UN NUEVO ARTÍCULO DE OPINIÓN DE SARAH PALIN


 

Sí, ya sé que el último día publiqué dos entradas seguidas. El caso es que no era mi intención; ya saben que a mí me gusta publicar una primera parte, despertar el interés de mis lectores, tenerlos ansiosos y en el último momento decirles que tararí que te vi y que para leer el final tendrán que esperar hasta mañana. El caso es que me equivoqué al poner las fechas de publicación de cada entrada, puse la misma y cuando me di cuenta resulta que ya llevaban medio día publicadas… las dos. Uno que se va haciendo mayor y ya no distingue el miércoles del jueves. De cualquier manera, mejor para ustedes porque así han podido disfrutar de la entrada completa y no troceada. Por cierto, entre otras cosas que estoy haciendo para mejorar el blog, está la de repasar la lista de blogs palinistas, ya saben, los amigos que aparecen detallados en la columna de la derecha. Sigo buscando más por ahí y ahora mismo, con los que acabo de añadir, ya tengo 75. Y los que faltan todavía porque quiero llegar a 100. Cada día somos más, cada día estamos más entusiasmados y cada día tenemos más ganas de hacer lo que haga falta por nuestra admirada Sarah. La única pena que tengo es que no hay blogs palinistas en español aparte del buenísimo de Rillot y del malísimo de un servidor de ustedes. Ojalá apareciera algún otro, de verdad. Siendo tres, Rillot y yo nos divertiríamos mucho más y hasta puede que nos asociáramos todos juntos en una especie de C4P en español. ¿A que sería una buena idea? ¿Alguien se anima? Si es chica, mejor, ¡ejem!

¿Recuerdan que tengo una amiga que pasa olímpicamente de Sarah pero en cambio pierde el sentido por Todd? El caso es que el otro día publiqué una foto de éste y se puso tan contenta, está tan cariñosa conmigo y me ha insistido tanto en que publique otra o si no me pega que cualquiera se niega. Así que ahí va. Por cierto, me consta que ha estado dándole al Photoshop y haciendo maravillas con él. O sea, que me imagino que la cara de Sarah dentro de poco no será la cara de Sarah y hasta es capaz de enmarcar la foto y ponérsela en su dormitorio, algo que me consta que ya ha hecho antes. ¡Ah, quién tuviera los bonitos ojos azules de Todd! Es que yo soy tirando a feúcho, ¿saben?

Sobre la cumbre de Copenhague y el cambio climático

Ayer día 9 de diciembre, Sarah Palin nos sorprendió a todos muy gratamente con otro artículo de opinión publicado en The Washington Post, el mismo periódico donde publicó el último, The “cap and tax” dead end, el pasado día 14 de julio (para leerlo hacer clic aquí). En este caso, se trata de un artículo sobre Copenhague y la engañifa del “cambio climático”, algo que cada día apesta más a podrido pero que nadie salvo nosotros, los common sense conservatives, reconocemos que huele mal mientras que los progres disimulan tapándose la nariz igual que hicieron antes con otras mentiras como las del enfriamiento del planeta, el agujero de la capa de ozono, el calentamiento del planeta y ahora el cambio climático antropogénico. Causa un inmenso placer comprobar que Sarah Palin no se arruga, no se corta ni un pelo y, en definitiva, no consiente que nadie le diga que se siente y se calle. Como que cualquier cosa que yo pueda decir sobra, les dejo con la traducción de su artículo (para leer el original, hagan clic aquí).

LA CIENCIA POLÍTICA DE COPENHAGUE
Por Sarah Palin
Miércoles, 9 de diciembre de 2009

Con la publicación de unos dañinos e-mails procedentes de un centro de investigación del clima en Gran Bretaña, el movimiento ecologista radical parece tener que hacer frente a un punto de inflexión. La revelación de las atroces acciones de los llamados expertos en cambio climático permite que el público estadounidense entienda finalmente las inquietudes que muchos de nosotros hemos expresado sobre esta cuestión.

