El caso de Vaugh Ward y las primarias de Idaho o cómo meter la pata hasta el fondo y no poder echarle la culpa a nadie más que a uno mismo


 

¿Quién es Vaughn Ward? Pues se trata de uno de los candidatos republicanos que se presentaron durante estas pasadas primarias con la esperanza de lograr ser nominados por su partido y poder así disputar las elecciones generales al candidato demócrata de turno este próximo mes de noviembre. En concreto, Ward se presentó como candidato a representante en la Cámara de Representantes de los Estados Unidos por la 1ª circunscripción electoral de Idaho.

Sin embargo, Ward no logró su objetivo y fue derrotado, saliendo vencedor su rival, Raúl Labrador, que será quien finalmente dispute el escaño al candidato demócrata, el representante actualmente en el cargo, Walt Minnick. Hasta aquí todo bien, ¿verdad? Un candidato republicano más, un candidato republicano que ha perdido las primarias como tantos otros y un candidato republicano que deberá esperar a una nueva oportunidad quizás dentro de dos años si es que no prefiere cambiar de objetivo y presentarse como candidato al Senado, por ejemplo.

Pero es que Vaughn Ward no era un candidato republicano más porque si lo fuera, no gozaría del honor de ser citado en este blog (perdón por la inmodestia). Vaughn Ward era uno de los 43 candidatos republicanos que tuvieron el aún mayor honor de ser respaldados públicamente por Sarah Palin no sólo con una de sus notas en Facebook, sino que ésta incluso se desplazó en su momento hasta Idaho para celebrar un rally junto a él. ¡Y aún así perdió las primarias! Sí, las perdió. Increíble, ¿verdad? Ward era un buen candidato y prometía maneras, pero la gestión de su campaña electoral fue realmente pésima y ahí Sarah Palin no podía hacer nada; ella puede apoyar a un candidato porque tiene fe en él y cree que sus valores conservadores son sólidos y que los motivos para presentarse que esgrime son los correctos, pero ella no gestiona campañas electorales y si alguno de sus “patrocinados” mete la pata y se hunde, la culpa es exclusivamente suya y no de ella que no ha tenido nada que ver. Y eso es lo que le ha pasado a Ward, tal y como lo vamos a ver acto seguido.

Les presento a Vaughn Ward, una auténtica estrella caída. De los pocos casos en los que alguien respaldado por Sarah Palin no ha logrado su objetivo, el de Ward es el más sorprendente. Nunca hubiera debido de pasar lo que ha pasado, pero ya no tiene remedio. A Ward le toca aprender de sus errores y a nosotros lamentar que esta entrada tenga que ser escrita.

El motivo de redactar esta entrada es la amable petición de uno de nuestros amigos, rojobilbao, que me preguntaba hace poco si sabía lo que había pasado con Ward. Y sí, ciertamente que lo sé, pero como que es demasiado irritante para recordarlo, prefería no hablar sobre ello. De todas formas, no es escondiendo nuestros errores como avanzaremos en el camino de la perfección, así que tal vez no sea tan mala idea el repasar rápidamente lo que sucedió en Idaho estos últimos meses y así poder ofrecer a todos una especie de manual sobre cómo no llevar una campaña electoral. A ver si le sirve a alguien de provecho.

Todo comenzó antes, pero para nosotros, palinistas fervorosos, comenzó realmente el 29 de marzo pasado cuando comprobamos que Sarah Palin había publicado en su página de Facebook una nueva nota de apoyo. En este caso, era una nota colectiva y una en concreto de las más interesantes. Se titulaba “Héroes estadounidenses preparados y dispuestos a servir en el Congreso” y en ella hacía público su apoyo a tres ex militares que habían decidido presentarse a las primarias republicanas de sus respectivos estados: Vaughn Ward (Idaho), Adam Kinzinger (Illinois) y Allen West (Florida). En concreto, la parte de la nota referida a Ward rezaba así:

