SEARCHLIGHT (NEVADA): HOGAR DE HARRY REID Y… ¡TERRITORIO PALIN!

03/04/2010

 

Searchlight es una pequeña población de 34 km2 situada en Nevada, a unos 90 km al sur de Las Vegas, y que, según el censo de 2000, el último disponible, contaba por aquel entonces con 576 habitantes agrupados en 315 hogares y 136 familias, lo que da una densidad de 17 personas por km2 (ahora parece que ronda los 800 habitantes). Más conocida por ser la localidad natal de Harry Reid, el líder de la mayoría demócrata en el Senado, Searchlight fue fundada en 1897 por un buscador de oro llamado George Colton, quien fue el primero en lograr dar con una veta del precioso metal. Aquello provocó la consabida estampida de gente ansiosa por repetir su hazaña y Searchlight no tardó en tener más habitantes, hasta 1.500, que la propia Las Vegas (entonces una pequeña población también; lo de los casinos vino mucho después). Hacia 1917, empezó a disminuir la cantidad de oro que se obtenía y con ello la población fue menguando hasta llegar a unos meros 50 habitantes. Sólo la construcción de una presa cerca, la Hoover Dam, evitó que Searchlight terminara convirtiéndose en una ciudad fantasma como hay tantas en el Oeste. La última mina de oro cerró en 1953 y si no fuera por Reid, nadie habría oído hablar de Searchlight, un lugar del cual él mismo recuerda que, durante su juventud (nació en 1939), tenía 13 burdeles pero ninguna iglesia. O sea, una especie de No Name City. (¿Recuerdan la película “Paint your wagon”, dirigida por Joshua Logan y protagonizada por Lee Marvin, Clint Eastwood y Jean Seberg? Aquí la titularon como “La leyenda de la ciudad sin nombre”).

Una vista de Searchlight. Pequeña, polvorienta y sobre todo pecadora, ja, ja, ja. ¡Pues claro que Reid es demócrata! ¿Qué otra cosa se puede ser en una ciudad como ésa? Pues anda que no le tiene que hacer poca gracia al bicho ese que a partir de ahora su población natal sea recordada sobre todo por el espectacular rally que el movimiento Tea Party celebró recientemente allí y en el que Sarah Palin fue la invitada de excepción. Una jugada genial por parte de los del Tea Party ciertamente. Chapeau por ellos.

Sobre el Tea Party Express

La historia del berrinche de Harry Reid comenzó cuando los del Tea Party decidieron que nada mejor que dar la salida a su Tea Party Express III, una caravana de tres autocares (pintados de azul, rojo y blanco en honor a la bandera estadounidense) que va a recorrer 44 ciudades de 23 estados diferentes en los próximos 20 días para convocar a la mayor cantidad posible de gente a una nueva “Marcha sobre Washington” que tendrá lugar el próximo 15 de abril, que hacerlo desde Searchlight, el pueblo de Reid, como demostración del “especial cariño” que sienten todos ellos hacia él, el más fiel lacayo de su amo, el presidente de Estados Unidos.

El Tea Party Express, tal y como indica el ordinal III, no es una invención de hoy mismo, sino que ya fue utilizado como medio de comunicación el año pasado, cuando el primero de ellos recorrió 33 ciudades entre el 28 de agosto y el 12 de septiembre, terminando en Washington, DC, convocando a los estadounidenses a manifestarse allí ese día para oponerse “al gasto fuera de control, los crecientes impuestos, los rescates y el crecimiento del tamaño y el poder del gobierno”, protesta que se centró en el entonces proyecto de reforma de la Sanidad. El segundo, recorrió 38 ciudades entre el 25 de octubre y el 11 de noviembre, terminando en Orlando (Florida), para denunciar, al igual que el Tea Party Express III, “a algunos de los peores culpables del Congreso que han votado a favor de mayor gasto, mayores impuestos y la intervención del gobierno en las vidas de las familias estadounidenses y sus negocios. Estos miembros del Congreso han violado la libertad de los individuos de esta gran nación y es hora de decir: ¡Ya basta!”.

¡Nos vemos en Searchlight!

Fue el pasado sábado 27 de marzo cuando iba a celebrarse la partida del Tea Party Express III desde Searchlight. Para ello, el movimiento Tea Party había preparado un rally al que iban a acudir muchos invitados, entre los que destacaban especialmente Sarah Palin, el bloguista Andrew Breitbart  y el famoso Joe el Fontanero, así como la comentarista política Ann Coulter que intervino en un pre-rally previo celebrado en Henderson (Nevada).

En principio, la organización esperaba a varios miles de personas, lo que ya hubiera sido una hazaña dado que se trata de un lugar en pleno desierto, lejos de todas partes y al que sólo se podía acceder en vehículo particular y aún eso después de un largo trayecto. Sin embargo, esas previsiones se vieron pronto descartadas cuando la autopista  que lleva a la población, la Highway 95, empezó a verse saturada de vehículos, provocando un monumental atasco de más de ocho kilómetros en ambos sentidos, según iba llegando más y más gente que, rápidamente, dejaba sus vehículos y se dirigía a pie hacia el sitio donde iba a tener lugar el rally, llevando con ellos sus propias sillas y, por supuesto, pancartas y banderas de Estados Unidos, protegiéndose como podían del viento y del polvo típicos del desierto de Nevada, haciendo de la cita en Searchlight lo que algunos han bautizado ya como un “Woodstock conservador”, un Woodstock que, en palabras de Mark Williams, director del Tea Party Express III, “se puede recordar”.

El rally estaba anunciado a las 12.00 h y la intervención de Sarah Palin iba a ser sobre las 13.00 h y hacía esa hora se estimaba que unas 8.000 personas habían acudido a la cita, según la policía estatal. En cambio, según los organizadores, citando sus propias estimaciones y las de la empresa de seguridad que habían contratado, daba una cifra de entre 10.000 y 30.000 asistentes, lo que parece más plausible teniendo en cuenta que la gente estuvo yendo y viniendo a lo largo de todo el día.

Foto de la autopista, la Highway 95, en dirección a Searchlight.

Foto de la multitud congregada ante el pequeño escenario rojo que se ve en el ángulo superior izquierdo.

Otra imagen de la multitud.

El discurso de Sarah Palin

Por supuesto, la intervención que todos deseaban escuchar era la de Sarah Palin. Así, cuando Sarah subió al pequeño escenario dispuesto por el Tea Party para la ocasión, teniendo que sostenerse ella misma el micrófono y luchando porque el viento no se llevase sus notas, la multitud rugió entusiasmada, sabedora de que allí delante estaba “una de nosotros” y no “una de ellos”. Y aunque no fue exactamente un discurso pues sólo duró veinte minutos, sí que fue lo bastante excitante como para que valiera la pena el haber ido hasta allí.

Sarah empezó fuerte diciendo que “no hay mejor lugar para dar la salida al Tea Party Express que el hogar de Harry Reid”, a la vez que animaba a los asistentes a luchar por “recuperar nuestro país”, algo que “van a empezar a hacer justo aquí en Nevada”. “Washington ha perdido la fe de la gente a la que se supone que deben servir”, dijo también, además de recordar a la multitud que su mensaje a esos líderes que les han fallado tiene que ser “alto y claro”. Acto seguido, Sarah dirigió su atención al propio Reid, de quien dijo que va a tener que explicar muchas cosas (en referencia a su voto a favor de la reforma sanitaria) cuando vuelva a Searchlight para hacer campaña, además de acusarle de “jugarse nuestro futuro” y advertir que alguien tiene que decirle que “eso no es una partida” y que cuando Reid vuelva a Nevada será para “venderos un plan izquierdista”.

En referencia a otros demócratas, Sarah tiró contra los “tres grandes” del Partido Demócrata diciendo: “El gran gobierno, el gran déficit, la borrachera de gasto de Obama-Pelosi-Reid se ha terminado. ¡Estáis despedidos!”.

Palin en Searchlight. Elegante, sonriente y con muchas ganas de repartir leña a los demócratas, como debe ser.

Sin embargo, Sarah tuvo tiempo durante su intervención para responder a aquellos que durante estos últimos días la han acusado de ser una extremista que incita a sus partidarios a la violencia a raíz de aquel mapa que publicó en una de sus notas en Facebook en el que señalaba veinte circunscripciones electorales cuyos representantes habían votado a favor de la reforma sanitaria a pesar de que sus electores estaban mayoritariamente en contra de ella. Según esos mismos chiflados, Sarah utilizó un punto de mira para señalar esas circunscripciones, con lo que eso puede llegar a suponer si alguien se lo toma al pie de la letra, aparte de que un mensaje suyo en Twitter abundaba en lo mismo al escribir: “Conservadores con sentido común & amantes de Estados Unidos: No nos retiramos. En cambio, ¡RECARGAMOS! Por favor, mirad mi página en Facebook”. Palin respondió pues que en absoluto estaba incitando a nadie a la violencia sino simplemente intentando que la gente se sintiera involucrada en las próximas elecciones. “No nos vamos a sentar y quedarnos callados”, repitió una vez más uno de sus lemas favoritos, así como que “la violencia no es la respuesta” y que “vuestras armas son vuestros votos”. “Cuando hablamos acerca de luchar por nuestro país, vamos a dejar ahora mismo las cosas claras sobre a qué nos estamos refiriendo. No estamos incitando a la violencia. No os dejéis embaucar por estas mentiras de los medios de comunicación partidistas sobre estadounidenses dispuestos a defender su libertad. No es más que un montón de basura que los medios de comunicación están tratando de endilgaros. No dejéis que distraigan vuestra atención del asunto”, dijo también. Y como demostración de que no tiene miedo en absoluto de señalar con el dedo a quien haga falta, se dirigió directamente hacia una de las cámaras de televisión que tomaban imágenes del acto y le dijo: “Pedimos algo de veracidad y justicia en vuestras crónicas”. ¡Toma castaña! No me extraña que la odien esos malvados.

Con respecto al dichoso mapa, señalar simplemente que el símbolo de la izquierda, el utilizado por Sarah en su nota, corresponde a un símbolo estándar utilizado desde siempre en topografía para marcar un punto concreto en un mapa. Y si alguien quiere ver un punto de mira en él, es que nunca en su vida ha visto un verdadero punto de mira.

De hecho, el único incidente que se vivió en Searchlight fue provocado precisamente por los partidarios de Reid, quienes tiraron huevos contra uno de los autocares del Tea Party Express unos pocos kilómetros antes de llegar al lugar del rally, aunque también hubo amenazas por parte de esas mismas personas contra el bloguista Andrew Breitbart cuando éste se acercaba al lugar, así como un huevo que fue lanzado contra él sin llegar a acertarle, con la desfachatez incluso de que fueron los propios agresores quienes llamaron a la policía para denunciar que el incidente había sido provocado por él.

Harry Reid en la cuerda floja

¿Por qué tanta irritación por parte de los partidarios de Harry Reid? ¿Acaso no estaba éste tan contento de que su pueblo fuera la sede de un rally del Tea Party? ¿Acaso no había declarado que “me siento feliz de que tanta gente venga a mi población natal de Searchlight y gaste su dinero allí, especialmente en estos tiempos tan duros económicamente hablando”? Tal vez no estuviera tan feliz, pues el mismo sábado, además de estas palabras hechas públicas por su comité de campaña, dijo también que “estas elecciones serán decididas por los habitantes de Nevada, no por gente de otros estados que aterrizan aquí por un solo día para celebrar un tea party”.

Pero es que muchos de los asistentes al rally eran de Nevada y muchos eran también antiguos votantes demócratas desencantados, algo que sabe muy bien Sarah, quien dijo en referencia a ellos durante su intervención:

Algunos de vosotros sois votantes republicanos registrados. Algunos de vosotros sois… lo que solíamos llamar “demócratas de Reagan”. Y algunos de vosotros sois como muchos de mis amigos y de mi familia, incluyendo a mi propio esposo, simplemente independientes, no registrados como votantes de ningún partido. Es la pura verdad, estadounidenses de sangre trabajadora”.

Y es que nunca hasta ahora se había encontrado Reid en una situación política tan vulnerable en un estado, el suyo de Nevada, políticamente moderado y nada dado al extremismo izquierdista del que ha hecho gala durante este primer año de mandato del nuevo presidente de Estados Unidos. Las últimas encuestas le dan un porcentaje de popularidad de sólo el 33%, mientras que su impopularidad crece hasta el 52%. “No creo que muchos votantes de Nevada estén disgustados conmigo. Creo que tenemos una situación económica que es muy difícil”, dijo Reid ante estas cifras en una reciente entrevista televisada. Y es cierto que la situación económica es mala, la segunda peor de todo Estados Unidos en lo que se refiere al desempleo, con un 13% de paro, sólo por detrás de Michigan.

¿Quién puede ser ése que descabalgue a Reid de su apreciado escaño en el Senado? En Nevada, las primarias republicanas no se decidirán hasta el 8 de junio y por lo que se refiere al Senado, la lista de candidatos a la nominación tiene una clara favorita: Sue Lowden, antigua senadora estatal y actual presidenta del Partido Republicano en Nevada. “Él [Reid] ha perdido el contacto con lo que está pasando aquí en Nevada. Todo se reduce a crear empleos. Pero su solución para ello es hundir al país más en el déficit – y cargarle con más impuestos – para endeudar a nuestros hijos y a nuestros nietos durante años y años”. Por cierto, que Lowden se ha declarado recientemente a principios de mes “una orgullosa miembro del movimiento Tea Party”, habiendo acudido por descontado a Searchlight, donde sin duda conoció a Sarah Palin si es que no la conocía ya.  Y debió ser divertido para ella porque ante el atasco que sufrieron (dos horas para recorrer los apenas noventa kilómetros que separan Searchlight de Las Vegas), a cada parada se bajaba de su autocar de campaña y aprovechaba para presentarse y conversar con los que iban en los coches de delante o detrás. Retail politics (política al por menor), lo llaman en Estados Unidos.

Una nueva imagen de Searchlight. ¿Ven los autocares? Los dos que se ven en primer término son los de Sue Lowden, candidata a senadora, y Jim Gibbons, el actual gobernador de Nevada, que se presenta a la reelección. Los dos que hay más al fondo son dos de los tres autocares del Tea Party Express.

Poca broma con el Tea Party

Por más que pretendan que no, está claro que a los demócratas les ha dado un ataque de nervios. El movimiento Tea Party es algo a lo que no estaban acostumbrados y no logran digerirlo. Ahí es nada, un movimiento espontáneo de ciudadanos que se opone a la politiquería a la que nos tienen habituados tanto demócratas como republicanos y que exige pasar cuentas a sus representantes y darles lo que se merecen (vulgo una patada en el culo) a los que han abusado de la confianza de sus electores no es algo que suceda todos los días. Ha hecho falta que Estados Unidos tenga un presidente socialista para que sucediera y tal vez sea eso lo único que a la larga podremos agradecerle, por más que a éste maldita la gracia que le va a hacer.

Los demócratas (y los republicanos del establishment también, no se crean) continúan considerando al Tea Party como una anomalía, pero eso es peligroso para ellos porque por el contrario los estadounidenses cada vez se sienten más cercanos al Tea Party y más alejados por el contrario de sus representantes. Así, una reciente encuesta de finales de marzo de Rasmussen Reports arroja los siguientes resultados:

  • El 52% cree que el movimiento Tea Party tiene una mejor comprensión de los problemas a los que se enfrenta Estados Unidos que el Congreso. Sólo el 30% opina lo contrario.
  • El 47% dice que sus propios puntos de vista están más cerca de los del movimiento Tea Party que de los del Congreso. Sólo el 26% dice lo contrario.
  • El 46% cree que el movimiento Tea Party es más ético que el Congreso. Sólo el 27% dice lo contrario.

La conclusión por parte de Scott Rasmussen, el presidente de Rasmussen Reports es que:

El hueco entre los estadounidenses que quieren gobernarse a sí mismos y los políticos que quieren gobernarles puede ser hoy tan grande como el hueco que se produjo entre las colonias y Gran Bretaña durante el siglo XVIII.

En esa situación, ¿qué puede ser más oportuno que un nuevo Boston Tea Party? Sin embargo, esta vez es más bien un US Tea Party. Mal hacen los demócratas despreciándoles y pretendiendo marcarles con la infamia del extremismo porque no es cierto y, antes al contrario, eso no hace más que irritar a más y más estadounidenses hartos ya de que les tomen el pelo.  De Searchlight a Washington, pues. Ya falta poco. Y será un día memorable, no hay duda. Recuerden bien la fecha: 15 de abril. Ojalá pudiéramos estar todos allí.

