NUEVOS TIEMPOS, NUEVAS CALUMNIAS: EL QUE TONTO VA A LA GUERRA, TONTO VUELVE DE ELLA (II)


 

Como que lo prometido es deuda, ésta es la lista de ethics complaints (quejas por falta de ética) presentadas hasta este momento en el State Personnel Board (Junta de Personal del Estado) contra Sarah Palin:

QUEJAS PRESENTADAS ANTES DE LA CAMPAÑA ELECTORAL A LA PRESIDENCIA DE LOS ESTADOS UNIDOS

  • 6 de agosto de 2008: Queja presentada por Andree McLeod (Anchorage)
    Se queja de que Sarah Palin y Frank Bailey, su antiguo Governor’s Director of Boards and Commissions (director de Consejos y Comisiones de la Gobernadora) habían usado su influencia para conseguir un puesto de trabajo como surveyor (perito) en la administración del Estado de Alaska a Tom Lamal, un antiguo recaudador de fondos para Sarah. Fue rechazada, aunque se advirtió a Bailey que algunos comentarios suyos hechos por e-mail eran impropios de su cargo.
  • 20 de agosto de 2008: Denuncia presentada por Brian Kraft (Bristol Bay) ante el Alaska Public Offices Commission (Comisión de Cargos Públicos de Alaska), organismo encargado de supervisar los procesos electorales de alcance estatal (o sea, circunscritos a Alaska)
    Denuncia que Sarah Palin violó la ley electoral al pronunciarse públicamente (a favor del no) seis días antes de la celebración de un referéndum sobre una polémica propuesta minera en Bristol Bay. Además, Kraft se quejó también de que un grupo opositor al suyo había utilizado el retrato oficial de Sarah en un anuncio a favor del no publicado en el Anchorage Daily News. La investigación descubrió que dicho grupo había hecho uso del retrato sin autorización y que, en consecuencia, Sarah no podía ser culpada por ello. Fue rechazada. Y encima ganó el no en el referéndum.

QUEJAS PRESENTADAS DURANTE LA CAMPAÑA ELECTORAL A LA PRESIDENCIA DE LOS ESTADOS UNIDOS

  • 1 de septiembre de 2008: Queja presentada por la propia Sarah Palin
    Revelada por ella misma (self-disclosure), su intención era que fuera el State Personnel Board (Junta de Personal del Estado) quien investigara el Troopergate, tal y como es su potestad según la legislación del Estado de Alaska. La investigación concluyó que Sarah no violó ninguna ley ni se comportó con falta de ética cuando destituyó de su cargo al antiguo Public Safety Commissioner (comisionado de Seguridad Pública) Walt Monegan.
  • 3 y 16 de septiembre de 2008: Queja presentada por el Public Safety Employees Association (PSEA) (Asociación de Empleados de Seguridad Pública)
    Se queja de que Sarah Palin o algún miembro de su equipo de gobierno habían tenido acceso no autorizado, y además revelado la información obtenida, a la hoja de servicios del trooper Mike Wooten. La queja se amplió con posterioridad para incluir la acusación de acoso laboral contra ese mismo trooper. La misma investigación que resolvió la queja anterior rechazó ambas acusaciones.
  • 13 de octubre de 2008: Queja presentada por Walt Monegan (Anchorage)
    Reclamaba una vista pública en la que pudiera limpiar su nombre de todo lo que había supuesto para él la controversia del Troopergate. La misma investigación que resolvió la queja original se opuso a ello por no estar contemplado este supuesto en la legislación estatal.
  • 23 de octubre de 2008: Denuncia presentada ante la Federal Election Commission (FEC) (Comisión Electoral Federal), organismo encargado de supervisar los procesos electorales de alcance nacional (o sea, todo Estados Unidos)
    Presentada por Citizens for Responsibility and Ethics in Washington (CREW) (Ciudadanos por la Responsabilidad y la Ética en Washington), una organización pro-demócrata, quejándose de que  los 150.000$ en vestuario para Sarah Palin gastados por el Partido Republicano durante la pasada campaña electoral violaban la Federal Election Campaign Act (Ley de Campañas Electorales Federales) al no permitir ésta que el dinero donado a las campañas se utilice para gatos personales de los candidatos. Rechazada por la FEC al comprobarse que el dinero empleado para esas compras no procedía de donaciones sino que era propio del Partido Republicano y, en consecuencia, no está incluido dentro de las estipulaciones de la Federal Election Campaign Act (Ley de Campañas Electorales Federales).
  • 24 de octubre de 2008: Queja presentada por Frank Gwartney  (Anchorage)
    Se queja por el hecho de que Sarah Palin cargue a costa del Estado de Alaska el coste de llevar a sus hijos con ella cuando viaja. Fue rechazada al no apreciarse impropiedad en ello, pero el investigador encargado de ella recomendó a la administración que se modificaran algunos aspectos de la ley para contemplar más detalladamente estos supuestos, así como que la gobernadora accediera a cumplir las nuevas disposiciones (a pesar de que no se le podía obligar legalmente a ello de ninguna manera) para dejar clara su buena voluntad. Sarah estuvo de acuerdo en revisar todos sus viajes hechos hasta entonces (72 en total), accediendo finalmente a devolver los gastos cargados por su familia (10.000$) en diez de ellos en que, de acuerdo con la nueva redacción de la ley, no entraban dentro del concepto de viajes realizados “en interés del Estado”.

