¡POR TUTATIS! ¡ESTÁN LOCOS ESTOS DEMÓCRATAS! (Y ALGUNOS REPUBLICANOS TAMBIÉN)


 

NOTA: Pido perdón a todos mis lectores porque en mi última entrada (“Blogueando por Sarah”) di a entender que la próxima, ésta misma, iba a salir publicada el domingo cuando en realidad quería decir el martes. Fue un error del que no me di cuenta cuando revisé por última vez el texto y que prometo que no volverá a suceder.  Mea culpa. Asinus sum.

Los opositores a la reforma de la Sanidad acusados de ser “malos americanos” por la propia Speaker de la Cámara de Representantes. La Casa Blanca solicitando la colaboración de sus partidarios para recoger datos que le permitan elaborar una especie de “lista negra” de opositores. Los seguidores del presidente acosando a los estadounidenses que simplemente quieren las cosas claras tildándoles de “nazis”… Realmente parece como si los demócratas se hubieran vuelto locos. ¿Tanto les cuesta entender que ganar las elecciones no significa que puedan hacer lo que se les antoje sin tener que dar ninguna explicación? Pues parece que sí.

Srah y Meghan

¡Qué lista es Sarah! Con sólo un puñado de notas en Facebook ha puesto a los demócratas al borde del ataque de nervios. Tanto hablar sobre el camino que siguió Reagan para llegar a la presidencia y a ver si resulta que vamos a tener que empezar a hacerlo sobre el que sigue Sarah. Por cierto, la mujer a su izquierda es Meghan Stapleton. Atención a ella porque aún no sabemos de lo que es capaz y yo la valoro mucho.

Si echamos la vista atrás y recapitulamos sobre lo que ha pasado durante estos ocho primeros meses del año 2009, sobre todo en lo que se refiere a la manera como el Partido Republicano ha afrontado su paso a la oposición, nos encontramos con que poco hay que destacar. Tan sólo dos personas en el partido han sabido mantener el tipo y, tal vez por ello, animar un poco a los demás evitando que la OPA hostil lanzada en noviembre pasado sobre la totalidad del GOP por el Partido Demócrata haya tenido éxito, algo que los RINO como Colin Powell no pueden dejar de lamentar día sí y día también. Pobrecitos, ¿no?

Esas dos personas a las que me refiero son Dick Cheney, el antiguo vicepresidente de Estados Unidos, y Sarah Palin, la antigua candidata a la vicepresidencia. Es curioso que sean los segundos de a bordo, tanto efectivos como previstos, los que tengan que saltar a la palestra. Algo que si bien se puede entender en el caso de George W. Bush porque un ex presidente no debe enzarzarse en disputas con su sucesor, no lo es tanto en el caso de John McCain quien, al ser medio RINO él, seguramente prefiere dormitar a la sombra de un pino (léase “de Capitol Hill”) y no significarse en exceso. El caso es que estos dos segundos de a bordo, tan detestados ambos por sus rivales políticos demócratas, son igualmente detestados por una buena parte de los miembros de su propio partido. Algo que a los dos les trae sin cuidado ya que poca importancia creo que le dan a lo que opinen los tipos esos, unos envidiosos que no pueden soportar el hecho de que la base social del partido los admire tan grandemente, agradecidos por su empeño en dar la batalla en defensa de unos ideales que son los suyos (los nuestros) también.

De esta manera, Con Cheney peleando bravamente sobre cuestiones de Seguridad, defendiendo una actuación, la suya y la de su presidente, que tan buenos resultados ha dado, y Sarah peleando no menos bravamente en cuestiones de Energía y ahora de Sanidad, el Partido Republicano parece haber remontado el vuelo y alejarse de la ruina a la que tan alegremente lo encomendaron los sabihondos de siempre después de la cualquier cosa menos apabullante victoria electoral demócrata (por cierto, para victoria electoral apabullante la de Reagan sobre Mondale en 1984… y el Partido Demócrata no desapareció entonces, ¿verdad?). Es cierto que durante el pasado debate sobre la Sanidad ha mostrado mejor imagen, con las salvedades de siempre. Unas salvedades que, especialmente en el caso de Saxby Chambliss, que tanto le debe a Sarah y tan desagradecido se ha mostrado, nos han irritado porque ya estamos hartos de todos ellos. Si tantas ganas tienen todos de ser demócratas, ¿por qué no se largan de una vez como hizo Arlen Specter y así nos libran de su presencia? 