Para finalizar

Pues no se me ocurre mejor manera de terminar esta entrada que con las propias palabras de Sarah Palin. Corresponden a la nota que publicó en Facebook justo al día siguiente del rally, congratulándose del éxito que tuvo el acto. Y no es para menos porque hasta algún bloguista como Taylor Marsh, antigua partidaria del presidente, tuvo que reconocer que poca gente existe actualmente en el panorama político estadounidense capaz de reunir a 10.000 personas en medio del desierto para oírla hablar durante veinte escasos minutos (lea su entrada original aquí):

Pero dejando aparte el tamaño de la multitud, hay otra cuestión que hace a Sarah Palin completamente diferente porque la elite republicana nunca hubiera planeado un acto en Searchlight; ellos hubieran ido a Las Vegas donde la multitud pudiera asegurarse, fuera fácil de reunir y estuviera a cubierto. Sarah en Searchlight es la antítesis de esto y si ella puede de hecho arrastrar a multitudes como las que muestran las fotografías es una para el Libro de los Records porque sencillamente no hay otra política hoy que pueda arrastrar esta multitud a esa minúscula población.

Y éstas son las palabras de Sarah Palin en Facebook a las que me refería (ver la nota original aquí)

Searchlight alumbra el camino hacia Washington
Domingo, 28 de marzo de 2010

¡Gracias, estadounidenses del Tea Party! Un gran “pulgares arriba” para todos los asistentes, organizadores y voluntarios del inspirador rally Tea Party Express de ayer en Searchlight, Nevada. Echen un vistazo a estas fotos aéreas de ayer. Que asombrosa vista el ver a miles y miles de estadounidenses en medio del desierto reuniéndose libremente y haciendo oír sus voces. En la población natal de Harry Reid (mientras él tal vez esté dando la vuelta de honor por la aprobación de Obamacare), más de 10.000 preocupados ciudadanos se reunieron para decirle a él y a la speaker Pelosi que estamos listos para noviembre.

Estamos listos para una profunda transformación de Washington – no necesitamos su deseada “profunda transformación de Estados Unidos”.

El Tea Party Express ya rueda… ¡No puedo esperar a veros a todos en Boston el 14 de abril! [la última parada del Tea Party Express antes de llegar a Washington será en Boston el 14 de abril y Sarah será de nuevo una de las invitadas al rally que se celebrará entonces].

Sarah Palin

¡Que llegue noviembre ya! Yo tampoco puedo esperar más.


SARAH DESCUBRE SUS CARTAS: ¿A QUIÉN APOYA EL SARAHPAC?

18/02/2010

 

Ya es mucho el tiempo que llevamos todos oyendo hablar de SarahPAC, el PAC (Political Action Committee, comité de actuación política) de Sarah Palin. De hecho, fue el primer movimiento de ésta (lo creó oficialmente el 27 de enero de 2009) una vez que terminó la pasada campaña electoral y la primera señal de que Sarah no había vuelto a Alaska a lamerse las heridas sino que, muy al contrario, estaba dispuesta a seguir dando guerra, tenía un plan y había empezado a afilarse las uñas. La verdad es que ser un político en activo, tener un PAC y pretender que eso no implica el tener aspiraciones futuras es muy difícil de conjugar así que la mayoría de nosotros interpretamos (creo que bastante correctamente) que Sarah estaba preparando el terreno de cara al futuro. Seguramente en aquel entonces la propia Sarah no tenía decidido si el trabajo del PAC debía orientarse hacia 2012 ó 2016 y yo me inclino a pensar que entonces pensaba más en esta segunda fecha que en la primera, pero como que el hombre propone y Dios dispone, no tengo ninguna duda de que SarahPAC está ya trabajando febrilmente con un único objetivo en mente: estar listos para una campaña presidencial en 2012. Y si no, al tiempo.

Una vieja imagen de la campaña electoral de 2008 que espero que se repita muchas veces durante este año. Sarah Palin en el estrado, la multitud extasiada y, antes de cinco minutos, tan pronto como empiece a repartir leña, los demócratas hundidos en la miseria, retorciéndose por el suelo y mordiendo rabiosos la alfombra. Porque eso precisamente es lo que les espera tan pronto como llegue el otoño y empiece la campaña para las elecciones del midterm. Con Sarah libre de ir y venir a su antojo por todo el país, sin tener que dar explicaciones a nadie y sin tener que medir sus palabras porque al pelado Schmidt se le pongan los pelos de punta, verán ustedes lo bien que nos lo vamos a pasar. No saben cómo ansío que llegue septiembre.

¿A quién apoya Sarah?

Como ya sabemos, SarahPAC nació a principios del año pasado y, como quiera que en Estados Unidos la contabilidad se tiene que llevar bien (no como aquí en España donde parece que cada uno puede llevar la contabilidad que le dé la gana y tan contentos), está obligado a presentar estados de cuentas detallados cada seis meses ante un organismo, la Federal Election Commission (FEC) o comisión electoral federal, que fiscaliza la actividad de todos y cada uno de los PAC existentes en el país, además de ostentar poderes sancionadores en los casos de vulneración de la legislación establecida al efecto. Además, esos estados de cuentas son públicos y cualquiera, como yo, por ejemplo, puede consultarlos sin problemas y obtener copias impresas de ellos.

En el caso de SarahPAC, ya publiqué una vez una entrada refiriéndome a los estados de cuentas presentados para el primer semestre de 2009 (“Sarah Palin se mueve: el SarahPAC (y III)”). Por aquel entonces, las prioridades de Sarah Palin y su PAC eran de más de índole interno: organizarse, definir objetivos y empezar a trabajar. Es ahora, durante este segundo semestre de 2009 cuando podemos ver ya hacia dónde apuntan los tiros, justamente cuando SarahPAC ha empezado a realizar sus primeros donativos relevantes a distintos políticos además de a otras organizaciones, tal y como veremos.

Repasando esos estados de cuentas, lo primero que nos llama la atención es la sólida capacidad de recaudación de fondos que tiene SarahPAC al haber recaudado 1,4 millones de dólares en ese período de tiempo, lo que sumado a lo que había recaudado durante el primer semestre del año (cinco meses en realidad), dejan el total en algo más de 2,1 millones de dólares. Tal y como declaró Meghan Stapleton al respecto:

“Estamos asombrados. Los estadounidenses con sentido común saben la dirección que debe tomar este país y que Sarah Palin será clave durante este año para llevarnos allí. ¡Estamos ansiosos por ver lo que nos depara el futuro!”

De todo este dinero, a finales de año les quedaban todavía unos 930.000 dólares, habiendo gastado un total de 64.600 dólares en donativos (recordemos que las normas de la FEC son muy estrictas y prohíben, por ejemplo, los donativos de más de 5.000 dólares en un año a un mismo candidato y para unas mismas elecciones), habiendo sido gastado el resto en la propia organización que está en pleno proceso de expansión (para los que se estarán preguntando si no se quedará realmente Sarah con todo ese dinero para comprarse caprichos, les diré que no sólo son unos malpensados sino que además no aciertan porque todos y cada uno de los gastos producidos durante el período están justificados ante la FEC con su factura correspondiente).

Y lo mejor de todo es que SarahPAC no ha puesto en juego todavía todo su potencial de recaudación, al haber obtenido todo ese dinero meramente a través de su página web en forma de pequeñas contribuciones de algo más de 14.000 donantes a lo largo de los once meses de existencia del PAC. SarahPAC no ha organizado grandes actos de recaudación con la presencia de Sarah, que es donde se hace dinero a espuertas, tal y como sabe cualquiera que sepa un poco de la política estadounidense, ni tampoco ha mandado demasiados mensajes de correo electrónico pidiendo donativos (salvo uno, que me llegó a mí incluso y que me fastidió especialmente dado que, al ser extranjero, no puedo contribuir ni con un triste euro), algo que según los entendidos suele ser extremadamente fructífero. Imagino tanto una como otra opción son algo que se reservan de cara a una futura campaña electoral de la propia Sarah Palin porque ahora mismo, de cara a las elecciones del midterm, tienen dinero más que suficiente para apoyar a todos los candidatos que deseen.

Y visto esto, vamos a repasar los donativos de SarahPAC.

CARIDAD

Estados Unidos es un país donde sus ciudadanos están más que acostumbrados a donar dinero habitualmente a aquellas organizaciones que prestan un servicio, del tipo que sea éste, que consideran de utilidad y al que otorgan todo su favor. Allí no impera todavía el espíritu de la subvención pública que caracteriza a la vieja y decadente Europa sino el convencimiento de que quien algo quiere, algo le cuesta y que una comunidad es tanto más fuerte cuanto más capaz sea de resolver sus problemas por ella misma en lugar de esperar a que “papá Estado” le saque las castañas del fuego (cosa que, por otra parte, casi nunca sucede ya que por lo general la intervención del Estado agrava el problema en lugar de solucionarlo… sobre todo si los gobernantes son socialistas, ¡glups!)

Tratándose de Sarah Palin y conociéndola como la conocemos, ¿alguien podía tener alguna duda de que su dinero iría a parar, en primer lugar, a un centro de Wasilla, su localidad de residencia,  especializado en apoyar a las mujeres que tienen dificultades y se ven tentadas a abortar pensando que ésa es la solución? Y en segundo lugar, ¿cómo no iba ella a hacer un donativo a la Asociación Nacional para el Síndrome de Down cuando acaba de tener otro zipizape con un medio de comunicación (en esta ocasión se ha tratado de la Fox) por defender a los afectados por este síndrome ante las burlas de que son objeto cotidianamente?

Sarah ha vivido en sus propias carnes estas dos situaciones y sabe perfectamente lo que supone para una mujer el pensar que un aborto es la solución para unos problemas que, curiosamente, todo el mundo reconoce que no es el embarazo precisamente sino otros. Eso sin contar con el hecho de que su hija Bristol se ha convertido en madre a una edad demasiado temprana cuando también podría haber pensado en abortar a su hijo. En cuanto a Trig, ¿qué podemos decir del guapísimo Trig? Ciertamente habrá por ahí alguna bestia salvaje que crea con absoluta sinceridad que lo mejor para él hubiera sido que lo mataran en el vientre de su madre. ¿Qué quieren que les diga? Por lo que he leído, también los comandantes de campos de concentración nazis estaban convencidos de hacer un bien a la Humanidad exterminando a millones de seres humanos.

INICIATIVAS POLÍTICAS

En la misma línea que las dos anteriores, los dos siguientes donativos de Sarah Palin han ido destinados a una asociación ad hoc de Anchorage (Alaska) que busca reunir las firmas suficientes, 32.734 en total, para que el Congreso de Alaska considere una iniciativa popular que pretende celebrar un referéndum en el que los alasqueños decidan sobre el hecho de que las menores de 18 años que pretendan abortar estén obligadas a obtener primero el consentimiento paterno para ello o, en su defecto, demostrar que le han comunicado su decisión de abortar a sus padres.

El objetivo es que estas menores de edad no se vean influenciadas por cualquier otro adulto a la hora de tomar una decisión con tantas consecuencias como es ésta sin contar con el apoyo y el consejo de sus padres y que estos, a su vez, no vean menoscabados sus derechos como progenitores a cuidar de sus hijos. El plazo máximo para obtener esas firmas concluyó el pasado 15 de enero y reconozco que no sé si lo han conseguido o no, pero prometo averiguarlo y, en el caso de que las hayan obtenido, seguir el proceso que debería concluir en un referéndum a celebrar en agosto de este año.

En segundo lugar, Sarah Palin destina un donativo a una de las asociaciones que más le hemos oído mencionar siempre, la Susan B. Anthony List (o simplemente “SBA List”), es una organización sin ánimo de lucro y no partidista que apoya a todas aquellas mujeres que, dedicadas a la política y especialmente si son congresistas, se declaran pro-vida. Con más de 160.000 miembros, fue fundada en 1992 por Jane Abraham y Marjorie Dannenfelser después de que en este año, declarado “Año de la Mujer”, todas las mujeres presentes en el Congreso de Estados Unidos salvo dos fueran pro-abortistas. La SBA List es además una ferviente partidaria de Sarah Palin, a quien ya apoyaron en 2006 durante las elecciones a gobernadora de Alaska y en 2008 durante las elecciones presidenciales y a quien siguen apoyando ahora a través sobre todo de una magnífica página web que muchos de ustedes ya conocen, Team Sarah. En cuanto a su nombre, Susan B. Anthony era una sufragista de principios del siglo pasado que mantenía una postura contraria sin matices al aborto, al que consideraba pura y llanamente como un infanticidio.

CANDIDATOS A GOBERNADOR

La primera apuesta de Sarah Palin fue la de Bob McDonnell (nacido en 1954) como candidato a gobernador de Virginia. Éste, que protagonizó una de las mayores sorpresas electorales del año pasado (la otra fue la elección del gobernador de New Jersey, Chris Christie), ganó a su rival demócrata, Creigh Deeds, por algo más de 17 puntos porcentuales y sucedió en el cargo al anterior gobernador, Tim Kaine (demócrata).

Y como que le salió tan bien, Sarah dobla ahora su apuesta con otro candidato a gobernador, John Kasich (nacido en 1952), que, junto con Mary Taylor (nacida en 1961) como su candidata a vicegobernadora (lieutenant governor), se presentan juntos en Ohio.

Como ya sabemos, Ohio es uno de los estados importantes en las próximas elecciones presidenciales. Su actual gobernador, Ted Strickland, que se presenta a la reelección, es demócrata y este mes de noviembre se juega su puesto. Ohio tendrá 18 votos electorales en 2012 y estas últimas elecciones de 2008 fue demócrata por un mero 4,58% de los votos, habiendo sido republicano en 2004. Es, por tanto, un swing state y uno de esos estados en los que un mero puñado de votos puede darle la vuelta a la tortilla y, en mi opinión, uno de los cinco estados clave para ganar las próximas elecciones presidenciales. Así pues, bien hace Sarah en hacer un esfuerzo allí.

En cuanto al tándem Kasich-Taylor, pues las últimas encuestas les auguran una ventaja de 6 puntos sobre sus rivales demócratas, habiéndole dado la vuelta a la tortilla en los últimos meses pues hasta finales del año pasado los favoritos en todas las encuestas eran estos últimos. Para tener más datos, John Kasich es un antiguo representante por el 12º distrito de Ohio en la Cámara de Representantes de Washington, puesto que ocupó desde 1983 hasta 2001, pasando luego a ser comentarista político en diversos programas de la Fox News Channel. Mary Taylor es la actual auditora del estado de Ohio, un puesto que en Estados Unidos es electivo y cuyas elecciones ganó en 2007.

