UN POCO DE SABIDURÍA POPULAR: ANTES SE COGE AL MENTIROSO QUE AL COJO (y VI)


 

Otras calumnias… ¿o ridiculeces tal vez?

Ya para terminar con esta primera parte de las cuatro que dedicaré a detallar las calumnias que se han lanzado sobre Sarah, me voy a hacer eco de tres más que son tan tontas que no merecen siquiera el esfuerzo de dedicarles una entrada completa. Y es que más que calumnias, se trata de hechos de la vida de Sarah o de su familia que se pretenden hacer pasar por vergonzosos aunque como mucho se quedan en ridículos, pero ridículos para el calumniador, ¿eh?, no para Sarah. Si ni siquiera se merecen que les ponga la etiqueta de “This is a genuine Palin smear”. ¡Faltaría más!

Primera ridiculez: Todd Palin, el marido de Sarah, fue multado por conducir en estado de embriaguez

Nada que objetar. Es cierto. Sucedió hace 22 años, en 1986, cuando Todd tenía 22 años y era un jovenzuelo. He estado pensando en algún comentario lo bastante sarcástico para dedicárselo al imbécil que pretendió que esto provocaría una imparable oleada de clamor popular contra Sarah, pero reconozco que no se me ha ocurrido nada que pueda superar el comentario que le dedicó Rillot en su momento (20 de septiembre de 2008), así que, amparándome en su benevolencia, lo transcribo acto seguido, dándole las gracias de antemano por permitirme reproducirlo.

“Todd, el marido de Sarah, tiene una multa por haber conducido ebrio. VERDADERO. Fue hace 22 años, y me imagino que este hecho, junto con los cromos que debió robar en el colegio, los caramelos que se comió a escondidas de sus padres, y las veces que se tiró faroles jugando a las cartas, claramente inhabilitan a su mujer no ya para ser Vicepresidenta, sino para ser siquiera dueña de un puesto de castañas”.

Sencillamente genial. Gracias de nuevo, Rillot. ¡Ah, por cierto! Que no se me olvide. La propia Sarah fue multada en una ocasión por pescar sin licencia. Creo que ya oigo a las masas indignadas lanzarse a la calle para exigir su encarcelamiento inmediato y sin posibilidad de perdón. ¿No las oyen ustedes también? Escuchen, escuchen… (silencio atronador).

Segunda ridiculez: Sarah y Todd se casaron estando ella embarazada de Track, su primer hijo

Nada que objetar tampoco. Es cierto también. ¿Y qué? ¿Pasa algo? ¿A quién le importa un pimiento que se casaran estando ella embarazada? ¡Vaya tontería!

Tercera ridiculez: Sarah fumó marihuana

Nada que objetar tampoco. Es cierto de nuevo. El consumo de marihuana, fuera de su utilización terapéutica, fue legal en Alaska hasta 1990. Sarah era muy joven cuando la probó y, tal y como ella misma confesó posteriormente, no le gustó así que ya no volvió a probarla. Prefiere irse a correr. Y aquí acaba la historia.

Necesito un descanso. Si sigo con esto voy a acabar volviéndome tonto, memo o izquierdista. Me tomaré un respiro pues y la próxima entrada la dedicaré a algo más inteligente que a relatar calumnias, ¿vale? Incluso creo que será divertido. Ya lo verán.

sarah-motera¡A la bim, a la bam, a la bim, bom, bam; Sarah, Sarah y nadie más!

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: