Sarah Palin le pone las cosas claras a Obama (una vez más)

03/09/2010

 

Mientras algunos hacíamos vacaciones (laboriosas en mi caso), Sarah ha seguido en la brecha, negándose a perder comba. No sólo no ha cejado ni un momento en su esfuerzo por apoyar a sus candidatos favoritos en las distintas primarias republicanas que se han ido sucediendo a lo largo de todo el mes, sino que también ha estado al quite de la actualidad política estadounidense. El caso más evidente de ello ha sido la reciente polémica sobre la oportunidad o no de la construcción de una mezquita en los aledaños del lugar del atentado del 11-S, algo a todas luces tan inadecuado como el abrir una tienda de Chanel con muchos escaparates justo tocando la Kaaba en La Meca. Y es que amor con amor se paga, ¿eh?

Sarah Palin en el acto convocado por Glenn Beck en el National Mall de Washington, D.C. este 28 de agosto pasado: Restoring Honor. Pronto les hablaré sobre ello.

Pues al igual que sucedió en su momento con la polémica por los death panels o por la ley de Inmigración de Arizona, Sarah no se ha escondido y, antes al contrario, ha dado su opinión y lo ha hecho alto y claro, algo que en estos tiempos que corren es toda una rareza con tantos y tantos políticos “blanditos” como tenemos la desgracia de sufrir actualmente.

La entrevista  que les ofrezco hoy (al menos una parte de ella puesto que en realidad es más larga y se emitió a lo largo de tres días) la realizó una de las periodistas más “palinistas” que existen actualmente en el panorama de los medios de comunicación estadounidenses: Greta van Susteren. Sí, sí, precisamente aquella que tiempo ha se decía burlonamente que recibía su correo en casa de los Palin de tanto tiempo que pasaba junto a ellos, ja, ja, ja. En esta ocasión, la entrevista tiene lugar también en Alaska, pero comienza en un sitio muy diferente a la casa de los Palin en Wasilla: el ANWR (Arctic National Wildlife Refugee, refugio nacional de la vida salvaje en el Ártico) donde hablaron sobre energía y la perforación de nuevos pozos de petróleo precisamente allí, algo sobre lo que se está haciendo un montón de demagogia así que es una buena idea la de que veamos realmente cómo es ese sitio. Luego, tras haber pasado frióa a más y mejor, volvieron a Wasilla, pusieron leña en la chimenea, se hicieron un chocolate caliente y le tocó el turno de recibir al presidente Obama a cuenta de la dichosa mezquita.

Esta porción de la entrevista fue emitida el pasado 17 de agosto y, en mi opinión, es estupenda y merece verdaderamente la pena verla. Disfrútenla pues. Aquí les dejo el enlace con el video y un poco más abajo la traducción de la entrevista.

GRETA VAN SUSTEREN: “On the Record” está en directo en Wasilla, Alaska. Y durante los próximos tres días, ustedes van a viajar lo más lejos posible de sus casas. La antigua gobernadora de Alaska, Sarah Palin, y su esposo, Todd, nos llevan al corazón de Alaska con nuestro reportaje sobre la perforación petrolífera en los Estados Unidos. Ahora, desde el desastre de BP, se presta más atención que nunca en materia de energía y perforación petrolífera. Pero durante las próximas tres noches, ustedes tendrán la verdadera historia sobre la zona 1002 del ANWR, una franja de terreno que se ha convertido en el centro del debate sobre la perforación y que podría almacenar una cantidad enorme de petróleo.

(COMIENZA EL VIDEO CLIP)

VAN SUSTEREN: Así que volamos sobre el ANWR. ¿A qué distancia estamos del ANWR ahora?

TODD PALIN, ESPOSO DE SARAH PALIN: Estamos a tan sólo unos 16 kilómetros al oeste del ANWR. Está al otro lado del cañón del río allí.

VAN SUSTEREN: ¿Sabes, Todd? Me sorprendió que sea todo tan plano y que no haya mucha… No vi mucha vida animal u otra cosa. ¿Hasta qué distancia yendo hacia el sur es eso así? ¿Cómo es el terreno?

TODD PALIN: (INAUDIBLE) muchas millas al sur antes de entrar en la cordillera, como se puede ver, así que cuando ves fotos del ANWR con montañas y alces, yo no veo nada de eso aquí o en cualquier lugar al norte de nosotros.

SARAH PALIN, ANTIGUA GOBERNADORA DE ALASKA, COLABORADORA DE FOX: Puedes mirar hasta unas 60 millas más al sur y todavía ver lo que estamos viendo ahora. Así que sí, como Todd sugiere, las fotos para la recaudación de fondos y los sitios web que muestran cascadas y alces y cordilleras y ovejas de la raza Dahl triscando por las crestas… ése no es el ANWR real.

VAN SUSTEREN: ¿Hay algo que tenga el ANWR además de esta llanura que hemos visto? Quiero decir, ¿hemos visto más o menos una representación de todo el ANWR?

TODD PALIN: Bastante, en nuestro vuelo hasta aquí desde Prudhoe, hasta (INAUDIBLE) el campamento de caza, sí.

VAN SUSTEREN: Entonces, ¿qué pasa con la vida animal? ¿Hemos visto animales desde que estamos aquí?

TODD PALIN: Vimos como cinco caribúes cuando íbamos a aterrizar. Hay un caribú al otro lado de la pista aquí. Pero hay un montón de caribúes por aquí normalmente.

(FINALIZA EL VIDEO CLIP)

VAN SUSTEREN: La antigua gobernadora de Alaska, Sarah Palin, se une a nosotros en directo. Y debo decir, qué vista más espectacular esta noche.

PALIN: Es hermoso. Todos los días esperamos llegar a ver esto.

VAN SUSTEREN: Este es un gran estado. Pero tuvimos un comienzo muy brusco esta mañana.

PALIN: El tiempo lo cambia todo y el tiempo dicta tus actividades y en lo que vas a poder participar. El tiempo entró y tuvimos que retrasar algunos despegues.

VAN SUSTEREN: El tiempo entró. Tuvimos una… Tuvimos una… Volábamos de vuelta a Wasilla, tuvimos que abortar el aterrizaje. Entonces volamos a Palmer, tuvimos que abortar ese aterrizaje. Luego tuvimos que volar de vuelta a Anchorage.

PALIN: Sí. Tienes que recordar que la Madre Naturaleza gana siempre aquí y no hay nada que hacer. Cuando ella dice que no vas a volar porque el tiempo es malo, la tienes que creer y tomarte tu tiempo, hacerlo bien tal vez la próxima vez.

VAN SUSTEREN: En fin, que finalmente lo logramos. Volamos todo el camino hasta la bahía de Prudhoe, al ANWR. ¿A qué distancia está eso de Anchorage?

PALIN: Oh, hoy volamos cerca de 1.300 kilómetros, por encima del Círculo Polar Ártico, desembarcamos en la bahía de Prudhoe y luego tomamos otro vuelo derecho al ANWR y aterrizamos en la frontera, allí.

VAN SUSTEREN: ¿Sabes? Es interesante. Yo esperaba que fuera distinto. Quiero decir, que era… era tan plana que no podía serlo más y no había nada allí.

PALIN: Sí, todo el mundo espera que sea distinto porque se creen los exagerados posters de los actos de recaudación de fondos ecologistas y los sitios web que quieren que tú creas que es prístina, montañosa, fluyendo ríos y cascadas y mucha vida silvestre allí. Cuando estamos hablando de la zona 1002 que se necesita para el desarrollo del petróleo, es una pequeña huella diminuta en un lugar muy remoto que está casi deshabitada, que es plana. Y algunas personas se refieren a ella como, básicamente, un terreno baldío.

VAN SUSTEREN: Bueno, déjame… Vamos… Permíteme comparar por un segundo, sin embargo. Si en este mismo momento hay perforación en la bahía de Prudhoe…

PALIN: Sí.

VAN SUSTEREN: En esa  zona. Eso… Eso está positivamente en marcha. Eso está en marcha. En el continente.

PALIN: Correcto

VAN SUSTEREN: Y luego hay algo mar adentro.

PALIN: Correcto.

VAN SUSTEREN: Pero diferente del Golfo de México en el sentido de que no es muy profundo.

PALIN: Oh, diferente… Una forma diferente a la del Golfo de México, donde son zonas vírgenes las que están perforando, a kilómetros y kilómetros bajo el agua, lejos de la costa. No, Alaska está comprometido con agresividad y con mucha responsabilidad en el continente y en aguas poco profundas.

VAN SUSTEREN: ¿Estás totalmente a favor de la perforación mar adentro?

PALIN: Estoy a favor de la perforación mar adentro, pero el golfo sin duda nos ha enseñado algunas lecciones. Tiene que haber más previsiones de contingencias en los planes. Tiene que haber una mayor supervisión de los avances que se hacen ahí fuera. Sabemos eso aquí en Alaska, especialmente en tierra, sin embargo, podemos hacerlo bien. Y hemos demostrado que durante décadas que podemos hacerlo bien. No tiene sentido que el Congreso, que el gobierno federal no nos deje perforar más en tierra cuando vemos lo que puede suceder en esas zonas profundas en alta mar, vírgenes.

VAN SUSTEREN: Muy bien. Ahora, de hecho… Confieso que me sorprendió. Yo esperaba ver algo muy diferente a lo que vi. Pero siento curiosidad… ¿Hay alguien en la delegación del Congreso, senadores o miembros del Congreso de Alaska en los últimos 5, 10, 15, 20 años de Alaska, demócrata, republicano, que se opusiera a la perforación en ANWR?

PALIN: No. Nuestros delegados del Congreso han estado muy a favor de ella. Sin embargo, los que han representado al Partido Demócrata – y uno de nuestros senadores representa al Partido Demócrata – pero él no está yendo a ninguna parte porque sus colegas demócratas no tienen nada que ver con la perforación segura, perforación responsable que puede tener lugar en Alaska.

VAN SUSTEREN: Pero si está a favor de ella.

PALIN: Está a favor de ella.

VAN SUSTEREN: Muy bien. Ahora, en términos de los que se oponen a ella en el Congreso… Déjeme recuperar (INAUDIBLE) ¿Has visto a algún otro, gente de otros estados que hayan subido hasta aquí y echado un vistazo?

PALIN: Sí. El speaker de la Cámara, Boehner, ha estado aquí, Michele Bachmann. Bastantes de los republicanos han llegado hasta aquí con ganas de ver por sí mismos para que puedan tomar decisiones que no se basen en la política, pero se basen en la ciencia involucrada en la perforación. Ellos han estado aquí.

VAN SUSTEREN: Muy bien. Porque, usted sabe, ha supuesto una diferencia para mí el verlo y creo que será igual para cualquiera tanto si está a favor o en contra que tenga que tomar una decisión en el Congreso. Sin duda ayudaría el que alguien viniera y simplemente echara un vistazo.

PALIN: Por supuesto. Quiero decir, tú tomas tus decisiones informadas cuando estás allí. Estás en el terreno. Ves cómo es realmente eso que te han hecho creer.

VAN SUSTEREN: Y es interesante. Ahora somos las víctimas de la lluvia en… en el sur de Alaska ahora mismo. ¡Está lloviendo sobre nosotros!

PALIN: Sí. Sí. ¡No está nevando todavía!

(INTERFERENCIAS)

VAN SUSTEREN: … de hecho es muy hermosa en el ANWR. Hubo sol. Estaba caliente. Nos quitamos las chaquetas. El tiempo era tan diferente allí hoy.

PALIN: Ha sido relativamente cálido hoy. Recuerda que durante nueve meses al año aquello está permanentemente congelado. Es de noche 24 horas al día durante tres de esos meses. Está… está envuelto en nieve blanca y pura y hielo durante nueve meses al año.

VAN SUSTEREN: ¿Cuánto petróleo se encuentra en el ANWR? ¿Lo sabemos?

PALIN: Hay miles de millones de barriles en el ANWR. Las reservas han demostrado ser muy ricas. Sin embargo, todos los detalles sobre las cantidades allí están encerrados en un par de agencias federales y agencias estatales donde las compañías petroleras tienen esos pedazos de información confidencial. El público no está al tanto de todo eso.

VAN SUSTEREN: Bueno, me parece que al tomar una decisión sobre si se debe perforar en el ANWR, tenemos que tomar una decisión acerca de si necesitamos el petróleo, cuánto hay, en qué medida es importante para la seguridad nacional, si es seguro – un riesgo controlado, ya sabes, si (INAUDIBLE) derrame y cómo afectará a los animales, ¿no? ¿Hay algo más a considerar?

PALIN: No hay duda en absoluto de que nos hace falta el petróleo. Podemos responder a cada una de esas preguntas. En lugar de depender de fuentes extranjeras de energía. Alaska solía contribuir – aproximadamente con uno de cada cuatro barriles de petróleo que se proporcionaba a los Estados Unidos, Alaska solía producirlo. Ahora estamos bajando a aproximadamente uno de cada seis barriles y Estados Unidos se está volviendo más y más dependiente de fuentes extranjeras. Y, sin embargo, en el almacén (INAUDIBLE) Ladera Norte y en el ANWR y el NPRA están esos ricos recursos de hidrocarburos.

VAN SUSTEREN: ¿Tenemos una idea de cuánto petróleo queda en el área de la bahía de Prudhoe que ahora está siendo perforado?

PALIN: Todavía hay miles de millones de barriles en Prudhoe y la nueva tecnología está permitiendo más seguridad, la extracción de más… más de lo que se esperaba hace 30 años, cuando Prudhoe se desarrolló por primera vez. Así que hay mucho más petróleo allí todavía. Sin embargo, nuestro oleoducto está disminuyendo en cantidad ese flujo que va al resto de los Estados Unidos. Necesitamos meter más petróleo allí. La única manera de hacerlo es que los federales permitan desbloquear las tierras que han optado por bloquear.

VAN SUSTEREN: A menos que las compañías petroleras no estén perforando y de alguna manera retengan la cantidad de petróleo que está pasando lo que, por supuesto, afecta a la oferta, influye en el precio, afecta al margen de beneficios de las corporaciones.

PALIN: Y ése es siempre el gran debate político: Si las compañías petroleras… las grandes compañías petroleras están almacenando los recursos o no. Lo que hemos hecho aquí en Alaska es tratar de hacerles rendir cuentas, diciendo: si usted mantiene contratos de arrendamiento aquí, debe desarrollar esos contratos de arrendamiento. Y si no puede, si no quiere, entonces vamos a buscar una nueva licitación. Es por eso por lo que llevamos a Exxon ante los tribunales y es por eso que mi gobierno… jugamos duro realmente con las grandes petroleras para hacerles producir.

VAN SUSTEREN: Muy bien, así que ¿por qué deberíamos confiar en las compañías petroleras? Quiero decir, porque – no es que quiera decir que son malas, gente horrible, pero su – su interés está en hacer dinero…

PALIN: Por supuesto.

VAN SUSTEREN: …la obtención de beneficios, corporación. Y usted tiene el MMS, que es la división del departamento de Interior que se supone que los vigila, que ahora ha sido rediseñado y renombrado. Pero, ¿cuáles deberían…? ¿Por qué deberíamos siquiera sentir…? ¿Por qué deberíamos sentirnos bien en relación con las corporaciones y confiar en lo que tienen que decir cuando se trata de extracción de petróleo?

PALIN: Bueno, cuando se trata de extracción de petróleo, estas empresas están vigilando sus márgenes de beneficios. Sus directores generales están haciendo lo que un director general se encarga de hacer. Eso es, cuidar de los intereses de sus accionistas. Bueno, una agencia del gobierno, un gobierno estatal que supervisa una parte de ese desarrollo, como aquí en Alaska, el trabajo del director general está ahí, al igual que nuestro presidente como director general, su trabajo es vigilar los intereses de sus accionistas, siendo estos la gente a la que está sirviendo.

Así que tienes un conflicto saludable. Tienes algún buen debate que puede ir y venir entre la apropiada regulación gubernamental que se necesita y las empresas petroleras y su búsqueda de un buen margen de beneficios, manteniendo a raya el uno al otro. Hay un papel apropiado que un gobierno tiene que desempeñar en la supervisión.

VAN SUSTEREN: Muy bien, yo no estoy sugiriendo una maniobra política ni nada, pero a mi entender si el presidente Obama viniera aquí y echara solamente un vistazo por sí mismo (INAUDIBLE). Tú estarías encantada de acompañarlo a todas partes, echar un vistazo a parte del ANWR y a esa zona.

PALIN: Por supuesto. Y si el Presidente Obama elige no venir a Alaska antes de continuar tomando esas decisiones sobre el bloqueo de más tierra en Estados Unidos, ya no sólo de Alaska, me decepcionará aún más él y su administración, junto con un montón de otros estadounidenses que expresamos nuestra decepción por el hecho de que no haga al menos el esfuerzo de venir hasta aquí. Así que sí, queremos que venga aquí y lo vea.

VAN SUSTEREN: Muy bien. Y vamos a… Vamos a hacer… Vamos a mostrar a los espectadores una gran parte del video de nuestro viaje. Vamos a bajar a Valdez, también. Es el lugar donde la tubería descarga su contenido. Vamos a hacer eso mañana. Pero vamos a hablar… Van a oír hablar de cosas acerca de si la tubería es… si se corroe y toda una serie de otros aspectos interesantes sobre ello, ya que sin duda tiene mucho que ver con la seguridad nacional.

PALIN: Tiene que ver enormemente con la seguridad nacional, el empleo y la estabilidad económica de nuestra nación.

VAN SUSTEREN: Muy bien. Si quieren esperar sólo un momento. Tenemos mucho más con la gobernadora Palin. Estamos en directo en Wasilla, Alaska, y pronto vamos a volver.

A continuación, la gobernadora Palin hablará en “On the Record” sobre la controversia que ha estallado con la polémica mezquita de la Zona Cero. ¿Dividió el presidente Obama al país o está mostrando un fuerte liderazgo? La gobernadora Palin a continuación.

(PAUSA COMERCIAL)

VAN SUSTEREN: Estamos de vuelta en directo en Wasilla, Alaska, con la antigua gobernadora Sarah Palin. Y una vez más, el presidente Obama se ha puesto en medio de una polémica, esta vez sobre la mezquita prevista cerca de la Zona Cero en Nueva York. Ahora, el viernes, el presidente Obama salió con una fuerte defensa de los musulmanes que construyen esa mezquita. Luego, el sábado, cuando las cosas parecían estar un poco calientes, el presidente aclaró su declaración, diciendo que no haría comentarios sobre la sabiduría de la decisión de construir una mezquita allí. ¿Gobernadora Palin?

PALIN: Bueno, ya sabes, suena como un cliché decir que el presidente está desconectado de los estadounidenses sobre este tema, pero ¿de qué otra manera describirlo? Simplemente no lo entiende, es una postura carente de sensibilidad la de aquellos musulmanes que quieren construir la mezquita en esa ubicación. Se siente como una puñalada en el corazón para, colectivamente, los estadounidenses que aún sienten el dolor persistente del 11-S.

VAN SUSTEREN: Entonces, ¿dónde trazas la línea? Porque tienes la Primera  – ya sabes, tienen una… hay una  Primera Enmienda para la práctica de su religión. Pero el pueblo estadounidense dice abrumadoramente, bueno, ya sabes, si bien reconocen ese derecho, simplemente no quieren que ese derecho sea ejercido allí.

PALIN: Bueno, exactamente. Y nadie discute esa libertad de religión que los musulmanes tienen para construir la mezquita en alguna parte. Sin embargo, hay 100 mezquitas ya en Nueva York. Para elegir y ser tan inflexibles acerca de esa localización exacta a sólo una manzana o dos de distancia del 11-S, de nuevo, es ese cuchillo, se siente como tal. Ahora, si el propósito de esta mezquita, como nos están llevando a creer, es crear ese clima de tolerancia, para evitar algo parecido a un 11-S otra vez, hay que preguntarse ¿por qué una de esas 100 mezquitas no va a lograr tal cosa, permitiendo esa tolerancia y la aceptación de diferentes puntos de vista? Así que no creo en eso, que ése es el propósito de esa localización al ser elegida.

VAN SUSTEREN: Tengo curiosidad por qué tipo de efecto político causará la declaración que el presidente hizo. No era una especie de, ya sabes, improvisada, cuando le cogen llegando a un sitio y un periodista le lanza una pregunta. En realidad, ya sabes, pensó en ello. Él hizo una declaración en una cena pública. Así que debe haber habido alguna discusión al respecto.

PALIN: Tendría que haber habido discusión. Tendría que haber sido un comentario bien meditado y bien pensado el que hiciera y luego tuvo que aclararlo a la mañana siguiente. ¿Sabes por qué tuvo que hacer tal cosa, Greta? Tú lo publicaste en Twitter justo después de que él hiciera ese comentario. Tú tienes que haber obtenido tu información de los periodistas acreditados o algo así. Tú lo publicaste en Twitter esa noche, la noche del viernes después de que él hiciera ese comentario a la comunidad musulmana mientras celebraban el mes sagrado del Ramadán en la comunidad islámica allí en la Casa Blanca. Tú publicaste en Twitter lo que había dicho.

Y a continuación, a través de Internet, la explosión que siguió a su comentario. No he visto tal cosa en el debate político de este país en mucho tiempo. A la mañana siguiente, se dio cuenta entonces, creo, vaya, más vale retroceder un poco, y eso es lo que hizo a la mañana siguiente.

VAN SUSTEREN: Bueno, no puedo dar crédito a ello en su totalidad, pero lo que pasa es que es tenemos a los periodistas acreditados en la Casa Blanca que informan a través del BlackBerry y ocurrió tarde en la noche del viernes. Y quiso la suerte que yo sea una de las… yo soy la presentadora de noticias que cierra más tarde. Y al minuto de tenerlo, lo subí a Twitter y a GretaWire y la gente lo cogió.

PALIN: Y una vez que lo hiciste, cuando la gente lo cogió, sin embargo, nos horrorizamos. Nosotros… Estábamos… Fue chocante porque este líder del mundo libre tiene tanto poder en sus palabras. Debería utilizar ese poder en sus palabras para representar la voluntad del pueblo y no subestimar la sabiduría del pueblo en Estados Unidos. Y la inmensa mayoría de los estadounidenses ahora están diciendo, señor presidente, no, eso duele. Eso es una bofetada a las víctimas inocentes que fueron asesinados ese día, el 11-S. Construya la mezquita. Constrúyala en alguna parte. Que se una a las otras 100 mezquitas que ya existen allí en Nueva York, pero en otro lugar que sea menos ofensivo y provoque menos dolor e ira.

VAN SUSTEREN: Muy bien, va a tener efectos políticos porque nosotros… el senador Harry Reid ya está en desacuerdo con el presidente, desentendiéndose de él… en lo que podría ser una especie de manera de decirlo. Pero están las ramificaciones políticas, y luego también están los problemas reales de fondo (INAUDIBLE) ¿Qué debe hacer el presidente para tratar de curar la herida? Debido a que hay una herida en este país entre muchos musulmanes – no todos – y muchos estadounidenses – no todos – con los musulmanes. Quiero decir, ¿cómo se puede al menos hacer algún esfuerzo para solucionar este problema, apagar este fuego, mejor que echarle gasolina?

PALIN: Bueno, lo que el presidente parece estar sugiriendo es que todos tienen que ser tolerantes con las creencias de los demás. Eso está bien. Entonces que aprenda esa lección y trate de aplicarla al debate en el otro lado. Si estuviera aquí ahora mismo y hablara con ese imán, aquellos que quieren construir y eligen esa ubicación exacta para su mezquita que es tan ofensiva para muchos personas y pedirles que sean tolerantes. Pídales que comprendan los sentimientos de los Estados Unidos al respecto. Y a continuación, a ver si el presidente puede utilizar algo de su influencia de una manera más positiva, mucho menos divisiva. Esa es una forma que puede ayudar a salvar esta brecha.

VAN SUSTEREN: Bueno, creo que sin duda, dicen que el presidente no le presta atención a las encuestas, porque creo que (INAUDIBLE) los estadounidenses se oponen abrumadoramente a ello. Quiero decir, creo que los números – no he visto los números de hoy, porque he estado de camino contigo – de hecho, hasta en el aire contigo. Pero no he visto los números, pero desde luego – quiero decir, está tomando decisiones independientemente de las encuestas.

PALIN: No, yo no lo creo.

VAN SUSTEREN: ¿No lo crees?

PALIN: Creo que por eso hizo su comentario la noche del viernes. Él lo supo de inmediato porque sus consejeros se lo dijeron: Fuiste demasiado lejos en esto. Así que a la mañana siguiente trató de dar marcha atrás en eso. Y ahora, curiosamente, él no está saliendo y diciendo… Queremos saber… Señor presidente, tenemos derecho a saber. ¿Cuál es su posición al respecto? Una vez más, todos sabemos que existe ese derecho en la Primera Enmienda a construir una iglesia, una mezquita donde quieran, si es legalmente procedente. Pero ¿cuál es su posición al respecto? ¿Deberían? ¿Lo apoya usted? Y no tenemos su respuesta.

VAN SUSTEREN: Bueno, si él quiere venir a “On the Record“, estaríamos encantados de hacerle esas preguntas.

PALIN: ¡Espero que sí!

VAN SUSTEREN: En cualquier caso, gobernadora, como siempre, gracias. Y (INAUDIBLE) se ven en este hermoso patio trasero que ella tiene aquí. Y nosotros vamos a tener mucho más con la gobernadora Palin. Ustedes no querrán perderse “On the Record” mañana y el miércoles. La gobernadora Palin y su esposo, Todd, les van a llevar al corazón de Alaska para que puedan ver por sí mismos esta tierra, este ANWR, este campo de batalla de la guerra de perforación de petróleo, y tomar su propia decisión. Vamos a estar de vuelta aquí mañana por la noche y la noche del miércoles a las 10:00 PM hora del Este. Queremos que vuelvan aquí.

Y esto es todo por hoy. Me voy a escribir un poco de mi, nuestro, libro. Volveré con ustedes el próximo lunes. No me falten, ¿eh?


APOYANDO A SARAH: THE SARAH PALIN LEGAL DEFENSE FUND

27/06/2010

 

Amigas y amigos, muchas gracias a todos por su entusiasmo a la hora de respaldar mi proyecto de escribir un libro sobre nuestra admirada Sarah. Si aún tenía alguna duda, sus más recientes mensajes me la han disipado por completo. Ya no es sólo que me haya dado cuenta de que un libro como ése va a ser bien recibido, sino que además he comprendido que ya es una necesidad. Los españoles y, por extensión, todos los hispanohablantes debemos disponer lo antes posible de un libro que, siempre con la verdad por delante, nos explique quién es realmente Sarah Palin y por qué es tan importante su figura en esta nuestra lucha a favor de la libertad del individuo y en contra de la tiranía del Gran Gobierno. Así pues, me pongo inmediatamente manos a la obra y regularmente les iré contando mis avances para que la espera se haga menos pesada. Ya saben que mi intención es tenerlo preparado para finales de noviembre, una vez concluidas las elecciones del midterm y tras haber podido analizar fríamente lo allí acontecido. Y, sí, definitivamente les puedo garantizar que sea lo que sea que haga para poner mi obra a disposición de todos ustedes, habrá una edición en papel, con tapas (espero que duras) y, si se empeñan, con dedicatoria y autógrafo del autor para todos aquellos de ustedes que así lo deseen, mis constantes compañeros en esta aventura de Conservador en Alaska, que cada día me reserva una nueva sorpresa y que ya hace mucho tiempo que sobrepasó las mayores expectativas que me había forjado. Y a saber lo que me deparará el futuro. ¿Ser invitado por Sarah Palin a que nos conozcamos personalmente en su casa de Wasilla y compartir con ella y su familia una moose burger? ¡Oh, oh! Creo que me desmayaría en cuanto le diera la mano, ja, ja, ja.

Esta foto mía es de hace unas pocas semanas. Me la sacaron durante una excursión por el campo. Había pensado en que podría ser ésa la que utilice para la solapa del libro. ¿Qué les parece? Creo que estoy bastante favorecido, ¿no? Y encima es mi lado bueno. Sí, casi me encuentro guapo…

Hace unos días publiqué una entrada repasando un poco lo que estaban siendo las primarias en Alaska, el estado de Sarah Palin. En esa entrada, vimos que había un buen número de candidatos conservadores de verdad (Sean Parnell como candidato a gobernador, Eddie Burke como candidato a vicegobernador y Joe Miller como candidato a senador) con muchas posibilidades de alzarse con la victoria primero en las primarias republicanas y luego en noviembre. En consecuencia, concluí aquella entrada diciendo que todo estaba tranquilo en casa y que Sarah podía relajarse allí, sobre todo ahora que Todd había vallado su patio trasero y el idiota ese al que ya me referí en su momento, Joe McGinniss, el que contaba con pasarse el verano espiándola desde la casa de al lado, se ha visto frustrado e imagino que ocupa el día mirando páginas pornográficas en su ordenador.

Sin embargo, si la parte política, la que podríamos llamar “profesional”, parece estar tranquila no pasa lo mismo con la parte política que podríamos llamar “aficionada”. Me refiero a esas personas que le hacen el juego a los del Partido Demócrata y que fueron los que hicieron el grueso del trabajo sucio a la hora de acosar a Sarah Palin cuando ésta era gobernadora. ¿Se acuerdan de las malhadadas ethics complaints? ¿Recuerdan que cada semana alguien presentaba una nueva contra ella y cada vez por un motivo más ridículo? ¿Recuerdan que todas eran sistemáticamente rechazadas por los tribunales y que a pesar de eso seguían produciéndose una tras otra? Los Palin se vieron entonces en el trance de ganar todas las batallas pero perder la guerra porque, siendo Alaska como es, la legislación del estado prohíbe al fiscal general de allí defender a la gobernadora en estos casos con lo cual ésta tuvo que contratar a un abogado particular y pagarle de su propio bolsillo. Bien que lo sabían los sicarios esos porque ése y ningún otro era el verdadero objetivo de la avalancha de ethics complaints: arruinar a los Palin económicamente.

Cuando Sarah Palin dimitió como gobernadora, debía más de medio millón de dólares (incluyendo el coste del proceso de selección como candidata a la vicepresidencia, regalo envenenado que la campaña republicana le endilgó sin el más mínimo rubor). Pero no fue ése el motivo último de su dimisión, como bien nos ha explicado ella una y otra vez, sino el hecho de que su administración estaba bloqueada y se pasaban el día ocupados en la defensa de las ethics complaints y no en la defensa de los intereses de los alasqueños, que es para eso precisamente para lo que la habían elegido como gobernadora. En consecuencia, Sarah Palin decidió que no podía tolerarlo y dio el único paso que sus adversarios no se esperaban que fuera a dar: dimitir y así desbloquear la administración y ella misma salir de un callejón sin salida que estaba presto a acabar con ella al terminar provocando tarde o temprano su bancarrota.

El caso es que esta semana pasada apareció en la página de Facebook de Sarah Palin una nueva nota de ésas que escribe ocasionalmente Thomas Van Flein, el abogado de Sarah Palin. No es la primera que publica, pero no es habitual que lo haga y cuando lo hace es porque el asunto que trata tiene su importancia. No les explico de qué va porque ya lo hace el propio Van Flein con su precisión habitual. Léanlo y comprobarán que se trata de algo realmente importante.

LA LEY POCO FRECUENTE – REALIDAD Y SENTIDO COMÚN

Como la mayoría de la gente sabe, Sarah Palin es atacada sin tregua por aquellos que elevan el estado sobre el individuo y por aquellos que carecen de fe en cualquier poder superior salvo la facultad reglamentaria de Washington, D.C. Muchas de estas personas usan (y abusan) de la ley y, en el caso de Sarah Palin, han abusado de nuestra leyes estatales sobre ética varias veces, sin piedad y de manera rutinaria presentando reclamaciones falsas y maliciosas en su contra. Así también, han recurrido a los tribunales, donde varias demandas civiles fueron presentadas contra Sarah Palin. Hasta la fecha, estas demandas civiles han sido rechazadas por los tribunales como carentes de fundamento. Pero sabemos el coste que esto ha supuesto a los Palin. Hace casi un año, la gobernadora Palin señaló las numerosas denuncias infundadas, las solicitudes de registros y las demandas entabladas en su contra, y explicó que:

“(…) No ha sido barato. El Estado ha perdido miles de horas de su tiempo y ha desembolsado unos dos millones de sus dólares para responder a las “investigación de la oposición”. Ése es dinero que no va a pagar maestros o policías o carreteras más seguras. Y este absurdo político, la “política de destrucción personal”… Todd y yo estamos contemplando más de medio millón de dólares en facturas legales con el fin de aclarar las cosas. ¿Y qué pasa con las personas que ofrecen estas acusaciones tontas? No les cuesta ni un centavo por lo que no van a dejar de agotar los recursos públicos, gastando el dinero de otras personas en su juego… A algunos residentes de Alaska no le importa gastar el dinero público y perder el tiempo del estado. A mí sí. No puedo estar aquí como su gobernador y permitir que millones y millones de dólares se desperdicien para que yo pueda tener el título de gobernadora”.

El año pasado se confirmó que la gobernadora Palin tenía razón. El número de reclamaciones falsas, las solicitudes de registros, las acusaciones mendaces y ridículas postuladas por la izquierda y los expertos de barra de bar en ética disminuyeron drásticamente por lo menos tal como se aplica a la mecánica del gobierno estatal.

Pero no terminó todo cuando ella se apartó del camino. Algunas reclamaciones y demandas están pendientes y serán resueltas a tiempo. Un juez en Anchorage recientemente emitió un fallo desestimando una demanda sin fundamento contra la gobernadora Palin y que afectaba indirectamente a Todd Palin. En esta demanda civil, Todd Palin estaba siendo atacado porque era un estrecho y fiable asesor de su esposa, la gobernadora. Que lo fuera no debería sorprender a nadie. El reclamante afirmó que debido a que Todd Palin no estaba siendo pagado por el Estado de Alaska, cualquier mensaje de correo electrónico que se le enviara no podía ser protegido por la ley normal de privilegios en el proceso deliberativo (un privilegio que protege esencialmente la toma de decisiones en el gobierno a fin de permitir los tomadores de decisiones la libertad para discutir con honestidad política y permitir y promover el intercambio abierto de ideas). El demandante exigía el derecho de ver los mensajes de correo electrónico que fueron enviados a Todd Palin.

En una opinión bien razonada, el juez exploró la ley estatal, la ley federal (incluyendo una discusión histórica sobre la primera dama Sarah Polk, la esposa del presidente James K. Polk) e invocó un principio legal que muy rara vez se utiliza (de sentido común) para desestimar esta demanda. Al hacerlo, el tribunal concluyó que Todd Palin, como el Primer Caballero, aunque no remunerado, era en esencia un consultor privilegiado de la Oficina de la Gobernadora y el tribunal comparó las consultas privilegiadas a Todd Palin con las de la Primera Dama Hillary Clinton, en las que un tribunal federal determinó que el cónyuge del jefe del ejecutivo “actúa como el equivalente funcional de un ayudante del Presidente.” Y, como los empleados del gobierno estatal asistían a la primera esposa, Todd Palin tenía una clara y evidente función consultiva privilegiada y es análogo a un oficial del estado de facto.

El tribunal concluyó finalmente que “el sentido común y la ley federal” obligan a la conclusión de que “Todd Palin podía legítimamente…actuar (…) como un asesor de la Gobernadora”, por lo que participó de manera apropiada en los debates políticos, mensajes de correo electrónico y conversaciones deliberativas,  todos los cuales están protegidos contra su divulgación.

Es refrescante ver a un tribunal referirse al sentido común y a los precedentes históricos. Además, según más y más mujeres sean elegidas para puestos de dirección (¿cómo se les llama ahora? ¿”Mamá Grizzlies”?), es notable que los retos de este tipo, que se basan en nociones sexistas y actitudes denigrantes hacia las mujeres, se estén rechazando. Esta demanda cuestionaba el papel de Todd Palin como primer esposo y tenía como premisa implícita la idea de que el cónyuge varón debe de alguna manera ejercer demasiada influencia sobre un director general femenino. Por ello la demanda de “ver los mensajes de correo electrónico” de Todd Palin; pero contrasta con décadas de silencio en relación con las comunicaciones a los cónyuges de anteriores ejecutivos, mujeres casadas. Esa postura despectiva y de desprecio hacia la nueva marca de líderes feministas fue condenada por el tribunal adecuadamente por carecer de una base en la realidad.

Hay, por supuesto, algunas cuestiones pendientes de resolver. Los ataques contra Sarah Palin van a continuar. Son distracciones destinadas a mantener su mensaje fuera. Habrá momentos en que Sarah Palin tendrá que tomar decisiones con el fin de continuar con su mensaje al país y simplemente resolver asuntos sin tener que incurrir en una aplastante deuda personal. Ése es el costo, por desgracia, de la vida pública de hoy. Cuando eso sucede, lean los detalles atentamente (como los detalles en el presente dictamen judicial). Cada vez que lo hagan, verán que Sarah Palin ha actuado siempre con intención honrada. Verá eso pronto de nuevo. El fallo de hoy es un paso positivo, no sólo para Sarah y Todd Palin, sino para todos los directores generales femeninos actualmente en el cargo y los que esperan asumirlo en noviembre.