CANDIDATOS A SENADOR

Nueve son las apuestas de Sarah Palin como senadores. Son éstas:

  • Lindsey Graham (nacido en 1951) es senador por South Carolina desde 2003 y, curiosamente, no tiene elecciones a la vista ya que revalidó su escaño el pasado 2008, no teniendo obligaciones electorales hasta 2014. No es un senador de los favoritos entre los conservadores y el importe de la donación de Sarah es pequeño y destinado a su campaña de primarias en 2014. Para hacernos una idea, la American Conservative Union (ACU) le dio una puntuación de 82 puntos (sobre 100) en 2008, habiendo mejorado este año pasado al obtener 88. Fue reelegido en 2008 por una diferencia de 16 puntos porcentuales sobre su rival demócrata.
  • Orrin Hatch (nacido en 1934) es senador por Utah desde 1977 y no debe hacer frente a la reelección hasta 2012. Otro senador que no ganaría un concurso de popularidad entre los votantes conservadores por su disposición a pactar con los demócratas, siendo más conocido por la “sociedad” que tenía con el difunto Ted Kennedy, senador demócrata por Massachusetts, y que les llevó a patrocinar juntos numerosas iniciativas legislativas a lo largo de los años. La ACU le otorgó una puntuación de 80 puntos en 2008, habiendo mejorado este año pasado al obtener 88. Fue reelegido en 2006 por una abismal diferencia de 31 puntos porcentuales sobre su rival demócrata.
  • Rob Portman (nacido en 1955) es un antiguo alto cargo de la administración de Bush 43, habiendo sido director de la Office of Management and Budget (OMB) y US Trade Representative, después de haber sido también representante por el 2º distrito de Ohio en la Cámara de Representantes de Washington. Como quiera que el actual senador George Voinovich (demócrata) se retira, su escaño queda vacante, votándose en 2010, y Portman es el candidato republicano a la espera de que se decida quién será su rival demócrata, ya que hay dos y hasta tres posibles candidatos a esa posición.
  • Tom Coburn (nacido en 1948) es senador por Oklahoma desde 2005 y se presenta a la reelección en 2010. Éste sí que es un conservador con pedigrí. La ACU le otorgó una puntuación de 96 puntos en 2008, habiendo mejorado este año pasado al obtener el máximo de 100. Fue elegido en 2004 por una diferencia de 12 puntos porcentuales sobre su rival demócrata.
  • John Thune (nacido en 1961) es senador por South Dakota desde 2005 y se presenta a la reelección en 2010. Otro buen conservador, la ACU le otorgó una puntuación de 84 puntos en 2008, habiendo mejorado este año pasado al obtener él también el máximo de 100. Fue elegido en 2004 por una diferencia de 2 puntos porcentuales frente a su rival demócrata, el entonces líder de la minoría demócrata en el Senado, Tom Daschle, en lo que fue una verdadera proeza por su parte.
  • Richard Burr (nacido en 1955) es senador por North Carolina desde 2005 y se presenta a la reelección en 2010. Otro que ha mejorado sus credenciales conservadoras últimamente al haber pasado en la lista de la ACU de tener una puntuación de 79 puntos en 2008 a obtener el premio gordo de tener 100 en 2009. Fue elegido en 2004 por una diferencia de 5 puntos porcentuales frente a su rival demócrata. No es un favorito de los conservadores y se está encontrando con una fuerte contestación dentro de las filas del Partido Republicano de su estado, lo que sin duda le ha llevado a hacer méritos frente a ellos y volcarse en una agenda política que les satisfaga.
  • Chuck Grassley (nacido en 1933) es senador por Iowa desde 1981 y se presenta a la reelección en 2010. Como que parece que este es el año de “be conservative”, es otro que ha mejorado su valoración por parte de la ACU, pasando de merecer una puntuación de 76 en 2008 a la de 96 (aún le falta refinar sus posturas un poco más) en 2009. Y es que al igual que el anterior, las bases del partido lo ven demasiado liberal. A ver si mejora. En 2004 ganó la reelección por una abrumadora diferencia de 42 puntos porcentuales que dejaron a su rival demócrata hecho una piltrafa. Y es que Iowa es mucho Iowa.
  • Jim DeMint (nacido en 1951) es el senador por South Carolina desde 2005 y se presenta a la reelección en 2010. ¿Qué se puede decir de DeMint que no sea que es simplemente perfecto? Con una puntuación en 2008 de 100 por parte de la ACU que revalidó este año pasado, DeMint no tiene una tacha siquiera, habiendo ganado en 2004 por una diferencia de 9 puntos porcentuales.
  • Roy Blunt (nacido en 1950) es el representante del 7º distrito de Missouri desde 1997, pero se presenta a las elecciones a senador dado que el actual senador por Missouri, el republicano Kit Bond, abandona su escaño. ¿Qué dice la ACU sobre él? Pues que es buen conservador, pero que lo podría ser más. En 2008 obtuvo una puntuación de 88 puntos que ha logrado mejorar hasta los 92 de este año. No es mucho, sobre todo comparado con algunos de sus compañeros que han llegado hasta los 100, pero marca una tendencia que es como se dice ahora.

CANDIDATOS A REPRESENTANTE

Por otra parte, cinco son las apuestas de Sarah Palin en lo que se refiere a la Cámara de Representantes. Las siguientes:

  • Marsha Blackburn (nacida en 1952) es la representante por el 7º distrito de Tennessee desde 2003, presentándose a la reelección en 2010. Una de las mujeres más atractivas del panorama político estadounidense. Debo confesar mi debilidad por ella. Favorita del movimiento Tea Party, estaba previsto que fuera una de las oradoras invitadas durante la reciente convención nacional en Nashville, pero finalmente no pudo ser debido a ciertos problemas con los organizadores en lo que se refería al destino del dinero recaudado por estos. Con una magnífica puntuación de 96 puntos en 2008 y 100 en 2009 por parte de la UCA, Blackburn derrotó en 2007 a su rival demócrata por 38 puntos porcentuales, ahí es nada.
  • Michele Bachmann (nacida en 1956) es la representante por el 6º distrito de Minnesota desde 2008, presentándose a la reelección en 2010. De acuerdo, no es tan atractiva como Blackburn, pero en cambio es una de las voces conservadores que más alto y claro hablan en el panorama político estadounidense actual, no dudando en enfrentarse con quien haga falta. Otra de las favoritas del movimiento Tea Party, tampoco pudo asistir a la convención nacional en Nashville por los mismos motivos que la anterior. Es la versión femenina de Jim DeMint con una puntuación por parte de la ACU de 100 puntos en 2008 y otros 100 en 2009. En 2007 derrotó a su rival demócrata por 3 puntos porcentuales.
  • Doug Hoffman (nacido en 1953) fue el candidato del Conservative Party of New York a las elecciones por el 23º distrito de New York, compitiendo no sólo con el candidato demócrata, Bill Owens, que fue a la postre quien terminó venciendo, sino también con la candidata “republicana”, Dierdre Scozzafava, una republicana entre comillas que no se diferenciaba en absoluto de un demócrata radical. Protagonista de la mayor epopeya de los últimos años, Hoffman, con la ayuda del movimiento Tea Party y el apoyo explícito de Sarah Palin, logró quedar a solo 2 puntos porcentuales del ganador, lo cual no es como para que éste esté tranquilo cuando tenga que volver a competir por el escaño en 2010, sobre todo porque la falsa republicana esa, que acabó retirándose de las elecciones, tuvo la desfachatez de pedir el voto para el candidato demócrata en lo que fue una muestra del estado de podredumbre en el que se halla el antaño glorioso Partido Republicano de Ronald Reagan.
  • Tom Rooney (nacido en 1970) es el representante por el 16º distrito de Florida desde 2008, presentándose a la reelección en 2010. Es un político de la más reciente hornada, tanto que la ACU no tiene puntuación para él en 2008, pero sí en 2009: 96 puntos. En 2008 venció a su rival demócrata por 20 puntos porcentuales.
  • Jean Schmidt (nacida en 1951) es la representante por el 2º distrito de Ohio desde 2005, presentándose a la reelección en 2010. La ACU le otorgó una puntuación de 87 puntos en 2008, habiéndola mejorado hasta los 100 durante este pasado año. En 2008 venció a su rival demócrata por 8 puntos porcentuales.

Y este es el repaso semestral que hago a todo lo que tiene que ver con SarahPAC. Como podemos ver, no se duermen en los laureles y trabajan duramente preparando el camino para Sarah si finalmente, un día, ésta se decide a presentarse como candidata a la presidencia. Y es que no se trata simplemente de dar un donativo sino de crear una red de relaciones que a la larga permita a Sarah contar con el apoyo activo de muchos políticos, especialmente dentro de su propio partido.

¡Uf, que guapa es Blackburn! Lo siento, pero es que uno no es de piedra. Guapa, inteligente y conservadora de primera, ¿qué más se puede pedir? ¿Tendrá una hermana soltera quizás?


EL DISCURSO DE SARAH PALIN EN NASHVILLE (O SÍ, SÍ, SÍ, ¡PALIN 2012!)

09/02/2010

 

Tenía que suceder. Después de tanto tiempo observándose atentamente el uno al otro, el movimiento Tea Party y Sarah Palin han decidido unir sus fuerzas y emprender juntos el camino hacia las elecciones de 2012 con una parada previa el próximo mes de noviembre con ocasión de las elecciones del midterm. El terror se ha adueñado de las filas demócratas por más que estos pretendan disimularlo con sus habituales bobadas. Y lo mejor del caso es que entre las filas republicanas, tan rebosantes de RINO, también se oyen expresiones de temor ante el anuncio de Sarah de que va a apoyar a los candidatos que estime oportunos y no a los que le diga el partido. Más de uno se ve ya en el trance de tener que poner al día su currículo por lo que pueda pasar. Recuerden bien esta fecha: 6 de febrero de 2010. Porque con el tiempo todos nosotros la recordaremos como el día en que Sarah Palin renovó ante el pueblo estadounidense y, por extensión, ante todos los amantes de la libertad de todo el mundo, aquel compromiso que adquirió voluntariamente durante la pasada convención republicana de 2008 de ser nuestra abanderada en nuestra lucha por un gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo. Sarah ha vuelto y esta vez nada la detendrá. Ella nos llama a su lado. ¿Quién puede ignorar esa llamada? Aquí estamos, Sarah. Te esperábamos. Estamos contigo.

Hay que ver lo que les escuece a los demócratas la incapacidad congénita del presidente de Estados Unidos para hilvanar tres frases seguidas sin ayuda y no padecer un colapso nervioso por el esfuerzo. Pero qué se puede esperar de alguien que necesita de su teleprompter para dirigirse a una clase de niños de 6º de Primaria (véanlo aquí). Muertos de celos, los demócratas andan ahora reprochando a Sarah Palin que llevara anotadas en la mano unas pocas palabras para ayudarse en su discurso del sábado pasado. En concreto, son seis palabras: “Energy”, “Budget”, “Taxes” y “Lift America’s spirits”, como se puede ver en la imagen de arriba. Bueno, si resulta que Sarah por tener que anotarse seis palabras de un discurso de más de 5.000 es burra, ya me dirán ustedes lo que es el presidente.

Por cierto, que la mejor respuesta a esta bobada de los demócratas la tuvo la propia Sarah Palin cuando, al día siguiente, participó en un rally de apoyo a la reelección del gobernador de Texas, Rick Perry (Go, Rick, go!). Consciente de que los de los medios de comunicación iban a estar pendientes de su mano, vean lo que se escribió esta vez: “Hi, mom!” La versión educada del “tonto quien lo lea”. ¡Ja, ja, ja!

Y como que lo prometido es deuda, aquí tienen mi (mala) traducción del discurso de Sarah Palin. Histórico discurso, creo yo. Pueden verlo íntegramente aquí abajo. De verdad que merece la pena.

 

DISCURSO DE SARAH PALIN EN LA 1ª CONVENCIÓN NACIONAL  DEL MOVIMIENTO TEA PARTY
Nashville (Tennessee), 6 de febrero de 2010

[COMIENZO DEL DISCURSO]

[APLAUSOS]

Muchas gracias. Gracias.

[APLAUSOS]

Muchas gracias. Dios les bendiga.

[APLAUSOS]

Gracias. Muchas gracias.

[APLAUSOS]

Estoy tan orgullosa de ser estadounidense.

[APLAUSOS]

Muchas gracias por estar aquí esta noche.

[APLAUSOS]

¿Les gusta su libertad? Si aman su libertad, piensen en ello. ¿Alguno de ustedes ha servido de uniforme, antes o ahora? Levante la mano. Vamos a darles las gracias por nuestra libertad. Dios les bendiga, muchachos. Les saludamos. Les honramos. Gracias.

[APLAUSOS]

Estoy tan orgullosa de ser estadounidense. Gracias. ¡Caray! Gracias. Feliz cumpleaños, Ronald Reagan.

[APLAUSOS]

Bueno, una especial bienvenida a los espectadores la C-SPAN. Ustedes pueden no ser bienvenidos a esas negociaciones sobre la atención de la salud, pero tienen una invitación al Tea Party.

[APLAUSOS]

Muy contenta de estar aquí, en Tennessee, el estado voluntario. Es el hogar de la buena música country y una buena barbacoa sureña, y es genial el estar en la convención del Tea Party. Supongo que aquí hay un poco de té dulce del sur. En Alaska tenemos una versión más pequeña de la fiesta del té allí arriba. Y lo llamamos té helado.

[RISAS]

Y yo soy una gran partidaria de este movimiento. Creo que en este movimiento. Tengo muchos amigos y familiares en los 48 de abajo que asisten a estos actos en todo el país, y el hecho de saber que éste es el movimiento y que Estados Unidos está listo para otra revolución y que ustedes son parte de ello.

[APLAUSOS]

Espero poder asistir a más actos Tea Party en el futuro próximo. Es tan inspirador ver a personas reales, no a políticos…

[RISAS]

… ni a los profesionales de la política y salir y ponerse de pie y hablar por el sentido común, por los principios conservadores.

Y hoy quiero comenzar con una nota especial para el más reciente senador de Estados Unidos. Gracias a usted, Scott Brown.

[APLAUSOS]

Ahora bien, en muchos aspectos, Scott Brown representa lo más hermoso de este movimiento. Era sólo un tipo con una camioneta y la pasión de servir a nuestro país. Miró a su alrededor y vio que las cosas no estaban del todo bien en Washington por lo que se levantó y decidió que iba hacer su parte para poner a nuestro gobierno de nuevo al lado de la gente. Le echó valor y le costó un montón de trabajo duro, pero con el apoyo popular, Scott Brown llegó a la meta. Ha sido tan interesante ver ahora las consecuencias del grito de revolución de Massachusetts a cabo la revolución.

La Casa Blanca culpa al candidato. Su candidato. Y Nancy Pelosi, ella culpó a los demócratas del Senado. Y Rahm Emanuel, él criticó a un encuestador.

[RISAS]

Y una vez más, el presidente Obama encontró alguna manera de culpar de todo esto a George Bush.

[RISAS]

Ya saben, considerando la razón por la que los conservadores barren en las elecciones es hora de que dejen de culpar a los demás. Cuando uno va cero a tres, es mejor dejar de sermonear y empezar a escuchar.

[APLAUSOS]

El único lugar en el que la izquierda no ha hecho recaer la culpa está en su agenda. Así que un consejo para nuestros amigos a ese lado del pasillo. Ahí es donde tenéis que mirar porque eso es lo que os metió en este lío. La agenda Obama / Pelosi / Reid nos dejará con menos seguridad, más en deuda y bajo la férula de un gran gobierno. Eso está fuera de perspectiva y fuera de fechas. Y si Scott Brown es un indicador, se le está acabando el tiempo.

[RISAS]

Porque desde Virginia hasta Nueva Jersey y hasta Massachusetts, los votantes están enviando un mensaje por toda la costa oriental y en buenos lugares como Nevada y Connecticut y Colorado, Michigan, Dakota del Norte, que tienen a la izquierda liberal, ese establishment está espantado.

El mensaje de fondo es éste. Ha pasado ya un año. Son dueños de esto ahora y los votantes van a pedirles cuentas. Porque aquí, en las ciudades y en los pueblos por todo este gran país sabemos que tenemos grandes problemas que resolver. Nos hemos cansado ya de mirar hacia atrás. Queremos mirar hacia adelante y, desde aquí, amigos míos, el futuro se ve muy bien. Se ve muy bien. Porque si hay esperanza en Massachusetts, hay esperanza en todas partes.

[RISAS]

La victoria de Brown es emocionante y es un signo de más cosas buenas por venir. Un montón de grandes candidatos conservadores con sentido común van a ponerlo todo en cuestión en 2010. Este año, va a haber primarias difíciles. Y creo que eso es bueno. La competencia en estas primarias es bueno. La competencia nos hace trabajar más y ser más eficientes y producir más. Espero que saldrán fuera y trabajaran duro para los candidatos que reflejen sus valores, sus prioridades, porque a pesar de lo que los expertos quieren que piensen, las primarias disputadas no son una guerra civil. Son la democracia en acción y eso es hermoso.

[APLAUSOS]

Yo fui el resultado de unas disputadas primarias a gobernador. Me enfrenté a cinco tipos en el partido y pusimos nuestras ideas y nuestra experiencia allí sobre la mesa de debate. Y entonces dejamos, por supuesto, que los votantes decidieran. Este es un proceso saludable. Y da a los estadounidenses el tipo de liderazgo que quieren y que merecen. Y así en 2010, me descubro ante cualquiera que tenga el coraje de saltar al ring y permitir que ganen las mejores ideas y candidatos.

Pero mientras esperamos a que den a los candidatos que elijan su mejor esfuerzo, por favor entiendan que son humanos. No hay un candidato perfecto. Y van a decepcionarles de vez en cuando. Y cuando lo hagan, déjenselo saber, pero no se desanimen y se sienten porque las apuestas son demasiado altas. Lo que está en juego ahora mismo es demasiado importante y su voz es demasiado importante, así que trabajen duro por estos candidatos, pero pongan su fe en las ideas.

Y con ese espíritu, les advierto contra el permitir que este movimiento sea definido por cualquier líder o político. El movimiento Tea Party no es una operación de arriba abajo. Es una llamada popular a la acción que está forzando a ambos partidos a cambiar la manera en que llevan su negocio y eso es hermoso.