QUEJAS PRESENTADAS CONCLUIDA LA CAMPAÑA ELECTORAL A LA PRESIDENCIA DE LOS ESTADOS UNIDOS

  • 13 de noviembre de 2008: Queja presentada por Zane Henning (Wasilla)
    Se queja de que Sarah Palin hubiera hecho por dos veces declaraciones a la prensa sobre la recién concluida campaña electoral en su despacho oficial de gobernadora de Alaska en el edificio Atwood de Anchorage. Fue rechazada.
  • 2 de diciembre de 2008: Queja presentada por Anthony Martin (Talkeetna)
    Se queja de que Sarah Palin, acompañada por su ayudante Kris Perry, hubiera hecho campaña a favor de la reelección del senador Saxby Chambliss de Georgia. Fue rechazada.
  • 14 de enero de 2009: Queja presentada por (desconocido)
    Se queja por el hecho de que Sarah Palin haya utilizado fondos del Alaska Seafood Marketing Institute (Instituto del Mercado del Marisco de Alaska), una empresa pública, para promocionar su carrera política nacional mediante anuncios que la retrataban a ella publicados en la prensa (el National Fisherman) durante el último año y que llegaron hasta noviembre de 2008. Fue rechazada al comprobarse que la autorización dada para emplear su imagen fue concedida bastante antes de ser nominada siquiera por el Partido Republicano como candidata a la vicepresidencia de los Estados Unidos.
  • 23 de enero de 2009: Presentada por Andree McLeod (Anchorage)
    Se queja de que Kris Perry, el director (director) de la Governor’s Anchorage Office (director de la Oficina de la Gobernadora en Anchorage), haya trabajado en beneficio de Sarah Palin durante su pasada campaña electoral. Fue rechazada.
  • 30 de enero de 2009: Presentada bajo pseudónimo (se firmó con el nombre de Edna Birch, un personaje de una serie de televisión británica) por un desconocido
    No se pudo identificar nunca a la persona que la presentó y la queja, referida a la concesión irregular de una beca a Levi Johnston, el antiguo novio de la hija de la gobernadora, Bristol Palin, por parte de la administración del Estado de Alaska, fue rechazada sin más.
  • 18 de marzo de 2009: Presentada por Andree McLeod (Anchorage)
    Se queja de que Bill McAllister, press secretary (portavoz de Sarah Palin), haya trabajado en beneficio de Sarah Palin durante su pasada campaña electoral al haber emitido un comunicado oficial explicando que la gobernadora Palin había sido elegida candidata a la vicepresidencia de los Estados Unidos, además de haber respondido a la prensa durante la pasada Convención Nacional Republicana cuando le preguntaron sobre la experiencia ejecutiva de Sarah y de haber explicado los planes de Sarah de acudir en junio de este año a un acto de recaudación de fondos a favor del Partido Republicano. Fue rechazada.
  • 1 de abril de 2009: Presentada por Linda Kellen Biegel (Anchorage)
    Se queja de que Sarah Palin vistiera ropa de la marca Arctic Cat durante la última edición de la Tesoro Iron Dog Snowmobile Race cuando su marido, Todd, corría bajo el  patrocinio de esa misma marca. Fue rechazada.
  • 17 de abril de 2009: Presentada por Andree McLeod (Anchorage)
    Se queja de que Sarah Palin haya utilizado indebidamente personal, equipamiento, tiempo y material pertenecientes al gobierno de Alaska para impulsar su carrera política al haber publicado en SarahPAC tres comunicados oficiales de la Oficina de la Gobernadora. Fue rechazada.
  • 22 de abril de 2009: Presentada por Sondra Tompkins (Anchorage)