 Thomas Van Flein, abogado de Sarah Palin.

¿A que tenía razón? Me gustaría que enlazaran esta nota de Van Flein con esa pequeña serie sobre “Sarah Palin vista por las mujeres” que hemos tenido en el blog durante esta semana pasada. Y es que, al final, todo va unido. El feminismo de hoy en día se calla como un muerto cuando se trata de defender los derechos de las mujeres pisoteados por la izquierda porque antes que feministas son izquierdistas y todos sabemos que quien paga, manda. Así pues, no es extraño que cada vez estén más desprestigiadas las tipejas esas y que el epíteto de “feminifobas” que les aplicó muy acertadamente una de las autoras que les traduje les vaya, en mi opinión, como anillo al dedo.

Y, como segunda parte de esta entrada, otro autor invitado a la página de Sarah Palin en Facebook. Se ve que esta semana era la “semana de micrófonos abiertos” (o “de plumas abiertas”). En este caso, me hace especial ilusión porque se trata ni más ni menos que de una nota de Meghan Stapleton, la antigua portavoz de Sarah Palin, que renunció a su puesto a su lado para poder ocuparse de su pequeña hija como mamá a tiempo completo, una decisión que la honra y por la que sin duda las feministas de izquierda la quemarían ipso facto en la hoguera. De nuevo en esta ocasión se trata de un tema que tiene que ver tanto con Alaska como con el acoso que sufrió Sarah Palin durante su etapa como gobernadora tras las elecciones presidenciales. ¿Recuerdan que para pagar sus deudas legales, los Palin autorizaron la creación de un fondo al que cualquier persona podía aportar un donativo con ese fin? Bueno, pues desde el primer día ese fondo, The Alaska Fund Trust, ha estado en entredicho puesto que los acosadores no podían permitir que los Palin lograran zafarse tan fácilmente de sus problemas económicos. Recientemente ha habido una resolución sobre el caso, pero mejor que nos lo explique la propia Stapleton, que lo hace estupendamente. Además, si alguien podía tener alguna duda todavía de que no había otro motivo para su dimisión que el deseo de poner a su familia por delante de su carrera profesional, como es natural, con esta nota las disipa todas. Disfrútenla, vale la pena.

EL COSTO DE LA GUERRA JURÍDICA – ALGUNAS PALABRAS SOBRE EL ACUERDO DE HOY SOBRE EL FONDO DE DEFENSA

En primer lugar, vamos a tener en cuenta que se trata de un fondo de defensa legal. De acuerdo con el Resumen de Conclusiones de la decisión emitida hoy por la Junta de Personal de Alaska, nada ilegal y nada poco ético ha sucedido porque no se ha distribuido ni un centavo. La gobernadora Palin no hizo nada malo. Y, de hecho, todo el mundo está de acuerdo en que la gobernadora Palin actuó de buena fe. Ahora, permítanme explicar cómo hemos llegado hasta aquí.

No es ningún secreto que la gobernadora Palin ha sido objeto de ataques políticos y jurídicos en una escala sin precedentes. Puesto que estos ataques se originan por su oposición, a veces puede ser una insignia de honor el ser foco de tal odio irracional. Pero hay un costo para todo esto.

El año pasado, aquellos que deliberadamente y con entusiasmo violaron o abusaron de la ley de Alaska demostraron que lo harían una y otra vez hasta la bancarrota de la gobernadora Palin o la paralización de su éxito en Alaska. La gobernadora Palin tenía una opción: declararse culpable de cosas que no había hecho para poder centrarse en el estado y ahorrar dinero de la familia o defender su buen nombre y reputación. Ella optó por defenderse. Al final, la gobernadora Palin y su abogado, Thomas Van Flein, se defendieron con éxito frente a más de dos docena de quejas, demandas y denuncias. Una y otra vez durante y después de las elecciones presidenciales de 2008, investigadores independientes demostraron que las acciones de la gobernadora Palin eran correctas, su juicio era adecuado y sus intenciones fueron honradas. De hecho, la Junta de Personal, el comité de ética para el Gobernador del Estado, ni siquiera tuvo que ver un solo caso ya que cada uno fue desestimado antes de hacerlo llegar a la siguiente instancia.

Pero le costó a los Palin financieramente.

Al ver este disparate, se me sugirió desde ambos lados del pasillo [de la Asamblea Legislativa] que una manera de hacer frente al importante coste financiero que esta táctica estaba causando era la creación de un fondo fiduciario para las facturas legales, al igual que todos los demás fondos de defensa legal para prominente políticos que son objetivos políticos.

Como se informó en el Wall Street Journal, “estos fondos se han vuelto cada vez más habituales a medida que el escrutinio de los políticos se ha intensificado”. (“Los partidarios de Palin crean un fondo de defensa legal”, Wall Street Journal, p. A-3, 24 de abril de 2009).

Cuando me acerqué a la gobernadora Palin con la idea, ella tenía una voluntad principal: si se puede hacer legalmente, entonces lo apoyo. También pidió que, si era posible, se mantuviera en Alaska.

Uno podría pensar que la creación de un fondo fiduciario para recaudar fondos para pagar los honorarios legales no debe ser tan complicada, pero resulta que es excepcionalmente complicada. Ustedes deberían saber que al menos siete abogados se involucraron en el proceso, algunos de los cuales eran y son destacados expertos a nivel nacional en la creación de fondos de defensa legal, en la evaluación de las leyes electorales federales y estatales, la ley estatal fiduciaria, leyes de impuestos federales y estatales, requerimientos estatales de información y requerimientos éticos estatales. Es un triste comentario sobre la vida pública de hoy cuando el sistema legal puede ser utilizado como un arma política en contra de un funcionario electo y se necesita un batallón de abogados para saber cómo financiar una defensa y un contraataque.

En cualquier caso, el equipo legal de la conclusión de que el fondo que habían creado era legal en todos los aspectos. Yo confié en dicho asesoramiento y advertí a la gobernadora Palin sobre ello.

En última instancia, el Alaska Fund Trust fue inaugurado y tras un día o dos se presentó una denuncia contra él poniendo en duda su legalidad. (Y como siempre, el público lo supo porque alguien – probablemente el autor – violó la ley y difundió públicamente la acusación). Y así comenzó otra prolongada batalla legal, esta vez para determinar si el fondo creado para defender a la gobernadora Palin contra la quejas sobre ética frívolas era en sí mismo ético. Todo un círculo, de verdad. Dejamos claro que no se gastaría el dinero hasta que el asunto quedara resuelto.

Así, en este mismo momento, el dinero recibido fue congelado y nadie, ni los Palin ni el abogado de los Palin, nadie recibió un centavo del fideicomiso en nombre de los Palin.

La Junta de Personal designó inicialmente un investigador “independiente”. Ese investigador, nos enteramos después, tenía conexiones y estaba asociado con el presidente Obama. La Junta de Personal había contratado a la firma personal del presidente Obama como un investigador “independiente” para revisar si un fondo creado para recaudar dinero para eliminar una deuda contraída como resultado de la oposición de la gobernadora Palin al Presidente Obama es adecuado. Nosotros objetamos tanto la filtración ilegal y la influencia política evidente, y un nuevo investigador fue nombrado.

El nuevo investigador dedicó mucho tiempo a revisar la información antigua y recoger nueva, pero creo que ha demostrado ser demasiado difícil el revertir una decisión ya pública. Llegó a la conclusión de que el fondo violó la ley de Alaska en dos aspectos. Su mayor ardor de estómago es que usamos la palabra “oficial” en la página web. Y estaba angustiado porque rechazamos la oferta de un ex-consejero especial de la Casa Blanca para servir como fideicomisario y en su lugar optamos por una alasqueña a quien los alasqueños reconocerían: Kristan Cole.

Kristan ocupó un puesto en varias juntas estatales como funcionaria voluntaria. El investigador concluyó que debido a que ella se sentó en esas juntas, la gobernadora Palin como gobernadora era técnicamente su jefe y por lo tanto no debería ser la administradora del fondo. Ésa es su conclusión y la respetamos. La ley no es clara en este aspecto y ni un miembro del equipo legal vio eso como un problema, pero de nuevo, nosotros respetamos la conclusión y no vale la pena perder el tiempo o dinero para refutarlo. Pero sí queremos dar las gracias a Kristan por asumir esa ingrata tarea. ¿Qué es lo que dicen acerca de las buenas acciones?

La otra conclusión necesita explicar el contexto. Hubo un momento en el que parecía que gente de todo el país quería empezar fondos de defensa legal para la gobernadora Palin. El apoyo y la buena voluntad que el pueblo de este país han demostrado para con los Palin es inspiradora. Sin embargo, se expresó preocupación sobre si todos estos otros posibles fondos cumplirían con las diversas leyes como los límites a las donaciones, los límites de las contribuciones de los cabilderos o las contribuciones procedentes de extranjeros. Así que usamos la palabra “oficial” en la página web para distinguir el Alaska Fund Trust de los que no estábamos seguros de que las cumplirán. En nuestra opinión, ésa fue una razón sólida y sensata para el uso de la palabra “oficial”, pero el investigador cree que hacía parecer que la web había sido patrocinada por el Estado de Alaska y, por lo tanto, sería un uso del cargo “oficial” de la gobernadora Palin para recaudar dinero. No estamos convencidos de que realmente fuera ése el caso o de que cualquier miembro del público pudiera confundirse, pero respetamos la evaluación del investigador en este punto y no vale la pena discutirla. Una vez más, la voluntad principal de la gobernadora Palin era simple: si este fondo se podría establecer legalmente, ella lo apoyaría. Si no, no tendría su apoyo.

Así que la gobernadora Palin ha llegado a un punto en que decidió llegar a un acuerdo para resolver esta cuestión con el investigador en lugar de gastar tiempo y dinero luchando contra una queja sobre ética acerca de un fondo que se creó para reembolsarle el dinero que ha gastado luchando contra falsas quejas sobre ética elaboradas por propios y extraños violando y abusando de la ley de Alaska. En realidad, se trata de simple pragmatismo y sentido común.

Como ustedes saben, nos encanta una buena pelea, pero debemos tomar nuestras batallas con cuidado. Como directora general, la gobernadora Palin hace las llamadas y ella sabe que esta batalla, aunque importante para ella personalmente, no hace nada para el país. Ella tiene grandes batallas que pelear, las batallas para restaurar nuestra fuerza a nivel internacional y estar junto a nuestros aliados, las batallas para detener la caída de nuestra economía, y las batallas para recuperar el control del Congreso.

Sin embargo, yo sé y usted sabe que ningún funcionario público debería tener que soportar la carga financiera de estos ataques. Y la gobernadora Palin legalmente puede recaudar dinero ahora a través de una nueva marca – no oficial, pero vamos a llamarlo “real” – fondo de defensa legal, sin riesgo de ofender a un investigador o la ley estatal. Y ese fondo ya existe en http://www.sarahpalinlegaldefensefund.org/donate.php.

Gracias a todos los que contribuyeron al Alaska Fund Trust. Su corazón estaba en el lugar correcto. Y la gobernadora Palin y su familia se sienten abrumados por su generosidad. Si desea, puede contribuir al nuevo fondo. Mientras tanto, vamos a tratar de ponernos en contacto con usted para devolverle su donación al viejo fondo.

Y ahora – ¡vuelta a la maternidad para mí! Y al sentido común.

P.D. Una última reflexión a medida que nos acercamos al aniversario de “la gobernadora Palin recarga”, gracias a Dios tuvo la fortaleza y la sabiduría para mirar el camino y ver lo que hizo – las facturas del Estado habrían ascendido a millones y millones más y sus facturas legales personales serían impagables. No sé quién querría ocupar un cargo en estas circunstancias y con lagunas que nuestros legisladores se niegan a resolver.

Meghan Stapleton, mamá, esposa y ahora con más conocimientos que nunca acerca de los fondos de defensa legal.

Una narración entretenida, ¿verdad? ¡Ah, cómo echo de menos a Meghan! Me consuela saber que está al tanto de todo lo que pasa y que cuando Sarah la necesite de verdad, ella estará dispuesta a volver, sobre todo porque su pequeña ya tendrá edad de ir al cole y eso le permitirá comprometerse de nuevo. Pero mientras llega ese momento, que juegue mucho con su hija y que se rían mucho las dos juntas.

Aquí tienen la portada del nuevo fondo de defensa legal de Sarah Palin. Pueden hacer clic sobre la imagen para acceder a él y, además, ya he actualizado los datos en el blog (en la pestaña “Apoyo”). En el antiguo fondo legal, los extranjeros nos podíamos contribuir, ¡maldita sea! No estoy seguro de si en éste pasará igual, pero mucho me temo que sí. En fin, qué se le va a hacer. De cualquier forma, si alguno de ustedes puede enviar cien dólares, háganlo. Cada dólar que entre en las arcas de este fondo, será una úlcera de estómago más para los izquierdistas.

Y ahora voy a aprovechar un rato libre que tengo para repasar la documentación que ya tengo recopilada para el libro. Se trata de no desperdiciar ni un minuto. Ser un trapero del tiempo, en definitiva. Y es que si bien no le puedo dar cien dólares a Sarah para pagar sus facturas, sí que puedo dedicarle cien horas mensuales para difundir su mensaje en esta España nuestra donde tanta falta nos haría alguien como ella. De verdad que no me duelen prendas a la hora de ponerme a escribir. Es realmente un placer. Ustedes hacen que lo sea.

P.D. Mis mejores deseos de recuperación para educantabro, uno de los más fieles. Amigo mío, si Dios quiere que logre terminar el libro, me causará un placer especial el enviarle el suyo. Cuídese mucho, por favor. Y presente mis respetos a su madre.


TODO TRANQUILO EN ALASKA GRACIAS A PARNELL, BURKE Y AHORA MILLER

10/06/2010

 

Cuando Sarah Palin dimitió el año pasado como gobernadora de Alaska, muchos nos temimos que su obra, una impresionante catarata de logros conseguidos encima en el escaso plazo de poco más de dos años, fuera rechazada por sus rivales políticos y quedara arrumbada. Es cierto que Sarah dejaba la gobernación de Alaska en manos de su vicegobernador, Sean Parnell, pero sabíamos poco de él y teníamos nuestras dudas acerca de su capacidad para hacer frente al enorme desafío que se le planteaba e incluso de su voluntad de hacerlo porque no sería la primera vez que un traidor surge de donde menos te lo esperas: del despacho de al lado. Sin embargo, Parnell ha demostrado durante todo este tiempo que es un buen gobernador que ha seguido  sin complejos la exitosa senda marcada en su momento por Sarah; una senda que, por otra parte, era la suya también ya que Sarah y él formaban un equipo y trabajaban al unísono. Por eso, ahora, a poco menos de tres meses para las primarias republicanas en Alaska, Parnell es el favorito indiscutible tanto para lograr la nominación como para ser elegido gobernador en noviembre. Y a fe que se lo merece.

Las primarias a gobernador de Alaska

El próximo gobernador de Alaska, Sean Parnell. Un tipo decente. Un político honrado. Un hombre de fiar. ¿De cuántos políticos se atreverían ustedes a decir lo mismo? Yo de pocos, muy pocos, y encima ninguno de ellos es español (sollozos). Una buena foto en la que, además, salen también Sarah, a Todd… ¡y Piper! ¡Qué gran foto!

Es el próximo día 24 de agosto cuando se celebrarán las elecciones primarias, tanto republicanas como demócratas, en Alaska. Falta poco más de dos meses y, a estas alturas, de los seis candidatos republicanos acreditados, la nominación parece más que asegurada para Sean Parnell, el actual gobernador y antiguo vicegobernador con Sarah Palin, siendo los otros cinco meros brindis al sol (Gerald H. Heikes, Merica Hlatcu, Sam Little, Ralph Samuels, antiguo líder de la mayoría republicana en la Cámara de Representantes alasqueña, y Bill Walker, habiendo desistido ya otro más, John Harris, antiguo portavoz republicano en la Cámara de Representantes alasqueña).

Por parte demócrata, las primarias están un poco más disputadas, habiendo tres candidatos con posibilidades: Ethan Berkowitz, antiguo líder de la minoría demócrata en la Cámara de Representantes alasqueña; Hollis French, senador estatal, y Bob Poe, habiendo desistido otro candidato, Rob Rosenfeld. De entre todos ellos, mi esperanza es que sea nominado Hollis French, un mal bicho a quien le deseo todo el mal posible desde que fue uno de los organizadores y el principal ejecutor de aquella operación de acoso y derribo de Sarah Palin que se llamó “Troopergate”. French es un digno ejemplo de aquellos que Sarah ha denominado una y mil veces los “good ol’ boys” o los de la “politics as usual”, un tunante de aquí te espero y alguien que confío que sea abrumadoramente derrotado por Sean Parnell en noviembre para que de esta manera no se retire (porque en política la mala hierba nunca muere), pero sí sea humillado por aquel a quien sin duda considera un mero segundón, el bueno de Parnell, arrebatándole el sueño de su vida: la gobernación de Alaska.

De momento, las cosas van bien, muy bien, para Parnell. No sólo lidera las encuestas de intención de voto para las primarias (obtiene alrededor de un 69% de los votos) sino que también lidera las referidas a las generales de noviembre, oscilando entre el 58% si su rival es Berkowitz, el 62% si lo es “bicho” French y el 62% también si lo es Poe. Tanto es así, que todas las empresas dedicadas a las encuestas de opinión política dan por “republicano” sin lugar a dudas el estado de Alaska.

En cuanto a Sean Parnell, es cierto que hemos hablado ocasionalmente de él en este blog, pero siempre como el vicegobernador de Sarah Palin y nunca por sus propios méritos que los tiene. Así, es de justicia reseñar que Parnell nació el 19 de noviembre de 1962 en Hanford (California) y que, algo que muchos no saben, fue demócrata antes de pasarse al Partido Republicano, tan demócrata como que se presentó en una ocasión (en 1980) como candidato de ese partido frente al eterno representante alasqueño en la Cámara de Representantes de Washington, Don Young. Parnell perdió las elecciones, pero se consoló años más tarde siendo elegido representante, también por el Partido Demócrata, en la Cámara de Representantes alasqueña entre 1991 y 1993, y en el Senado alasqueño entre 1996 y 1999.