[RISAS]

Se trata de la gente. Se trata de la gente. Y es más grande que cualquier rey o reina de un Tea Party. Y es mucho más grande que cualquier tipo carismático con un teleprompter.

[RISAS]

El alma de este movimiento es el pueblo, los estadounidenses corrientes, que cultivan nuestros alimentos y llevan nuestros pequeños negocios, que enseñan a nuestros hijos y luchar en nuestras guerras. Son gente en pequeños pueblos y ciudades de toda esta gran nación que vio lo que estaba pasando y que se preocuparon y se involucraron. Al igual que ustedes, ellos van a las reuniones del ayuntamiento y escriben artículos de opinión. Se presentan como candidatos a cargos locales. Todos ustedes tienen la valentía de levantarse y hablar alto. Ustedes tienen una visión del futuro, una que valora los principios conservadores y las soluciones de sentido común. Y si esto suena como usted, entonces usted probablemente también se sienta un poco desanimado por lo que ve en Washington, DC

Ahora, en las últimas semanas, muchos de nosotros nos hemos sentido aún más incómodos sobre el enfoque de nuestra administración para la seguridad nacional, el papel más importante atribuido a nuestro gobierno federal.

[APLAUSOS]

Permítanme decir también que no es politizar nuestra seguridad el hablar de nuestras preocupaciones porque los estadounidenses merecen saber la verdad sobre las amenazas que enfrentamos y lo que el gobierno está o no está haciendo al respecto. Así que vamos a hablar de ellas. Nuevos términos utilizados como “operación de emergencia en el extranjero” en lugar de la palabra “guerra”. Eso refleja una visión del mundo que está fuera de la realidad con el enemigo al que nos enfrentamos. No podemos ignorar esta amenaza. Una cosa es llamar a un aumento de sueldo un puesto de trabajo creado o salvado. Otra muy distinta es llamar a la devastación que un suicida homicida puede infligir un “desastre provocado por el hombre”. Yo sólo digo, vamos, Washington, de entre todos los sitios, la seguridad nacional, es el sitio donde tienes que llamar a las cosas como son.

[APLAUSOS]

Y con ese espíritu, con ese espíritu, deberíamos reconocer que, el día de Navidad, el sistema no funcionó. Abdulmutallab pasó a través de la seguridad del aeropuerto con una bomba y se embarcó en un vuelo infernal para matar a pasajeros inocentes. Este terrorista se entrenó en Yemen con Al Qaeda. Su visado americano no fue revocada hasta después de que tratara de matar a cientos de pasajeros. El día de Navidad, la única cosa que detuvo a este terrorista fue la ciega suerte y los valientes pasajeros. Fue un milagro de Navidad. Y ésa no es la forma en que el sistema se supone que funciona.

[APLAUSOS]

Lo que siguió fue igualmente preocupante después de su captura. Fue interrogado durante sólo 50 minutos. Tenemos una opción en la forma de hacer esto. La elección fue preguntarle durante sólo 50 minutos y luego leerle sus derechos. La administración dice que no hay ventajas o desventajas en tratar a los terroristas como civiles acusados de delitos penales. Pero muchos de nosotros osamos discrepar. Por ejemplo, hay preguntas que nos hubiera gustado que este terrorista extranjero hubiera respondido antes de que fuera asistido por un abogado e invocara nuestro derecho constitucional estadounidense a permanecer en silencio.

[APLAUSOS]

Nuestros derechos constitucionales estadounidenses.

[APLAUSOS]

Nuestros derechos que usted, señor, luchó y estuvo dispuesto a morir por protegerlos en nuestra Constitución.

[APLAUSOS]

Los derechos por los que mi hijo, como soldado de infantería del Ejército de Estados Unidos, está dispuesto a morir. La protección prevista, gracias a usted, señor, vamos a concedérsela a un terrorista que odia nuestra Constitución y trata de destruir a nuestra Constitución y a nuestro país. Esto no tiene sentido porque tenemos una elección en la forma en que vamos a tratar con los terroristas. No tenemos que seguir ese camino. Hay preguntas que nos hubiera gustado que respondiera antes de que fuera asistido por un abogado, como dónde exactamente fue entrenado y por quién. Usted está presumiendo de todos esos otros terroristas como usted, ¿quiénes son? ¿Cuándo y dónde intentarán atacar la próxima vez?

Los acontecimientos que envuelven la trama del día de Navidad reflejan el tipo de pensamiento que llevó al 11-S. La amenaza de entonces, cuando el “USS Cole” fue atacado, nuestras embajadas fueron atacadas, fue tratada como una ola internacional de crímenes, no como un acto de guerra. Estamos viendo esa forma de pensar de nuevo instalándose en Washington otra vez. Eso me da miedo por mis hijos, por sus hijos. El tratamiento de esta cuestión como una mera aplicación de la ley pone a nuestro país en gran riesgo debido a que no es cómo los extremistas islámicos radicales ven todo esto. Ellos saben que estamos en guerra. Para ganar esa guerra, necesitamos un comandante en jefe, no un catedrático de Derecho de pie en el atril.

[APLAUSOS]

Es el mismo tipo de pensamiento erróneo que es visto en todas las decisiones de política exterior de la administración. Nuestro presidente pasó un año acercándose a regímenes hostiles, escribiendo cartas personales a dictadores peligrosos y pidiendo disculpas por Estados Unidos ¿y qué tenemos que mostrar a eso? Esto es lo que tenemos que mostrar. Corea del Norte prueba armas nucleares de largo alcance y misiles balísticos. Israel, un amigo y un aliado fundamental, ahora se cuestiona la fuerza de nuestro apoyo. Los planes para un sistema de defensa antimisiles en Europa han sido desguazados. Las relaciones con China y Rusia no son mejores y las relaciones con Japón, ese aliado clave de Asia, están en el peor estado en años. Y en todo el mundo, las personas que buscan la libertad de los regímenes opresivos se preguntan si Estados Unidos ese todavía ese faro de esperanza para su causa. La administración corta el apoyo para los programas democráticos. Y cuando el presidente no ha sido claro, me pregunto ¿dónde está su claridad y la fuerte voz de apoyo a los iraníes que están arriesgándolo todo en su oposición a Ahmadinejad?

[APLAUSOS]

Basta con esa corta lista, esa corta lista. Y ustedes saben, no es de extrañar que nuestro presidente sólo dedicara el  9% de su discurso  sobre el Estado de la Unión a discutir la seguridad nacional, la política exterior, porque no hay una gran cantidad de victorias de las que pudiera hablar esa noche. Y esa es una lista corta. Hay tantos desafíos frente a nosotros. Y puede parecer abrumador. Pero a pesar de estos retos, tenemos la esperanza de que podemos cambiar las cosas en la dirección correcta, pero va a exigir que la administración cambie de rumbo. Necesitamos una política exterior que distinga a los amigos de Estados Unidos de sus enemigos y reconozca la verdadera naturaleza de las amenazas que enfrentamos.

[APLAUSOS]

Necesitamos una fuerte defensa nacional. Creo que estarán de acuerdo conmigo. Como Reagan solía hablar de la paz mediante la fortaleza. En ese sentido, aplaudo al presidente por seguir al menos una parte de las recomendaciones hechas por nuestros comandantes en el terreno y enviar algunos refuerzos más a Afganistán. Ahora, sin embargo, él, nosotros, debe dedicar menos tiempo a cortejar a nuestros adversarios y trabajar con nuestros aliados. Y tenemos que construir coaliciones capaces de enfrentarse a regímenes peligrosos como Irán y Corea del Norte. Es hora de algo más que sólo hablar. Soy igual que ustedes, probablemente tan cansada del bla-bla-bla.

[APLAUSOS]

Cansada de oír la conversación.

[APLAUSOS]

Es hora de algunas medidas duras como las sanciones contra Irán. Y en los lugares del mundo donde la gente está forzada y oprimida y están luchando por la libertad, Estados Unidos deben permanecer con ellos. Necesitamos una política exterior clara de que estamos con el pueblo y para la democracia, una que refleje nuestros valores y nuestros intereses. Y es en nuestro mejor interés porque las democracias no se hacen la guerra unas a otras. Ellas pueden resolver sus diferencias pacíficamente.

La lección del año pasado es esta. La política exterior no puede ser manejada a través de la política de la personalidad. Y nuestro presidente haría bien en tomar nota de una observación que John F. Kennedy hizo una vez que estuvo en el cargo, de que todos los problemas del mundo no son culpa de su predecesor.

[APLAUSOS]

Los problemas que afrontamos en el mundo real requieren soluciones reales y es mejor llegar a ellas porque los riesgos que plantean son grandes y graves. Sin embargo, como dijo Barry Goldwater, podemos ser conquistados por las bombas, pero también podemos ser conquistados por la negligencia, haciendo caso omiso de nuestra Constitución y no teniendo en cuenta los principios del gobierno limitado. Y en el último año, sus palabras suenan verdaderas. Washington ha sustituido la irresponsabilidad privada con la irresponsabilidad pública. La lista de empresas e industrias que el gobierno está desplazando y rescatando y asumiendo el control sigue creciendo. En primer lugar, fueron los bancos, compañías hipotecarias, instituciones financieras; a continuación, los fabricantes de automóviles. Pronto, si acabaran lográndolo, la atención de la salud, los préstamos estudiantiles. Hoy en día, en las palabras del Congresista Paul Ryan, los 700.000 millones del rescate bancario se han metamorfoseado en capitalismo de compinches de la peor especie. Se está convirtiendo en un fondo para sobornos para los amigos favoritos del Departamento del Tesoro, tal y como habíamos sido advertidos. Mientras que la gente normal busca puestos de trabajo, la gente de Wall Street está recogiendo miles de millones en bonos de su rescate. Entre las 17 empresas que han recibido su dinero de rescate, el 92% de los ejecutivos superiores y directores todavía tienen sus buenos trabajos. Y los estadounidenses corrientes se están preguntando, ¿dónde están las consecuencias para ellos de haber ayudado a meternos en la peor situación económica desde la Gran Depresión? ¿Dónde están las consecuencias?

[APLAUSOS]

 Cuando Washington aprobó una ley de estímulo de 787.000 millones de dólares estábamos nerviosos, ya que acababan de gastarse 700.000 millones para rescatar a Wall Street. A escala estatal, como gobernadora, sabíamos que mucho de ese dinero llegaba con “regalos” añadidos. El gobierno federal iba a tener más control sobre nuestros estados. Iban a dejar de respetar la Décima Enmienda de nuestra Constitución, esencialmente sobornándonos. Toma este dinero federal y entonces vamos a poder mandar un poco más sobre ti. Me uní a otros gobernadores conservadores de todo el país en el rechazo de algunos de esos dólares. Los legisladores…

[APLAUSOS]

Resultó ser, sin embargo, que no había nada que aplaudir porque los legisladores estaban amenazando con demandas si los gobernadores no tomábamos el dinero. Y veté algunos de los fondos que sabía que no podíamos mantener los programas que íbamos a pagar con esos préstamos, con mero dinero impreso, dólares creados de la nada, pero las demandas eran la amenaza. Incluso en Alaska, en una legislatura controlada por los republicanos, mi veto fue anulado y el dinero invertido en esos estados. Y creo que vamos a ver esa obra en nuestros estados. El gobierno federal tomará más control sobre las personas que viven en nuestros estados.

Ahora entiendo el querer creer que se trata de dinero gratis y para algunos, supongo, es difícil decirle a la gente “no” en tiempos difíciles. Además, recuerdan la promesa de  nuestra administración de que serían buenos administradores del dinero de los contribuyentes. ¿La recuerdans? ¿La recuerda, vicepresidente Biden? Él fue puesto a cargo de un esfuerzo duro, de supervisión sin precedentes. Así es como fue presentado. ¿Saben por qué? Porque nadie se mete con Joe.

[RISAS]

Ahora, todo esto era parte de esa esperanza y cambio y transparencia. Y ahora, un año más tarde, tengo que preguntar a los partidarios de todo eso, ¿cómo les va con todo eso del cambio-esperanza a ustedes?

[RISAS]

Miren, traté de echarr un vistazo a lo de la transparencia, pero las reuniones de Joe con la transparencia y la rendición de cuentas estaban cerradas al público.

[RISAS]

Sí. Celebraron una reunión a puerta cerrada sobre la transparencia.

[RISAS]

Así que no estoy segura de que nadie se meta con Joe. Pero aquí está lo que yo sé. Una gran cantidad del dinero del estímulo ha acabado en algunos lugares bastante extraños, incluyendo los distritos que ni siquiera existían.

[RISAS]

Y los programas que realmente no tienen mucho que ver con estimular la economía. Casi 6 millones de dólares fueron  concedidos a un encuestador demócrata que ya había hecho millones durante las primarias demócratas a la presidencia. Casi 10 millones se gastaron en actualizar el sitio web del estímulo. Y un estado incluso se gastó un millón de pavos para poner carteles que anunciaban que estaban gastando el dinero federal del estímulo o, como alguien dijo, se trata de un esfuerzo de 1 millón para decirle que están gastando su dinero.

[RISAS]

Y no crearon ni un sólo puesto de trabajo.

Esos usos de los fondos de estímulo no suenan exactamente como nos habían prometido. Sólo suenan a despilfarro y, en el caso de los carteles, a una especie de ridículo. Todo ese estímulo. Yo no se ustedes, pero viendo los cheques emitidos para proyectos particulares de los congresistas y los de la Casa Blanca, ¿se sintieron ustedes muy estimulados?

[RISAS]

Y entonces resulta que Washington puso el precio equivocado. Todos estos proyectos y programas, cuestan decenas y decenas de miles de millones más que se nos dijo. Ahora se acerca a los 860.000 millones de dólares. Añadan a eso el hecho de que la Casa Blanca ni siquiera nos puede decir cuántos empleos se crearon realmente. Dependiendo de a quién se pregunte, es cualquier cifra entre miles de personas a los dos millones.

Sin embargo, de un número del que sí estamos seguros es el número de desempleados. Que es del 9,7%, muy por encima de la marca de un 8% que se nos prometió que nuestro paquete de estímulo iba a evitar. Y el desempleo es ahora – ahora el subempleo es del 16,5%. Tenemos a todas estas personas que acaban de darse por vencidas ahora mismo y que ni siquiera se inscriben en algunos de estos programas. Difícil contarlos.

Amigos, no voy a entrar en todo ello esta noche, pero la lista de promesas incumplidas es larga. El candidato Obama prometió poner fin a las puertas cerradas, los “dulces” acuerdos y contratos sin licitación de una vez por todas, pero el mes pasado su gobierno otorgó un contrato sin licitación de 25 millones de dólares a un donante demócrata. ¿Es eso esperanza? Nanay. No es la esperanza.

[RISAS]

Ésa es la misma canción, al misma canción de Washington, DC. Y en vez de cambiar la forma en que Washington hace las cosas, hemos obtenido el soborno Cornhusker y la Louisiana Purchase y millones de beneficios fiscales para los deseos de los jefes sindicales. La prometida prohibición a los cabilderos en esta nueva administración, entregó exenciones a diestro y siniestro, y hay más de 40 ex cabilderos que ahora trabajan en los niveles superiores en esta administración. Y en estos días, la mayoría de los miembros del Congreso no llegan a leer el proyecto de ley antes de tener que votar sobre él, y mucho menos las promesas de que un proyecto de ley no se convirtirá en ley antes de que todos tuvieran cinco días para revisarlo online .

Por lo tanto, ver, es fácil entender por qué los estadounidenses están sacudiendo la cabeza cuando Washington ha roto la confianza con la gente de que esos políticos están allí para servir. Nos estamos ahogando en la deuda nacional y muchos de nosotros hemos tenido suficiente. Ahora, los principios fundamentales en todo esto, es fácil de entender. Es realmente como si yo mismo creyera que a DC le encantaría creer que todo esto está muy por encima de nosotros. Alguien en Tennessee, alguien allá arriba, en Alaska, que nunca entenderá de qué estamos hablando aquí en Washington, DC. No, todo esto es algo bastante simple. Cuando nuestras familias, cuando nuestras pequeñas empresas, empiecen a tener números rojos, ¿qué hacemos? Nos apretarse el cinturón y recortarmos el presupuesto. Eso es lo que enseñamos a nuestros hijos, a vivir dentro de nuestras posibilidades. Eso es lo que Todd y yo hacemos cuando tenemos que pagar la nómina, comprar nuevos equipos para nuestro negocio de pesca. Tenemos que prever para el futuro, cumplir con un presupuesto.

