UN POCO DE SABIDURÍA POPULAR: QUIEN DICE DE MÍ, MÍRESE A SÍ (y VI)


 

Sarah intentó que las escuelas de Alaska reemplazaran el evolucionismo por el creacionismo en sus planes de estudio.

Ya estamos llegando al final de esta serie mentiroso-vomitiva y de nuevo nos las tenemos que ver con una estúpida calumnia pretendiendo que Sarah es una fanática religiosa de la única religión que la izquierda no está dispuesta a tolerar bajo ningún concepto: el cristianismo. Ciertamente, cuánta razón tienen aquellos que consideran al marxismo como una herejía del cristianismo… ¡y luego se las dan de laicos cuando los fanáticos son ellos!

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Esta estupidez saltó a la blogoesfera el 29 de agosto de 2008 en el basuriblog de aquí abajo, que no se merece siquiera que mencione su título (y que conste que si incluyo una imagen suya es simplemente como advertencia a mis lectores para que sepan dónde no meterse nunca a curiosear so pena de ser abducidos por una inteligencia inferior, amargada y rencorosa).

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El fanático le dijo al tolerante: ¡Fanático! Y el tolerante, en lugar de pegarle un guantazo al fanático, no sólo se lo creyó sino que empezó una campaña para convencer a todos los demás de que debían “abrirse al centro”. ¡Hay que jorobarse!

Ese mismo día, el Boston Globe recogió la noticia y la difundió por toda la nación: Sarah Palin está dispuesta a que se enseñe el creacionismo en las escuelas. Y lo mejor es que es cierto, pero no en el sentido que le dan los mentirosos compulsivos. Sarah está de acuerdo en que se enseñe el creacionismo, pero de ninguna manera pretende con ello evitar que se enseñe el evolucionismo.

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Como quiera que toda esta cuestión está muy relacionada con las creencias religiosas de Sarah, antes de profundizar en ella vamos a repasar lo que sabemos con certeza sobre dichas creencias religiosas. En primer lugar, sabemos que Sarah fue bautizada por sus padres como católica, pero a los pocos años sus padres mudaron su fe y se convirtieron en pentecostales , uniéndose a la Wasilla Assembly of God, en cuya fe educaron a la joven Sarah. En 2002, Sarah se replanteó a su vez sus propias creencias, consideró que los dogmas del pentecostalismo eran demasiado extremos para ella (sí, sí… ¡extremos!) y pasó a ser miembro de la Wasilla Bible Church, una rama evangélica independiente muy cercana al catolicismo, pero incluida dentro del protestantismo. En sus declaraciones posteriores, Sarah se ha definido a sí misma como “sencillamente cristiana”, a la manera como se definía C.S. Lewis (1898-1963), uno de los autores preferidos de Sarah (y mío también), que profesaba el anglicanismo, pero que hacía mucho hincapié en lo que unía a todas las denominaciones cristianas, más que en lo que las separaba.

Sarah no es en absoluto una fundamentalista, una especie de Bin Laden cristiana. Si por fundamentalista entendemos a alguien que se toma lo narrado en la Biblia al pie de la letra, Sarah no lo es en absoluto (aparte de que quien hace eso es un cretino que lo más probable es que acabe cualquier día profesando el marxismo). Sarah nunca ha dicho que, como pretenden algunos de esos imbéciles que he mencionado más arriba, los dinosaurios poblasen la Tierra hace 4.000 años, una cita falsa publicada hace tiempo en una página web satírica titulada propiamente “Fake Palin Quotes” (Citas falsas de Palin). Para Sarah, al igual que para todos los creyentes sensatos, la cronología de la Biblia no es una cronología para ser tomada literalmente.

En cuanto a la disputa entre creacionismo y evolucionismo, todos los creyentes (¡y yo el primero!) creemos que Dios ha creado el mundo de alguna manera, pero creer eso (se llama creer en el “diseño inteligente” y muchos científicos se inclinan cada vez más por ello ante la endeblez del darwinismo para explicar el verdadero modo como ha evolucionado la vida en el planeta) no nos convierte en fanáticos. Estamos de acuerdo con la existencia de una evolución a lo largo de los tiempos, pero vemos en ella la mano de Dios como motor, algo indemostrable por pura definición. Así pues, Sarah no niega la evolución, pero ve a Dios en ella, dirigiéndola, previéndola, guiándola o como sea que intervenga en ella. Y de la misma manera, la vemos también muchos millones de personas que no estamos obsesionados con la idea de “matar a Dios” para poner en su lugar al actual presidente de los Estados Unidos.