    Se queja de que el SarahPAC viola dos preceptos de la Alaska Executive Branch Ethics Act (Ley Ética del Poder Ejecutivo de Alaska) al abusar Sarah de su posición como gobernadora para apoyarlo, en primer lugar, y además aceptar “trabajo” fuera de su cargo oficial, en segundo lugar, refiriéndose concretamente a dos viajes realizados por Sarah el pasado 16 de abril cuando fue hasta Evansville (Indiana) para dar un discurso durante la cena de la asociación anti-abortista Vanderburgh County Right to Life y reunirse al día siguiente durante el desayuno con miembros de SMILE, una organización no lucrativa de apoyo a las familias con personas aquejadas de síndrome de Down. Fue rechazada.
  • 22 de abril de 2009: Presentada por Andree McLeod (Anchorage)
    Se queja de que la aceptación por parte de Sarah de la invitación que recibió a dar un discurso durante la cena de la asociación anti-abortista Vanderburgh County Right to Life supone una grave violación de la Alaska Executive Branch Ethics Act (Ley Ética del Poder Ejecutivo de Alaska) al confesar ésta que los organizadores la convencieron finalmente de acudir cuando le regalaron una caja de bombones y una bandeja de rosquillas, además de un palo de hockey que le enviaron los miembros de un equipo juvenil de hockey (¡soborno!). Y por si fuera poco, supuso el abandono de sus obligaciones como gobernadora de Alaska al dejar el Estado durante 36 horas. Fue rechazada.
  • 23 de abril de 2009: Presentada por Kim Chatman (Eagle River)
    Se queja de que el Alaska Fund Trust, el fondo creado por Sarah para recoger dinero destinado al pago de la deuda que mantiene con sus abogados por sus gastos legales, supone una violación de la Alaska Executive Branch Ethics Act (Ley Ética del Poder Ejecutivo de Alaska) al abusar Sarah de su posición como gobernadora de Alaska para obtener beneficios personales. Pendiente de resolver todavía.
  • 8 de mayo de 2009: Presentada por Andree McLeod (Anchorage)
    Ampliación de la queja presentada por ella misma el 18 de marzo quejándose de una nueva comunicación oficial de la Oficina de la Gobernadora publicada al mismo tiempo en SarahPAC, así como de que la hija de la gobernadora, Bristol Palin, obtuvo un empleo en Candies Foundation, una asociación que trata de informar a los adolescentes de las consecuencias de la maternidad precoz, utilizando los recursos del Estado.

QUEJAS PRESENTADAS CON POSTERIORIDAD AL ANUNCIO DE DIMISIÓN DE SU CARGO COMO GOBERNADORA DE ALASKA (hay que aprovechar el tiempo, ¿no?)

  • 6 de julio de 2009: Presentada por Zane Henning (Wasilla)
    Se queja de que Sarah cobró dietas del Estado de Alaska irregularmente al pernoctar en su propio domicilio. Pendiente de resolver.
  • 10 de julio de 2009: Presentada por Ray Ward (Anchorage)
    Se queja de que Sarah cobró por conceder entrevistas a diversos medios de comunicación. Fue rechazada.
  • 14 de julio de 2009: Presentada por Andree McLeod (Anchorage)
    Se queja de que Sarah continuó cobrando su sueldo como gobernadora del Estado de Alaska mientras hacía campaña como candidata a la vicepresidencia de los Estados Unidos, además de contar con la ayuda de algunos de los miembros de su equipo de gobierno en Alaska. Fue rechazada.
  • 20 de julio de 2009: Presentada por Andree McLeod (Anchorage)
    Se queja de que Sarah no ha declarado todos los regalos que ha recibido durante todo el tiempo que ha sido gobernadora de Alaska. Pendiente de resolver.