Sea como sea, no es al GOP a quien debemos prestar atención porque ya lo dijeron muchos cuando Sarah dimitió como gobernadora de Alaska (¿aún hay alguien que defienda que no fue un genial movimiento por su parte?): no era ella quién necesitaba al GOP sino el GOP quien la necesitaba a ella. Y la propia Sarah debe de estar de acuerdo porque está actuando en consecuencia al haber convertido Facebook en la herramienta ideal para hacer política a escala nacional sin necesidad de tener que pasar antes por el GOP: inmediato, de amplio alcance, con total libertad de expresión… Facebook es el gran descubrimiento de Sarah y el primer hito a reseñar en la futura historia de cómo Sarah Palin llegó a ser presidente de Estados Unidos. Sin ethics complaints que la coarten, Sarah es por fin la Sarah del 3 de septiembre de 2008, la de la Convención Republicana, y se le nota lo mucho que le gusta el volver a serlo.

Su desembarco en la política nacional no podría haber tenido un mejor resultado: el 20 de agosto de 2008, en plena batalla por la reforma de la Sanidad y cuando Sarah ya había publicado sus cuatro primeras inmortales notas (auténticos ladrillazos en toda la cara del presidente de Estados Unidos), su página de Facebook registraba 804.041 simpatizantes. El segundo republicano más exitoso en Facebook era Ron Paul con 137.357; el tercero, Mick Huckabee con 106.636; el cuarto, Mitt Romney con 69.332; el quinto Bobby Jindal con 67.773; el sexto, Tim Pawlenty con 6.735; el sexto, el pendón de Mark Sanford con 5.851 y en último lugar, Jeb Bush con 2.670 (o sea, familia y amigos). Quien quiera comprobar los datos personalmente, la fuente está aquí. Es decir, Sarah dobla sobradamente a todos los demás juntos. Y dado que www.facebook.com/sarahpalin se ha convertido en un canal de comunicación tan exitoso que le libra de tener que mendigar apariciones en los medios de comunicación tradicionales, tan dados a la desinformación cuando se trata de ella, Sarah le ha dado la vuelta a la tortilla y es ella ahora, consciente de su fuerza, la que está demostrando que puede ser decisiva a la hora de promocionar a un medio de comunicación o no. La prueba: su invitación del pasado día 26 de agosto a ver el programa de Glenn Beck con resultados tan positivos como 2,81 millones de estadounidenses sintonizando la FoxNews Channel, su tercer mejor resultado desde que empezó su nuevo programa en enero de este año. Como ya he dicho antes, Sarah es consciente de su fuerza y está dispuesta a utilizarla. ¿Quién sabe? A lo mejor Katie “Tontipija” Couric la invita de nuevo a una entrevista. Todo sea por la audiencia, ¿no? Reconozco que sueño con ello.

No es extraño pues que Romney la tema tanto; sabe perfectamente que no es rival para ella en unas primarias. Y las vacas sagradas del GOP tampoco es extraño que la teman: ella es la única capaz de cambiar el rumbo del partido y devolverlo al tradicional sendero conservador que ha sido su seña de identidad desde que lo fundara Abraham Lincoln y que le ha dado sus mayores éxitos cuando lo ha seguido con orgullo y sus mayores fracasos cuando se ha apartado de él. El año que viene será divertido: llegan las elecciones del midterm. Montones de candidatos republicanos necesitarán dinero y apoyo popular y todos ellos saben que sólo tienen una posibilidad de conseguir ambas cosas: con Sarah Palin en el cartel. Ésta ya está recibiendo miles de invitaciones diarias que no tiene más remedio que rechazar y que el año que viene se triplicarán por lo menos. Esto supone una gran oportunidad para ella al permitirle crear su propia red de influencias. Apoyar a sus candidatos favoritos y hacerlo por su seriedad a la hora de defender los mismos principios en los que ella está comprometida. ¿Qué alguno le saldrá desagradecido como Chambliss? Es cierto, pero si ella no da el primer paso apoyándolos no tendrá luego la posibilidad de exigirles que le devuelvan el favor. O sea, que el año que viene veremos sin duda un resurgir de los buenos y sanos principios conservadores. Y si tal y como esperamos una mayoría de esos candidatos salen triunfadores, la actual relación de fuerzas dentro el GOP sufrirá un gozoso vuelco y podemos empezar el importantísimo año de 2011 con un GOP medio palinista. Ésa es mi impresión: que las elecciones del año que viene no son simplemente un enfrentamiento entre republicanos y demócratas sino que también suponen una especie de “guerra civil” dentro del Partido Republicano entre los true republicans (cuyo abanderado es Sarah) y los RINO (cuyo abanderado ves tú a saber quién será: el puesto de perdedor no suele estar muy solicitado). Del resultado de esa batalla dependerá en gran parte la decisión de Sarah sobre si se presenta en 2012. Gracias a Dios, serán las bases quienes decidirán y ¿puede alguien tener alguna duda acerca de en qué sentido se van a inclinar?