Toda esta miseria tuvo su origen en un debate electoral celebrado el 25 de octubre de 2006, en plena campaña por el puesto de gobernador de Alaska, cuando Sarah, preguntad por su postura ante la enseñanza de alternativas al evolucionismo, respondió:

Teach both. You know, don’t be afraid of information. Healthy debate is so important and it’s so valuable in our schools. I am a proponent of teaching both. And you know, I say this too as the daughter of a science teacher. Growing up with being so privileged and blessed to be given a lot of information on, on both sides of the subject –creationism and evolution. It’s been a healthy foundation for me. But don’t be afraid of information and let kids debate both sides.

(Que se enseñen ambos. Ya sabes, no os asustéis de tener información. El sano debate es tan importante y tan valioso en nuestras escuelas. Yo soy partidaria de que se enseñen ambos. Y ya sabes, lo digo también como hija de un profesor de Ciencias Naturales. Crecí con el privilegio y la bendición de tener un montón de información a mi disposición sobre las dos caras de la cuestión –creacionismo y evolucionismo. Ha sido una base muy beneficiosa para mí. Pero no os asustéis de tener información y dejad que los niños discutan sobre ambas posturas).

Un par de días después, Sarah afinaba aún más su posición en una entrevista en el Anchorage Daily News, diciendo:

I don’t think there should be a prohibition against debate if it comes up in class. It doesn’t have to be part of the curriculum.

(No debería estar prohibido el hablar de ello si surge el tema durante la clase. No tiene porqué ser parte del curriculum).

Tras su elección como gobernadora, Sarah no ha emprendido la más mínima acción tendente a introducir la enseñanza del creacionismo en los planes de estudio, como reconoció The Associated Press (AP) en un artículo del 3 de septiembre de 2008 titulado: “Palin has not pushed creation science as governor” (Palin no ha impulsado la enseñanza del creacionismo como gobernadora), concluyendo que no sólo eso, sino que tampoco “sus opiniones personales en asuntos como el aborto o el matrimonio homosexual se han traducido en medidas políticas concretas durante sus 20 meses [hasta entonces] como gobernadora de Alaska”. Y para terminar, señalan que su postura al respecto “refleja la actitud predominante ente la mayoría de los alasqueños de separar la política de la religión”.

¿Y Sarah es la fanática? ¿Y Sarah es la intransigente? ¿Y Sarah es la estrecha de miras? ¿Y todo porque cree que todo el mundo, incluyendo a los niños, debe tener toda la información necesaria y la posibilidad de discutir abiertamente sobre ello? ¡Pues claro! Si es eso precisamente lo que más odia la izquierda en este mundo: gente libre y libertad de ideas. Eso les horroriza.

P.S.: Una breve referencia en lo que se refiere a la postura de Sarah con respecto al aborto. Como todos sabemos, Sarah es una ferviente partidaria de la vida y contraria al aborto en la mayoría de los casos, salvo en los de grave riesgo para la salud de la madre, tal y como ella misma ha declarado en muchas ocasiones… ¡y ha demostrado con su ejemplo negándose a abortar a su hijo menor, Trig, cuando supo que iba a nacer con síndrome de Down! Pero ésa es su opinión y ése es su ejemplo. Como gobernadora de Alaska, y  a pesar de que Alaska posee una de las leyes sobre aborto más complacientes de los Estados Unidos, no ha impulsado ni una sola iniciativa legislativa encaminada a restringir o eliminar ese derecho. Incluso cuando han sido miembros de su propio partido, el Republicano (un partido en estado atontado actualmente), quienes han lanzado esas propuestas, Sarah se ha negado a respaldarlas. De lo que sí que es partidaria es que en un hipotético caso en el que los diferentes estados pudieran decidir sobre la cuestión (si llegara el día en que se anulara la malhadada sentencia Roe vs. Wade), sean los propios ciudadanos de cada estado los que decidan mediante un referéndum y no imponer ella su opinión.

P.P.S.: En cuanto a su postura con respecto a los gays, es cierto que Sarah se opone a que se llame “matrimonio” a la unión de dos personas del mismo sexo, como me opongo yo y no por ello tengo la más mínima intención de considerar a los gays ciudadanos de segunda categoría. Precisamente en relación con este tema, conviene recordar que la primera ley que vetó Sarah siendo gobernadora fue una que pretendía limitar los beneficios sociales a las parejas de funcionarios homosexuales, ¡toma castaña!

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