La carrera de Parnell ha oscilado durante toda su vida entre el sector privado y la política, habiendo trabajado sobre todo para compañías petroleras, algo que en Alaska es casi imposible de evitar si uno no quiere morirse de hambre. En 2007, ya republicano, Parnell se presentó como candidato a vicegobernador (recordemos que en Alaska el cargo de vicegobernador tiene sus propias primarias y sus propias elecciones y que sólo una vez que ha sido nominado un candidato, éste se incorpora al ticket del nominado como candidato a gobernador para hacer campaña juntos) y las ganó, el mismo año en que Sarah ganó la nominación a gobernadora. Y no hicieron mal equipo porque acabaron venciendo a sus rivales demócratas, igual que ahora Parnell vencerá también. Y es que ha tenido la mejor maestra que puede uno desear: Sarah, quien en su libro Going Rogue no deja de mencionar que su administración era la “administración Palin-Parnell”, reconociendo así la tarea de su vicegobernador mucho más de lo que suele ser habitual entre los políticos.

Las primarias a vicegobernador de Alaska

El gran periodista Eddie Burke, grande en tamaño y grande en valía profesional. Desde siempre, uno de los apoyos más firmes de Sarah Palin allá en Alaska a quien conoce bien y a quien ha defendido contra viento y marea de las calumnias de sus enemigos. No lo duden, el tándem Parnell-Burke promete hacer de Alaska “territorio Palin” para los próximos veinte años por lo menos.

Ya hemos dicho que en Alaska el vicegobernador no es elegido por el gobernador sino que tiene sus propias elecciones primarias. Ahora mismo, mientras Parnell disputa las primarias a gobernador, ¿quiénes son los candidatos a vicegobernador? Pues, por parte del Partido Republicano, los candidatos son tres: Mead Tredwell, Craig Campbell, el actual vicegobernador, Jay Ramras, representante en la Cámara de Representantes alasqueña, y Eddie Burke, un locutor de radio extremadamente popular en Alaska un poco al estilo de Rush Limbaugh (su programa de radio se llama, naturalmente, The Eddie Burke Show)

Por parte demócrata, la pelea está entre Diane Benson y Lynette Moreno-Hinz, pero poco nos importan estas dos, ¿verdad? Más nos importan los candidatos republicanos, especialmente el cretino de Jay Ramras, uno de esos republicanos de los “good ol’ boys” que se ha destacado especialmente por haber sido un flagelo continuo para Sarah Palin. Recordemos que Sarah Palin ha tenido que gobernar durante su mandato como gobernadora con la mitad de su partido, el Republicano, en su contra (algo lógico si se tiene en cuenta lo muy partidaria de fumigar que ha sido siempre Sarah y lo mucho y bien que fumigó la cosa pública durante su mandato, mandando a más de uno de esas cucarachas al paro o directamente a la cárcel con un bonito pijama naranja). Pues bien, Ramras ha decidido presentarse y al igual que en el caso de French, a mí nada me podrá causar más placer que verle derrotado y retorciéndose rabioso en el suelo por Burke, que es el candidato al que hay que apoyar en este caso.

Y es que Burke es todo un conservador sensato, al estilo de los que adora Sarah Palin, que se define a sí mismo como  “un conservador de Ronald Reagan” que se propone asegurar presupuestos equilibrados, impuestos bajos, un gobierno reducido, lo más reducido posible y apoyar y favorecer los pequeños negocios que son la base de la riqueza de Alaska. Si además, resulta que es partidario de la perforación en la plataforma petrolífera en busca de nuevos pozos de petróleo, un abogado pro-vida, partidario de que se enseñe en las escuelas que la abstinencia sexual no es una aberración como pretenden los progres sino la opción más sensata para nuestros jóvenes, y un defensor de la Segunda Enmienda, la del derecho a poseer y llevar armas, a uno pocas dudas le pueden quedar de que su voto debe ser para Burke y no para un bufón como Ramras, ¿verdad?

Las primarias a senador por Alaska

Lisa Murkowski, la actual senadora por Alaska. Hubo un tiempo en que se pensaba que sería Sarah quien le disputara la reelección, pero nunca le di mucho crédito a ese rumor porque, como ya escribí una vez, con su elección de Sarah como compañera de ticket, McCain puso a ésta a jugar en la primera división y cuando se juega ahí sólo se juega para ser presidente o nada. Por eso estoy convencido de que Sarah se presentará en 2012 y no saben lo que ansío que llegue ese año. Tal vez sea el mejor año de nuestras vidas, ¿verdad?

Y éste es Joe Miller, el último en incorporarse a la fiesta… la de los alaskan commonsense conservatives. Ojalá que completemos el trío con él y Alaska pueda garantizar que Sarah Palin tendrá todo su apoyo en 2012, precisamente cuando más lo va a necesitar. ¡Y qué lástima no poder estar allí para ofrecérselo personalmente! ¡Ah, cómo rabio por no haber nacido en Alaska! Pero es que hace tanto frío allí y yo soy tan friolero… ¡brrr!

Y ya para terminar, la gran sorpresa de Sarah Palin. Su apoyo explícito a Joe Miller como senador, pasando por encima de Lisa Murkowski, la hija del gran Murkowski, el antiguo gobernador a quien venció Sarah en las primarias republicanas de aquel año, mandándolo a su casa y dejándole sin el pedazo de avión privado que se había comprado a costa del dinero de los contribuyentes.

Ésta es la nota de apoyo de Sarah publicada, como no, en su página de Facebook el pasado día 2 de junio:

¡La competencia es buena! Joe Miller para Alaska

¡Son tan buenas las primarias reñidas para el proceso político de Alaska! La competencia hace que todo el mundo trabaje más duro, sea más eficiente, debata con más claridad y produzca más. Así, los alasqueños deberían estar emocionados de que Joe Miller saltara a la palestra del GOP y esté preparado, listo y capacitado para ser nuestro próximo senador de los Estados Unidos.

Me siento orgullosa de unirme a otros muchos antiguos alasqueños en su apoyo a Joe Miller en las próximas primarias republicanas de Alaska. Joe es un auténtico conservador constitucionalista sensato y debemos estar agradecidos de que él y su familia estén dispuestos para ofrecernos una alternativa al liderazgo en Alaska.

Comparto la creencia de Joe de que estamos en un momento crítico en la historia de nuestra nación y que el status quo ya no sirve más. Desafortunadamente, Lisa Murkowski y muchos del establishment politico han acabado convirtiéndose en una parte del problema del gran gobierno en Washington y se han desviado de los principios a los que se habían comprometido. Han contribuido al mayor incremento en el gasto federal domestico desde la Gran Sociedad de Lyndon Johnson; es un incremento en el gobierno que las maquinarias políticas pueden abrazar pero que “nosotros, el pueblo” rechazamos porque sabemos que es insostenible y una carga inmoral para futuras generaciones.

Hace algo más de un año, cuando estrenamos nuestro Political Action Committee [SarahPAC] para ayudar a los candidatos y promover la competición en el sistema electoral nacional, cuando nadie estaba dispuesto a desafiar a la maquinaria política y entre rumores de que desafiaría a Lisa Murkowski para el Senado de Estados Unidos, SarahPAC contribuyó a la campaña de Lisa. Tal y como ella y yo lo discutimos, era un intento de asegurar a la senadora que yo, como gobernadora de Alaska, no tenía ninguna intención de saltar a la palestra. Aunque los medios de comunicación han intentado mostrar algún tipo de disputa o mala sangre entre Lisa y yo, éste no es el caso. Siempre le he deseado lo mejor, pero es mi firme creencia de que necesitamos un audaz reformador a quien no le asuste el plantarse ante los intereses creados y enfrentarse a los duros desafíos de nuestro tiempo. Joe Miller ha dado un paso al frente. Le estoy agradecida por su disposición a servir. Él ha luchado a mi lado y junto a otros para ayudar a limpiar el Partido Republicano aquí en Alaska trayendo un nuevo liderazgo, nuevas ideas y el compromiso de poner al gobierno de nuevo al lado del pueblo y no de cualquiera de las maquinarias políticas.

Joe es un hombre de auténtica integridad. Él nunca será comprado; él reconoce la solemne confianza que le es otorgada al serle permitido el gastar el dinero de otras personas de manera prudente y sabia.

Joe también comparte estrechamente mucho de los valores de los alasqueños. Cree que la grandeza de nuestro país está basada en los principios fundacionales del gobierno constitucionalmente limitado y de la libertad individual.

Joe cree que debemos revocar el mandato del nuevo Obamacare y buscar una verdadera reforma basada en el mercado que permita la competencia, controle los costes, incremente el acceso y dé a los estadounidenses más libertad en la atención de su salud; Lisa se opone a revocar la ley.

Joe es inequívoca y orgullosamente pro-vida; Lisa no lo es y ha votado para usar los fondos de los contribuyentes para abortos y para la investigación con embriones.

Joe está en contra de garantizar la amnistía a los inmigrantes ilegales; Lisa ha votado por ella.

Joe está en contra del cap-and-trade (el nuevo plan energético de liquidación de empleos de Obama que yo llamo cap-and-tax); Lisa cree en la insistencia de Al Gore de que el cambio climático es causado por el hombre es un hecho, así que está registrado que es favorable a la legislación de cap-and-trade para enfrentarse a los cambios climáticos.

Éstas son solo algunas de las diferencias principales entre estos dos candidatos. Creo que Joe es la mejor elección para los alasqueños.

Joe trabajó encomiablemente en West Point, la Universidad de Alaska y la escuela de Derecho de Yale. Él ha mostrado valor bajo el fuego al servicio de su país, ganando una Estrella de Bronce que prueba su compromiso con la libertad. Él ha demostrado sus habilidades en nuestros tribunales como magistrado estatal y después como juez federal, ha establecido un exitoso negocio con su propio bufete y ha servido como voluntario y líder por toda su comunidad y nuestro estado. Joe tiene los valores correctos; está listo para ayudar a liderar el mayor estado de nuestra excepcional nación; él es la elección de un auténtico conservador sensato alasqueño y estaré orgullosa de votarle para el Senado de Estados Unidos.

Por favor, únanse a mi familia y a mí en mi apoyo a Joe Miller y por favor donen a su campaña para que unas reñidas primarias puedan  hacer lo que hacen mejor: producir el mejor candidato en nombre del servicio público.

Pueden visitar la página web de Joe en www.joemiller.us y seguirle en Facebook y Twitter.

Sarah Palin

Pues poco más puedo decir sobre Miller, realmente. Lo bueno de Sarah cuando escribe una nota es que lo sabe decir todo en pocas palabras (y no como yo, que me enrollo como una persiana). Con estos tres candidatos, uno confía en que Alaska siga siendo un orgulloso “territorio Palin” que sea la punta de lanza de su ansiada (por todos nosotros) campaña electoral de 2012. Sobre Parnell, pocas dudas podemos tener de que va a vencer; sobre Burke, tiene muchas posibilidades porque Ramras es infumable; sobre Miller, es más difícil porque la Murkowski, pese a todo, es un rival difícil, pero el apoyo de Sarah obra milagros y es muy posible que le proporcione ese empuje que le hacía falta para poder competir con ella en igualdad de condiciones.

Y para que no nos quepa ninguna duda de eso, que el apoyo de Sarah obra milagros, el domingo daremos un repaso en profundidad a lo que ha pasado este martes pasado en todas las primarias republicanas que se celebraban, muchas. Todo un mini super Tuesday y con algunas noticias más que buenas. Les espero.


HABÍA UNA VEZ UN IDIOTA…

30/05/2010

 

¡Y qué idiota! El más idiota de todos. Un idiota sin remedio. Un idiota tan idiota que se podría exhibir en las ferias y hasta cobrar entrada por entrar a verlo. Un idiota que dice ser escritor, pero que al final resulta que no es más que un lamentable emborronador de cuartillas, sobre las que deja plasmadas sus idioteces para que otros, tan idiotas como él (porque más idiota ya no se puede ser), las lean y se complazcan en comprobar que siendo idiota uno puede ganarse bien la vida sin necesidad de tener que afiliarse a un partido político progre y hacer carrera en él. ¡Ah, qué consuelo para todas esas madres que sufren por tener un hijo así y que hasta ahora sólo podían aspirar a que llegara a ministro!

Y éste es nuestro idiota de hoy. Un idiota que responde al nombre de Joe McGinniss. Fíjense bien en él porque si algún día tienen la desgracia de encontrárselo por la calle, lo mejor sería que echaran a correr. Sí, sí, que la idiotez es contagiosa y yo mismo tenía un amigo que era una persona estupenda, pero que se casó con una mujer idiota y ahora él también es un idiota rematado al que he borrado de mi lista de amistades desde aquel día en que me dijo que ya no temía por el cambio climático porque Obama nos iba a salvar a todos.

Nota del autor: Les anuncio que ya ha sido publicada en Semanario Atlántico mi última colaboración. Se titula “El Partido Demócrata respira en Pennsylvania pero tampoco es para tanto” y confío en que les guste. Y como adelanto de lo que será la próxima, sólo les diré que iremos a Kentucky… Y con eso ya está todo dicho, ¿verdad?

La afrenta

¡Ah, qué coraje me da tener que dedicar una de mis entradas a un idiota! Les aseguro que estoy indignado y que he tenido que irme a correr una docena de kilómetros inmediatamente después de haberla terminado para librarme de la rabia que siento. El caso es que todo comenzó el lunes pasado, día 24, cuando la propia Sarah Palin daba la voz de alarma con una de sus notas en su página de Facebook. Hela aquí:

Justo cuando piensas que ya no te puede pasar nada más “interesante”… ¡Bienvenido, vecino!

La primavera ha llegado en Alaska y con esta bonita temporada llega la noticia de hoy de que los Palin tienen un nuevo vecino. ¡Bienvenido, Joe McGinniss!

Sí, ese Joe McGinnis. Aquí está él – a unos cincuenta metros de distancia en la vivienda alquilada del vecino, oteando la zona de juegos de mis niños y la ventana de mi cocina. Tal vez vayamos a darle la bienvenida mañana con una tarta casera de arándanos para que sepa lo amistosos que somos los alasqueños.

Nos enteramos de la buena noticia hoy. Al regresar mi familia esta mañana de los rallies de apoyo y de los discursos en “los 48 estados de abajo”, ¡finalmente tuve la oportunidad de hacer frente a mi jardín y el césped esta noche! Por lo tanto, tras ponerme unos pantalones cortos y una camiseta para capturar ese demasiado breve sol del verano norteño y colocar a un mareado Trig en su portabebés a mi espalda para una aventura de cortar césped,  miré hacia arriba para ver con sorpresa a un “nuevo vecino” oteando mi propiedad a sólo un tiro de piedra. Huelga decir que nuestra aventura al aire libre terminó rápidamente después de que Todd fuera a presentarse ante el desconocido que estaba mirando.

Joe anunció a Todd que se ha mudado a la casa justo al lado de la nuestra. Ha alquilado el sitio para los próximos cinco o más meses. Hizo todo el camino desde Massachusetts para vivir justo  a nuestro lado – mientras escribe un libro sobre mí. Sabiendo de sus muchas otras feroces piezas de “periodismo” (incluyendo las extravagantes piezas anti-gestión de los recursos petrolíferos por parte de la administración Palin que llevaron a mi departamento de Recursos Naturales a declarar que su trabajo era el más retorcido caso de periodismo amarillo relacionado con la energía que habían visto en su vida), estamos seguros de tener a un avaricioso deseando hacerse con ese tesoro que está escribiendo. Me pregunto qué tipo de material va a reunir oteando el dormitorio de Piper, mi pequeño jardín y el agujero donde la familia se baña.

¡Bienvenido, Joe! Va a ser un gran verano – ven a pedir prestada una taza de azúcar si alguna vez necesitas un poco de endulzante. ¿Ya sabes lo que dicen acerca de que “vallas hacen buenos vecinos”? Bueno, vamos a empezar a trabajar en una alta valla mañana y voy a tratar de que los chillidos de Trig se reduzcan a tranquilas risas que no perturben tu tranquilo verano. ¡Disfrútalo!

Sarah Palin

¡Hola, vecino! ¿Puedo llamarte “Joe”?

El afrentador

Hasta aquí, la voz de alarma dada por Sarah Palin: ¡tengo un vecino inquietante y nos está observando! Yo añado que además de inquietante es un idiota. Pero exactamente ¿quién demonios es el idiota ese? Pues oído al parche porque Joe McGinniss, nacido el 9 de diciembre de 1942, es un escritorzuelo estadounidense que empezó su carrera profesional como periodista, pero que obtuvo un gran éxito en 1969 con su primera obra, The Selling of the President (La venta del presidente), sobre la entonces reciente campaña electoral de Richard Nixon, que entró directamente en la lista de best-sellers de The New York Times cuando él tenía nada más que 26 años, siendo por aquel entonces el autor más joven en lograr semejante hazaña. Tras ello, McGinniss dejó el periodismo y se convirtió en escritor a tiempo completo. Como quiera que no tengo la más mínima intención de hacerle publicidad, sencillamente no voy a detallar su bibliografía, pero sí que les diré que el tipo ese se ha especializado en las morbosas novelas sobre crímenes reales, consiguiendo habitualmente su información del propio acusado del crimen, al que finge creer en sus protestas de inocencia sólo para obtener todo los datos posibles. Y no sólo eso sino que también ha sido acusado de plagiario cuando otro de sus libros, éste sobre Ted Kennedy, fue denunciado como tal, aunque no ante los tribunales, por Doris Kearns Goodwin, la autora de The Fitzgeralds and the Kennedys.

Fue en 2009 cuando el idiota decidió dejar los crímenes que cometían otros y pasar a cometerlos él personalmente, explotando el filón que le ofrecía la entonces gobernadora de Alaska Sarah Palin, publicando un artículo, precisamente el que menciona Sarah en su nota, en la difunta revista Portfolio titulado “Pipe Dreams” (sueños de gasoducto) en el que cuestionaba la veracidad de la afirmación de Sarah sobre la próxima construcción del gasoducto, alegando que era mentira que el trato estuviera cerrado y que no habría nunca gasoducto ya que al haberse enfrentado a las grandes petroleras, que son las que tienen el gas, éstas no se lo iban a ceder para que fuera transportado a través de él, ni más ni menos. El artículo estaba lleno de citas de conocidos adversarios de Sarah y el idiota se permitió incluso el lujo de insultar a la propia Sarah llamándola “la Eva Perón de Alaska”, lo cual le hace merecedor completamente de que yo no me refiera a él por otro nombre que el suyo propio de “idiota”, tan merecido por otra parte.