El primero es el comandante Vaughn Ward, un nativo de Idaho de cuarta generación que creció en la granja de su familia en Shoshone y que se presenta por la primera circunscripción electoral de Idaho. Viniendo de una familia con una orgullosa tradición militar, Vaughn se alistó en el Cuerpo de Marines tras concluir la universidad y estaba a punto de terminar su servicio cuando sucedieron los ataques del 11-S. Puso su vida en juego y atendió la llamada de su país – sirviendo primero como oficial operativo de la CIA y más tarde ofreciéndose voluntario al Cuerpo de Marines para un turno de servicio de combate en Irak, durante el cual fue galardonado con una Estrella de Bronce con la V de combate. Tras regresar de Irak, Vaughn empezó a trabajar en la campaña McCain/Palin. Le estuve agradecida por su apoyo entonces y me siento feliz de apoyarle ahora porque sé que cree en los mismos ideales conservadores de sentido común que apreciamos. Vaughn sabe que el verdadero crecimiento de los empleos viene del sector privado, no del gobierno. Cree en las reformas respetuosas con el libre mercado, el alivio de los impuestos para las familias y los pequeños negocios y el regreso a un gobierno constitucionalmente limitado que viva con sus propios medios. Él llevará la bandera conservadora a Washington y tirará de las riendas del disparatado crecimiento del gobierno para devolverlo a nuestro lado. Y recuerden, votar por Vaughn es votar por quitarle el mango de la sartén a Nancy Pelosi.

Los tres se presentaban a la Cámara de Representantes de los Estados Unidos y de los tres, sólo Ward ha fracasado en su empeño, algo que nunca debería haber pasado, ¡caramba!

Esto sucedía en marzo. En mayo, el día 21 en concreto, Sarah Palin hizo un viaje a Boise (Idaho) para celebrar un rally en apoyo de Ward. Por supuesto, el lugar del rally, el Qwest Arena, vendió todos los asientos disponibles. Y por supuesto también, el rival de Ward, Raúl Labrador, estaba que se subía por las paredes porque Sarah había respaldado a Ward y no a él, así que sus partidarios se habían embarcado en una campaña de ataque contra Sarah Palin que al final tuvo que ser desautorizada poco antes de la celebración de este rally por el propio Labrador a la vista de que era más perjudicial que otra cosa.

¡Sarah, Sarah, Sarah! El de al lado es Ward, pero ¿a quién le importa ése? A nosotros sólo nos interesa Sarah Palin. ¿A que le sienta bien el azul? Es un color tan alasqueño…

La primera circunscripción electoral de Idaho está considerada desde siempre como una circunscripción republicana, pero curiosamente en 2008, aprovechando la marea demócrata que ahogó a medio Estados Unidos, dicha circunscripción cambió de bando y eligió al demócrata Walter “Walt” Minnick como su representante por los pelos (51% de los votos contra el 49% del candidato republicano, Bill Sali, que era el representante entonces en el cargo).

En consecuencia, la campaña de 2010 se abrió bastante y no sólo se presentó el representante estatal Raúl Labrador, sino también estaban el médico Allan Salzberg (quien se retiró y dio su respaldo a Labrador), el representante estatal Ken Roberts (que se retiró y dio también su respaldo a Labrador) y Vaughn Ward, que no era en absoluto un desconocido sino que se trataba de una de las jóvenes promesas del Partido Republicano, un Young Gun (una categoría existente dentro del Partido Republicano para seleccionar a los candidatos más prometedores para los diferentes cargos y así procurar no desperdiciar tiempo ni dinero con candidatos sin posibilidades; ser un young gun implica haber logrado por sí mismo suficiente apoyo, tanto político, económico y popular, como para resultar una apuesta segura prácticamente), habiendo sido etiquetado como tal por el National Republican Congressional Committe (NRCC) en febrero junto con otros nueve candidatos igual de prometedores. De este modo, Ward se beneficiaría de más apoyo económico por parte del Partido Republicano. Tan importantes son las elecciones en Idaho-1 que el propio Ward declaraba entonces:

Éstas son las diez campañas más importantes de la nación que el GOP piensa que puede ganar. Si va a haber un movimiento de péndulo, estos diez escaños lo marcarán.

