimos…

VARÓN NO IDENTIFICADO: ¿Cómo podría ser una experta? Ella no sabe nada.

VARÓN NO IDENTIFICADO: Desafortunadamente sólo va a ser una derechista ignorante más en Fox News.

(TERMINA EL FRAGMENTO DE VIDEO)

O’REILLY: Y ahora aquí está lo tonto que es ese comentario. “The Factor” batió a la CNN por 5 a 1 a las 20:00 h y esperamos aumentar eso con Sarah Palin a bordo. Que alguien se lo diga al señor Begala. [Paul Begala es un conocido comentarista político de izquierdas, muy de izquierdas, que pontifica sobre todo lo divino y lo humano en la CNN, la cadena rival de Fox News].

Y aquí y ahora está la gobernadora cuyo best-seller, Going Rogue, continúa dominando las listas de best-sellers en todo el país.

En este punto, ya sabe, hemos hablado sobre esto la última vez que estuvo usted aquí. Es casi cómico que estas personas sientan que es usted tal amenaza para ellos. Es casi divertido, ¿no?

PALIN: Bueno, hoy estoy sonriendo y estoy tan agradecida por la oportunidad de trabajar con usted y con el resto de miembros del equipo aquí en Fox News para proporcionar la información y el análisis justo y equilibrado que los votantes en este país merecen.

O’REILLY: Bueno, obviamente, ya sabes, que la gente ve Fox News mucho más de lo que ve a esos cabezas de bolo…

PALIN: Sí.

O’REILLY: … que hacen comentarios negativos sobre usted. Pero es la amenaza lo que yo no entiendo. Usted es la gobernadora de Alaska, la ex gobernadora de Alaska, la anterior candidata a la vicepresidencia. Usted es una política. Usted es una mamá. Usted es una norteamericana.

PALIN: Correcto.

O’REILLY: ¿Cuál es la amenaza? Qué – lo que quiero decir, no la siento aquí, gobernadora. No siento una amenaza procedente de usted aquí. Dígame de qué amenaza se trata.

PALIN: Bien, veamos, obviamente se trata – no se trata de mí. No se trata de mí personalmente que soy de allá arriba en Alaska.

O’REILLY: Sí, pero van a por usted personalmente.

PALIN: No les gusta el mensaje. No les gustan las soluciones de sentido común conservador que ellos creen que yo represento y articulo cada vez que explico lo que creo que son algunas soluciones a los grandes desafíos a los que se enfrenta Estados Unidos. No les gusta oír eso.

O’REILLY: Es cierto. Eso es cierto, pero hay un montón de políticos conservadores dando ese mensaje y ninguno de ellos es tan atacado personalmente, con tanta vehemencia como usted. Y eso es sólo un hecho.

Ahora, el presidente Obama se hunde en las encuestas. Creo que es la respuesta nada emotiva al terror, como ya he dicho, y al desastre de la atención de la salud. ¿Hay algo más en juego?

PALIN: Por supuesto que se están hundiendo. Era sólo una cuestión de tiempo antes de que el reflejo de la incomodidad que la gente siente hacia este gobierno se manifestara en esas encuestas. Hay una evidente falta de conexión entre el Presidente Obama y la Casa Blanca, lo que están haciendo a nuestra economía y lo que están haciendo en términos de no permitir que los estadounidenses se sientan tan seguros como nos habíamos sentido y la gente finalmente está diciendo: “Ya sabes, ésta es no la forma representativa de gobierno que pensábamos que habíamos votado”. Después de un año de tiempo, la gente está diciendo: “No, queremos que la Casa Blanca, que el presidente Obama nos oiga. Queremos que estas soluciones de sentido común para la atención de salud, para los puestos de trabajo, para la economía, para la guerra contra el terror sean implementadas para que podamos volver al camino correcto.”

O’REILLY: ¿Pero no es cierto que ningún ser humano podría reducir la tasa de desempleo en este momento? Quiero decir, no me gusta el gasto masivo. Creo que va a llevar a la quiebra de la nación. Pero yo – tú sabes, me estoy diciendo a mí mismo: “Si Sarah Palin y John McCain estuvieran al mando, ¿podrían reducir el desempleo hasta el 10%?” Y no estoy seguro de que pudieran.