Pero en Washington, ¿por qué es exactamente lo contrario de eso? Esta semana, se presentó algo rompedor, un pasmoso presupuesto federal de 3,8 billones de dólares y continúan pidiendo prestado y continuan imprimiendo dólares y continúan haciéndonos más y más dependientes de países extranjeros y continuan dando pasos hacia la insolvencia. Ahora lo que están haciendo al proponer estos grandes programas nuevos con etiquetas de precio gigantes, que está pegando a nuestros hijos con el proyecto de ley. Y eso es inmoral. Eso es robo generacional. Estamos robando las oportunidades de nuestros hijos.

Y los amantes de la libertad en todo el país deben ser conscientes de eso nos hace más dependientes de otros países, nos hace menos seguros. Eso nos hace menos libres y y eso debería alarmarnos. Así, amigos, con todos estos serios desafíos por delante, tenemos la creación de empleo privado que tiene que tener lugar y los problemas económicos y la atención de la salud, la guerra contra el terror.

Pero como dice el refrán, si no puedes montar dos caballos a la vez, no deberías estar en el circo. Así que he aquí algunos consejos para aquellos que en Washington, DC que quieren brillar en el espectáculo más grande sobre la tierra. Demasiado a menudo, cuando los grandes gobiernos y las grandes empresas se reúnen y se impone el amiguismo, bien, eso beneficia a los participantes pero no a los estadounidenses normales. La administración y el Congreso deberían hacer lo que hicimos allá en Alaska, cuando los “buenos chicos de siempre” comenzaron a cerrar tratos a escondidas que beneficiaban a las grandes petroleras y no los ciudadanos del estado. Y los ciudadanos del estado entonces, los alasqueños, nos reunimos y pusimos de nuevo al gobierno del lado de la gente. Y muchas de las grandes cabezas empezaron a meterse en problemas y algunas de las grandes cabezas terminaron yendo a la cárcel por sus tratos cerrados a escondidas.

Nuestro gobierno debe adoptar una agenda pro-mercado que no elija a los ganadores y a los perdedores sino que invite a la competencia y que iguale el campo de juego para todos. Washington tiene que llegar a todos los niveles, reducir los impuestos a las pequeñas empresas para que nuestras mamás y papás puedan reinvertir y contratar a personas para que nuestras empresas puedan prosperar. Deberían apoyar la competencia, apoyar la innovación, premiar el trabajo duro.

Y debería hacer todo lo posible para asegurarse de que el juego es justo sin la influencia corrupta. Y entonces tienen que sacar al gobierno del camino. Si pudieran hacer esto, si pudieran hacer esto, nuestra economía resucitaría y, por ejemplo, sobre el cuidado de la salud, necesitamos soluciones bipartidistas para ayudar a las familias y no subir los impuestos. ¿Recuerdan aquel botón de reinicio rojo que los Estados Unidos a través de la secretaria Clinton dio a Putin? ¿Lo recuerdan? Creo que deberíamos pedirles que nos lo devolvieran y dárselo al Congreso. Y decirle que no, que empiece desde el principio con esee plan de atención de la salud y aprueben reformas con sentido, orientadas al mercado que incorporen algunos pasos simples que tienen un amplio apoyo. Las mejores ideas, no tratos hechos a oscuras sino compras de seguros a través de líneas estatales y la reforma de los pleitos por negligencia de las que ya hemos hablado.

Esas cosas que son medidas de sentido común hacia la reforma que la Casa Blanca y los líderes en el lado de los demócratas del Congreso, que no quieren tener en cuenta. Por lo que hace pensar, ¿cuál es realmente su motivación? ¿Cuál es su intención si no se consideran siquiera estas medidas de sentido común, con amplio apoyo social que funcionarían? Y para crear puestos de trabajo. Washington debería reactivar los proyectos de energía. Dije durante la campaña y lo voy a decir ahora, necesitamos enfocarnos más en la política energética. Eso significa el desarrollo de recursos convencionales probados y el apoyo a la energía nuclear. Y yo estaba agradecida de que el presidente, al menos, mencionara la energía nuclear en su Estado de la Unión.

Pero, de nuevo, necesitamos más que palabras. Necesitamos un plan para convertir este objetivo en una realidad y de la forma en que puede allanar el camino para proyectos que crearán puestos de trabajo, los que son creadores de empleos reales y suministran energía libre de carbono. Y mientras estamos en ello, vamos a acelerar la reglamentación y la concesión de permisos y legalizar los procesos de perforación mar adentro.

En vez de pagar miles de millones de dólares, cientos de miles de millones de dólares que ahora están siendo enviados a regímenes extranjeros, deberíamos perforar aquí y ahora de perforación en lugar de confiar en ellos para desarrollar sus recursos para nosotros. Entonces, ¿qué tenemos que hacer es acabar con el plan de cap-and-tax, esa política va a matar a puestos de trabajo y va a pasar la carga de pagar por ello a nuestras familias trabajadoras.

Y, por último, si vamos a tomar en serio la austeridad fiscal, entonces tenemos que hacer que Washington sea el primero. Después de ponernos en el camino de cuadruplicar el déficit, la propuesta de congelar el gasto, tal vez es un comienzo, pero ciertamente no es suficiente. Como el senador John Thune dijo, es como poner una tirita en una herida autoinfligida por arma de fuego.

Tenemos que ir más allá. Reducir el gasto. No limitarnos simplemente a frenar una ola de gastos y tenemos que acabar con los planes para un segundo estímulo cuando del primero todavía no se ha medido su éxito siquiera. Mata a los planes para el segundo estímulo y ser conscientes de que ahora que el segundo estímulo se conoce como un proyecto de ley de empleo. Ahora bien, estas no son las únicas vías para frenar el gasto y solas no van a ser suficientes, no van a ser suficientes para hacer frente a la locura de la deuda y el déficit a los que nos enfrentamos. Pero son una buena forma de empezar y para demostrar que somos serios acerca de poner nuestra finanzas en orden.

Ahora, como muchos de ustedes tal vez, he pasado el último año pensando en cómo servir mejor. ¿Cómo puedo ayudar a nuestro país? ¿Cómo puedo asegurarme de que yo, que usted, que estamos en una posición de que nadie sea capaz de tener éxito? Cuando tratan de decirnos que nos sentemos y nos callemos, ¿cómo podemos servir mejor? En 2008, tuve el honor de verdad de toda una vida, el honor de toda una vida, presentándome al lado de John McCain. Lo miro como un héroe estadounidense. Y casi 60 millones de americanos votaron por nosotros. Votaron para las cosas que estamos hablando esta noche. Impuestos más bajos, gobierno más pequeño, transparencia, independencia energética y seguridad nacional fuerte. Y mientras que no, nuestros votos no nos llevaron al triunfo, eran todavía una llamada a servir a nuestro país. Esos votantes querían que siguiéramos luchando y querían soluciones de sentido común conservador y querían que siguiéramos debatiendo. Y cada uno de nosotros que estamos hoy aquí somos la prueba viviente de que no necesitan una oficina o un cargo para cambiar las cosas y no necesita un líder proclamado como si todos fuéramos sólo un montón de ovejas y estuviéramos buscando un líder para el progreso de este movimiento.

Eso es por lo que estamos luchando. Es por lo que estamos peleando. Es lo que creemos y eso es de lo que este movimiento se trata. Cuando la gente está dispuesta a reunirse a mitad de camino y luchar por soluciones de sentido común y de valores, entonces queremos trabajar con ellos. Y con ese espíritu, aplaudo a los independientes y a los demócratas como Bart Stupak que se mantuvo firme frente a duras presiones partidistas y quería proteger la santidad de la vida y los derechos de los pronto a nacer. Le aplaudo por ello.

Cuando podamos trabajar juntos, lo haremos. Pero cuando el trabajo de Washington viole nuestras conciencias y cuando el trabajo y el esfuerzo de Washington, DC, viole nuestra Constitución, entonces nos pondremos en pie y seremos contados. Debido a que somos la oposición leal. Y tenemos una visión para el futuro de nuestro país y es una visión anclada en verdades puestas a prueba por el tiempo.

Que el gobierno que gobierna menos, gobierna mejor. Y que la Constitución prevé la mejor hoja de ruta hacia una unión más perfecta. Y que sólo un gobierno limitado puede expandir la prosperidad y oportunidad para todos y que la libertad es un derecho dado por Dios y por el que merece la pena luchar. Dios les bendiga. Y que los mejores de Estados Unidos, nuestros hombres y mujeres de uniforme, son una fuerza para el bien de todo el mundo y que no tenemos nada de qué disculparnos.

Estas son verdades perdurables y estas verdades perdurables se han transmitido desde Washington a Lincoln a Reagan y ahora a ustedes. Sin embargo, aunque este movimiento, nuestras raíces allí, en nuestro espíritu, también, son históricos. La forma actual de este movimiento es fresca y es joven y es frágil. Somos ahora los guardianes de una tradición honorable de los valores conservadores y las buenas obras. Y no debemos olvidar que es un deber sagrado llevar estas ideas adelante. Exige civismo y requiere un decente debate constructivo orientado a los asuntos.

Los opositores de este mensaje están tratando de marginar a este movimiento. Ellos quieren pintarnos como ideológicamente extremos y el contrapunto a la tolerancia liberal y teóricos de la conspiración escandalosa dirigida contra nuestro propio gobierno y con tácticas poco éticas y descarada como considerar un objetivo los niños de un candidato.

Pero a diferencia de los elitistas que denuncian este movimiento, simplemente no quieren escuchar el mensaje. He viajado por todo este gran país y he hablado con los patriotas hombres y mujeres que componen el movimiento Tea Party y son buenos, amables y desinteresados y están profundamente preocupados por nuestro país. Y hoy les pido sólo esto, vamos a hacer de este movimiento un homenaje a su buen ejemplo y hacerlo digno de su arduo trabajo y su apoyo.

No dejemos que nuestras cabezas se vuelvan de la importante labor que tenemos ante nosotros y no demos a otros una excusa para poder apartar la vista de ello. No nos inmiscuyamos en las disputas pequeñas. Vamos a centrarnos en las grandes ideas. Hacer eso sería un digno homenaje a Ronald Reagan, especialmente esta noche, ya que habría cumplido 99 años. Ya no está con nosotros. Su espíritu vive y su sueño americano permanece. Él sabía que los mejores de nuestro país no están todos reunidos en Washington, DC. Es aquí, en nuestras comunidades, donde viven las familias y los niños aprenden y los niños con necesidades especiales son bienvenidos a este mundo y abrazados. Y gracias por eso.

Los mejores de Estados Unidos se puede encontrar en lugares donde los patriotas son lo suficientemente valientes y lo suficientemente libre como para poder ponerse de pie y hablar y donde las empresas pequeñas ayudan a crecer a nuestra economía con un empleo a la vez y gente como Reagan, sabemos que Estados Unidos sigue siendo la brillante ciudad sobre una colina. Yo creo que Dios derramó su gracia sobre ti. Sabemos que nuestros mejores días aún están por venir. Tea Party Nation, sabemos que no hay nada estropeado en Estados Unidos que, juntos, no podamos arreglar como estadounidenses.

Desde el fondo de mi corazón y en nombre de millones y millones y millones de estadounidenses que quieren fomentar este movimiento, este movimiento es por la gente. ¿Quién puede discutir de un movimiento que es del pueblo y para el pueblo? Recuerden, todo el poder político es inherente al pueblo y el gobierno se supone que debe trabajar para el pueblo. Eso es de lo que se trata este movimiento.

Desde el fondo de mi corazón, les doy las gracias por ser parte de la solución. Dios les bendiga, tea partiers y Dios bendiga a los EE.UU. Gracias. Dios les bendiga.

[FIN DEL DISCURSO]

¡Guau, vaya discurso! Y eso no es todo. En la próxima entrada, les ofreceré la traducción de la parte en la que Sarah Palin responde a las preguntas del público, además de comentarles más cosas sobre todo lo que aconteció en Nashville. Y sí, también les hablaré sobre la famosa entrevista en la Fox en la que Sarah reconoce por primera vez que podría presentarse como candidata a las elecciones presidenciales de 2012. Y resolveremos también la duda más angustiosa de todas las que planteaba esta viaje a Music City: ¿pudo conocer Piper a su admirada Miley Cyrus / Hanna Montana o no?

Por cierto, ha aparecido un artículo de opinión mío en Semanario Atlántico. Se titula: Desmitificando a Sarah Palin… ¡al fin! Confío en que les guste.


EL MOVIMIENTO TEA PARTY: MAIN STREET SE ECHA A LA CALLE EN BUSCA DE… ¿SARAH PALIN? (y III)

22/10/2009

 

¿Y Sarah Palin qué?

La relación de Sarah Palin con el movimiento Tea Party no es una relación oficialmente establecida por más que Sarah haya expresado en diversas ocasiones su simpatía y su comprensión de los motivos que lo animan. Pero es que el movimiento Tea Party es un movimiento muy peculiar; tanto que los propios participantes en las protestas no sienten que formen parte de uno (de hecho, estoy seguro de que, junto a una mayoría de conservadores, hay muchos votantes demócratas e independientes entre ellos). Y el propio movimiento es algo que escapa a las etiquetas porque no son una opción política, sino la expresión de un malestar por el rumbo que desde hace algunos años está tomando el gobierno federal hacia un mayor intervencionismo en todos los aspectos de la vida de sus ciudadanos y que no les complace en absoluto. Así que, de imaginarse que son un mustang en busca de un vaquero que lo dome y le ponga su hierro, nada de nada.

Tea Party protest 3

Una participante en una Tea Party protest en Nashville (Tennessee) exhibe una pancarta diciendo: “Recuerda: discrepar es patriótico”. Un lema muy adecuado para lo que es el espíritu del movimiento. Las ovejas, al corral; ellos son estadounidenses, es decir, los ciudadanos más libres del mundo.

Ya hemos visto antes que algunos de los coordinadores del movimiento Tea Party  (y seguro que muchos de sus partidarios) tienen reproches que hacer tanto a los demócratas ahora en el poder como a los republicanos que lo ocuparon durante los últimos ocho años. También hemos visto lo poco simpático que les cae un personaje como Michael Steele, el chairman del GOP, que prácticamente fue declarado persona non grata cuando se ofreció a echar una parrafada durante la “Marcha sobre Washington”. Sin embargo, todos tienen claro que no es simplemente a base de protestas y marchas como van a conseguir cambiar las cosas, sino que su actuación en la calle tiene que tener una vertiente política para llegar a fructificar. Pero cuando uno ya no se fía de ningún político porque todos parecen (y lo peor es que lo son) iguales, ¿en quién se fija? Pues en aquellos políticos que siempre han sido vistos con recelo por parte del establishment y hasta repudiados por él porque no han logrado dominarlos nunca. ¿Y quién es el político más odiado (y con razón, añadiría yo) por el establishment de ambos partidos en Estados Unidos? No hay ninguna duda: Sarah Palin.

Durante la reciente gira del Tea Party Express (recordemos, el convoy de autocares que recorrió parte de Estados Unidos haciendo un llamamiento a todos para que se unieran a la “Marcha sobre Washington” del 12 de septiembre), los organizadores hicieron un esfuerzo para que Sarah Palin se uniera a la gira o al menos estuviera presente durante su última parada en Washington, DC. No pudo ser, sin embargo. Como dijo Joe Wierzbicki, uno de los responsables del Tea Party Express:

We’ve been in touch with her people, letting her know the response that we’ve gotten. She’s very suportive of the movement.

Nos hemos puesto en contacto con su gente, haciéndole saber todo el apoyo que hemos recogido. Ella apoya sinceramente el movimiento.

Es cierto que algunos políticos conservadores, tales como Newt Gingrich, se han mostrado firmes partidarios del movimiento Tea Party, pero hasta ahora nadie ha logrado hacerse todavía con la cabecera. Sin embargo, puestos a escoger alguno, no hay duda de que Sarah Palin es la gran favorita aunque la mayoría está de acuerdo en que “todavía tiene que ganarse el puesto”.  El mismo Wierzbicki continúa diciendo:

Right now there’s a handful of people who strike a chord with the tea party base, and she is certainly one of those people. Whether or not she emerges as one of those leaders, that’s between her and the American people.

Ahora mismo hay un puñado de personas que pueden tocar la fibra sensible de la base del movimiento Tea Party y ella es ciertamente una de esas personas. Si finalmente emerge o no como una de esos líderes, eso es algo entre ella y los estadounidenses.