No fue ésta la última vez que su camino se cruzó con el de Sarah ya que, como demostración fehaciente de la clase de persona que es, ya no sólo un idiota sino además un canalla, en septiembre de 2009 estuvo cerca de ganar el derecho a cenar con Sarah al pujar hasta los 60.000 dólares en una subasta benéfica en Ebay a beneficio de la organización Ride2Recovery de apoyo a los militares heridos. Gracias a Dios, su puja fue insuficiente frente a la de la vencedora, Cathy Maples, de Huntsville (Alabama), una buena admiradora de Sarah, quien llegó providencialmente hasta los 63.500 dólares. Y por si fuera poco, ahora, el idiota amenaza con publicar un libraco sobre Sarah titulado provisionalmente Sarah Palin’s Year of Living Dangerously (El año en que Sarah Palin vivió peligrosamente), que pretende publicar en otoño del año que viene y cuya editorial, Broadway/Random House, no me verá nunca más en mi vida comprar un libro suyo. Palabra de Palin.

Los compinches del afrentador y partidarios de la afrenta

Por supuesto, todos los medios de comunicación estadounidenses pusieron inmediatamente el grito en el cielo ante semejante canallada y reclamaron a voz en cuello que los troopers de Alaska sometieran a cerco la casa alquilada por el idiota y a poco que éste se atreviese a asomar la nariz por la ventana y mirar en dirección a la casa de los Palin fuera detenido y encarcelado por espionaje, invasión de la privacidad o llevar los calcetines puestos al revés, cualquier cosa con tal de que pudiera ser puesto entre rejas los cinco meses que le quedan de contrato de alquiler… ¿Se lo han creído? ¿Los medios de comunicación estadounidenses obrando decentemente siquiera por una vez y a favor de Sarah Palin? ¡Ja, ja, ja, no lo verán eso mis ojos!

Los medios de comunicación estadounidenses lo que han hecho, con las excepciones conocidas, ha sido lo que se esperaba de ellos, por supuesto: PONERSE DEL LADO DEL IDIOTA Y REÍRLE LA GRACIA. Incluso reconociendo que se trata de una canallada, como quiera que se trata de Sarah Palin, contra quien cualquier cosa es válida, el apoyo recibido por el idiota por parte de sus congéneres de los medios de comunicación es tan repulsivo que, por supuesto, no se les ocurra preguntarse qué pasaría si se tratara del caso contrario, que fuera un periodista conservador quien alquilara la casa de al lado de un antiguo candidato demócrata a la vicepresidencia. ¿Se acuerdan de John Edwards, por ejemplo? Le gustaban mucho las faldas, ¿verdad?

Así, un idiota bis llamado Ken Sheperd publicó un artículo laudatorio sobre el suceso (no diré dónde porque es vomitivo) diciendo entre otras cosas que, a pesar de tratase de “un acto de gilipollez periodística” (lo de acechar a Sarah), es la manera como los buenos periodistas siguen la pista de sus noticias, “sin problemas, ni éticos ni morales, con tal de acercarse lo máximo posible a su objetivo”. Un idiota ter llamado David Weigel, que escribe en esa basura que es The Washington Post, se siente tan escandalizado por el contenido de la nota de Sarah en su página de Facebook que corre a defender la honorabilidad del idiota original a quien califica como un “periodista de investigación”, como si no supiéramos ya todos la clase de bicho que es.

El idiota ter, Weigel, también defiende los hechos narrados por el idiota original en su artículo sobre el gasoducto de Alaska, sin confesar que todos y cada uno de los argumentos de dicho artículo han sido rebatidos hasta la saciedad, sobre todo en el blog Conservatives4Palin, que en su momento trataron este tema con profusión de datos, algo que a la izquierda tanto le da porque, tal y como ya les he dicho más de una vez, los izquierdistas no piensan, carecen de raciocinio, son meras ovejas baladoras y por eso es inútil razonar con ellos.

Y sobre la que alquiló la casa, ¿qué?

Es cierto que el idiota alquiló la casa, pero no nos olvidemos de la arrendadora (porque es una mujer). ¿Quién es esa vecina de Sarah Palin que tan poco debe de quererla para permitir que su propiedad se convierta en un nido de buitres por un puñado de dólares? Pues con respecto a ella, y tal y como declaró el propio hijo del idiota, Joe McGinniss, Jr.:

Una mujer alquilaba su casa y buscó al escritor [se refiere a su padre] porque los Palin la habían enfadado (le debían dinero por unas reformas que había hecho a petición suya y que nunca le pagaron). Así que cuando supo que McGinniss estaba escribiendo su libro y lo encontró, le ofreció la casa.

Teniendo en cuenta que fue el propio Todd Palin junto con unos amigos quien construyó con sus propias manos la casa de la familia y que ahora está igualmente embarcado en la construcción de un edificio anexo para dotar a su esposa de unas oficinas, es difícil pensar que puedan necesitar de una vecina, que para más inri no está nunca en su propiedad, para que les haga algunas reformas.

Una foto de la propiedad de los Palin, todo lo que ocupa el centro de la foto. Señalada con una flecha, la casa alquilada por el idiota que, como vemos está a apenas cincuenta metros de la de los Palin. Como me haga rico, juro que la compro haciéndole creer a la propietaria que soy un anti-palinista furibundo y se la regalo a los Palin a cambio de que me inviten a comer un día y me dejen fregar los platos mientras Piper me ayuda secándolos.

Y es que además, toda la historia cae por su propio peso cuando descubrimos, tal y como explicó la propia Sarah Palin en el programa de Glenn Beck, que el verano pasado, para evitar precisamente una situación como ésta, fueron los propios Palin quienes alquilaron la dichosa casa. Este invierno intentaron hacer lo mismo, pero fue imposible ponerse en contacto con la propietaria porque nunca atendía a sus llamadas. Ella sabrá por qué. Si tenemos en cuenta que según el hijo del idiota ésta sólo quería que los Palin le pagaran su supuesta deuda con ella, resulta curioso que no respondiera ni a una. ¿Así cómo pretendía cobrar? Evidentemente, el hijo, que también es escritor, pero ignoro si lo es tan malo como su padre, se ha inventado un cuento chino para desviar la atención del indigno comportamiento de su padre. Pero ¿hay alguien por ahí que pueda creerse sinceramente no ya que los Palin necesiten que alguien les haga una reforma en casa cuando se la han construido ellos mismos de arriba abajo, sino que no pagan sus deudas? ¡Vamos, hombre, ni harto de vino!

Suerte que tenemos a Todd, que si no…

Afortunadamente, Todd Palin estaba ahí para poner remedio y antes de 48 horas desde la sorprendente aparición fantasmal del idiota en la casa de al lado, él y varios de sus amigos habían construido, trabajando toda la noche, una valla de madera de un par de metros de alto y 50 metros de largo para evitar así que pudieran seguir siendo acechados, o al menos lo menos posible, lo que imagino que habrá fastidiado de lo lindo al idiota.

Mi admirada Michelle Malkin estaba tan satisfecha que proponía que el presidente Obama nombrara a Todd algo así como ministro de Fronteras, dada la rapidez y efectividad con que ha resuelto un problema tan preocupante para su familia, demostrando que sabe cómo protegerla, algo que él ha demostrado con creces que no tiene ni la más mínima idea de cómo hacerlo cuando se trata de su país (y obligando de paso a los buenos ciudadanos de Arizona a tomar cartas en el asunto). Con ello, espero que los Palin no vean su verano arruinado por culpa de un idiota, un idiota con avaricia, un idiota insondable, un idiota sin freno que ha demostrado ser además un personaje patético e indigno de ser recogido y auxiliado por nadie si algún día la buena suerte quiere que durante uno de sus paseos por la bella Alaska, un alce le pegue una cornada (prometo hablar al respecto con mi primo, ése que ya les he mencionado alguna vez y que tiene más mal genio que yo, y pasarle una foto del idiota para que se haga el encontradizo con él y se asegure de que lo cornea bien).

Por lo demás, como ya les he dicho, proclamo mi boicot personal contra la editorial, Broadway/Random House, jurando solemnemente que no compraré ni un libro suyo (Random House tiene sede en España, por si no lo sabían, y posee varias editoriales conocidas por todos nosotros) a menos que rompan su contrato con el idiota y se nieguen a publicar el libraco con el que nos amenaza para el año que viene. ¡Faltaría menos!

Esta entrada ha sido muy desagradable de escribir para mí, pero me temo había que hacerlo. Ustedes bien merecen el esfuerzo. Pero el martes volveremos al buen camino; tendremos a Sean Hannity con nosotros y ése sí que es una buena persona. Será la manera de desquitarse.


MÁS SARAH PALIN EN TELEVISIÓN: SARAH PALIN’S ALASKA

08/04/2010

 

La respuesta que ha tenido mi anterior entrada sobre el debut de nuestra querida Sarah Palin en televisión como presentadora del programa Real American Stories no ha podido ser más satisfactorio. Realmente es un placer el comprobar que cada vez hay más gente inteligente que lee estas líneas y que no sólo eso, sino que además se toma la molestia de escribir algún comentario. Siempre he pensado que lo que hace realmente bueno a un blog son sus comentaristas y que, en realidad, la función del bloguista es la de ofrecer un punto de partida para la discusión sensata y serena. Tal y como les digo, ese objetivo se cumplió con creces en mi anterior entrada. No sólo por la cantidad de comentarios que tuvo, sino también por su calidad: todos ellos llenos de sabiduría y sentido común. Es por ello que no podía menos que dedicarles este editorial a ustedes para darles las gracias. Y aunque estoy hablando de los comentaristas porque son los únicos de quienes me consta su existencia fuera de las frías estadísticas que no dan nombre ni permiten individualizar a nadie, no quisiera que mis demás lectores (los lurkers, los que leen pero no escriben comentarios) se sientan preteridos. Antes al contrario, a ellos también les agradezco en el alma su fidelidad y su interés y que sepan que todos ellos son muy bienvenidos en este pequeño blog que nació como mera curiosidad y que poco a poco, una vez cumplido su primer año de vida, empieza a despuntar y a prometer un futuro de lo más excitante gracias, en primer lugar a Sarah Palin, y luego, a todos ustedes. Por todo ello, ¡gracias a todos de nuevo! Que Dios les bendiga.

Interesante foto que me mandó Santi hace tiempo y que no encontraba nunca ocasión de poner: un palinista tan palinista que no pudo resistirse a poner la foto de Sarah en el balcón de su casa. ¡Pues qué buena idea! Otro de mis lectores me comentó que se iba a hacer una camiseta con una foto de Sarah para el verano. ¡Otra buena idea! De hecho, me parece tan buena que ya estoy buscando una foto suya bien buena para hacerme yo una camiseta también y así poder escandalizar a los progres este verano en la playa. Y que conste que si no he puesto todavía una foto de Sarah en el balcón es porque no tengo (balcón quiero decir).

El proyecto de Sarah de ejercer como presentadora del programa Real American Stories es un proyecto que viene de cuando se anunció que fichaba por Fox News Channel para participar como comentarista política en aquellos de sus programas que la invitasen. Entonces lo de Real American Stories pasó algo desapercibido porque lo que realmente todos queríamos ver era a Sarah zurrando la badana a los demócratas en la tele y no ha sido hasta ahora que se ha estrenado el primer programa que hemos caído en la cuenta de que Sarah también lo hace muy bien como presentadora (descarten por completo cualquier opinión que hayan podido leer ustedes en los medios de comunicación esos que tan “justamente” la han tratado siempre). Y es que no se olviden ustedes que Sarah estudió Periodismo en la Universidad y en su especialidad de Medios de Comunicación además y que su primer trabajo serio en la vida fue como periodista de deportes en una cadena de televisión de Alaska.

Fue algo más tarde y con ocasión de su aparición en el programa de Jay Leno cuando nos enteramos de la existencia de otra oferta televisiva para ella. En este caso, no era Fox News Channel quien se la hacía sino el productor Mark Burnett, uno de los más exitosos en el mundo del espectáculo, quien le había propuesto ser la presentadora de una serie de televisión dedicada a Alaska.

La idea era una serie de ocho programas en los cuales Sarah Palin y su familia descubrieran a los espectadores de todo el mundo la belleza de Alaska y su rica diversidad. Fue aprovechando su presencia en Los Angeles para rodar el programa con Leno cuando ella y Burnett sondearon a las cuatro grandes cadenas de televisión (que por antipalinistas todas ellas se han ganado el derecho a no ser mencionadas ni de pasada en este blog) a ver si les interesaba. Sin embargo, el hecho de que se tratase de una serie sobre la Naturaleza y de que no hubiera sexo, drogas ni violencia por ningún lado, que es lo que realmente les gusta a esos tipos, les movió a rechazarlo finalmente, lo que dejó el campo libre a Palin y Burnett para lanzarse a buscar comprador entre las cadenas de televisión por cable, más proclives a considerar su idea.

En principio, fueron A&E y Discovery Networks las que mostraron mayor interés por hacerse con el programa, descrito como un “documental en forma de viaje en el cual la antigua candidata a la vicepresidencia ofrece a los espectadores una visión íntima de su estado de Alaska” y cuyo título sería Sarah Palin’s Alaska (La Alaska de Sarah Palin). Pronto aparecieron los primeros rumores malintencionados pretendiendo que iba a tratarse de un reality show en el peor sentido del término y fue el propio Burnett quien los cortó de raíz declarando a la prensa que “lo que no es es un reality show en el que se la siga constantemente, viéndola levantarse por la mañana, o sobre su familia y toda esa basura salaz”. Y es que su pretensión es la de hacer una serie al estilo de la aclamada Planet Earth (Planeta Tierra) (que se ha visto incluso en España), en la cual Sarah Palin nos lleve a todos de visita a un barco pesquero o a una mina de oro incluso. “Se trata de estar y experimentar el gran encanto y belleza de Alaska con Sarah Palin”, añadió Burnett.

Y es que recordemos que Alaska es uno de los parajes más bellos de la Tierra y que aún sin Sarah Palin en el programa, la visión de los múltiples personajes, tradiciones y maravillas que encierra bien se merece un programa de televisión. De hecho, pronto hubo comentarios entre los entendidos en la materia en el sentido de que no tardaría en cerrarse un trato porque el proyecto era perfectamente viable y, lo que es mejor, muy rentable para la cadena que lo consiguiera finalmente.

Por fin, se resolvió la duda y fue Discovery Networks quien se hizo con los derechos de emisión de la serie. Se rumoreó que Sarah Palin iba a cobrar algo más de un millón de dólares por programa lo cual a mí me trae sin cuidado porque no es asunto mío. Ya quisiera yo poder cobrar algún euro por mis colaboraciones (que sepan que no cobro de ningún sitio), pero como que no es posible porque somos todos pobres, tan contentos. En principio, está prevista una presentación del proyecto en New York este 8 de abril, contando con la asistencia de Sarah Palin, lo cual me cogerá con esta entrada publicada, pero como quiera que no está plenamente confirmada, si se produjera finalmente y hubiera novedades con respecto a lo que aquí les estoy contando, les daré cumplida cuenta, pero ya les digo que no creo que suceda.

Por cierto, que no es la primera vez que Sarah Palin y Discovery unen sus fuerzas porque me he enterado de que ya en 2008, antes de su aventura con McCain, Sarah hizo una breve aparición en otro documental de la cadena titulado Toughest Race on Earth: Iditarod (La carrera más dura del mundo: Iditarod), sobre la carrera de trineos tirados por perros llamada precisamente así: la Iditarod Trail.

En cuanto a las opiniones que provocó la noticia, la más acertada es la del estratega republicano Ron Bonjean que dijo:

Esto es inteligente. El programa podría crear una completa nueva audiencia para la Sra. Palin. La gente la conocerá a través de algo que tiene poco que ver con la política y que puede efectivamente introducirla en un tipo diferente de electorado.

A lo que añadió también:

Sarah Palin tiene la aprobación del Tea Party y de muchos conservadores como ella. El proyecto podría realmente ampliar su base.

Por su parte, el feliz productor y padre de la criatura, Mark Burnett declaró:

Dada su dinámica personalidad que ha cautivado a millones, no puedo imaginarme a nadie más fascinante que Sarah Palin para contar la historia de Alaska. Estoy entusiasmado de reunirme con Discovery en este proyecto que pone en contacto a una de las más fascinantes figuras de nuestro tiempo con uno de los más gloriosos lugares de la Tierra.

En cuanto a Discovery, su director general, Peter Liguori, también estaba de lo más contento:

Discovery está excitado ante la perspectiva de ayudar a Sarah Palin a contar la historia de Alaska y por contar con una gran realizador de documentales como Mark Burnett ayudando a revelar la poderosa belleza de Alaska como nunca antes ha sido filmada y narrada por una de sus hijas más orgullosas.

Y ya por fin, la opinión de la propia Sarah Palin, quien declaró:

Nuestra familia disfruta de los programas de Discovery. Estoy deseando empezar a trabajar con Mark para llevar la majestuosidad y la belleza de Alaska a todos los estadounidenses.

La serie se emitirá en la cadena TLC, una filial de Discovery Networks. Recordemos que Discovery es la compañía número uno del mundo en el campo de la no-ficción contando con hasta 1.500 millones de subscriptores en más de 180 países. TLC es una de sus filiales cuya señal llega a más de 99 millones de hogares sólo en Estados Unidos.

Con estas perspectivas y con la seguridad de que Sarah y su familia harán un excelente papel, ¿quién puede tener dudas de que estamos ante un nuevo éxito de audiencia suyo? Por supuesto, los de los medios de comunicación dirán todo lo que quieran, pero los datos son los datos y si a ellos no les gustan los Palin, pues cada vez son menos los afectados de palinofobia, pero aún existen y la lástima es que se trata de una enfermedad que no tiene remedio y que se va agravando con el tiempo. ¡Pobres! Si en el fondo me dan pena.

Hasta aquí la entrada de hoy, una entrada muy ligera y en la que he tratado un tema que se me quedó en el tintero (¿o debería decir más bien en el teclado?) mientras preparaba la anterior y que me daba rabia no tratar. Pero no se preocupen porque ya estoy preparando la que espero que sea una de las mejores entradas de las últimas semanas: la crónica de lo que fue el rally que celebraron juntas el miércoles pasado en Minneapolis (Minnesota) Sarah Palin y Michele Bachmann con la compañía de Sean Hannity. De verdad que fue espectacular y que aún tengo la piel de gallina. Si a este lado del Atlántico me pongo como me pongo viendo a Sarah Palin a través de una pantalla de ordenador, imagínense lo que sería verla en vivo y en directo asistiendo a un rally al más puro estilo estadounidense. No quiero ni pensarlo. Por mi parte, confío en tenerlo todo listo para el domingo que viene. Mientras tanto, les dejo con la miel en los labios y el título ya pensado: “Palin y Bachmann en Minneapolis: ¡Chúpate ésa, so progre!”.