PALIN: Si la pregunta es si puede un político individual cualquiera cambiar el pronóstico de las perspectivas de empleo, no. Pero lo que el gobierno puede hacer es apartarse del camino del sector privado para que sea capaz de aprovechar las oportunidades para crecer y prosperar y contratar a más personas. Uno hace eso – un político, una política hace eso reduciendo los impuestos a los creadores de empleo, apartando al gobierno del camino del sector privado.

Hablemos de la atención de la salud por un minuto. Cuando consideramos que la Casa Blanca quiere tomar otra sexta parte de nuestra economía, quitársela de las manos al sector privado, apoderarse de ella y ponerla en manos del gobierno, eso es otro paso hacia un mayor número de desempleados. Es otro paso hacia un mayor crecimiento del gobierno, que es el camino equivocado.

O’REILLY: Bueno, eso es lo que quieren.

PALIN: Es todo lo contrario de…

O’REILLY: Y – pero, recuerde, ganaron. Ellos ganaron en eso.

PALIN: …adonde deberíamos ir.

O’REILLY: Todos los que votaron a favor de Barack Obama, si habían prestado atención, sabían que era un gran liberal. Así que, usted sabe, la gente está recibiendo lo que merecen.

PALIN: Se hicieron promesas que no está manteniendo, obviamente.

O’REILLY: Hay siempre – siempre hay promesas. Usted lo sabe.

PALIN: Yo pienso que – es una situación más evidente hoy en día, sin embargo, de lo que hemos visto en pasadas administraciones. Hubo tales – tales – promesas tan claras como las flagrantes promesas [INAUDIBLE] como C-SPAN…

O’REILLY: ¿Al igual que C-SPAN dando cobertura al debate sobre la atención de la salud?

PALIN: Como un enfoque bipartidista para encontrar las soluciones a la atención de la salud.

O’REILLY: Eso fue bastante mal, tengo que decir.

PALIN: Eran malos.

O’REILLY: ¿Conoce a Nancy Pelosi? ¿Alguna vez se ha encontrado con ella?

PALIN: La conocí una vez en el edificio del Capitolio, sí.

O’REILLY: ¿Sí? ¿Tuvo usted…?

PALIN: Ella no se acordará de mí, pero…

O’REILLY: ¿No? – Yo creo que sí que se acordará de usted, gobernadora.

PALIN: No, no, no.

O’REILLY: ¿Pero usted habló con ella? ¿Tiene usted alguna idea?

PALIN: Conversé con ella un poco, sí. Ella estaba guiando a un grupo de escolares a través de un recorrido. Y yo pensé, bueno, está muy bien que tuviera tiempo para poder hacer eso.

O’REILLY: Sí, pero los niños en edad escolar necesitan ser guiados. Usted lo sabe.

PALIN: Sí, eso es lo que estoy diciendo. Fue muy bonito.

O’REILLY: Ahora, ¿cree que ella está chiflada?

PALIN: Creo que ella también está bastante desconectada de lo que sus electores le están diciendo – y los mandantes de todo el país.

O’REILLY: Pero ella es una liberal de San Francisco. Pero – pero ¿cree que está realmente loca?

PALIN: Dudo de que incluso sus mandantes de San Francisco están enamorados de sus políticas y con la – la orientación que le está proporcionando a este país en la actualidad.

O’REILLY: ¿Está ella – está ella más a la izquierda, en su opinión, que Barack Obama?

PALIN: Quizás sí, sí. Sí.

O’REILLY: ¿Sí? Muy bien. Ahora, Harry Reid se mete en problemas con la observación sobre el dialecto negro y el ligero color de la piel.

PALIN: Sí.

O’REILLY: Yo – ¿usted que…? – digamos que yo soy Harry Reid, ¿OK?

PALIN: Sí.

O’REILLY: Y digamos – no, no voy a decir eso. Digamos que – ¿qué me diría usted a mí?

PALIN: Bueno, obviamente que esos no eran – no puede defender esos comentarios.

O’REILLY: Pero él lo siente. Lo siente. ¿Es eso suficiente?