De hecho, en las Tea Party protests no es nada extraño el oír a la multitud corear: “¡Sa-rah, Sa-rah, Sa-rah!” o llevar puestas camisetas en las que se lee: “Draft Sarah Palin 2012” (Nomina a Sarah Palin en 2012). Es un estado de ánimo, pero en absoluto una opinión mayoritaria todavía. Así, Sal Russo, otro organizador del Tea Party Express, señala:

She could be the kind of person that becomes the leader of the Tea Party movement, but she hasn’t done anything yet to assume that role.

Ella podría ser la clase de persona que acabe convirtiéndose en la líder del movimiento Tea Party, pero todavía no ha hecho nada para asumir ese rol.

No es que sea algo urgente que el movimiento nombre de forma más o menos oficial a un dirigente, pero sí que es una cosa que muchos de sus participantes empiezan a pensar que es necesario si no quieren acabar viendo frustradas sus expectativas. Así, Tom y Susan Mendez, dos activos participantes del movimiento, opinan que corren el riesgo de que su mensaje no llegue nunca a los políticos de Washington:

This movement needs direction. They’re not getting the message from us, so they need to get the message from someone. Maybe Sarah Palin.

Este movimiento necesita un dirigente. Ellos [los políticos] no están captando el mensaje de nosotros, así que necesitarán captarlo de otra persona. Tal vez de Sarah Palin.

¿Está dispuesta Sarah Palin a ayudar a todas esas personas a llevar su mensaje a Washington? Tal vez Sarah les haya respondido ya a través de lo que fue la última parte del discurso pronunciado en Hong Kong el pasado 23 de septiembre, apenas 11 días después de la “Marcha sobre Washington”. Entonces fue esto lo que dijo sobre ellos:

When members of America’s greatest generation – the World War II generation – lose their homes and their life savings because their retirement funds were wiped after the financial collapse, people feel a great anger. There is suddenly a growing sentiment to just “throw the bums out” of Washington, D.C. – and by bums they mean the Republicans and the Democrats. Americans are suffering from pay cuts and job losses, and they want to know why their elected leaders are not tightening their belts. It’s not lost on people that Congress voted to exempt themselves from the health care plan they are thrusting on the rest of the nation. There is a growing sense of frustration on Main Street. But even in the midst of crisis and despair, we see signs of hope.

In fact, it’s a sea change in America, I believe. Recently, there have been protests by ordinary Americans who marched on Washington to demand their government stop spending away their future. Large numbers of ordinary, middle-class Democrats, Republicans, and Independents from all over the country marching on Washington?! You know something’s up!

These are the same people who flocked to the town halls this summer to face their elected officials who were home on hiatus from that distant capital and were now confronted with the people they represent. Big town hall meetings – video clips circulating coverage – people watching, feeling not so alone anymore.

The town halls and the Tea Party movement are both part of a growing grassroots consciousness among ordinary Americans who’ve decided that if they want real change, they must take the lead and not wait to be led. Real change – and, you know, you don’t need a title to do it.

The Tea Party Movement is aptly named to remind people of the American Revolution – of colonial patriots who shook off the yoke of a distant government and declared their freedom from indifferent – elitist – rulers who limited their progress and showed them no respect. Today, Main Street Americans see Washington in similar terms.

When my country again achieves financial stability and economic growth – when we roar back to life as we shall do – it will be thanks in large part to the hard work and common sense of these ordinary Americans who are demanding that government spend less and tax less and allow the private sector to grow and prosper.

We’re not interested in government fixes; we’re interested in freedom! Freedom! Our vision is forward looking. People may be frustrated now, but we’re very hopeful too.

And, after all, why shouldn’t we be? We’re Americans. We’re always hopeful.

Thank you for letting me share some of that hope, and a view from Main Street with you. God Bless You.

(Cuando los miembros de la generación más grande de Estados Unidos – la generación de la Segunda Guerra Mundial – pierden sus casas y los ahorros de toda su vida debido a que sus fondos de jubilación fueron eliminados tras el colapso financiero, la gente siente una gran ira. Hay un sentimiento creciente de repente de “echar a los vagos a patadas” de Washington, DC – y por vagos quieren decir republicanos y demócratas. Los estadounidenses sufren recortes salariales y pérdidas de empleos, y quieren saber por qué sus líderes electos no están apretando el cinturón. No ha pasado desapercibido a la gente que el Congreso votó a favor de eximirse del plan de salud que están forzando al  resto de la nación. Hay un sentimiento creciente de frustración en el ciudadano corriente. Pero incluso en medio de la crisis y la desesperación, vemos signos de esperanza.

De hecho, es un cambio radical en Estados Unidos, creo. Recientemente, ha habido protestas por parte de los estadounidenses comunes y corrientes que marcharon en Washington para exigir a su gobierno que deje de hipotecar su futuro. ¿Un gran número de personas corrientes, de clase media, demócratas, republicanos e independientes de todo el país marchando sobre Washington!  ¡Uno entonces sabe que está pasando algo!

Estas son las mismas personas que acudieron a los ayuntamientos este verano para hacer frente a sus funcionarios elegidos que estaban en sus casas descansando lejos de la capital y tuvieron que enfrentarse a la gente que representan. Reuniones en la sala del ayuntamiento – clips de video que circularon cubriéndolo todo – con gente vigilantes, sintiéndose que ya no volverían a estar solos nunca más.

Los ayuntamientos y el movimiento Tea Party son parte de una creciente toma de conciencia entre los estadounidenses comunes y corrientes que ha decidido que si quieren un verdadero cambio, deben tomar la iniciativa y no esperar a ser conducidos a él. El cambio real – y, ustedes lo saben, uno no necesita de un título para hacerlo.

El movimiento Tea Party se bautizo muy apropiadamente para recordar a la gente de la revolución norteamericana – de los patriotas coloniales que se sacudieron el yugo de un gobierno lejano y declaró su libertad de la indiferente – elitista – clase gobernante que limitaba su progreso y no les mostró ningún respeto. Hoy en día, los estadounidenses corrientes ven Washington en términos similares.

Cuando mi país alcance de nuevo  la estabilidad financiera y el crecimiento económico – cuando volvamos a la vida como vamos a hacer – será en gran parte gracias a la ardua labor y el sentido común de los estadounidenses comunes y corrientes que exigen que el gobierno gaste menos y recaude menos impuestos y permita al sector privado crecer y prosperar.

No estamos interesados en los apaños del gobierno, ¡estamos interesados en la libertad! ¡Libertad! Nuestra visión es hacia el futuro. Las personas pueden sentirse frustradas ahora, pero también muy esperanzadas.

Y, después de todo, ¿por qué no deberíamos? Somos americanos. Siempre tenemos esperanza.

Gracias por dejarme compartir parte de esa esperanza y la visión de una estadounidense corriente con ustedes. Que Dios les bendiga.)

Que cada uno saque sus propias conclusiones, pero yo, por mi parte, si fuera un teapartier (si es que se puede decir así) sentiría que puedo confiar en Sarah Palin para que mi voz no quede ahogada por las habituales toses y carrasperas que afectan de repente a los politicastros (de ambos partidos, ¿eh?) de Washington cada vez que alguien les obliga a oír algo que no les gusta lo más mínimo.


EL MOVIMIENTO TEA PARTY: MAIN STREET SE ECHA A LA CALLE EN BUSCA DE… ¿SARAH PALIN? (II)

21/10/2009

 

Cogiendo carrerilla

El 15 de abril es un día difícil para todos los estadounidenses (menos para los políticos, claro); es el último día hábil para presentar lo que en España sería la declaración del IRPF (el impuesto sobre la renta). ¿Qué mejor fecha pues para convocar una Tea Party protest? Dicho y hecho, este pasado día 15 de abril se convocaron alrededor de 750 protestas en otras tantas ciudades repartidas por todo Estados Unidos. Es difícil calcular cuántas personas acudieron en total, sobre todo teniendo en cuenta que las únicas protestas que llamaron la atención de la prensa fueron las que se produjeron en las capitales de los estados y en las grandes ciudades mientras que las producidas en pequeñas localidades muchas veces pasaron desapercibidas para esos mismos medios de comunicación. Como aproximación, podemos decir que la más numerosa fue la que se produjo en Atlanta (Georgia) que congregó entre 7.000 y 15.000 personas. Por supuesto, esto no es relevante porque muchas otras reunieron apenas unas docenas de manifestantes, pero de lo que no hay duda es de que, se mire como se mire, el total de manifestantes en todo el país pudo estar cerca del medio millón de personas.

 Tea Party protest 2

La “Tea party protest” del día 15 de abril en Louisville (Kentucky). La misma imagen, con pequeñas diferencias, se repitió en más de 750 localidades diferentes en todo el país. Main Street sale a la calle a decir “¡basta!”.

Incluso se dio el caso de que la “Tea Party protest” que se produjo en Washington y que tuvo lugar frente a la Casa Blanca, reuniendo alrededor de un millar de manifestantes, un guasón tiró por encima de la verja una caja conteniendo bolsitas de té. Los del Servicio Secreto se pusieron histéricos, sellaron todo el área y evacuaron a una cierta cantidad de personas hasta que un robot desactivador de explosivos comprobó que no se trataba de una bomba (aunque bien pensado, sí que es una bomba sólo que de efectos retardados porque estallará durante las próximas elecciones presidenciales). Un buen susto para el presidente (ver el relato de la noticia aquí).

La siguiente fecha importante en el calendario estadounidense es el Día de la Independencia, el 4 de julio. Hasta entonces, las protestas continuaron por todo el país hasta llegar a la del 29 de junio en Nashville (Tennessee), donde 4.000 personas se opusieron a la ley de derechos de emisión de CO2  y, recién aparecido en el ruedo político, el proyecto de reforma de la Sanidad. El 4 de julio se celebró una nueva convocatoria nacional de la cual no hay datos fiables acerca del número de protestas que tuvieron lugar en todo el país, pero que seguramente no fue pequeño.
 
El 17 de julio, un grupo organizado llamado Tea Party Patriots, organizó una serie de protestas por todo el país esta vez enfocadas a expresar su oposición al proyecto de reforma de la Sanidad presentada por el gobierno. Como novedad, destacar que la mayoría de estas protestas fueron convocadas justo enfrente de las oficinas de los representantes del Estado en la Cámara de Representantes o el Senado, para que se enterasen.

Durante todo agosto continuaron produciéndose Tea Party protests por todo el país, muchas de las cuales llegaron a superar los varios miles de manifestantes. El 22 de agosto, en pleno debate sobre el proyecto de reforma de la Sanidad, se convocaron protestas delante de las oficinas locales de al menos 100 representantes estatales en rechazo del proyecto.

Como medio adicional de protesta, se organiza un “Tea Party Express”, un convoy de autocares que recorre parte de Estados Unidos deteniéndose en 33 ciudades y cuya parada final es Washington, DC, el día 12 de septiembre. Su objetivo era animar a los estadounidenses a  concentrarse en Washington ese día para protestar  contra “el gasto fuera de control del gobierno, la subida de impuestos, las leyes de rescate y el aumento en tamaño y poder del gobierno federal”.  Incluso se habla ya de organizar un segundo “Tea Party Express” para las fechas entre el 25 de octubre y el 11 de noviembre.

El gran salto adelante

Por fin llegamos a la fecha del 12 de septiembre cuando tuvo lugar la Taxpayer March on Washington (o “Marcha de los contribuyentes sobre Washington”, también conocida como “9/12 Protest”). Organizada por organizaciones tan diversas como Freedom Works, la National Taxpayers Union, The Heartland Institute, Americans for Tax Reform, Tea Party Patriots, ResistNet y algunas otras, la marcha fue respaldada expresamente por Glenn Beck, el comentarista político de Fox News Channel, lo que le proporcionó un inmediato eco que llegó a toda la nación.

El resultado fue la mayor manifestación producida hasta la fecha contra el actual gobierno de Estados Unidos, calculándose que entre 200.000 y 800.000 personas acudieron a ella, aunque hay quien considera (como mi admirada Michelle Malkin) que fueron hasta más de 1 millón, coincidiendo con una serie de protestas en muchas otras ciudades. El objetivo: hacer llegar a los políticos de Washington la oposición popular al “gran gobierno” que está desarrollando la actual administración, el temor porque se pueda desmantelar el sistema capitalista de libre mercado en Estados Unidos, así como su negativa a seguir financiando el colosal despilfarro de fondos públicos que está practicando el gobierno.

MarchDC

Una imagen de la marcha. Desde la Freedom Plaza, los manifestantes siguieron por Pennsylvania Avenue y llegaron hasta Capitol Hill, la sede del Congreso de Estados Unidos.

A la 1.11 pm, la manifestación había llegado a Capitol Hill y Jenny Beth Martin, cofundadora de Tea Party Patriots y su coordinadora nacional pronunció el discurso de bienvenida. Entre los siguientes en hacer uso de la palabra se encontraban el antiguo líder de la mayoría republicana en la Cámara de Representantes y chairman de Freedom Works, Richard “Dick” Armey, y un cierto número de representantes republicanos tales como Tom Price de Georgia, Marsha Blackburn de Tennessee y el senador republicano Jim DeMint de South Carolina. Otro representante republicano, Joe Wilson de South Carolina asistió también pero no hizo uso de la palabra. Como dato curioso, cabe señalar que Michael Steele, chairman del GOP, pidió ser uno de los oradores y fue vetado expresamente porque y tal como dijo Eric Odom, cofundador de la organización DontGo, otra de las organizadoras de la marcha (ver la fuente aquí):

This is a protest that has been in government the last few years (…) Bush himself was guilty of socialist policies (…) It’s obvious they’re [the republican party] trying to ride on the brand that we created. It’s somewhat insulting.

Ésta es una protesta que se ha ganado el gobierno durante los últimos años (…) El propio Bush fue culpable de políticas socialistas (…) Es obvio que están [el partido republicano] intentando aprovecharse de la marca que hemos creado. Es algo insultante.

Tras el desplante, el Comité Nacional Republicano hizo pública una nota (ver la fuente aquí) diciendo que era mentira eso de que Steele hubiera pedido ser uno de los oradores y que los de la marcha “simplemente se están divirtiendo un poco”.

No es esta la misma opinión que tienen otros miembros de su partido tales como Newt Gingrich, cuyo apoyo desde el principio a las Tea Party protests ha sido público y notorio, llegando a ser uno de los oradores en la protesta celebrada en Nueva York el pasado día 15 de abril. Según él, las protestas suponen:

(…) our chance to communicate our anger and opposition to the irresponsible policies of politicians in Washington who have failed to solve problems.

(…) nuestra oportunidad de comunicar nuestra enfado y nuestra oposición a las irresponsables políticas de políticos de Washington que han fracasado a la hora de solucionar los problemas.

El gobernador de Texas, Rick Perry, también las apoyó púbicamente, habiendo acudido a una celebrada en Austin (Texas). El representante Tom Price de Georgia señaló que estas protestas demuestran que “this land is still owned by the people” (esta tierra es todavía propiedad del pueblo), así como el representante Jeb Hensarling de Texas que calificó a todo el movimiento Tea Party como “helpful” (útil) y “genuine” (auténtico).

Desde entonces, las protestas siguen sucediéndose una tras otra, cada vez con más motivos y así, las últimas de las que tenemos noticias se produjeron el 10 de octubre pasado en sitios tales como Harrison County (Ohio), Oshkosh (Wisconsin) y Tucson (Arizona), ésta última llegando a congregar a unas 6.000 personas. Por cierto, y como curiosidad, en la protesta de Oshkosh habló Joe the Plumber (Joe el Fontanero), aquel personaje audaz como pocos que se atrevió a encararse con el entonces candidato demócrata a la presidencia durante la campaña electoral y ponerle en aprietos.

La respuesta

¿Y el otro bando? ¿Qué piensan ellos de todo esto? Pues nada bueno ciertamente. El primero en reaccionar fue David Axelrod, asesor de la Casa Blanca y antiguo cerebro de la campaña electoral del presidente, quien declaró el 19 de abril pasado que (ver la fuente aquí):

I think any time that you have severe economic conditions, there is always an element of disaffection that can mutate into something that’s unhealthy. The thing that bewilders me is this President just cut taxes for 95% of the American people. So I think the tea bags should be directed elsewhere, because he certainly understands the burden that people face.

Creo que cada vez que se producen condiciones económicas severas, existe siempre un elemento de desafección que puede mutar en algo que es insano. Lo que me sorprende es que este presidente acaba de recortar los impuestos al 95% del pueblo americano. Así que yo creo que las bolsitas de té deberían dirigirse a algún otro sitio porque él ciertamente comprende la carga que soporta la gente.