El apoyo de Palin supuso el toque que le faltaba a Ward para distanciarse definitivamente de su rival, Labrador y tener la oportunidad de recuperar la primera circunscripción electoral de Idaho para el Partido Republicano, algo que debería ser pan comido si tenemos en cuenta que el ticket McCain/Palin arrasó allí con el 62% de los votos en las presidenciales.

Por su parte, Labrador declaró, refiriéndose a Ward y al apoyo obtenido por éste por parte de la cúpula del partido:

Aparentemente cree que porque haya obtenido el respaldo del establishment de Washington eso le importa verdaderamente a la gente de Idaho.

A Labrador no pareció importarle mucho el apoyo dado a Ward por parte del NRCC. El caso es que a la hora de obtener donaciones económicas, Ward aventajaba en mucho a Labrador, mientras que ambos eran claramente superados por el demócrata Minnick.

¿Cómo fue la campaña electoral de Ward? Pues la verdad es que se centró excesivamente en atacar a Minnick, un congresista demócrata que suele votar como conservador (un blue dog democrat) en los grandes asuntos y que votó en contra de Obamacare (si no lo hubiera hecho, ahora sería uno de esos “20” a los que Sarah Palin se la tendría jurada porque la circunscripción que representa fue republicana en 2008), pero que no respaldó la contrapropuesta republicana. Así, Ward declaró:

Mi oponente se encuentra en una encrucijada y no hace nada. No puede conseguir que se haga nada. No apoya a su propio partido y aún así tampoco apoya la alternativa republicana, que está orientada al libre mercado. No puedes estar en misa y repicando al mismo tiempo.

Ward evidentemente se sentía ya el vencedor, pero ni siquiera eso hubiera sido un obstáculo puesto que para finales de abril llevaba una cómoda ventaja sobre Labrador. Lo malo vino en mayo, durante el último mes (las primarias se celebraron el 25 de mayo) cuando a Ward se le acumularon los problemas, problemas que pueden ser detallados uno por uno y la lista casi no se termina nunca.

El principal y más dañino: Ward plagió parte de un discurso de otro candidato. Eso no es malo siempre y cuando no se descubra, lo que no suele suceder a menos que seas tan idiota de plagiar el discurso más famoso de los últimos diez años… el de Obama en la Convención Nacional Demócrata de 2004. Éste es el fragmento del discurso de Obama y el que pronunció Ward (los transcribo en inglés para que lo aprecien mejor):

As we stand at the crossroads of history, we can make the right choices and meet the challenges that face us. If you feel the same urgency that I do, if you feel the same passion that I do, then I have no doubt the people will rise up in November and this country will reclaim its promise and out of this long political darkness, a brighter day will come.

As we stand on the crossroads of history, I know we can make the right choice and meet the challenges that lay before us. If you feel the same urgency and the same passion that I do, then I have no doubt that our voices will be heard in November. And our country will reclaim its promise and out of this darkness, a better day is on the horizon.

Sí, la verdad es que se parecen demasiado. El discurso de Ward fue pronunciado en enero, pero sus adversarios esperaron hasta poco antes de las elecciones para hacerlo público para que tuviera menos tiempo de reaccionar.

Durante un debate celebrado poco antes de las elecciones, Ward trató a Puerto Rico como si fuera un país extranjero cuando es un territorio de los Estados Unidos y… su rival, Labrador, es portorriqueño. Éste así se lo hizo ver:

Labrador: Puerto Rico no es un país. Puerto Rico es un territorio de los Estados Unidos. Ya es hora de que tomemos algunas lecciones y aprendamos lo que es Puerto Rico.

Ward: La verdad es que me da lo mismo lo que sea. No tiene importancia.

Labrador: Obviamente no la tiene para usted.