PALIN: Bueno, él dice que lo siente. Que – esa manera de pensar es completamente ajeno a, creo, la mayoría de los estadounidenses de hoy. Yo – yo vengo de…

O’REILLY: ¿Cree que fue una declaración racista?

PALIN: Yo vengo de un estado muy diverso. Mi familia es diversa. Estoy casada con un nativo de Alaska. Muchos de nosotros no creemos en ese sentido de que el tono de la piel de alguien sea el criterio para la cualificación a la presidencia. Así que su – su pensamiento y su articulación – ese pensamiento era – es bastante desconcertante. Es muy lamentable. Y creo que es inaceptable.

O’REILLY: ¿Cree usted que era racista?

PALIN: No creo que él sea racista. Pero yo no creo que Trent Lott sea racista tampoco. Y ese doble rasero… [En 2002, el líder de la entonces mayoría republicana, Trent Lott, dimitió a raíz de unos comentarios donde encomió a un ex candidato presidencial segregacionista, el senador Strum Thurmond].

O’REILLY: No, lo hicimos anoche. Correcto.

PALIN: Lo sé. Y ese doble rasero es – y esa hipocresía es otra razón por la que muchos estadounidenses están muy disgustados con los juegos políticos que se practican no sólo a ambos lados del pasillo [del Congreso, donde se puede distinguir entre un lado demócrata y otro republicano], pero en este caso, en el ala izquierda, lo que están jugando con este juego del racismo y esa clase de dejar que los comentarios de Harry Reid se silencien, pero habiendo crucificado a Trent Lott por algo prácticamente idéntico [INAUDIBLE].

O’REILLY: La última vez que estuvo usted aquí le pregunté acerca de Irán. Y eso está convirtiéndose en una patata caliente realmente deprisa.

PALIN: Sí, sí.

O’REILLY: Quiero decir, esto es lo que se lee entre líneas. Estamos vigilando muy de cerca. Pero en las próximas semanas, Barack Obama va a tener que hacer algo con Irán.

PALIN: Sí, lo es.

O’REILLY: ¿Qué haría usted?

PALIN: Bueno, el – el tiempo para hablar de sanciones – creo que ya hemos pasado eso. Incluso el último par de semanas ya hemos pasado eso. Y tenemos que seguir adelante con esas condiciones financieras que favorecen a algunas empresas iraníes y al régimen iraní.

O’REILLY: Pero usted se imagina que ellos ya lo están haciendo, ¿verdad?

PALIN: No, yo no creo que lo estén haciendo o tal vez veríamos algunos…

O’REILLY: ¿Les atacaría? ¿Dejaría que Israel les atacase?

PALIN: Creo que todavía podemos seguir en esa dirección de las sanciones financieras y de las sanciones sobre el petróleo, los proyectos de refinerías.

O’REILLY: Correcto. O sea, ¿usted no ha cambiado de opinión?

PALIN: No, yo no he cambiado mi opinión, salvo para decir que ya hemos hablado sobre ello lo suficiente. Usted y yo hemos hablado de ello.

O’REILLY: Sí, hablamos de ello la última vez que estuvo aquí.

PALIN: Semanas atrás. Y no ha habido ningún cambio, excepto a peor. Así que, no, ahora el tiempo para hablar – ya es suficiente. Queremos asegurarnos de que nosotros y nuestros aliados nos están siguiendo de ahora en adelante en esas amenazas de sanciones.

O’REILLY: Si no lo hacen – si no lo hacen, sin embargo, ¿deberíamos atacar? Si los iraníes no detienen su programa nuclear, ¿deberíamos atacar?

PALIN: Creo que obviamente tenemos que adherirnos a esas sanciones, a esas amenazas que hemos hecho al principio.

O’REILLY: Muy bien. ¿Así que no está lista para decir que tenemos que ir a por ellos si no lo hacen?

PALIN: Yo, – un ataque – un ataque militar tiene que ser nuestra muy, muy última opción.

O’REILLY: OK. De acuerdo. Pero se está acercando. Se está acercando cada vez más.

PALIN: Sí, bueno…

O’REILLY: Los israelíes se están acercando mucho, mucho.

PALIN: Bueno, lo que me gustaría ver hacer a la administración Obama, sin embargo, es convencer a los estadounidenses de que estarían dispuestos a hacer cualquier cosa, cualquier cosa que fuera necesario hacer, para proteger a Estados Unidos y a sus aliados, para proteger a Israel.