El 29 de abril fue el propio presidente de Estados Unidos quien hizo pública su opinión (ver la fuente aquí) durante una reunión en el ayuntamiento de Arnold (Missouri), diciendo:

So, you know, when you see – those of you who are watching certain news channels on which I’m not very popular and you see folks waving tea bags around, let me just remind them that I am happy to have a serious conversation about how we are going to cut our health care costs down over the long term, how we’re going to stabilize Social Security. Claire McCaskill and I are working diligently to do basically a thorough audit of federal spending. But let’s not play games and pretend that the reason is because of the Recovery Act, because that’s just a fraction of the overall problem that we’ve got. We are going to have to tighten our belts, but we’re going to have to do it in an intelligent way. And we’ve got to make sure that the people who are helped are working American families, and we’re not suddenly saying that the way to do this is to eliminate programs that help ordinary people and give more tax cuts to the wealthy. We tried that formula for eight years, and it did not work, and I don’t intend to go back to it.

Así pues, ya saben, cuando ustedes ven – aquellos de ustedes que ven las noticias en ciertos canales de televisión donde no soy muy popular y ven a gente agitando bolsas de té, déjenme que les recuerde a ellos que me siento feliz de tener una conversación seria acerca de cómo vamos a recortar a largo plazo nuestros gastos en cuidado sanitario, cómo vamos a estabilizar la Seguridad Social. Claire McCaskill [la representante demócrata por Missouri] y yo estamos trabajando esforzadamente para hacer básicamente una profunda auditoría de todo el gasto federal. Pero no nos pongamos a jugar y pretendamos  que la culpa es de la Ley de Estímulo porque ésa es sólo una parte de todo el problema que tenemos. Vamos a tener que apretarnos el cinturón, pero vamos a hacerlo de una manera inteligente. Y vamos a asegurarnos de que la gente a la que ayudemos sean familias trabajadoras americanas y no estamos diciendo que para ello el modo de hacerlo sea eliminando programas que ayudan a la gente corriente y dando más recortes fiscales a los ricos. Hemos probado esa fórmula durante los últimos ocho años y no ha funcionado y no tengo ninguna intención de volver a ella.

Además de estas declaraciones, una inmediata campaña de descrédito se desató en contra del movimiento Tea Party pretendiendo que todo el asunto no era más que una sofisticada campaña de relaciones públicas cuidadosamente organizada por algunos magnates de la derecha y que en absoluto se trataba de manifestaciones espontáneas de ciudadanos corrientes, tildándolas despectivamente de “astroturf” en lugar de “grassroots” (con la expresión “grassroots” uno se refiere a algo popular, algo que está arraigado a la tierra que podemos pisar todos mientras que con la expresión “astroturf” uno se refiere a todo lo contrario, a algo propio de los extremadamente cuidados jardines de los millonarios). Por supuesto, los participantes en las Tea Party protests rechazan estas acusaciones. Glenn Reynolds, más conocido por su blog Instapundit, declaró el pasado 13 de abril en el The New York Post que (ver la fuente aquí):

These aren’t the usual semiprofessional protesters who attend antiwar and pro-union marches. These are people with real jobs; most have never attended a protest march before. They represent a kind of energy that our politics hasn’t seen lately, and an influx of new activists.

Estos no son los habituales manifestantes semiprofesionales que acuden a todas las marchas contra la guerra y a favor de los sindicatos. Estas son personas con empleos de verdad; la mayoría no habían acudido nunca a una marcha de protesta antes. Representan un tipo de energía que nuestros políticos no habían visto últimamente y son una infusión de nuevos activistas.

Finalmente, y poniendo el dedo en la llaga, Tim Phillips, dirigente de Americans for Prosperity, declaró que el actual Partido Republicano está “too disorganized and unsure of itself to pull this off” (está demasiado desorganizado e inseguro de sí mismo para tirar adelante con esto), por lo que es una tontería pensar en cualquier tipo de conspiración (ver la fuente aquí).


EL MOVIMIENTO TEA PARTY: MAIN STREET SE ECHA A LA CALLE EN BUSCA DE… ¿SARAH PALIN? (I)

20/10/2009

 

¿Main Street? ¿Qué es eso? Me suena esa expresión… Es cierto que algunos de mis lectores no conocen bien el inglés, lo cual no es en absoluto ninguna vergüenza, así que no tengo ningún inconveniente en explicárselo: la expresión “Main Street” se utiliza en el inglés estadounidense para referirse a la gente corriente de un pueblo, una ciudad o incluso de toda la nación. Gente como usted y como yo que tenemos que trabajar cada día para ganarnos el pan nuestro y de nuestra familia. “Main Street” (que podría ser traducido al español como “calle Mayor”) es el nombre que suele tener la calle principal en la gran mayoría de localidades estadounidenses y, por analogía, ha acabado convirtiéndose en una manera fácil y lógica de referirse a sus ciudadanos, a los que ya no gozan de otro privilegio que el de pagar cada día más y más impuestos.

Tea Party protest 1

Una imagen de una Tea Party protest, concretamente la celebrada el pasado día 15 de abril en Hartford (Connecticut). Al mismo tiempo que se celebraba esta protesta, se celebraban otras 750 más por todo Estados Unidos. Como ya he dicho antes, Main Street se ha echado a la calle. Sí, ¿pero por qué?

El inicio de todo hace doscientos treinta y seis años… ¡glups!

Empecemos con un poco de historia, tal y como me gusta a mí. Estamos en 1773 en Boston (Massachusetts, Nueva Inglaterra), concretamente es el día 16 de diciembre. Tres barcos de la Compañía de las Indias Orientales cargados con un total de 342 cajas de té están fondeados en el puerto a la espera de que los importadores satisfagan el impuesto correspondiente, un impuesto aprobado en su momento por el Parlamento británico sin la participación de ningún representante de las colonias. Como quiera que esos importadores se negaban a satisfacer dicho impuesto, que consideraban no sólo abusivo al haberles sido impuesto (valga la redundancia) sin el consentimiento de sus representantes, sino que además, al tener la Compañía de las Indias Orientales el monopolio del comercio del té en las colonias, frenaba el desarrollo de su economía, los barcos estaban ya a punto de regresar a Londres sin haber descargado su mercancía cuando un irritado grupo de bostonianos disfrazados de indios asaltaron los barcos y arrojaron toda la carga al mar: es el Boston Tea Party. Un acto de rebeldía que levantó ampollas en la metrópoli.

Y es que semejante suceso fue algo que era previsible que acabara sucediendo tarde o temprano: la consecuencia inevitable de una crisis anterior mal resuelta, la de la “Matanza de Boston”. Ésta se produjo tres años antes, en 1770, concretamente el día 5 de marzo. Ése día, frente a la Custom House (las aduanas de la ciudad), un soldado británico que estaba de guardia en el edificio fue acosado por la gente de tal modo que terminó por pedir socorro, acudiendo en su ayuda un pelotón de soldados. Estos, al ser recibidos con una lluvia de piedras por parte de la multitud, abrieron fuego y mataron a cinco manifestantes. La indignación entre la población de Boston fue tal que los soldados y el oficial que los mandaba fueron sometidos a juicio acusados de asesinato. Curiosamente, su defensa fue asumida por John Adams, uno de los líderes del movimiento antibritánico, quien logró su absolución.

El motivo de todo este malestar radicaba, por una parte, en la aprobación el año anterior por parte del Parlamento británico de las “leyes Townshend” que gravaban a las colonias con nuevos impuestos además de incrementar los ya existentes. Los enfrentamientos entre los colonos y los soldados británicos empezaron a producirse ya desde julio de 1769, culminando en 1770 con los acontecimientos producidos en Boston que, por su gravedad, obligaron al gobierno de la metrópoli a retirar no sólo las tropas a las islas del puerto, fuera de la población, sino también a derogar las odiadas “leyes Townshend” con la excepción del impuesto sobre el té, pequeño y mezquino acto de soberbia que tres años después iba a dar lugar a un nuevo altercado.

La consecuencia inmediata del Boston Tea Party fue la clausura por parte del indignado gobierno británico del puerto de Boston en tanto no se indemnizase a la Compañía de las Indias Occidentales por daños y perjuicios, así como el envío de buques de guerra a Nueva Inglaterra. La dureza de tales medidas fue contraproducente y, por lo que se refiere a las colonias, volcó la opinión pública a favor de la independencia, algo que hasta entonces no era un sentimiento mayoritario entre la población.

El inicio de todo hace apenas nueve meses… ¡sopla!

Llamamos “Tea Party protests” (protestas Tea Party) a una serie de manifestaciones que se vienen produciendo por todo Estados Unidos desde principios de este año y que se caracterizan por haberse organizado improvisada e independientemente unas de otras, pero que de alguna manera han acabado coordinándose a escala nacional. El motivo principal de protesta es, al igual que hace doscientos treinta y seis años, la onerosa subida de impuestos a la que conducirá inevitablemente el enorme gasto al que se está comprometiendo el gobierno demócrata surgido de las elecciones de 2008, un gobierno al que la expresión “big government” (gran gobierno), de poder llevar a cabo finalmente sus planes, acabará quedándosele tan pequeña que habrá que empezar a considerar entonces, tal vez, la expresión “all government” (todo gobierno o gobierno total).

El espectacular aumento del déficit federal, así como todas y cada una de las distintas leyes aprobadas para hacer frente a la crisis económica en el mejor estilo “echar gasolina al fuego” (estímulo de la economía, rescate bancario, rescate de las compañías automovilísticas, etc.), han provocado un hondo malestar entre una parte creciente de la población que comprende que todas las alegrías que se está tomando ahora el gobierno federal con su dinero acabarán repercutiendo sobre ellos, hipotecando su futuro y el de sus hijos por muchos años. Y no están dispuestos a aceptarlo calladamente, sino que van a alzar su voz y dejar muy claro a sus representantes en Washington que, al igual que en 1773, si hay que salir a la calle, se saldrá. Como muestra, digamos que con la palabra “TEA” se ha ya formado el ingenioso acrónimo “Taxed Enough Already” (que podría traducirse como “demasiado cargado de impuestos ya”).

¿Cómo empezó todo? Es difícil decirlo ya que no hubo una única línea de actuación sino que se trata de una serie de actuaciones dispersas, algo que acabó fructificando por sí mismo. Aún así, los hitos principales podrían ser los siguientes:

27 de enero de 2009: Rush Limabaugh, uno de los locutores radiofónicos más querido por los conservadores estadounidenses, criticó la American Recovery and Reinvestment Act (Ley de Estímulo Económico) entonces en trámite en el Congreso en un artículo en el The Wall Street Journal (ver la fuente aquí), tildándola de ley “porkulus” para lo que hacía un ingenioso juego de palabras entre “pork” (de “pork barrel spending” o “earmarks”, la manera como se conoce en Estados Unidos a las asignaciones presupuestarias para proyectos concretos presentados por los diferentes congresistas y que sirven para asegurar (casi “comprar”) su apoyo a una ley determinada a cambio de que en su articulado se incluya esa previsión) y “stimulus”. Con ello, Limbaugh quería hacer constar que existían tal cantidad de previsiones de ese tipo (“pork”) dentro de la Ley de Estímulo que ésta era prácticamente nada más que eso: favores económicos a los políticos demócratas para que empezaran a construir una red de clientes por todo el país que les ayudara a fraguar una nueva mayoría electoral que apartase a los republicanos del poder durante los próximos mil años. La expresión tuvo mucho éxito y los políticos y comentaristas conservadores estadounidenses empezaron a utilizarla abundantemente, lo que no dejó de servir de ayuda para que encontraran un punto en común sobre el cual empezar su tarea de oposición a la nueva administración.

10 de febrero de 2009: Mary Rakovich, activista de la organización Freedom Works, aprovechó un townhall meeting (reunión en el ayuntamiento) en Fort Myers (Florida) en el que estaba presente el presidente de Estados Unidos para exhibir un letrero de protesta contra la Ley de Estímulo Económico. Pocas protestas públicas contra el recién electo presidente se habían producido a esas alturas y por eso los periodistas se lanzaron sobre ella a la salida de la reunión para preguntarle el porqué de su actitud. Rakovich explicó que en su opinión el gobierno está gastando demasiado dinero en cosas superfluas (como, por ejemplo, ayudas a la recepción de la televisión de alta definición) y que el presidente estaba caminando hacia un régimen socialista por mucho que él no lo llamara así (ver la fuente aquí). Invitada al programa de Neil Cavuto en Fox News Channel, Your World, Rakovich tuvo la oportunidad de exponer sus ideas a todo el país (ver la fuente aquí).

16 de febrero de 2009: El día antes de que el presidente de Estados Unidos firmara finalmente la Ley de Estímulo Económico, un colega bloguista llamado Liberty Bell hizo un llamamiento a organizar una protesta contra la ley “porkulus” en Seattle (Washington), reuniendo a varias docenas de personas. La iniciativa tuvo eco y al día siguiente, 17 de febrero, se organizó otra en Denver (Colorado) y al siguiente, 18 de febrero, otra en Mesa (Arizona), que congregó a casi 500 manifestantes.

19 de febrero de 2009: El comentarista bursátil de la CNBC (la NBC por cable, ferozmente partidaria de los demócratas ella), Rick Santelli, transmitiendo en directo desde el Chicago Mercantile Exchange (Mercado de Futuros y Opciones de Chicago), criticó abiertamente al gobierno demócrata por su plan de rescate de las hipotecas por “promover el mal comportamiento” de los consumidores y dejó caer la posibilidad de un Chicago Tea Party, lo que de alguna manera bautizó definitivamente el movimiento (ver la fuente aquí).  Gracias a Rillot, de Sarah Palin en Español, contamos con una traducción del gran momento.

Becky Quick (desde el estudio): (…) ¿Rick, has escuchado [la conversación anterior]?
Rick Santelli (desde la Bolsa): ¿Escucharla? He estado pegado a ella porque Mr. Ross lo ha clavado. ¿Saben? El gobierno está promoviendo el mal comportamiento porque no queremos ciertamente poner en marcha el Estímulo y darle a la gente unos increíbles ocho o diez dólares en un cheque y pensar que deben ahorrarlo. Y hablando de modificaciones, les diré algo. Yo tengo una idea. Ya saben que la nueva administración juega a lo grande en ordenadores y la tecnología. ¿Qué les parece esto, presidente y nueva administración? ¿Por qué no crean una página web para obtener el voto de la gente en Intenet como un referéndum para ver si queremos realmente subvencionar las hipotecas de los perdedores o si nos gustaría, por lo menos, comprar coches y casas con hipotecas ejecutadas y dárselos a la gente que puede realmente tener una ocasión de prosperar en el futuro y así recompensar a la gente que podría transportar el agua en vez de bebérsela?
(Broker cercano a RS): ¡Una idea nueva! ¿Qué? ¡Quién pensó en eso! (Brokers al fondo que aplauden y que animan).
Joe Kernen (desde el estudio): Rick, son como plastilina en tus manos. ¿Has oído?
RS: No, no lo son, Joe. ¡No son como plastilina en mis manos! ¡Esto es América! (RS se gira a los brokers) ¿Cuántos de ustedes quieren pagar la hipoteca de sus vecinos que tienen un cuarto de baño adicional y no pueden pagar sus facturas? Levanten la mano. (Abucheos. RS se gira de nuevo para hablar a la cámara de la CNBC). Presidente Obama, ¿está usted escuchando?
(Broker cerca de RS que habla al micrófono): ¿Y qué tal si todos nosotros dejamos de pagar nuestra hipoteca? Es un riesgo moral.
JK: Eso es el gobierno de la ley de la calle. Están asustándome. Me alegro…
RS: No te asustes, Joe. Ya te están asustando. ¿Sabes? Cuba tenía mansiones y una economía relativamente decente. Cambiaron del individuo a la colectividad. Ahora están conduciendo Chevys del 54, quizás el último gran coche que salió de Detroit.
JK: Y los conducen sobre el agua también, lo que no es algo raro de ver, ocasionalmente.
RS: Ahí lo tienes.
JK: Hey, Rick. ¿Qué hay sobre la moción que Wilbur precisaba de que se puede rebajar hasta el 2% sobre la hipoteca?
RS: ¡Se puede bajar hasta al menos el 2%, no pueden permitirse la casa!
JK: Y todavía tenemos que el 40% no puedan pagarla, así que ¿por qué estamos intentando que mantengan la casa?
RS: Sé que Mr. Summers es un gran economista, pero, muchacho, me encantaría responderte a eso. (Palabras ininteligibles).
BQ: ¡Guau! Estás excitando a la gente.
RS: Estamos pensando en tener una Chicago Tea Party en julio. A todos los capitalistas que quieran aparecer en el lago Michigan, voy a comenzar a organizarla.
BQ: ¿Qué vais a tirar por la borda esta vez?
RS: Vamos a tirar algunos títulos de derivados. ¿Qué piensan de eso?
Wilbur Ross (desde el estudio): El Alcalde Daley estará formando a la policía ahora.
JK: Los agitadores.
WR: La Guardia Nacional. ¿Sabes, Rick? Uno de nuestros productores dice que si Roland Burris dimite… Hombre, senador Santelli, el senador junior de Illinois. Es una posibilidad. Sólo digo…
RS: ¿Cree que quiero darme una ducha cada hora? El último lugar al que iré jamás a vivir o trabajar es a Washington.
JK: ¿Ha recaudado dinero para Blago? (Risas).
RS: No, pero creo que alguien va a tener que comenzar a recaudar dinero para nosotros. Escuchad, todo lo que sé es que hay solamente cerca del 5% de la población de esta sala aquí ahora y hablo lo suficientemente alto para que puedan oírme todos. Si queréis preguntarles cualquier cosa, hacédmelo saber. Estos individuos son bastante directos y creo que son una sección representativa estadística bastante buena de América, la mayoría silenciosa.
BQ: Mayoría no tan silenciosa hoy.
JK: Sí, no tan silenciosa.
BQ: Así que, Rick, ¿se oponen a la cosa de las casas, al paquete de estímulo, a todo lo que hay ahí fuera?
RS: ¿Sabes? Creen mucho en la noción de que uno no puede comprar su evolución hacia la prosperidad y si el multiplicador que todos estos economistas de Washington nos están vendiendo fuese mayor que uno, nunca tendremos que preocuparnos de la economía otra vez. El gobierno debería gastar un billón de dólares por hora porque conseguiremos 1,5 billones después.
BQ: ¿Wilbur?
WR: Rick, te felicito en tu nueva encarnación como líder revolucionario.
RS: Alguien necesita uno. Te diré algo, si se lee a nuestros fundadores, gente como Benjamin Franklin y Jefferson, lo que estamos haciendo ahora en este país estará haciendo que se retuerzan en sus tumbas.