Pésima respuesta de Ward que no sólo mete la pata sino que luego mete la otra también y ahí se queda. Cuando los periodistas preguntaron a su portavoz de campaña, Mike Tracy, éste alegó que el video del debate había sido manipulado por los asesores de Labrador para hacer quedar mal a Ward y que la cuestión original se refería a “países extranjeros”, lo que hacía la respuesta de Ward más plausible. Además, alegó que por supuesto Ward sabe que Puerto Rico es un territorio estadounidense porque sirvió en Guantánamo durante un tiempo, lo cual a mí todavía no me convence porque uno puede haber hecho la mili en Alicante  y no saber que Mallorca es una isla, digo yo. Además, Guantánamo está en Cuba… ¿Qué tiene que ver eso con Puerto Rico?

Otra pifia fue la revelación de que Ward no votó en las elecciones de 2008. Es cierto que por aquel entonces, estaba trabajando como director de campaña de McCain/Palin en Nevada y alega que estaba tan ocupado que no podía permitirse el coger un avión y volar a Idaho para votar, pero podría haber votado por correo puesto que lo sabía con tiempo suficiente, digo yo también.

A mediados de mayo, un periódico local, el Idaho Statesman, publicó que Ward acababa de ser respaldado por la American Conservative Union (ACU). Lo malo es que ese respaldo no era reciente sino de noviembre del año pasado y la campaña de Ward lo acababa de reenviar al periódico como si fuera de ayer mismo. Con un berrinche de un par de narices por haber picado, los del Statesman reprocharon la mala jugada a Ryan O’Barto, el director de campaña de Ward, y éste explicó que lo había reenviado para refrescar la memoria de los electores:

Según se acerca el día de las elecciones, me gusta reenviar las notas de apoyo. Algunas son de hace mucho tiempo y como que cuando se publicaron originalmente faltaba tanto para las elecciones, la prensa podría no haberlas publicado debidamente.

No debía de gustar mucho la excusa, que algo caradura sí que es, porque una hora después el propio O’Barto llamó al Statesman para cambiar su versión de los hechos:

No estoy intentando echarles la culpa a ustedes. Es la misma nota que antes y no es eso lo que se supone que debería haber sido. Voy a mandar una rectificación. Es culpa mía. Acabo de comprarme un nuevo Mac y aún estoy intentando averiguar cómo funciona.

¡Genial! La culpa es del Mac. Pues haberse comprado otra marca.

Ese mismo día, se reveló también en el periódico Spokesman-Review que la mitad de las diez tomas de postura sobre diferentes cuestiones políticas que Ward exhibía en su página web eran un plagio palabra por palabra de otras tantas de otros candidatos, por ejemplo de Jim DeMint. La campaña de Ward rápidamente las borró y despidió a Ryan O’Barto, no se sabe si por copión, por falta de originalidad, por chapucero, por no enterarse de nada o porque era el único que pasaba por ahí.

Ward también se encontró acusado de cambiar de opinión cuando modificó su postura sobre la 17ª enmienda, la que reserva la elección de los senadores por sufragio universal. En un principio, Ward dijo en televisión que estaría a favor de revocarla, pero tras haber sido presionado por la prensa, cambió de opinión. Él alegó que estaba “clarificando” su postura, pero de decir sí a decir no va mucho más que una aclaración.

En un e-mail enviado a la prensa, Ward incluyó una cita del senador republicano por Idaho, Mike Crapo, que daba la impresión de que respaldaba su candidatura cuando no era así y el propio Crapo le pidió que lo retirara.

Finalmente, se le reprocho a Ward que estuviera en contra del masivo gasto federal cuando su esposa trabaja en Fannie Mae, una de las empresas semipúblicas que han sido rescatadas precisamente con dinero federal y en la cual ocupa un puesto de dirección que le permite a él no trabajar y hasta haber podido dedicarse durante los últimos once meses a su campaña electoral a tiempo completo. Sí, la verdad es que causa un poco de mala impresión, ¿no?