O’REILLY: ¿Para empezar a prepararlos?

PALIN: Por supuesto, proteger…

O’REILLY: OK.

PALIN: Y queremos saber eso.

O’REILLY: Vamos a tener más con la gobernadora en un momento. Vamos a seguir con ella porque tengo algunas otras preguntas absurdas que hacerle y le agradecemos mucho su paciencia.

[CORTE PUBLICITARIO]

O’REILLY: Continuando ahora con nuestra nueva colaboradora en Fox News, la gobernadora Sarah Palin. Ahora, ¿por qué cree que “60 Minutes” – ya sabe, “60 Minutes” dedicó ocho minutos a usted la noche del domingo pasado? Ya sabe, tienen este nuevo libro en el que estaban entrevistando a los autores y cosas así. Y hay un montón de, ya saben, cosas en el libro sobre McCain, sobre Biden, Edwards. Sin embargo, fueron ocho minutos sobre usted.

PALIN: ¿Algo sobre Obama?

O’REILLY: Un poco, pero no mucho. No mucho, ya sabe. Sin embargo, Obama ha estado en ese programa. Estaba en él como – es como uno de los co-coguionistas. Es soy Steve Kroft, soy Barack Obama. Está en él como cada semana.

PALIN: Así es. Sí, correcto.

O’REILLY: OK. Quiero ponerle a usted dos fragmentos de ese programa y ver su reacción. La primera es de uno de los autores del libro Game Change, John Heilemann. Adelante la cinta.

[EMPIEZA EL FRAGMENTO DE VIDEO]

JOHN HEILEMANN, COAUTOR DEL LIBRO GAME CHANGE: Ella aún no entendía realmente por qué había una Corea del Norte y una Corea del Sur. Ella seguía diciendo periódicamente que Saddam Hussein estaba detrás del 11-S. Y, literalmente, al día siguiente, su hijo estaba a punto de embarcar hacia Irak y cuando le preguntaron contra quién iba a luchar su hijo, ella no pudo explicar eso.

[TERMINA EL FRAGMENTO DE VIDEO]

O’REILLY: Eso es muy desagradable, ¿no?

PALIN: Bien, también está muy manipulado. Yo – creo que esos periodistas – que no estaban en ninguna parte de lo que estaba haciendo allí como candidata a la vicepresidencia, creo que expliqué mucho de eso en Going Rogue, en mi libro.

O’REILLY: ¿Está…?

PALIN: Yo estuve allí…

O’REILLY: ¿Está mintiendo?

PALIN: No estaban ahí.

O’REILLY: ¿Está mintiendo ese tipo? Él dice que usted no sabe la diferencia entre Corea del Norte y Corea del Sur.

PALIN: Sí, eso me sorprendió. Yo no había visto el “60 Minutes” y yo – me habían advertido, ya sabe, no – no lo mires. Es un montón de [INCOMPRENSIBLE] de Schmidt [INAUDIBLE] y esos tipos…

O’REILLY: ¿Eso es una mentira entonces?

PALIN: Sí, eso es una mentira.

O’REILLY: OK.

PALIN: Eso es una mentira.

O’REILLY: ¿Fue una mentira que usted pensaba Saddam Hussein estaba detrás del 11-S?

PALIN: Sabe qué, sobre eso, yo hablé mucho con Steve Schmidt sobre la historia de la guerra y de donde, quizás, los terroristas del 11-S venían y si podía haber habido alguna conexión con Saddam.

O’REILLY: OK, así que…

PALIN: Así que admito que hice preguntas sobre ello.

O’REILLY: …que no es una mentira, pero es – correcto. Pero no lo hizo – ¿usted no culpó a Saddam del 11-S?

PALIN: No. No, no, no.

O’REILLY: OK.

PALIN: Y sí, así que…

O’REILLY: ¿Y el envío de su hijo a Irak, no sabía por qué, eso es una mentira?

PALIN: Mire – esos periodistas no estaban allí. Y creo que esos son periodistas del establishment político que aman el crear controversia y divulgar chismes. Al resto de América no le importa ese tipo de basura. Es…

O’REILLY: Estoy de acuerdo con usted. Estoy de acuerdo con usted.