Inmediatamente empezaron a surgir sitios en Internet con la denominación “ChicagoTeaParty” y la idea lanzada algo alocadamente por Rick Santelli, pero representativa de un estado de ánimo cada vez más extendido entre la gente normal, empezó a tomar forma. Así, algunos de esos sitios web recién creados empezaron a trabajar en la coordinación de una serie de protestas previstas en principio para el 4 de julio, aniversario de la independencia.

27 de febrero de 2009: En una primera prueba, se organiza una “Nationwide Chicago Tea Party” que acaba coordinando un total de 48 protestas en diversos lugares del país, algunas de las cuales como las celebradas en Fort Worth (Texas), Sant Louis (Missouri) o Lansing (Michigan) llegaron a reunir hasta a 500 personas en total.

Durante los meses de marzo y principios de abril, las Tea Party protests continuaron produciéndose a lo largo de todo el país, destacando las celebradas el 14 de marzo en Cincinnati (Ohio), el 21 de marzo en Orlando (Florida) y el 11 de abril en Pittsburgh (Pennsylvania) que congregaron a varios miles de personas cada una de ellas.


EL PARTIDO REPUBLICANO EN LA ENCRUCIJADA (y II)

15/10/2009

 

El Partido Republicano, como todos los partidos en un sistema político democrático, es básicamente una máquina de ganar elecciones. Y nada más. Una organización formada por una minoría de políticos profesionales que aspira a ser la voz reconocida de un conjunto de personas individuales que, sin necesidad de conocerse unas a otras, comparten todas ellas una misma manera de entender la organización de su vida cotidiana en lo que llamamos una sociedad civilizada. En consecuencia, un partido que pierde unas elecciones es un partido que ha fracasado y que lo mejor que puede hacer es analizar muy atentamente lo que ha pasado para así comprender el motivo por el cual la mayoría de los electores le ha negado su confianza. En 2008, el Partido Republicano perdió las elecciones presidenciales y a estas alturas, casi un año después, no parece que haya sabido sacar todavía las oportunas conclusiones de ello. Los ciudadanos de Estados Unidos siguen sin confiar mayoritariamente en él y a este ritmo es muy difícil que pueda tener una oportunidad de victoria en las próximas elecciones presidenciales previstas para 2012.

Palin hands

Sarah Palin estrechando la mano de sus seguidores durante un acto de la pasada campaña electoral (detrás suyo está su hija, Willow). Ella sí que parece haber sacado la lección de lo que sucedió entonces, comprendiendo lo que fue mal y lo que debe hacerse para corregirlo. Y a fe mía que lo está haciendo. Y deprisa. Mucho más deprisa que un glaciar. E igual de arrolladoramente. Y lo que nos falta aún por ver.

La mala gestión de la pasada campaña electoral por parte de los asesores del entonces candidato a la presidencia de Estados Unidos por el Partido Republicano, John McCain, especialmente en lo que se refiere al aprovechamiento del indudable tirón electoral de su candidata a la vicepresidencia, Sarah Palin, está en el origen del desastre que es el Partido Republicano actualmente. Es cierto que tras ocho años de “compassionate conservatism” por parte de George W. Bush (Bush 43), pocas esperanzas podían tener los del GOP de obtener una victoria electoral, pero eso tampoco quería decir que no hubiera sido posible. Al contrario, existía esa posibilidad ciertamente. La prueba está en aquellas dos semanas de principios de septiembre en que McCain estuvo por delante de su rival demócrata en las encuestas, justo tras la presentación de Sarah en la convención republicana como su compañera de ticket. Un manejo más acertado de su imagen, un mayor compromiso con ella, defendiéndola valientemente de la avalancha de mentiras que se vertieron sobre su persona, y la comprensión de que su falta de conocimientos sobre algunos temas no implicaba su falta de inteligencia hubiera supuesto una diferencia y ya hubiéramos visto qué hubiera pasado entonces. Un ejemplo de lo que podría haber sido lo tuvimos durante el debate entre los candidatos a vicepresidentes cuando Sarah tuvo a Biden a su merced. Su afán de lucha, su voluntad de no dar un estado por perdido hasta el último momento y su disposición a exponer a la luz pública las flaquezas y las incoherencias del candidato a la presidencia por el Partido Demócrata eran un activo de peso. Parece mentira que McCain, que tan bien supo escoger en su momento a su candidato a vicepresidente, lo hiciera tal mal cuando se trató de escoger a sus asesores de campaña. Y resulta enormemente instructivo comprobar ahora cuáles de esos antiguos asesores están pasando a formar parte del equipo de Sarah porque eso nos dice mucho acerca de lo que pasó realmente durante la pasada campaña electoral, cuando tantos dimes y diretes hubo respecto a este tema.

La principal consecuencia de la derrota electoral fue que el Partido Republicano perdió toda confianza en sí mismo. Abrumado por la victoria del candidato a presidente más izquierdista de la historia de Estados Unidos desde George McGovern y corroído internamente por una corriente, la de los RINO (Republican In Name Only, republicanos sólo de nombre), empeñada en convertir al partido en un Partido Demócrata bis, el Partido Republicano se enfrentó entonces a una doble crisis: de liderazgo y de ideales. Incapacitado McCain para presentarse de nuevo en 2012, el partido necesitaba una cara nueva para el cartel, pero por mucho que nosotros tengamos muy claro cuál debería ser esa cara, eso es algo que el Partido Republicano todavía no ha decidido finalmente por lo que, a todos los efectos, en la sede del GOP existe un letrero pegado a la puerta donde se puede leer el siguiente mensaje: “Leader wanted”.

Como aspirantes al puesto, dos son los republicanos que se han postulado ya como candidatos a las presidenciales de 2012: Mitt Romney y Mike Huckabee. El primero es el que cuenta con mayores apoyos dentro de la organización del partido, mientras que el segundo marcha bastante rezagado en ese aspecto. Aparte de ellos, existe también una plétora de posibles candidatos por ahí: desde Bobby Jindal hasta Tim Pawlenty, pasando por Eric Cantor. Lo malo de todos estos nombres es que son meros nombres que poco arraigo tienen en la base social del partido porque, reconozcámoslo de una vez, la base social sólo tiene un nombre en mente: Sarah Palin.

Y es que nunca en la historia de Estados Unidos había sucedido lo que ha sucedido con ella: la candidata a vicepresidente de una candidatura presidencial derrotada supera esa derrota con tanta fuerza que en lugar de desvanecerse, como sería lógico que hubiera pasado, se convierte en la gran esperanza de la base social de su partido para las próximas elecciones. Ciertamente es algo asombroso. Apenas ha pasado un año desde las pasadas elecciones y Sarah Palin, paso a paso, sigue construyendo su propia organización, depurando su mensaje y afinando sus habilidades. Cada golpe que da es todo un golpe de efecto que le hace avanzar un poco más en su objetivo de presentarse ante el electorado como una apuesta de futuro. Y ante un Partido Republicano carente de liderazgo, sin un mensaje claro que ofrecer al electorado, que ciertamente ejerce su labor de oposición en Washington con firmeza aunque también con ciertos claroscuros (su apoyo al “Plan de Estímulo” y a los rescates bancario y automovilístico fueron los principales de ellos) y sin llegar a ofrecer en ningún momento una alternativa verdaderamente creíble y cuyo chairman, Michael Steele, en quien se habían depositado muchas esperanzas, ha resultado ser finalmente una decepción, no es extraño que la base social del Partido Republicano, sus electores, haya desertado… del partido, que no de sus ideales.

La primera señal de que algo iba mal apareció con el movimiento Tea Parties, cuando los ciudadanos se organizaron por su cuenta para protestar por la política de la Casa Blanca sin contar con sus representantes del partido en la oposición (de hecho, a Michael Steele se le negó expresamente la oportunidad de dirigirse a los reunidos en un Tea Party celebrado en Chicago el pasado mes de abril). Los Tea Parties, la fuerte contestación a los planes del gobierno surgida inesperadamente en los Town Hall meetings, el auge de los programas de radio o televisión de comentaristas nada acomplejados tales como Rush Limbaugh y Glenn Beck, la reciente marcha sobre Washington (en la que, de nuevo, Michael Steele fue apartado del estrado de oradores), etc. Todo son muestras de que la ciudadanía estadounidense opuesta al programa de gobierno desplegado por el Partido Demócrata piensa que no es precisamente el otro partido, el Republicano, quien alza la voz por ellos y en defensa de sus valores e intereses y, en consecuencia, tienen que hacerlo ellos por su cuenta. Para bien o para mal (mucho me temo que para mal), el partido republicano ya no es la organización política del movimiento conservador. Y como que no lo es, hay que pensar en alguna manera de cubrir esa grieta que se ha producido y que ha dejado a un gran número de ciudadanos ansiosos de hacer oír su voz sin representación política válida. Y el camino para ello, para encauzar ese legítimo deseo de verdadera representación, no está en ofrecerles más de la misma espantosa incapacidad política que han tenido que soportar durante estos últimos ocho años, sino en ofrecerles un auténtico cambio con respecto a lo que ha sido el Partido Republicano hasta ahora. Un cambio que implica, necesariamente, un nuevo líder y un nuevo mensaje. Y si el líder ciertamente debe ser un rostro nuevo, ajeno a la irritante politiquería de Washington, el mensaje ni siquiera tiene que ser nuevo en el sentido de novedoso, sino que bastaría con un mensaje que retomara el tradicional ideario conservador, el de toda la vida, que tan acertadamente encarnó Ronald Reagan durante los años 80 (y que en mi desgraciada Europa sólo supo encarnar Margaret Thatcher), es decir, un “back to basics”.

Es por ello que el momento está maduro para una figura como la de Sarah Palin, una política probada y cuyo principal activo es la confianza que despierta en todos los que se acercan a ella sin ideas preconcebidas. Una confianza que descansa básicamente en su historial, lleno de enfrentamientos con el establishment, ya fuera el del Partido Demócrata o el del suyo propio, de voluntad de hacer y de promesas cumplidas. Sus dos años como gobernadora de Alaska pueden parecer poca experiencia, pero no debemos perder de vista que lo que realmente importa en un político no es la lista de cargos que ha ocupado sino lo que ha hecho en esos cargos. Los dos años en Alaska de Sarah Palin (cuya pauta fue la misma que la desarrollada por ella durante sus seis años al frente de la alcaldía de Wasilla) serán siempre recordados como los dos años durante los cuales se pusieron las bases para un verdadero desarrollo económico del estado que beneficiase de verdad a sus conciudadanos, sin atender a las exigencias de los poderosos, lo cual era toda una novedad en la política de un estado como el de Alaska.

Y esto es algo que no pasa desapercibido para el electorado, harto ya de toda la patulea de Washington, tanto de uno como de otro partido, afectados todos ellos del mismo mal: el apetito insaciable de poder. Convertidos en una oligarquía en la que las diferencias ideológicas entre ellos parecen más bien un mero juego de niños destinado a complacer a los votantes mientras ellos se mantienen leales únicamente a la casta que constituyen, ha llegado el momento de volverles definitivamente la espalda y recuperar el glorioso legado de la única revolución de la historia de la humanidad que ha traído verdaderamente paz y prosperidad a su pueblo: la Revolución Americana de 1776. Una revolución popular que se opuso a un gobierno impuesto que pretendía mandar demasiado y que fue llevada adelante a pesar de todas las dificultades que surgieron en el camino y a pesar de que se predecía como una locura que acarrearía nada más que desgracias a sus impulsores. Gracias a Dios no fue así y el Tratado de Versalles de 1783 demostró al mundo que era posible cambiar las cosas sin necesidad de un baño de sangre, algo que no ha vuelto a suceder en la historia a la luz de que lo pasó durante la Revolución Francesa de seis años después. Y ése es el mismo espíritu que anima actualmente a los organizadores de los Tea Parties y que anima a tantas y tantas personas que hastiadas de “politics as usual” (la política de siempre) han girado su atención hacia Sarah Palin, una mujer que les ha demostrado que la política puede ser lo que ellos siempre se imaginaron que sería: la voluntad de mejorar la vida de los ciudadanos.

Con su historial de enfrentamientos con su propio partido, no es de extrañar que Sarah sea rechazada por la cúpula del GOP. Tampoco parece que lo lamente mucho ya que poco los necesita. Sin embargo, no deja de ser triste que se haya producido tal escisión dentro de lo que no hace muchos años era una alianza ganadora y que se antojaba invencible a poco que se mantuviera firme en su andar. Tal vez el primer desencuentro se produjera cuando George Bush (Bush 41) mintió descaradamente a sus votantes con aquello de “Read my lips: no more taxes”. ¿Será Sarah Palin acaso la única que puede reconstruir esa alianza, forjándola de nuevo y devolviendo a los estadounidenses la confianza en sus representantes, una confianza que ahora mismo está definitivamente perdida tras muchos años de errores y un último año de Bush 43 tan horroroso que fue casi para hacerse demócrata?

Ésta es la encrucijada en la que se halla ahora el Partido Republicano y que he querido repasar para mis lectores esta semana; una encrucijada que se reduce a saber si el GOP sabrá reconocer a Sarah Palin como su líder y aceptar su mensaje de vuelta al clásico ideario conservador como mensaje del partido, devolviendo así el Partido Republicano al movimiento conservador, o persistir en su error, darse una vuelta  por el “centro” (dondequiera que esté eso, pero dado el izquierdismo radical de la actual administración debe de estar mucho más a la izquierda de lo que estamos dispuestos a tolerar), aislarse en Washington y ver como la base electoral tradicional del partido les da de lado hasta tal punto que no sería extraño que el Partido Republicano acabara desapareciendo a poco que otra opción política supiera aparecer en el momento oportuno y llenar ese abismo que existe entre unos votantes desengañados e irritados y una organización política en la que ya no se ven representados. ¿Estoy exagerando? No veo porqué. Total, existen precedentes: el antiguo Partido Whig que desapareció cuando surgió el Partido Republicano de Abraham Lincoln. Estaría bien que los dirigentes del Partido Republicano tuvieran esto presente. Especialmente porque Sarah Palin no es Ross Perot; ella sí que tendría una posibilidad cierta de victoria.


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