MÁS SOBRE EL ESTRENO DE SARAH PALIN EN LA FOX

26/01/2010

 

El otro día les ofrecí la transcripción de la entrevista que Bil O’Reilly le hizo a Sarah Palin en su programa The O’Reilly Factor. Sin embargo, ésa era sólo la primera parte; había una segunda parte en la que Sarah contesta a las preguntas de Bill sobre su vida privada. Ciertamente no es que vayamos a descubrir nada nuevo, pero siempre es interesante saber alguna cosa más sobre nuestra admirada Sarah… ¡y si son chafarderías, mejor que mejor! Como quiera que el tono de la propia entrevista es desenfadado, me he permitido el hacer algunos comentarios que se pretenden graciosos sobre las respuestas. Ha sido un desahogo después de una semana bastante atareada y en la que he tenido poco tiempo para la diversión. Así que tómenselos como una broma y no hagan demasiado caso.

Todos saben ya que ni apuesta para el ticket presidencial de 2012 es éste: Sarah Palin y Rick Perry, el actual gobernador de Texas (gracias, Santi, por la foto). Perry nació el 4 de marzo de 1950, así que ahora mismo tiene casi 60 años. Los 62 años son una buena edad para optar a la vicepresidencia. Además, tiene sobrada experiencia como gobernador para ello. ¿Que si no preferiría un ticket Palin – Brown? Pues la verdad es que no le veo posibilidades ahora mismo. Scott Brown es el hombre de moda y un buen conservador, pero no el conservador que a mí me gustaría. Además, no perdamos de vista que Brown es una incógnita todavía. Aún no ha hecho nada.

SARAH PALIN SE ABRE SOBRE SU VIDA PRIVADA
Jueves, 21 de enero 2010
The O’Reilly Factor

Pueden ver el video de la entrevista en la pestaña “Docs (vídeo)”.

BILL O’REILLY: Estamos en la parte de “Detrás del libro” de esta noche. Como ustedes saben, Sarah Palin es una nueva analista de Fox News y la semana pasada tratamos sobre las cuestiones importantes del día. Pero también hablamos con ella sobre lo que hace en su tiempo libre, aunque no tiene mucho de eso, y aquí tienen cómo transcurrió la conversación.

[PRINCIPIO DEL VIDEO]

BILL O’REILLY: Entonces, ¿qué hace usted para divertirse? Quiero decir, oímos que pega tiros, ya sabe, a los lobos. Y usted es una cazadora y una pescadora y todo eso. ¿Es eso lo que hace, cosas al aire libre? [Me temo que pegar tiros dentro de casa tiene que ser algo muy peligroso. Evidentemente, los tiros se pegan fuera].

SARAH PALIN: Claro, soy de Alaska y comemos, por lo tanto, cazamos. Sí. Somos…

BILL O’REILLY: ¿Usted realmente pega tiros y los despelleja y luego los mete en la nevera y se los come más tarde y todas esas cosas?

SARAH PALIN: Claro que sí. El congelador está lleno de caza que nos mantiene sanos.

BILL O’REILLY: ¿Como qué? ¿Qué?

SARAH PALIN: Alce, caribú, búfalo [Como me tropiece algún día con Sarah, espero que no me pegue un tiro primero y me pregunte cómo me va con el blog después].

BILL O’REILLY: ¿Usted come alce? ¿Filetes de alce? [¡Dios Mío! ¡Se me quiere comer! Tengo que encontrar otro pseudónimo enseguida].

SARAH PALIN: Tienes que venir allí.

BILL O’REILLY: He estado allí dos veces.

SARAH PALIN: OK. Bueno, venir a mi casa.

BILL O’REILLY: Pero usted no me invitó la última vez. Traté de llegar a su casa y los troopers [la policía de Alaska] me sacudieron [¿Por saltarse el límite de velocidad? ¿Por colarse en el patio trasero de la casa de los Palin? ¿Por ser de la Fox?].

SARAH PALIN: Usted es un gran hombre.

BILL O’REILLY: Bueno, así que realmente hace lo que dice. Usted realmente sale a cazar y lo mete en su nevera y se lo come más tarde.

SARAH PALIN: He estado haciendo esto toda mi vida. Es parte de esa cultura de Alaska. Es un estilo de vida activo y saludable, al aire libre, que tanto disfrutamos allí.

BILL O’REILLY: OK. No creo que Hilary Clinton haga eso, pero no estoy seguro [Seguro que cuando se enteró de lo de su marido y Mónica Lewinsky sí que se le ocurrió]. Pero se lo voy a preguntar la próxima vez que la vea. Ahora, ¿y sobre las películas? ¿Es usted una aficionada a las películas?

SARAH PALIN: No tengo mucho tiempo para ir al cine.

BILL O’REILLY: ¿Recuerda la última película que vio?

SARAH PALIN: De hecho, pusimos una película de las de pay-per-view en casa el otro día y creo que era una nueva película. Sandra Bullock en “La proposición,” que pensé que era una gran película.

BILL O’REILLY: Ésa es bastante reciente.

SARAH PALIN: Y me encantó esa película porque trató mucho de un tema alasqueño en la película y del medio ambiente también. Fue genial.

BILL O’REILLY: iPod? ¿Tiene un iPod?

SARAH PALIN: Lo tengo para correr.

BILL O’REILLY: ¿Y qué tiene en él?

SARAH PALIN: Una gran cantidad de rock sureño. Me encanta la música country [A mí también. Esta mujer vale un potosí].

BILL O’REILLY: Bueno, ¿sobre quién estamos hablando exactamente?

SARAH PALIN: John Rich. Travis Tritt.

BILL O’REILLY: ¿Y los lleva en su iPod cuando sale a correr?

SARAH PALIN: Cuando corro.

BILL O’REILLY: OK. ¿Con qué frecuencia sale a correr?

SARAH PALIN: Me gusta correr unas seis millas [alrededor de 10 km], tal vez más [¡Cielos! Y yo que a las dos millas ya estoy hecho polvo... ¡Ah, qué mala es la vejez!]

BILL O’REILLY: ¿Con qué frecuencia?

SARAH PALIN: Trato de correr todos los días. Y si no corro todos los días, tomo algún tipo de clase, kickboxing [Igual que Chuck Norris. Esta mujer, dejando aparte sus detestables gustos alimenticios, me tiene conquistado].

BILL O’REILLY: Muy bien. ¿Así que cada día trabaja todo eso?

SARAH PALIN: Bastantes.

BILL O’REILLY: Y usted corre. Ahora, cuando corre por ahí, ¿tiene guardaespaldas corriendo con usted o…?

SARAH PALIN: Rayos, no. No. [Pues claro que no. ¿Para qué te crees que son si no las clases de kickboxing? ¿Que no has visto nunca “Walker, Texas Ranger”?].

BILL O’REILLY: ¿Usted sola? ¿Ahí va corriendo Sarah Palin? Ya sabe, apuesto a que cuando corre y la ven los alces, ellos corren más.

SARAH PALIN: Nadie me reconoce. Y lo hago sin ir llena de maquillaje de todos modos.

BILL O’REILLY: ¿No?

SARAH PALIN: Así que cuando salgo a correr, nadie sabe quién soy. [Pues habrá que preguntarle a Todd qué pinta tiene su esposa cuando se levanta por las mañanas. Ahora me pica la curiosidad. Sé de una foto que anda por ahí de Sarah sin maquillaje. Tengo que encontrarla].

BILL O’REILLY: Cuando se va de vacaciones, debe de ser muy difícil. Lo es para mí.

SARAH PALIN: Así es.

BILL O’REILLY: Primero, ningún hotel acepta una reserva a mi nombre porque me odian. Pero, segundo, todo el mundo se me queda mirando.

SARAH PALIN: Hemos descubierto que las vacaciones más seguras y tranquilizadoras que podemos darnos están en el medio de la nada en nuestra cabaña en Petersville, que está a 120 kilómetros en Alaska.

BILL O’REILLY: Pero que todavía está en Alaska, sin embargo.

SARAH PALIN: Sí.

BILL O’REILLY: Quizás de vez en cuando le apetezca un poco de calor.

SARAH PALIN: Calor, correcto. Bueno, tenemos que hacer algo diferente. Hemos intentado ir a Hawaii hace un par de semanas. Sólo llevábamos dos días y entonces nos dimos cuenta…

BILL O’REILLY: Que tenían que dejar Hawaii.

SARAH PALIN: Bueno, estábamos, creo, perturbando, sin querer, pero era perjudicial para los otros huéspedes que estaban…

BILL O’REILLY: ¿Dónde estuvieron?

SARAH PALIN: …en el mismo hotel. Un hotel agradable, un lugar turístico…

BILL O’REILLY: Waikiki. ¿Estaban en la isla grande?

SARAH PALIN: …en Maui.

BILL O’REILLY: En Maui.

SARAH PALIN: Hermoso, pero ciertamente no tan… [Mira que irse de vacaciones a la tierra del presi. Es que las hay a las que les gusta provocar. ¿Qué pasaría si a Obama se le ocurriera ir de vacaciones a Alaska? Mejor que no. Igual se derretían los glaciares. O le corneaba mi primo que tiene muy mal genio y es más conservador aún que yo].

BILL O’REILLY: Pero cada vez que sale de la piscina y ordena un pequeño cóctel, ya está todo el mundo: “Oh, ¿qué está haciendo?”.

SARAH PALIN: Gente muy agradable, pero había algunas personas con sus cámaras que nosotros…

BILL O’REILLY: Siempre. Todo el mundo tiene la pequeña cámara. Botswana. Y lo digo en serio. Botswana.

SARAH PALIN: Se lo diré a Todd.

BILL O’REILLY: Y luego hay un par de islas en el Caribe en las que usted puede alquilar una pequeña cosa así. Porque sé – porque cuando me hice famoso y nunca pensé que lo iba a ser, de repente, yo no podía ir a ninguna parte sin que ellos me hicieran una foto. Pero esa intrusión, ¿pesa psicológicamente sobre usted?

SARAH PALIN: Lo único que quiero es que los niños no tengan que cargar con eso.

BILL O’REILLY: Creo que eso es lo peor de ser famoso: la intrusión. ¿Está de acuerdo?

SARAH PALIN: Esa intrusión, de nuevo, es una carga. Y, sin embargo, las personas que, entre comillas, se entrometen en nuestra vida, sigue siendo tan hermoso. Tan bonito. Tan alentador y me inspiran. Así que, mientras tengamos un buen equilibrio en ese tiempo privado de la familia, que ahora mismo somos capaces de equilibrar, entonces todo está bien.

BILL O’REILLY: Última pregunta. Vi una foto de usted jugando al baloncesto cuando estaba en la escuela. Ya sabe, Barack Obama es un gran jugador de baloncesto. Y él me desafió – en realidad, yo le reté a un uno-contra-uno. Pero ¿puedo tener a usted y a Obama en la misma cancha? ¿Lo haría?

SARAH PALIN: Lo haría.

BILL O’REILLY: Serían dos contra uno.

SARAH PALIN: Sí, claro.

BILL O’REILLY: Usted y yo. Voy a jugar de pívot bajo. Usted tira desde el exterior. [¡Eso! Y el que gane se queda con la Casa Blanca, ¿eh? Y Biden que haga de cheerleader durante el descanso].

SARAH PALIN: OK. Usted está bloqueando debajo.

BILL O’REILLY: ¿Lo hará si lo propongo?

SARAH PALIN: Me encantaría.

BILL O’REILLY: Muy bien. Vamos a hacerlo, señoras y señores. Aquí está, Sarah Palin, una persona normal. Y estamos muy contentos de tenerla como colaboradora.

SARAH PALIN: Me alegro de haber llegado hasta aquí. ¿Qué sería de América sin Fox News?  [Un poco pelota sí que es, sí. ¿Qué sería de Fox News sin Sarah Palin?].

BILL O’REILLY: Gracias, Gobernador.

SARAH PALIN: Gracias.

[FIN DEL VIDEO]

Pues al final la he encontrado. La foto ésa que les había dicho de Sarah sin una gota de maquillaje. Es del 2008 y los tipos que aparecen a su lado besuqueándola son dos empresarios creo que californianos que en su momento apostaron con sus empleados a que al menos uno de ellos conseguiría darle un beso (sí, los hombres somos así; por una apuesta hacemos lo que haga falta). Así que, ni cortos ni perezosos, los dos petardos esos aprovecharon que Sarah estaba por aquel entonces en New York, la siguieron, la acecharon y cuando volvía al hotel después de correr por la tarde… ¡zas! ¡Te pillé, te pillé! ¡Tienes que pagar prenda! Sí que es cierto que entre la gorra y las gafas esas tan distintas a las que lleva siempre no parece ella.

Por cierto, un breve comentario sobre una cuestión que surgió a raíz de la contratación como comentarista de Sarah por parte de la Fox. Algunos pretendían que el hecho de haberse comprometido con la cadena por varios años le iba a impedir el hacer campaña y presentarse a las elecciones en 2012 si es que ésa era su intención. No me pareció así a mí porque bien sé yo que en los contratos se pueden poner toda clase de cláusulas, incluyendo aquellas que contemplan la rescisión del contrato si se dan ciertas circunstancias. Y el viernes pasado, en el programa de Oprah Winfrey, Sarah Palin así lo confirmó al declarar que:

No voy a cerrarme ninguna puerta que tal vez encuentre abierta en el futuro. Y, afortunadamente, la cadena Fox me ha permitido mantener esa puerta abierta. Tal vez [la política] esté en mi futuro, pero mientras tanto ansío formar parte de nuevo del mundo de las noticias.

Creo que está bastante claro, ¿no?


GOING ROGUE: UN RESUMEN (III)

19/12/2009

 

Cuando uno ha traducido (más mal que bien) unas cuantas intervenciones televisivas de Sarah Palin, sabe que ésta se expresa de una manera peculiar. No quiero decir con ello que hable incorrectamente, sino que tiene su propia manera de expresarse, la de una persona que piensa a mayor velocidad de la que habla y que a menudo siente la tentación de expresar una nueva idea que se le acaba de ocurrir antes de haber terminado con la que estaba explicando. Eso provoca que su manera de hablar resulte confusa en ocasiones, pero es debido simplemente a que tiene demasiadas cosas que decir… y poco tiempo para ello porque en la televisión, el tiempo está contado al segundo. Reconozco que eso es algo que me pasa a mí también y tal vez por ello siento tanta simpatía por Sarah; me hace sentir que tenemos algo en común ella y yo (perdón por esta pequeña vanidad mía). Sin embargo, esto sólo pasa cuando sus intervenciones son espontáneas, no cuando pronuncia un discurso ya que entonces las ideas que quiere comunicar ya las tiene previstas de antemano y simplemente tiene que desarrollarlas en el orden previsto, resultando más clara que el agua. Por lo que se refiere a Going Rogue, me ha llamado la atención el hecho de que a pesar de estar muy bien redactado, conserva el tono original de lo que podría ser una conversación tranquila y pausada con Sarah, incluyendo sus abundantes expresiones coloquiales que tanto me desesperan a mí, que no domino tanto el inglés como para comprenderlas a la primera, pero que a cambio convierten cada página del libro en algo realmente vivo y colorido (además de mejorar mi nivel de inglés, you betcha!)

Una foto de Sarah durante la presentación de los actos conmemorativos del 50º aniversario del Estado de Alaska. La placa de matrícula supongo que se la puso en su Jetta, ¿no? ¿O se la quedó Todd? ¿O Track? ¿O Piper para su bicicleta? ¿Hicieron siete copias, una para cada uno? Porque si no, vaya follón se podía montar en aquella casa: ¡La quiero yo! ¡No, yo! ¡Es mía! ¡Narices, es mía!… ¡Ufff!

CAPÍTULO TERCERO: DRILL, BABY, DRILL (Perfora, nena, perfora)

En el último capítulo, Sarah nos dejó con la duda de cuál iba a ser su siguiente paso. En éste, la duda queda resuelta ya que comienza relatándonos uno de sus muchos viajes durante su campaña electoral como candidata a gobernadora de Alaska. Un viaje, en concreto, llevado a cabo en su propio coche, de noche, con varios de sus hijos durmiendo en el asiento trasero y ella preguntándose si no se habrá equivocado de carretera.

Y es que convendría recordar que antes de ser seleccionada por McCain como su compañera de ticket, Sarah Palin llevaba ya a sus espaldas no una sino… ¡siete campañas electorales! Dos para el cargo de concejal de Wasilla (las dos ganadas), dos para el cargo de alcaldesa de Wasilla (las dos ganadas), unas primarias para el cargo de vicegobernadora (perdida por los pelos) y otras primarias y las auténticas elecciones para el cargo de gobernadora (ganadas incluso contra su propio partido, el GOP, que no quería verla ni en pintura). Es decir, un total de seis elecciones ganadas contra una sola perdida. O sea, que si de algo sabía Sarah en ese momento era de cómo afrontar una campaña electoral contra un candidato presuntamente vencedor (recordemos que fue elegida alcaldesa en competición con el alcalde entonces en el cargo, Stein, y que hizo lo mismo como gobernadora, compitiendo en las primarias con el gobernador entonces en el cargo, Murkowski). Lástima que no le dejaran opinar los sabiondos esos que llevaban la campaña de McCain porque si lo hubieran hecho tal vez otro gallo les hubiera cantado.

La decisión de Sarah de competir en las primarias del GOP contra Murkowski no fue exclusiva suya, sino que hubo muchas personas que la animaron a ello: por ejemplo, Rick Halford, un antiguo senador del Senado de Alaska, republicano pero no de los que detestaban a Sarah, sino de los que creían en ella y pensaban que Sarah era diferente y que Alaska necesitaba precisamente eso: algo diferente.

Otra persona que animó a Sarah a presentarse fue (¡asómbrense!) Andrée McLeod, la que años más tarde se convertiría en la loca de las ethics complaints. Pero para eso, todavía faltaba tiempo y por aquel entonces, Andrée the Gadfly (o la “mosca de culo de vaca”, como creo yo que podría traducirse), que es como la conocía todo quisque en Alaska, era su más ferviente admiradora, lo que aprovecha Sarah para contarnos los inicios de esta patética mujer, una historia de lo más divertida y que no deja lugar a dudas de su escasa salud mental.

Por fin, la tercera influencia que reconoce Sarah es la de John Reeves, un votante demócrata harto de la corrupción rampante de Juneau (la capital del Estado) y que, al igual que muchos, ya fueran demócratas, republicanos o independientes, ansiaba un cambio que devolviera el gobierno de Alaska al lado de la gente. Un cambio para el que no veía capacitado a nadie a cabo que no fuera Sarah Palin.