El “climagate”, tal y como los e-mails y otros documentos de la Unidad de Investigaciones Climáticas de la Universidad de East Anglia han acabado siendo conocidos, presenta a un círculo científico altamente politizado – el mismo círculo cuyo trabajo subyace en los esfuerzos de la Conferencia sobre Cambio Climático de Copenhague. Las políticas impulsadas por la agenda de Copenhague no van a cambiar el clima, pero sí que podrían cambiar nuestra economía a peor.

Los e-mails revelan que los “expertos” líderes en cambio climático destruyeron deliberadamente los registros, manipularon los datos para “ocultar el declive” de las temperaturas globales y trataron de silenciar a sus críticos, evitando que publicaran en revistas revisadas por sus colegas. Es más, los documentos muestran que no existe un consenso real incluso dentro de la banda de la CRU [Climate Research Unit, Unidad de Investigaciones Climáticas]. Algunos científicos tenían serias dudas sobre la exactitud de las estimaciones de las temperaturas de hace siglos, estimaciones utilizadas para respaldar las afirmaciones de que las temperaturas más recientes están aumentando a un ritmo alarmante.

Este escándalo pone evidentemente en cuestión las propuestas por las que se presiona en Copenhague. Siempre he creído que la política debe basarse en la ciencia segura, no en la politiquería. Como gobernadora de Alaska, tomé postura contra la ciencia politizada cuando demandé al gobierno federal por su decisión de incluir al oso polar como especie en peligro de extinción a pesar del hecho de que la población de osos polares se habían más que duplicado. Fui apaleada por mi acción por parte de ecologistas radicales de toda la nación, pero yo permanecí firme en mi visión de que la adición de una especie sana a la lista de especies en peligro de extinción bajo el pretexto de “impacto del cambio climático” fue un abuso de la Ley de Especies en Peligro de Extinción. Esto habría perjudicado irreversiblemente tanto a la economía de Alaska como a la de la nación, además de reducir las oportunidades de desarrollo responsable.

Nuestros representantes en Copenhague deberían recordar que la formulación de políticas respetuosas con el medio ambiente requiere sopesar adecuadamente los costes y los beneficios en el mundo real – no la persecución de una agenda política. Eso no quiere decir que niegue la realidad de algunos cambios en el clima – lejos de eso. Vi el impacto de los cambios climáticos de primera mano mientras desempeñaba el cargo de gobernadora de nuestro único estado Ártico. Yo fui uno de los primeros gobernadores en crear una comisión para ocuparse específicamente de la cuestión y recomendar políticas de sentido común para responder a la erosión costera, el derretimiento del permafrost y la retirada del hielo del mar que afectan a las comunidades y la infraestructura de Alaska.

Pero si bien reconocemos la existencia de estas hechos naturales, tendencias cíclicas del medio ambiente, no podemos decir con certeza que las actividades humanas causen los cambios climáticos. Podemos decir, sin embargo, que los beneficios potenciales de la propuesta de políticas de reducción de emisiones son muy inferiores a sus costes económicos. Y esos costes son reales. A diferencia de las propuestas que China e India ofrecieron antes de Copenhague – que realmente les permiten aumentar sus emisiones – la propuesta del presidente Obama pide serios recortes en nuestras propias emisiones a largo plazo de de carbón. Conseguir esos objetivos requeriría que  el Congreso aprobara su cap-and-tax plans, lo que resultará en la pérdida de empleos y mayores costes de energía (como Obama admitió durante la campaña). Eso no es exactamente lo que la mayoría de los estadounidenses esperan para estos días. Y como la oposición pública sigue paralizando en el Congreso la legislación cap-and-tax, los burócratas de la Agencia de Protección Ambiental planean regular ellos mismos las emisiones de carbón, llevando a un final a todo el pueblo estadounidense.