PALIN: El resto de América, estamos preocupados por una tasa de desempleo del 10%…

O’REILLY: Pero ellos quieren…

PALIN: …una tasa de subempleo del 17,3%…

O’REILLY: Quieren saber qué es verdad y qué no lo es.

PALIN: Bueno…

O’REILLY: Lo quieren.

PALIN: Tienen que leer mi libro Going Rogue entonces.

O’REILLY: Correcto. Y cuando este tipo dijo que Sarah Palin no sabe la diferencia entre Corea del Norte y Corea del Sur, a lo que iba, eso no puede ser verdad.

PALIN: Quizás estos son los mismos tipos, sin embargo, que están diciendo, ya sabes, algunas de las otras controversias de hojalata y teorías de la conspiración.

O’REILLY: Mira, este tipo es un escritor de la revista “New York”.

PALIN: ¿Pero quién sabe quiénes son esos tipos?

O’REILLY: Es una revista izquierdista…

PALIN: No sé quiénes son.

O’REILLY: Bueno, OK.

PALIN: Yo – yo no creo que haya – que haya conocido a esos tipos. No me entrevistaron para el libro.

O’REILLY: Ahora, Steve Schmidt, no su mejor amigo. Era un pez gordo de la campaña de McCain. También fue entrevistado en el “60 Minutes“. Pasen la cinta.

[EMPIEZA EL FRAGMENTO DE VIDEO]

VARÓN NO IDENTIFICADO: Los autores dicen que tocó fondo tratando de prepararse para su debate vicepresidencial. La persona encargada de su preparación para el debate hizo una llamada desesperada a Steve Schmidt.

VARÓN NO IDENTIFICADO: Él nos dijo que el debate iba a ser un fracaso histórico y de proporciones épicas. Él nos dijo que no se centraba, que no estaba interesada, en realidad no estaba participando en la preparación.

[TERMINA EL FRAGMENTO DE VIDEO]

O’REILLY: Ahora, para ser justos, Schmidt dijo más tarde que McCain habría perdido por mucho más de no haber estado usted en el ticket. Sin embargo, está obviamente diciendo que usted se hallaba sumida en el caos a la hora de preparar ese debate. ¿Es eso cierto?

PALIN: Eso – eso no es cierto. Y, Steve Schmidt nos dijo cómo estaba contento después del debate, tan contento con la forma todo salió, como lo estaba después de la convención…

O’REILLY: ¿Hubo alguna vez …

PALIN: …como lo fue para [INAUDIBLE].

O’REILLY: …en que usted se sintiera abrumada?

PALIN: No, siempre me sentí bastante tranquila a través de toda la experiencia.

O’REILLY: ¿Así que Schmidt está mintiendo o alguien le está mintiendo a él?

PALIN: Creo que está basando esto en una fuente anónima. Así que todo ese tipo de chismosas acusaciones anónimas, realmente no les presto ninguna atención porque, de nuevo, Bill, yo sé lo que es importante. Yo sé cuáles son las prioridades…

O’REILLY: Lo sé, pero usted sabe, gobernadora, la percepción de usted es que no es tan inteligente. Eso es lo que “Saturday Night Live” vendió, eso es lo que los medios de comunicación liberales venden. Usted ha oído a Chris Matthews ir con “ella no sabe nada.” Es por eso que quiero aclarar esto. Es por eso que le estoy haciendo estas preguntas porque el público, creo, la audiencia de “The Factor” la quiere. Ellos quieren que sea tratada con justicia. Así que tengo que preguntar, ¿es eso una mentira? Y, ahora, creo que la verdad está en sus hechos, para usar un cliché. Usted lo hizo muy bien contra Biden en el debate, aunque usted le llamó O’Biden en un momento.

PALIN: Lo hice. Pero creo que el análisis después del debate fue una sorpresa el que Biden tuviera más meteduras de pata – había – había cometido más errores…

O’REILLY: Usted – usted se las tuvo con él.

PALIN: Así que me sentí bien por ello.

O’REILLY: …siempre – incluso..

PALIN: Steve Schmidt se sintió muy bien al respecto.