Si se han fijado bien, habrán visto que la perseguidora más tenaz de Sarah es una tal Andree McLeod, que tiene el record de tanto de quejas presentadas y como de estupideces esgrimidas. ¿Y quién es esa tal McLeod? Pues lo suyo es de circo porque se trata de una antigua funcionaria del gobierno de Alaska que trabajó para el anterior gobernador Frank Murkowski. Cuando Sarah fue elegida nueva gobernadora, la tal McLeod, ni corta ni perezosa, fue a verla y le pidió el puesto de directora del Alaska Public Offices Commission (Comisión de Cargos Públicos de Alaska). Sarah se lo negó y desde entonces no ha parado en su persecución contra ella. De hecho, se rumorea que no está bien de la cabeza y que entre ella y una regadera no hay comparación: la regadera es la que está cuerda.

McLeod

Mochales, mochales. La tal McLeod… Como para ponerle una camisa de fuerza.

¿Y cuál es la opinión de los alasqueños sobre todo esto? Como que para muestra basta un botón, me ha parecido interesante un editorial del Anchorage Daily News titulado “Our view: Abuse of ethics complaints turns good law into bad politics. Enough” (“Nuestro punto de vista: el abuso de las quejas sobre ética convierte la buena ley en mala política. Ya es suficiente”) publicado el pasado 3 de mayo en el que este periódico, que si de algo puede ser acusado no es precisamente de simpatía por Sarah, expresaba el hartazgo de todos los alasqueños por tanta tontería.

Alaska citizens have a right to file ethics complaints against their elected representatives. State law guarantees it. But when Alaskans use the ethics law to score political points, they abuse that right — and may put it at risk.

Case in point: The latest complaint against Gov. Sarah Palin. Kim Chatman complains the governor has violated state ethics law by having her old friend Kristan Cole set up and run the “Alaska Fund Trust,” a legal defense fund to cover Palin’s legal bills.

We don’t like the title any more than Kim Chatman does. The governor should play it straight and call the fund what it is — the Sarah Palin Legal Defense Fund. And if someone else named it, the governor should get him or her to rename it.
 
But she’s within her rights to create a fund to cover her legal expenses — and complaints like Chapman’s only win sympathy for the governor and run up the legal bills.

Another case is from Andree McLeod, who has made some legitimate complaints against the Palin administration, most notably in keeping private e-mails about state business archived and open to public viewing.

But she complained earlier this year that a press release issued by Palin on the state Web site last August was a misuse of state resources. Spare us. The governor’s release sought to reassure Alaskans that she would continue to govern the state while running for vice president. Part of the release — that it was great to be running with John McCain and taking the spirit of reform to D.C. etc. — was political boilerplate and arguably out of place under state letterhead. But that was not worth an ethics complaint.

State ethics law is not a megaphone for crying foul every time the governor or any other elected official does something someone doesn’t like. Complaints are supposed to be confidential until an investigation finds probable cause. That limited confidentiality is supposed to prevent undue publicity and political harm from frivolous complaints.
If you file a complaint against a legislator and then blab to the media about it, your complaint is automatically dismissed. That protection doesn’t apply to ethics complaints involving the executive branch. It should.

Ethics law is for serious inquiries into possible violations of public integrity and civic duty. The “Troopergate” investigation was an example of a valid pursuit of ethics issues, no question. When and whether the state should cover the travel expenses of Palin family members led to another fair complaint — one that prompted the governor to say she’d be reimbursing the state for some of her children’s travel.

When Alaskans make the ethics law a vehicle for gadfly politics, they weaken even valid ethics complaints in the public eye — cynics dismiss every complaint as political. And they strengthen the hand of those lawmakers who want to weaken Alaskans’ ability to hold elected officials accountable.

Let’s not play politics with ethics complaints. Let’s make them fearlessly, but only with just cause.

BOTTOM LINE: Ethics law is a means to hold leaders accountable, not a political plaything.