De hecho, nosotros no somos la única nación cuyo pueblo está cuestionando los esquemas del cambio climático. En la Unión Europea, los precios de la energía se dispararon después de que comenzaran un programa de cap-and-tax. Mientras tanto, el Parlamento de Australia recientemente rechazó una propuesta de cap-and-tax. Sin duda, otras naciones seguirán su ejemplo, especialmente según se desvelen más datos del escándalo de los e-mail sobre el clima.

En su discurso inaugural, el presidente Obama declaró su intención de “restaurar la ciencia al lugar que le corresponde”. Pero en lugar de quedarse en casa en Copenhague y enviar un mensaje de que Estados Unidos no va a participar en las prácticas fraudulentas de los científicos, el presidente ha subido la apuesta. Planea volar allí en el clímax de la conferencia con la esperanza de cerrar un “acuerdo”. Cualquier acuerdo que consiga, no será un acuerdo para el pueblo estadounidense. Lo que Obama realmente espera traer a casa de Copenhague es más presión para pasar la propuesta demócrata de cap-and-tax. Éste es un movimiento político. Lo último que Estados Unidos necesita es una legislación errónea de que aumentará los impuestos y costará empleos – especialmente cuando el empuje de esa legislación se basa en una agenda impulsada por la ciencia.

Sin una ciencia digna de confianza y con tanto en juego, los estadounidenses deben tener cuidado acerca de lo que saldrá de esta politizada conferencia. El presidente debería boicotear Copenhague.

La escritora fue la candidata republicana a la vicepresidencia en 2008 y gobernadora de Alaska desde 2006 hasta 2009.

3 respuestas a UN NUEVO ARTÍCULO DE OPINIÓN DE SARAH PALIN

  1. Santi dice:

    De acuerdo con Sarah en su exposición sobre el tan manido cambio climático. Ha estado muy valiente como siempre. Es otro invento más al que se aferra la izquierda después de que se le haya desmoronado el muro del Berlín. Ese, el de la alianza de civilizaciones y otras memeces por el estilo.

    Y nos va a costar muy caro esta tomadura de pelo del cambio climático achacable al hombre. De pequeño estudié que estamos en un periodo interglaciar. Las glaciaciones, según los últimos estudios, están provocadas por múltiples factores naturales como pueden ser las manchas solares, las variaciones en la órbita planetaria, etc. Así que cuando nos llegue la próxima glaciación nos podremos enterar todos de lo que vale un peine, no sólo estos calentólogos de pacotilla, desgraciadamente. O si nos cae encima un asteroide de varios kilómetros de diámetro. Si buscan catástrofes, aquí tienen unas cuantas que realmente pueden pasar.

  2. Gustavo dice:

    Ja ja Santi esa es buena, tu dales Ideas, los ecolocos, pedirán mediadas para poder protegernos de todos y cada uno de los meteoritos que pueden caer en la tierra.

    Y ya sabes lo que quiere decir esto:
    – Los “Científicos” A pedir mas subvenciones para vivir del cuento.
    – Los políticos para crujirnos a impuestos, y de paso encontrar un temor que nos haga vetarlos a ellos irracionalmente.

    PD: Recordad cuando Rajoi saco un poquito los pies del tiesto con lo de su primo, “Como se va a votar a ese monstruo que quiere que muramos por culpa del calentamiento. ( y con estas bobadas se aseguran el voto a mi modo de ver Inculto y borreguil Pero Voto a fin de cuentas y por lo general mas Numeroso de lo deseable ); sin necesidad de hacer las cosas bien y sin critica a sus nefastas políticas.

  3. Santi dice:

    La prensa española se hace eco de Sarah Palin, en concreto de este artículo suyo en el Washington Post (ABC 10-12-2009). Y no es el primero ni será el último que leeré sobre ella. Sarah es cada vez más la referencia internacional de la derecha norteamericana. Republicanos ¡enteraros de una vez!
    ¡Palin 2012!

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