O’REILLY: Correcto.

PALIN: Así que estas nuevas revelaciones…

O’REILLY: Lo hizo muy bien.

PALIN: …del caos…

O’REILLY: Correcto.

PALIN: …y la frustración son alarmantes, aunque bastante irrelevante para lo que es importante en este mundo de hoy.

O’REILLY: Tomo nota. Pero no es así de irrelevante. Ahora tiene una – ahora tiene un foro aquí en Fox News, OK, que inmediatamente puede neutralizar “60 Minutes“… [CHASQUEA SUS DEDOS]… así. Y yo…

PALIN: Y el pueblo estadounidense está inmediatamente neutralizando desagües como “60 Minutes“. Mire los números de las cadenas…

O’REILLY: Pero ellos quieren oír de usted acerca de eso…

PALIN: Correcto.

O’REILLY: Ellos – ellos quieren que su…

PALIN: Pero más y más estadounidenses están mirando algunas de esas cadenas, ese periodismo sesgado, y están diciendo, nanay, eso es manipulación, no vamos a creer nunca más esas cosas…

O’REILLY: Pero usted [INAUDIBLE]…

PALIN: Y es por eso que están sintonizando Fox News.

O’REILLY: Me gusta “60 Minutes“. Creo que son – que son personas honorables.

Muy bien, finalmente, usted va a ir a un Tea Party

PALIN: Sí.

O’REILLY: …en Nashville, Tennessee…

PALIN: Me muero de ganas.

O’REILLY: …en febrero, ¿verdad?

PALIN: Sí.

O’REILLY: Ahora, yo predije que usted se presentaría por el ticket del Tea Party en 2012.

PALIN: Bueno, no hay ticket Tea Party

O’REILLY: Sí, pero podría haberlo.

PALIN: Pero estoy muy agradecida por este movimiento Tea Party, para que las personas tengan un lugar donde su voz sea escuchada. Me muero de ganas por ir allí. Y hay un montón de actos Tea Party

O’REILLY: Usted es la oradora principal en este, ¿verdad?

PALIN: Creo que soy la principal.

O’REILLY: Correcto.

PALIN: Habrá otros oradores, también. Pero me muero de ganas de escuchar a aquellos que están tan preocupados por nuestra economía y nuestra seguridad nacional y compartir con ellos lo que creo que son las soluciones.

O’REILLY: Le adorarán en el Tea Party, muchacho…

PALIN: Bueno, yo…

O’REILLY: Le adorarán.

PALIN: Me muero de ganas por estar allí. Y, ya sabe, siempre hay – la controversia, al parecer, alrededor de todo lo que sea que se relacioné conmigo…

O’REILLY: Sí.

PALIN: …lo  que yo anuncie que voy a hacer. Hay controversia referida a esto porque el Tea Party me ofreció una remuneración por hablar. Económicamente, yo no ganaré nada de esto.

O’REILLY: Usted debería, sin embargo. Usted tiene una familia que mantener…

PALIN: Voy a…

O’REILLY: Tome el dinero.

PALIN: ¿Sabe lo que es más importante? Más importante que el dinero en mi bolsillo de un acontecimiento como ese es el ser capaz de darle la vuelta a todo y contribuir a las campañas, los candidatos y los temas que ayudarán a nuestro país.

O’REILLY: Bueno. Muy bien. Paren la música por un minuto. Tengo una más para la gobernadora. No puedo dejarla ir sin esto. Entonces, ¿cómo fue la primera entrevista en Fox News como colaboradora?

PALIN: No podía pedir nada mejor. Estaba con el gran hombre del campus.

O’REILLY: ¿Y quién es ese?

PALIN: Bill O’Reilly.

O’REILLY: Pensaba que era Todd. Todd está sentado allí. Él es el gran hombre del campus, no yo. Oiga, escuche, gobernadora, es un placer tenerla. Estamos todos muy, muy felices de que esté a bordo con nosotros. Y de nuevo, cada vez que quiera poner las cosas claras, aquí estamos.

PALIN: ¡Oh, vamos a hacer mucho de eso!

O’REILLY: Muy bien.

[FIN DEL VIDEO]

O’REILLY: Gobernadora Palin, señoras y señores.