(Los ciudadanos de Alaska tienen derecho a presentar quejas por falta de ética contra sus representantes electos. Lo garantiza la ley estatal. Pero cuando los alasqueños utilizan la Ley sobre Ética para marcarse puntos políticos, abusan de ese derecho -y lo pueden poner en peligro.

¿A qué nos referimos? A la más reciente queja contra la gobernadora Sarah Palin. Kim Chatman se queja que la gobernadora ha violado la Ley sobre Ética del Estado por poner a su vieja amiga Kristan Cole como organizadora y gestora del Alaska Fund Trust, un fondo de defensa legal para cubrir las deudass legales de Palin.

No nos gusta más el título más que a Kim Chatman. La gobernadora debería jugar limpio y llamar al fondo tal y como lo que es – el Sarah Palin Legal Defense Fund. Y si alguien ya está usando esa denominación, la gobernadora debería conseguir de él o ella que lo renombrara.

Pero ella está en su derecho de crear un fondo para cubrir sus gastos legales – y quejas como la de Chapman sólo hacen que ganar simpatía a la gobernadora y ayudarle a que pague sus facturas legales.

Otro caso es el de Andree McLeod, que ha presentado algunas quejas totalmente legítimas contra la Administración Palin, principalmente por mantener mensajes de correo electrónico privados sobre asuntos estatales archivados y ofrecerlos a la vista de todos.

Pero ella se quejó a comienzos de este año de que un comunicado de prensa publicado por Palin en la página web del  Estado fue un abuso de recursos del Estado. Sensacional. El anuncio de la gobernadora buscaba asegurar a los alasqueños que ella seguiría gobernando el Estado mientras competía por la vicepresidencia. Parte del anuncio – que era fantástico el competir junto a John McCain y llevar el espíritu de la reforma a [Washington] D.C. – era repetitivo y posiblemente fuera de lugar bajo el membrete del Estado. Pero por eso no vale la pena presentar una queja por falta de ética.

La Ley sobre Ética del Estado no es un megáfono para gritar “falta” cada vez que el gobernador o cualquier otro cargo público hace algo que a alguien no le gusta. Las quejas se supone que son confidenciales hasta que una investigación encuentra la probable causa de ellas. Esta limitada confidencialidad tiene el objetivo de evitar publicidad indebida y el daño político de las quejas frívolas. Si usted presenta una queja contra un legislador y luego va corriendo a contárselo a los medios de comunicación, automáticamente se rechaza su queja. Esta prevención no se aplica a las quejas por falta de ética presentadas contra miembros del Poder Ejecutivo. Y debería.

La Ley sobre Ética está pensada para investigaciones serias sobre posibles violaciones de la integridad y el deber públicos. La investigación del Troopergate fue un ejemplo de una búsqueda válida de cuestiones de ética, sin duda. Cuándo y hasta qué punto el Estado debería asumir  los gastos de viaje de los miembros de la familia Palin condujo a otra queja justa–una que movió a la gobernadora a aceptar reembolsar al Estado los gastos de algunos de los viajes de sus hijos.

Cuando los alasqueños hacen de la Ley sobre Ética un medio para la política fastidiosa, debilitan incluso las quejas válidas a los ojos del público – los cínicos rechazan así cualquier queja como “política”. Y fortalecen la mano de aquellos legisladores que quieren debilitar la capacidad de los alasqueños de exigir responsabilidades  a sus cargos electos.

No juguemos a política con las quejas sobre falta de ética. Hagámoslo sin temor, pero sólo con una causa justa.

EN RESUMEN: La Ley sobre Ética es un medio para responsabilizar a los líderes, no un juguete político).

E incluso unos días después, el 7 de mayo, en su página web publicaban la noticia de que los miembros del State Personnel Board (Junta de Personal del Estado) estaban tan hartos ellos también de Andree McLeod y su manía persecutoria que habían preguntado al acting Alaska Attorney General (Fiscal General de Alaska en funciones) si era posible cobrarle los gastos a una persona que presentase ethics complaints (quejas por falta de ética) frívolas o sin fundamento. La respuesta fue que no, pero la cuestión está sobre la mesa porque hasta el momento, la lista de quejas presentadas contra Sarah (todas ellas desestimadas) ha supuesto un coste de alrededor de 300.000$, correspondiendo unos 190.000$ solamente a la investigación del Troopergate. La Junta no puede revelar el coste de cada queja ya que, bajo la ley, las ethics complaints (quejas por falta de ética) son secretas a menos que el denunciante levante expresamente esa confidencialidad.