Una vez resueltas las elecciones, si éstas son favorables para Sarah y con un presidente de Estados Unidos cada vez más sonado, creo que existe realmente una buena posibilidad para ella en 2012. Hay quien opina que el presidente rectificará a tiempo y enderezará el rumbo cuando vea que está a punto de superar a Bush 43 en su índice de impopularidad, pero yo no opino lo mismo. En primer lugar porque disiento del hecho de que haya quien piense que el presidente es un pragmático montando a regañadientes un tigre extremista. Nada más lejos de la realidad; el presidente es un extremista montando un tigre extremista y disfruta espoleándolo. Sus ideales y su visión del mundo son las mismas que la de los viejos y rancios radicales de 1968 (un mal año si no hubiera sido porque nací yo) y como ellos, no cree que sea su visión del mundo la que tiene que modificarse para adaptarse a la realidad sino la realidad la que tiene que corregirse para que se adapte a su manera de ver el mundo. Cada tortazo que se pegue contra la realidad lo que hará será incitarle a dar un paso más adelante, nada de hacia atrás. Además, es que aunque quisiera rectificar no podría hacerlo: el Partido Demócrata está actualmente en manos de su porción más radical y lo crucificarían si lo hiciera. Y es que aunque lo hiciera, ¿alguien puede imaginarse al actual presidente de Estados Unidos reconociendo que el mundo es como es y no como él desearía que fuera y gobernando con el apoyo de los republicanos en lugar de los demócratas? Eso de gobernar con el otro partido ya lo tuvo que hacer Sarah en Alaska durante su mandato como gobernadora, pero es que ella sí que es una pragmática que huye de imponer sus ideas a nadie y prefiere predicar con el ejemplo. Y como que es una pragmática que odia las imposiciones vengan de donde vengan, es por eso por lo que no demoniza al adversario y cree que se puede trabajar con él en busca de unos objetivos comunes que muy posiblemente comparten ambos, ya se trate del demócrata del Senado (¿acaso no desean ambos que la economía repunte?) o de los partidarios del aborto (¿acaso no desean ambos que se produzcan menos abortos).

En definitiva, que tal y como se han puesto los demócratas a la primera que han sufrido un serio revés en sus planes, casi mandando al FBI detrás de todos los que no comulguen con sus ruedas cuadradas de molino, no tengo ninguna confianza en que el presidente de Estados Unidos rectifique alguna vez el rumbo. Antes al contrario, si lo hace será para acelerarlo sin importarle las consecuencias. Como dijo el bueno de David G. Farragut (1801-1870), aquel osado almirante: Damn the torpedoes, full speed ahead! (¡Al infierno con los torpedos! ¡Avante toda!) Sólo que en su caso será: Damn the USA, full speed ahead! (¡Al infierno con los Estados Unidos! ¡Avante toda!). Miedo me da sólo pensarlo.

Una respuesta a ¡POR TUTATIS! ¡ESTÁN LOCOS ESTOS DEMÓCRATAS! (Y ALGUNOS REPUBLICANOS TAMBIÉN)

  1. Santi dice:

    Espero que Sarah sepa manejarse en la política interna de su propio partido Republicano. Creo que tendrá más dificultades en esa tarea que en la posterior del enfrentamiento con los Demócratas. Hemos visto que su índice de popularidad y atracción deja en ridículo a todos los demás contrincantes, el face book es sólo un ejemplo de ello.

    Así que a liderar a los republicanos, lo otro de conseguir la presidencia vendrá rodado por su valía y valentía. ¡Palin 2012!

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