En definitiva, que Sarah se lanzó al ruedo y, libre ya de sus obligaciones como alcaldesa de Wasilla que no le permitieron ocuparse debidamente de su campaña anterior, empezó a recorrer el Estado y a explicar sus intenciones a sus paisanos. Pronto sus amigos se unieron a ella y Sarah pudo contar con una mínima organización política que le diera el apoyo que precisaba. Es entonces cuando empezamos a encontrarnos con nombres como los de Kris Perry, íntima amiga suya y una persona de la que todos hemos oído hablar mucho durante estos últimos años pero que ignorábamos de dónde había salido o qué relación tenían con Sarah aparte de la meramente profesional (con el tiempo, Kris se convirtió en la mano derecha de Sarah como gobernadora de Alaska). Sí, ya sé que todo eso no es más que mera chafardería, pero es que a mí me encantan estas cosas, ¡caramba!

La campaña electoral de Sarah se centró en tres ideas: limpiar de parásitos el gobierno, desarrollar las infraestructuras del Estado para que el sector privado encontrara un ambiente favorable que le llevase a invertir en nuevos negocios e incrementar la producción de energía, construyendo sobre todo ese gasoducto de 5.000 kilómetros y 30.000 millones de dólares que llevaba décadas siendo prometido por todas las administraciones pero que nunca se convertía en una realidad. Por cierto, que es de lo más curioso comprobar que el lema de su campaña hacía hincapié en el “cambio” que suponía su candidatura (un lema que años más tarde iba a adoptar el actual presidente de Estados Unidos para su propia campaña aportado sin duda por uno de sus asesores de más alto rango, que tenía raíces en Alaska), algo que compartía hasta el último de los alasqueños hartos de tanto político corrupto como había en el gobierno y la legislatura y que habían sido la causa ya de más de una redada por parte del FBI. Vamos, peor casi que Chicago (¡anda, otra coincidencia con el presidente!).

Recorriendo toda Alaska de cabo a rabo y sin dejar apenas una sola cabaña de troncos a la que no hubieran llegado personalmente para explicarle a sus moradores sus intenciones, Sarah no tuvo problemas en ganar las primarias republicanas, pasando pues a ser la rival del candidato demócrata, Tony Knowles, un antiguo gobernador de Alaska que buscaba su tercer mandato, y a un candidato independente, Andrew Halcro, un cretino republicano que años más tarde fue el primero en lanzar la basura del Troopergate desde su blog, pero que ahora estaba ansioso de unir sus fuerzas con ella en una candidatura conjunta (y absolutamente fuera de lugar), algo a lo que Sarah le dijo que nanay.

Una de las sorpresas que me he llevado leyendo este capítulo ha sido saber que Meghan Stapleton, la actual portavoz de Sarah, resulta que es una antigua amistad suya de sus tiempos como gobernadora, cuando Sarah la contrató como secretaria de Prensa. Yo pensaba que la había conocido durante la campaña presidencial y resulta que no. ¿Ven como lo de las chafarderías tiene su interés? Por otra parte, la campaña involucró a toda la familia Palin, como siempre, incluyendo a la familia de Todd, quienes no dudaron en apoyar firmemente a la esposa de éste para que pudiera alcanzar el puesto de “Boss Alaska”, que es como llaman los yupik al gobernador del Estado.

La victoria de Sarah fue un bombazo y la cara que les quedó a los demócratas era todo un poema. Rompiendo con la costumbre, Sarah escogió tomar posesión en la ciudad de Fairbanks y no en la de Juneau. La ceremonia fue especialmente brillante y todos sus paisanos sentían que se abría una nueva etapa para todos. Y como quiera que las expectativas eran muchas, ya desde el primer día de trabajo Sarah empezó a sacudir las cosas allí en Juneau, siguiendo el estilo marcado por Ronald Reagan: escoger los asuntos más importantes de tu agenda y centrarse personalmente en ellos; luego, delegar los restantes en tu equipo y darles suficiente poder y motivación para que implementen tu visión en esos otros asuntos. Así pues, siguiendo este esquema, Sarah se centró en lo que había sido el meollo de su programa electoral: desarrollo de las infraestructuras, conservadurismo fiscal y reforma ética, aunque sin dejar de prestar especial atención a otros asuntos urgentes tales como la educación, los servicios para los discapacitados y los mayores, la formación profesional, el desempleo y los tradicionales males de la Alaska rural (dependencia, alcoholismo, delincuencia, etc.), todo ello revisando las prioridades presupuestarias establecidas hasta entonces para que fuera el sector privado y no el Estado quien asumiera la tarea de cubrir esas necesidades.

La historia de cómo la administración Palin se enfrentó a las grandes petroleras y les ganó el pulso en la cuestión del gasoducto merece más de una lectura porque es ejemplar. Es una historia de la que todos tenemos conocimiento de sus aspectos generales pero que, explicado por la propia Sarah, gana en claridad y si además, Sarah nos lo explica con ese sentido del humor tan suyo y que a mí, personalmente, me entusiasma, mejor que mejor.

Pero como quiera que una cosa es que Sarah pasase a ser la gobernadora de Alaska y otra distinta el que Todd pasase a ser el “Primer Caballero” (o el “Primer Tío”, como le gustaba decir a él) y el resto de la familia, la “Primera Familia”, tan interesante es saber qué pasó el primer día de Sarah en su nuevo despacho como saber qué pasó el primer día de toda la familia en la mansión oficial. Dejando aparte que ésta era un caserón con goteras, chimeneas atascadas y una fontanería que no funcionaba, era lógico que todos se sintieran impresionados por la casa y que las niñas disfrutaran correteando por los pasillos, las buhardillas y demás lugares. La feroz conservadora fiscal que es Sarah no podía transigir con el pedazo de avión que se compró su antecesor, Murkowski, pero tampoco con un chef particular, así que ambos desaparecieron, además de procurarse ellos parte de la comida, especialmente la carne y el pescado que se la cazaban y pescaban ellos mismos, dos actividades que los estúpidos liberales jamás entendieron y que más de una campaña en su contra les valió a los alasqueños, como aquella de pésima actriz de Hollywood en contra del control de depredadores practicado por el Estado como único medio de proteger a los alces y caribúes y evitar que desaparecieran masacrados por los lobos, provocando de paso la desaparición de la población nativa de Alaska que depende de su caza para sobrevivir.

¿Y Todd qué? ¿Qué tal llevó él eso de ser “Primer Caballero”? Pues lo llevó estupendamente. Sarah nos deja entrever lo que debieron ser las reuniones en Washington de la Asociación Nacional de Gobernadores, cuando él tenía que unirse al té con pastas de las Primeras Damas quienes (imagino porque soy un malpensado) que se darían más de un codazo por poder disfrutar del apuesto Todd a su lado. Para Sarah, Todd fue un “Primer Caballero” impecable que le ayudó mucho en su tarea y que asumió sus propias obligaciones sin querer contar siquiera con una oficina propia (algo a lo que tenía derecho por ley). Por su parte, los niños tuvieron sus buenos momentos, pero también los tuvieron malos cuando algunos miserables amenazaron a Willow con ser violada, algo que le sucedió también a Bristol quien incluso fue amenazada de muerte años más tarde, durante la campaña presidencial. Algo inevitable, tal vez, pero que no deja de causar mucha pena y que a más de uno le lleva a reflexionar sobre si vale la pena seguir el camino del servicio público sólo para encontrarse con esto.

Lo siguiente son algunas historias sobre cómo formó Sarah su círculo de asesores más cercano, entre cuyos miembros destacaban especialmente Meghan Stapleton y Kris Perry; el ambiente de Juneau y el proceso en marcha de fumigación de la plaga (léase políticos) maligna esa que el FBI llevaba años desarrollando y al que ahora se unía Sarah con su propuesta de reforma ética y que provocó más de un ataque de nervios entre los legisladores de ambos partidos; y la cuestión del matrimonio homosexual y la opinión de la propia Sarah a raíz de lo que dictaminó en su momento el Tribunal Supremo de Alaska al respecto y que ella, como gobernadora, no podía hacer menos que acatar. Además, la poco edificante historia de su director legislativo, una de sus escasas pifias a la hora de seleccionar a sus colaboradores, nos permite hacernos una idea de cómo era el día a día de la administración Palin. Y por si todo esto fuera poco, otra historia, la de la elaboración del primer presupuesto del Estado de Alaska en el que Sarah tuvo que usar las tijeras de podar para evitar el despilfarro a manos llenas al que tan acostumbrados estaban los politicastros de la legislatura, nos sirve de lección para aprender lo que es un conservador fiscal en acción y así saber distinguirlos de otras especies que se arrogan el mismo nombre pero que, a la hora de la verdad, no son más que lobos disfrazados de corderos. Lobos que se pusieron nuevamente de los nervios cuando Sarah logró sacar adelante su propia reforma ética y más de uno sintió que se le había acabado el cuento.

Como continuación de la historia de cómo logró Sarah sacar adelante el proyecto del gasoducto que habíamos dejado en el momento en que las grandes petroleras tuvieron que aceptar que esta vez iba en serio, Sarah nos cuenta la historia de AGIA, o la ley que permitió que ese proyecto fuera ofrecido honradamente al sector privado para que cualquier compañía del mundo hiciera su oferta, escogiendo la administración la que resultara más provechosa para ambas partes. También aprovecha para contarnos una nueva redada del FBI contra legisladores corruptos (es que había muchos y no tenían suficientes furgones para arrestarlos a todos de una sola vez por lo que parece). Otra sopa de letras, ACES, una ley que obligaba a las petroleras a repartir sus beneficios con el Estado de Alaska de una manera justa y equitativa y no como se hacía hasta entonces en que las petroleras apenas daban una propina al Estado, algo que tenían que agradecérselo al antiguo gobernador, Murkowski, quien tenía una manera muy peculiar de entender el interés público.

En 2007, Sarah, en su condición de comandante en jefe de la Guardia Nacional de Alaska, visitó a las tropas de Alaska destacadas en Kuwait, así como un hospital del Ejército en Alemania, en una visita que le impresionó mucho. Dos años más tarde, hizo lo mismo con las tropas en Kosovo, apreciando aún más si cabe el sacrificio de estos jóvenes a los que pronto se uniría su propio hijo, Track.

Sarah gobernadora, pero también Sarah mamá. Su hijo mayor, Track, en atención a que era el mayor debería haber sido el más problemático por eso de la adolescencia y de las hormonas revueltas, pero parece que fue siempre un joven muy sensato y tal y como confiesa ella misma, su única discusión con él en todos esos años juntos fue la referida a la posición en que debía jugar él en su equipo de hockey, ya que cada uno tenía una opinión diferente. Luego, cuando se alistó en el Ejército nada más terminar sus estudios secundarios, Sarah no pudo dejar de sentirse muy orgullosa de la decisión de su hijo aunque muy preocupada también por lo que le pudiera pasar.

Y de un hijo, el mayor, pasamos a otro, el menor. Fue en Nueva Orleans cuando Sarah descubrió que estaba embarazada de su quinto hijo. Prueba de la honradez con que ha redactado este libro es su confesión de que por un momento, un aciago momento, pasó por su cabeza la idea de abortar. Afortunadamente, supo descartar la tentación inmediatamente y su decisión de tener a su hijo fue ya firme, aunque no tiene reparos en reconocer que puede entender perfectamente a las madres que tienen ese pensamiento, pero reconociendo también que el problema no es nunca el hijo sino las circunstancias en las que ese hijo va a nacer. De cualquier forma, Sarah volvió a Alaska y no fue hasta un par de semanas después que pudo darle la noticia personalmente a Todd quien, como es lógico, se alegró muchísimo y hasta pensó que no estaría nada mal que fuera un chico esta vez, ¿eh?

¿Cuándo se enteraron de que su nuevo hijo tenía el síndrome de Down? Unos meses después, en una de las pruebas rutinarias que le practicaron a Sarah y en la que su doctora empezó a sospechar que pudiera ser que no estuviera todo bien. Finalmente, tras más pruebas, se confirmó esa impresión y Sarah tuvo que empezar a asumir que su nuevo hijo iba a ser un niño con necesidades especiales. Asustada ante la responsabilidad que se les venía encima y angustiada por saber si iban a ser capaz de hacer frente a ella, Sarah le dio la noticia a Todd quien la encajó de una manera tan excepcional que no puedo dejar de reconocer mi admiración por él y mi envidia por su carácter y su personalidad que, lejos de hacerle lamentar la situación, reaccionando con una calma tan extraordinaria y una fe en la capacidad de Sarah y suya para hacer frente al nuevo desafío que Dios les había planteado que me hace sentir aún más indigno, ya que reconozco que yo me hubiera sentido desolado ante la noticia. Y para que quede constancia de todo ello, reproduzco acto seguido el momento en que Sarah relata cómo le da la noticia y su reacción, una parte que cada vez que la leo me deja más sobrecogido aún:

[Todd] dejó las pruebas médicas a un lado y volvió su cara hacia la mía. “Estoy contento y estoy triste”, dijo.
Pensé que era perfecta la manera como lo había expresado porque era así exactamente. Era así como me sentía yo también.
Todd dijo: “Va a ir todo bien”.
Le pregunté si se hacía la misma pregunta que yo: “¿Por qué nosotros?”.
Pareció verdaderamente sorprendido por mi pregunta y respondió tranquilamente: “¿Por qué no nosotros?”.

A partir de ese momento, y a diferencia de muchos padres en la misma situación, Todd dejó de preocuparse porque iba a tener un hijo con síndrome de Down y empezó a preguntarse en cambio por cuáles serían las posibilidades del bebé, a preguntar a otras personas en la misma situación qué hacían y que no hacían sus hijos, a fijarse en otros niños con el mismo problema y, siempre, a confiar en Dios y en Su sabiduría a la hora de darles como misión la de cuidar de Trig. Es precisamente por ello que todo el mundo debería leer la carta que Sarah Palin escribió meses más tarde para dar a conocer a todos sus familiares y amigos que su nuevo hijo, Trig, iba a nacer con síndrome de Down. Escrita como si la hubieran recibido de parte de Dios Nuestro Señor, Sarah volcó en ella todas sus angustias finalmente resueltas y declara que acepta con ánimo sereno y amante la llegada de Trig como una prueba más de la bondad de Dios que les ha querido favorecer con un hijo tan perfecto como cualquier otro.

Para todo padre es un orgullo ver a su hijo convertirse en un soldado del ejército de Estados Unidos. No lo iba a ser menos para Sarah y Todd cuando Track completó finalmente su entrenamiento básico y adquirió oficialmente el rango de soldado de infantería. Sin embargo, resulta ridículo leer la de problemas que tuvo que sortear Sarah para poder salir de Alaska el tiempo justo para poder estar presente en la ceremonia de graduación de Track en Georgia, gracias a la cada vez más inenarrable estupidez de los politicastros que pululaban por Juneau y que llegaron a hacer de esto una cuestión de Estado. Es una lástima que los del FBI no se dieran otra vuelta por ahí a ver si arramblaban de una vez por todas con los que todavía quedaban.

Y, por supuesto, Todd Palin no es sólo el marido de Sarah y el padre de Track, sino también el deportista que ha ganado cuatro veces la Iron Dog, la carrera de motos de nieve más larga y dura del mundo. Un repaso a su historial y a lo que supone correr esa competición no podía faltar en este libro, así como la historia de cómo Trig se empeñó en nacer bastante antes de lo previsto, justo cuando sus padres estaban en Texas en una conferencia y Sarah tuvo que volar deprisa y corriendo a Alaska apenas terminó de pronunciar su discurso no fuera a ser que tuvieran un tejano en la familia en lugar de un alasqueño más. Y si bien la alegría de la familia por el nacimiento de Trig era evidente, el anuncio de Bristol, la hija mayor, poco después del nacimiento de su nuevo hermanito, de que con diecisiete años ya estaba embarazada no dejó de ser una noticia que les entristeció a todos, no sólo por la moralidad de la situación sino también por lo que eso suponía para la propia Bristol cuyo futuro iba a cambiar irremediablemente y posiblemente a peor. Sin embargo, no había nada que hacer y la familia Palin asumió la situación y se dispuso a hacerle frente como han hecho siempre: todos juntos y con plena fe en Dios. Trig iba a tener otro tío, que se iba a llamar Tripp, y con éste iba a ser además compañero de juegos, de guardería y puede que con el transcurso de los años hasta de equipo de hockey.

De nuevo, problemas con las compañías petrolíferas que no cejaban en su empeño de seguir haciendo lo que les diera la gana, un vicio al que se habían acostumbrado demasiado con los anteriores gobernadores. En este caso se trataba de ExxonMobil que llevaba años disfrutando de una concesión petrolífera en la que no había perforado ni un triste agujero. Harta de esa situación, Sarah amenaza a la compañía con quitarles la concesión y la nueva guerra se saldó con otra victoria de Sarah, algo que es de agradecer porque a veces conviene recordar que no siempre los malos son los que ganan en la vida real.

Ya hemos repasado una de las pifias de Sarah a la hora de nombrar a sus colaboradores: su antiguo director legislativo, un vago de siete suelas del que le costó lo suyo deshacerse. Sin embargo, hubo otro: su comisionado de Seguridad Pública, Walt Monegan. Su historia está muy relacionada con la del posterior Troopergate y Sarah la explica tal y como fue, algo que ya hemos visto en otras partes (incluso en este blog). Sencillamente, Monegan era un incompetente que además acabó insubordinándose gravemente por lo que Sarah le ofreció una salida digna, pero él se negó a aceptarla y prefirió marcharse. Y aquí acabó todo hasta que una conjura entre los dirigentes de un sindicato policial y los politicastros del Partido Demócrata empezaron a liar las cosas en lo que más adelante iba a ser el Troopergate. Una repulsiva historia de politiquería de la peor calaña.

Por fin, el proyecto del gasoducto llega a su fin y es adjudicado a la compañía canadiense TransCanada-Alaska que hizo una oferta realmente buena, superando en mucho todos los requisitos exigidos por el Estado. Ése fue el mayor éxito de Sarah y la culminación de veinte meses de duro trabajo tras los cuales podían decir perfectamente que habían conseguido mucho más de lo que hubiera conseguido otra administración siquiera en veinte años. Sarah era una gobernadora exitosa y su popularidad batía records. No es extraño que hubiera ya quien le siguiera la pista.