En cuanto a la propia Sarah, la más afectada por esta persecución, ¿qué opina ella? La respuesta la tenemos en dos sitios. La primera, en una entrevista por e-mail que los del Anchorage Daily News le realizaron en relación con este mismo tema, cuando declaró, al final de ella:

On August 29, it seems the political landscape changed in Alaska. Now, it seems in order to do this job as Governor, with the political blood sport some are playing today, only the independently wealthy or those willing to spend their income on legal fees to defend their official actions in office, or just normal gubernatorial duties, can serve. I reject that dichotomy and continue to believe that a representative government can be, and should be, comprised or regular Alaskans. First Family travel is just such an example. The trips my family took were fully disclosed, documented and legitimate. The First Family was invited and their participation was requested. However, because of a politically-motivated complaint, I now have to pay for expenses that other governors were never questioned about, despite their children having traveled on state aircraft. In order to avoid more political blood sport and distraction, and because the applicable regulations were circular and incomprehensible, and because it was simply the right thing to do, I sought resolution of this matter.

(Parece que el 29 de agosto el escenario político de Alaska cambió. Ahora, parece que para hacer este trabajo de gobernadora, con el sangriento deporte político al que se juega hoy en día, sólo los ricos o aquellos que dispuestos a gastarse sus ingresos en minutas legales para defender sus decisiones tomadas en el ejercicio de su cargo o sus obligaciones normales como gobernador, pueden permitírselo. Rechazo esta dicotomía y continúo creyendo que un gobierno representativo puede estar, y debería estar, compuesto de alasqueños normales y corrientes. Los viajes de la Primera Familia son precisamente un ejemplo. Los viajes de mi familia fueron totalmente claros, documentados y legítimos. La Primera Familia fue invitada y su participación requerida. Sin embargo, a causa de una queja exclusivamente política, ahora tengo que pagar unos gastos que a otros gobernadores nunca se les exigieron, a pesar de haber viajado con sus hijos en un avión oficial. Para evitar más cacería política y distracciones de mi labor, y porque las normas legales son confusas e incomprensibles, y porque simplemente es lo que debía hacer, busqué una solución al problema).

Esta es la respuesta formal. La informal, la verdadera, la que realmente siente dentro de sí es la que aparece en un comunicado oficial emitido cuando supo el 24 de marzo pasado que había sido acusada por Linda Kellen Biegel de hacer publicidad de la marca de ropa que patrocinaba a su marido, Todd, durante la última edición de la Tesoro Iron Dog Snowmobile Race:

Are Alaskans outraged, or at least tired of this yet – another frivolous ethics charge by a political blogger? This would be hilarious if it weren’t so expensive for the state to process these accusations and for me to defend against these bogus harassments. Yes, I wore Arctic Cat snow gear at an outdoor event, because it was cold outside, and by the way, today, I am wearing clothes bearing the names of Alaska artists, and a Glennallen Panthers basketball hoodie. I am a walking billboard for the team’s fundraiser! Should I expect to see an ethics charge for wearing these, or the Carhartts I wear to many public events? How much will this blogger’s asinine political grandstanding cost all of us in time and money?

¿No están los alasqueños indignados o al menos hartos ya de todo esto? Otra queja frívola a cargo de una bloguista política. Sería hilarante si no fuera tan caro para el Estado proceder con estas acusaciones y para mí defenderme contra estas falsas acusaciones. Sí, llevé ropa de la marca “Arctic Cat” en un acontecimiento al aire libre porque hacía frío y, por cierto, hoy llevo ropa con el nombre de artistas de Alaska y una gorra de baloncesto del equipo de las Glennallen Panthers. Soy una valla publicitaria andante para el recaudador de fondos del equipo. ¿Debo esperar a encontrarme con una queja por falta de ética por llevar todo esto, o tal vez por los pantalones Carhartts que llevo a muchos acontecimientos públicos? ¿Cuánto nos costará en tiempo y dinero la estupidez presuntuosa de esta bloguista tonta?

Ciertamente es para estar harto de todo, sí.

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