Como resultado de todas estas pifias, el 25 de mayo pasado Labrador venció por un 48% de los votos contra un 39% para Ward. Que conste que Labrador también es un Young Gun, sin embargo, él no ha conseguido cubrir todos los requisitos establecidos para poder ser respaldado completamente por el GOP.

Labrador celebrando su victoria. Ciertamente ha sido toda una sorpresa y está más que claro que ha ganado porque Ward perdió las elecciones por sí mismo. No es un descrédito para él, pero es cierto.

En consecuencia, que en noviembre veremos una campaña electoral entre Labrador y Minnick y no una entre Ward y Minnick. Y que Ward lo tiene crudo para ser elegido para cualquier otra cosa porque todas estas pifias se las recordaran una y otra vez. En fin, que tendrá que buscar otro empleo. Ojo, no digo que sea un mal tipo, sólo digo que ha demostrado ser un pésimo candidato ya sea por culpa suya o por culpa de su equipo. Pero la culpa es suya, no de Sarah Palin. Que ella no ha tenido nada que ver en todo esto. Faltaría más.

Un abrazo, amigo rojobilbao.

P.D. Por cierto, ¿saben quién fue el candidato respaldado por el Tea Party en estas elecciones? ¡Demonios, Walt Minnick, el demócrata! Sí, sí, como lo oyen. Respaldaron a Minnick y éste tuvo la gentileza de rechazar su respaldo después de un cierto rifirrafe que más bien sonaba a excusa para deshacerse de un respaldo que les avergonzaba. ¿Recuerdan cuando Sarah Palin apoyó a Carly Fiorina en California en contra de Chuck DeVore y los del Tea Party le dijeron de todo menos bonita? Bueno, pues si Sarah no fuera una mujer excepcional como lo es, bien que se podría haber tomado la revancha ahora, pero no lo ha hecho. Eso demuestra de qué pasta está hecha. No sé si contarles la apasionante historia de cómo el Tea Party apoyó a un demócrata y éste despreció su apoyo. No sé si les puede interesar. La verdad es que no me interesa demasiado, pero a lo mejor lo hago.

P.P.D. Excelente entrada la de Rillot en su blog: “Señora Presidenta”. No comparto su pesimista punto de vista y estoy seguro de que le gustará que le responda dando el mío, tan optimista siempre. Prometo hacerlo pronto. Y, amigo Rillot, ojalá podamos discutirlo delante de sendas jarras de cerveza un día de estos. Hace ya demasiado tiempo que no nos vemos.

5 respuestas a El caso de Vaugh Ward y las primarias de Idaho o cómo meter la pata hasta el fondo y no poder echarle la culpa a nadie más que a uno mismo

  1. m. mortera dice:

    Se que el blog es sobre Palin y eso me encanta, pero no seas cruel y cuenta como estuvo eso de los tea party y el candidato democrata.

  2. educantabro dice:

    Uno no deja de tener su parte morbosilla: SI, cuente como una “caterva” como el Tea Paty puede llegar a dar su apoyo a un candidato democrata. Plaese.

    • moosecon dice:

      Amigo mío:

      Visto el interés que ha despertado el caso, me pongo inmediatamente manos a la obra. Este mismo fin de semana les prometo a usted y a M. Mortera una entrada titulada: “De cómo el Tea Party metió la pata hasta el fondo y Sarah Palin no dijo ni mu”.

      Un fuerte abrazo,

      Bob

  3. rojobilbao dice:

    Leído la fenomenal entrada sólo se puede decir ¡WARD, IDIOTA, APRENDE!

    Gracias por atender peticiones.

  4. Santi dice:

    Evidente que Sarah no puede hacer milagros y este candidato parece que no merecía tal apoyo, visto su torpeza electoral. Y sí que resulta curioso que el conservador en toda su pureza Tea Party apoye a un demócrata, hasta el mejor escribano echa un borrón. Bob, esperamos esa esclarecedora entrada tuya al respecto, seguro que extensa y bien documentada.

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