Y para terminar esta entrada, una foto de Sarah preparando hot dogs, sonriente como siempre y feliz de poder conocer a cuanta más gente, mejor. ¿Y aún hay quién se sorprende del entusiasmo que despierta esta mujer? ¿Cuántas veces tiene uno la posibilidad de pedirle a su propia gobernadora que le eche más mostaza en su hot dog? Por lo que a mí se refiere, ni se me ocurriría poder pedirle siquiera a mi alcalde un pincho de tortilla de patatas. ¿Él, tratarse con los miserables como yo? Vamos, ni habiéndome fumigado previamente los de Sanidad durante media hora seguida condescendería a darme la mano… a menos que hubiera elecciones la semana que viene, claro. ¡Malditos politicastros!


GOING ROGUE: UN RESUMEN (II)

17/12/2009

 

Sigo en la brecha. Después del primer capítulo, el segundo (para que vean que sé contar). Por mi parte, y contra lo que han dicho algunos críticos por ahí, encuentro muy acertada la distribución en capítulos del libro, abarcando los grandes períodos de la vida de Sarah: infancia y juventud, alcaldesa, gobernadora, la campaña electoral y la vuelta a Alaska. En el caso de biografías, estoy de acuerdo con aquella dama de la nobleza francesa del siglo XVIII que decía que no le gustaban los relojes que marcaban los minutos porque dividían la vida en porciones demasiado pequeñas. Soy de la misma opinión. Dividir el libro en más capítulos lo hubiera convertido prácticamente en un diario y ningún diario está hecho para ser publicado y leído por extraños. Y los que sí lo están es porque no son más que un mero ejercicio de exhibicionismo.

Esta foto ya la había publicado antes, pero como que es una de mis favoritas, he pensado que se merece una segunda oportunidad (y en tamaño king-size). Sarah en la época de su primera campaña electoral. ¿Les cuento un secreto? A mí, Sarah me gusta mucho más sin gafas. Ojalá se pusiera lentillas, pero eso es cosa suya. Aunque Todd ya podría insistir un poco, ¿no?

SEGUNDO CAPÍTULO: KITCHEN-TABLE POLITICS (Política de mesa de cocina)

¿A alguien le suena el nombre de Nick Carvey? Pues la verdad es que no y, sin embargo, Nick Carvey bien podría ser considerada la persona gracias a la cual todos nosotros sabemos ahora quién es Sarah Palin. Resumiendo, el tal Carvey era el presidente de la Cámara de Comercio de Wasilla y una especie de cacique local y fue él quien insistió sobre Sarah para que ésta entrara en política. En concreto, la convenció para que se presentara a las elecciones al concejo municipal que se iban a celebrar poco después. Él también se presentaba (el concejo municipal de Wasilla se compone de un total de seis puestos) y, teniendo en cuenta que contaban con el apoyo del propio alcalde, John Stein, y del periódico local, el Frontiersman, la cosa parecía más que hecha. “La ciudad haría bien contando con tus servicios”, le dijo. La idea le gustó a Sarah y como quiera que Todd le apoyó, Sarah accedió finalmente.

El lema de la primera campaña electoral de Sarah fue: POSITIVE-LY PALIN (una especie de mezcla intraducible al español entre “Sin lugar a dudas, Palin” y “Positiva Palin”). Se trataba de una campaña local y Sarah comprendió que tenía que llegar a todos y cada uno de sus conciudadanos, así que cogió a sus pequeños Track y Bristol, los subió a un trineo y con ellos de esta guisa, empezó a recorrer la ciudad llamando a cada puerta. Su entusiasmo y sus buenas ideas calaron fácilmente entre sus vecinos y no tuvo ningún problema en ganar las elecciones (Carvey tampoco, todo sea dicho). Fue entonces cuando se produjo la primera reunión de Sarah con el alcalde Stein, donde los dos asumieron que eran aliados, algo que no tardó en revelarse como erróneo.

Es revelador leer las descripciones que hace Sarah de las reuniones del concejo municipal, unas reuniones donde se decidían cuestiones tan peliagudas para la comunidad como reglamentar cuántos niños podía cuidar al mismo tiempo una canguro o si los letreros luminosos de los establecimientos podían ser parpadeantes o no, por ejemplo. Sin embargo, había otras cuestiones más serias y que rondaban el conflicto de intereses cuando no entraban de lleno en esa categoría, como por ejemplo cuando Carney propuso una reglamentación que obligaría a los vecinos de Wasilla a contratar la recogida de basuras en lugar de permitir que fueran ellos mismos quienes se llevaran la basura al vertedero municipal. Como quiera que Carney era el dueño del único negocio de recogida de basuras dla ciudad, Sarah se opuso a ello, sobre todo porque los alasqueños son ferozmente independientes y no les gusta que les digan lo que tienen que hacer. El caso es que Carney comprendió entonces que Sarah no era de las que se iban a conformar sentándose y callándose y seguramente empezó a pensar si no se habría pasado de listo cuando la convenció para que se presentara a las elecciones. El alcalde Stein debió de pensar lo mismo cuando vio como Sarah se negaba a apoyar un aumento de su sueldo y se declaraba conservadora fiscal, reprochándole que había demasiadas carreteras que asfaltar en el municipio como para pensar siquiera en semejante despilfarro.

Nace Willow, Todd abre un negocio de motos de nieve con un socio y la ciudad sigue adelante. De paso, Sarah nos explica cuáles fueron siempre sus prioridades mientras estuvo en el concejo: desarrollo de las infraestructuras municipales, responsabilidad fiscal y que el gobierno municipal estuviera siempre del lado de sus conciudadanos y no en su camino. Y es que, como dice ella, cuando se trata de política local, los electores son tus vecinos, tu familia, tus amigos y a veces hasta tus enemigos, y te los encuentras cada día en la tienda de ultramarinos, la oficina de correos y la pista de hockey.

Los mandatos en Wasilla son de tres años y Sarah tuvo aún menos problemas en ser reelegida de los que los tuvo en ser elegida por primera vez. Sin embargo, poco tiempo después tocaba elegir al alcalde y Sarah se decidió a disputarle el puesto a Stein, quien se presentaba por cuarta vez a la reelección, preocupada por su afán en hacer crecer el gobierno e interferir en cada vez más ámbitos de la vida de los habitantes de Wasilla. Para ella, el gobierno debía ser cada vez menor y no mayor, y debía meterse menos en lo que no le importaba y no más. Sarah utilizó pues el mismo lema que antes y fue elegida contando sobre todo con el apoyo de los que ansiaban cambiar las cosas en la ciudad.

Por supuesto, a Stein le sentó como un tiro el perder el despacho y lo más amable que se puede decir con respecto a la transición es que fue fría. En su primera reunión con los jefes de departamento, que habían apoyado indisimuladamente a Stein durante la campaña, Sarah notó su hostilidad, pero aún así intentó volverlos en su favor y convertirlos en aliados, lo que finalmente no fue posible. Siguiendo un procedimiento rutinario en cualquier sitio en el que se cambia al jefe, Sarah les pidió una carta de dimisión para utilizarla cuando lo estimara oportuno. De los seis, sólo dos se la presentaron. Además, ése fue el momento de la ruptura definitiva con Carney, quien seguro que salió del despacho de Sarah echando chispas, lamentando el desagradecimiento de los jóvenes y todo eso.

El jefe de Policía asumió inmediatamente el puesto de líder de la oposición interna a Sarah, obstaculizando todos los intentos de ésta por reformar su departamento. Sarah opta por olvidarse de intentar convencer a los antiguos jefes y empieza a despedirlos y nombrar otros nuevos, creando un nuevo equipo directivo con el que pudiera llevar adelante su agenda política.

Tras Willow, nace la genial Piper. Y como regalo, problemas con la bibliotecaria, otra obstaculizadora. Es entonces cuando se produce la conversación que, con el tiempo, acabará dando lugar a aquella calumnia acerca de que Sarah pretendía censurar los libros de la biblioteca. Sin embargo, Sarah no se deja entrampar en cuestiones tan nimias y empieza a mover las cosas en Wasilla, sobre todo reparando y asfaltando las carreteras municipales, lo que atrae nuevos negocios a la zona. Además, se emprende la construcción del polideportivo municipal, uno de sus más grandes logros.

Oído al parche: es aquí donde Sarah usa por primera vez en todo el libro la expresión “common sense conservative” (conservador con sentido común) para describir su manera de actuar. En pocos años, Wasilla se convierte en la zona de mayor crecimiento del Estado. Y como quiera que las cosas empezaban a ir bien, aún podían ir mejor y Sarah despidió finalmente al jefe de Policía quien aún tuvo la caradura de demandarla por “despido improcedente” a pesar de saber perfectamente que no es así. Por supuesto, el caradura perdió el caso.

Reelegida para un segundo mandato, nuevamente compitiendo con el irreductible Stein, Sarah tiene el honor de ser elegida presidente de la Conferencia de Alcaldes de Alaska, lo que le permitió ampliar sus contactos.

Tras describirnos su conmoción cuando vio lo que sucedía el fatídico 11-S, Sarah nos descubre sus dudas una vez que termina su segundo mandato como alcaldesa, no pudiendo optar a un tercero al estar limitados a dos los mandatos por la reglamentación municipal. Era la época de la vuelta de Frank Murkowski a Alaska después de muchos años como senador por Alaska en Washington para presentarse a las elecciones a gobernador del Estado. Mientras lo pensaba, Todd estaba muy ocupado construyendo la nueva casa de la familia en el lago Lucille. Vicegobernadora era una posibilidad, pero no tenía tiempo para hacer campaña ni dinero para ello ya que todavía era alcaldesa y entre eso y su familia, sus posibilidades eran limitadas.

Una parte que tenía mucho interés en leer, más que nada por chafardería, y que dudaba que Sarah fuera a incluir en el libro es aquella que trata de la elección de la sustitua de Sarah como alcaldesa, ya que sabía que una de las candidatas que se presentó era la segunda esposa de su suegro, Faye Palin (la madrastra de Todd pues) y que Sarah apoyó expresamente a otra candidata que fue a la postre quien ganó. Siempre pensé que eso a Todd no debió de hacerle mucha gracia y Sarah me confirma en mi opinión relatando la discusión (pequeña discusión, tampoco hay que exagerar) que tuvo con él y en la que, como pasa siempre en todos los matrimonios, cada uno empieza a sacarle al otro una queja tras otra y al final ninguno de los dos sabe decir cómo empezó todo. Y eso que, en el fondo, Sarah tenía razón y dado que corría el rumor de que Stein iba a volver a presentarse de nuevo, consideró que Faye Palin era una rival de poca enjundia para él y por eso animó a una de los miembros del concejo municipal a que presentara su candidatura. De cualquier forma, como castigo por su “pecado” de poca fe en la familia, Sarah perdió las elecciones primarias de su partido a vicegobernadora aunque con el consuelo de quedar segunda y a muy pocos votos del ganador.

Tras las elecciones, Sarah hizo campaña a favor de Frank Murkowski, teniendo la ocasión de recorrer Alaska acompañada del otro senador por Alaska en Washington, Ted Stevens. Como quiera que Murkowski ganó las elecciones a gobernador, su puesto como senador en Washington quedaba vacante y Murkowski tenía la potestad de decidir quién iba a ocuparlo hasta las nuevas elecciones. Sarah estaba en la lista de candidatos y Murkowski tuvo incluso una entrevista con ella en la que no hizo otra cosa que advertirle que para una madre con hijos pequeños, el puesto no era apropiado. Sarah comprendió que no iba a ser ella la elegida, pero lo que no se esperaba es que Murkowski acabara nombrando a su propia hija, Lisa, una madre con dos hijos pequeños. Y es que Murkowski es todo un tipo.

Como una especie de premio de consolación, Murkowski decide ofrecer a Sarah un puesto en la Alaska Oil and Gas Conservation Commission (AOGCC), un puesto importante y muy bien remunerado. La dirección de la AOGCC se componía de tres comisionados: un geólogo, un ingeniero petrolífero y un político –Sarah-, siendo éste último el presidente de la comisión y el encargado de la supervisión ética del organismo. Los problemas empezaron con el ingeniero, Randy Ruedrich, quien no sólo resultó ser al mismo tiempo el presidente del Partido Republicano de Alaska sino que además era parte interesada debido a sus relaciones profesionales con las empresas petrolíferas. El caso estaba claro: corrupción. Sarah no tardó en darse cuenta y se negó en redondo a esconderlo debajo de la alfombra, así que empezó a urgir a todos sus superiores para que tomaran cartas en el asunto antes de que se convirtiera en un escándalo. Así, empezó por su propio supervisor ético, quien resulta que estaba a partir un piñón con el tal Ruedrich; luego, con el jefe de gabinete de Murkowski, otro que tal; y finalmente con el propio Murkowski. Nadie hizo nada y Sarah optó finalmente por dimitir una vez que el escándalo ya era inevitable, un gesto que le valió las alabanzas de todos, incluso de la oposición demócrata, quién lo diría.

Tras un pequeño repaso a lo que fue el matrimonio entre su hermana menor, Molly, y el que luego fuera el trooper Mike Wooten, un mal matrimonio y un peor divorcio, Sarah nos explica como volvió a encontrarse igual que tras dejar la alcaldía de Wasilla, cuidando de su familia, dudando sobre cuál debía ser su próximo paso y confiando en que Dios no dejaría de mostrarle el camino.

Y para terminar este capítulo, una foto de Sarah en su despacho oficial ya de alcaldesa. Aquí ya lleva gafas, pero da lo mismo. De cualquier manera, Sarah nos gusta a todos nosotros porque lo que importa es que confiamos en ella. ¿O no? ¡Palin 2012! ¡Y Piper 2044!


GOING ROGUE: UN RESUMEN (I)

15/12/2009

 

Tres semanas consecutivas como “número 1” en las listas de libros más vendidos en Estados Unidos, mal les pese a los progres; más de un millón de ejemplares vendidos y los que faltan aún por venderse; una gira de promoción que ha supuesto todo un fenómeno de masas… Sarah Palin ha vuelto a la primera línea de la actualidad política y ha vuelto pisando fuerte (tanto que a más de un progre todavía le duele el pisotón). Y todo esto no es más que el principio. Como quiera que todavía no se ha publicado ninguna edición de Going rogue en otro idioma que el original, he pensado que a más de uno de mis lectores le gustará poder leer siquiera un sucinto resumen de lo que aparece en sus más de 400 páginas. Dicho y hecho, aquí está. Durante los próximos días, iré ofreciéndoles capítulo a capítulo (en total serán siete entradas) lo más interesante, sorprendente o meramente curioso que cuenta Sarah en su libro. Sí, ya sé que es un triste consuelo, pero menos da una piedra, ¿no? Recemos para que algún editor español experimente una revelación divina, compre los derechos del libro para el mercado hispanohablante, me encargue a mí su traducción (esto último es lo menos importante, pero no niego que me haría mucha ilusión) y podamos contar con un “Yendo por libre” (ésa sería mi propia traducción del título) lo antes posible. Y es que los caminos del Señor son inescrutables.

Primer capítulo, foto apropiada. Sarah cuando era pequeña. No es una de las fotos que aparecen en el libro, sino una perteneciente a mi colección particular. Calculó que tendría unos tres años o así. ¿A que es maja? Miren como se zampa el bocata de mortadela y el Cola-Cao.

PRIMER CAPÍTULO: THE LAST FRONTIER (La última frontera)

Sarah comienza a relatar su historia con lo que a mí me parece un excelente arranque: ella y sus dos hijos menores, Piper y Trig, recorriendo la Feria del Estado de Alaska un día del mes de agosto de 2008. Con Trig durmiendo plácidamente en sus brazos y Piper aguardando pacientemente su recompensa de que su madre la lleve a montar a las atracciones, Sarah nos describe muy acertadamente el ambiente de una feria de este tipo, algo que muchos de nosotros hemos podido ver en las películas y en el que, en este caso, no es de aplicación aquello de “cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia”. Vertiginoso, colorido y variopinto, una feria en Estados Unidos es realmente una feria y Sarah sabe describirla de la mejor manera para que todos nos sintamos sumergidos en la exuberante cacofonía de sonidos e imágenes que implica, una cacofonía que termina justo cuando suena su BlackBerry mientras visita el quiosco de Alaska Right To Life (Derecho a la vida de Alaska) y recibe la llamada de John McCain quien le pregunta simplemente si quería ayudarle a cambiar la historia. Y nunca mejor dicho porque eso es precisamente lo que está haciendo Sarah: cambiando la historia, sólo que lo está haciendo sin McCain.

La historia personal de Sarah empieza en Sandpoint (Idaho), su lugar de nacimiento. Allí residían entonces sus padres, Chuck y Sally, quienes decidieron mudarse a Alaska en busca de mejores oportunidades un buen día de 1964, casi coincidiendo con el mayor terremoto de la historia de Norteamérica, el producido el 27 de marzo de 1964 y que alcanzó una magnitud de 9,2 puntos en la escala de Richter. Su primer destino fue Skagway, una pequeña población de apenas 650 almas, donde se alojaron en una pequeña casa de madera construida en 1898, casi al mejor estilo de los pioneros del Far West (o Far North en este caso). Sarah nos describe a sus padres y a sus dos hermanos mayores, Chuck Jr. y Heather, haciendo especial hincapié en la pasión de su padre por los deportes y la vida al aire libre, algo que logró inculcar a su familia y que en Alaska era casi una condición imprescindible para sobrevivir. Algunos datos más sobre Alaska completan esta parte que concluye con el traslado, una vez más, de toda la familia a Anchorage cinco años después de su llegada, cuando Sarah ya tenía una hermana más, la pequeña Molly.

Los primeros recuerdos de Sarah en el parvulario se refieren al orgullo que sintió de ser estadounidense cuando tuvo la oportunidad de ver en la televisión las imágenes de los astronautas pisando el suelo de la Luna, la alegría que experimentó cuando fue capaz de deletrear su primera palabra “difícil” (la palabra era different) y lo mucho que le gustaba la lectura, afición que compartía especialmente con su madre. La vida para ellos, siendo como eran una familia de pocos recursos económicos, carecía de muchas comodidades pero en cambio estaba llena de actividades que practicaban todos juntos y que les hacían sentirse una familia, una sensación que mucho me temo que es muy difícil de entender para nuestros jóvenes de hoy en día. Un nuevo traslado en los primeros años de 1970 les llevó a Wasilla, que terminó convirtiéndose en su definitiva localidad de residencia. Tal y como cuenta Sarah, la vida en Alaska en aquellos años (y siempre a decir verdad) era ciertamente dura y complicada, pero las sencillas satisfacciones que proporcionaba en cambio lo compensaban todo sobradamente.

Los Heath son una familia religiosa y lógicamente una parte de los recuerdos de Sarah están vinculados a su fe y a la práctica religiosa. Más religiosa en el sentido estricto su madre que su padre, como suele ser habitual, Sarah reconoce que es esa fe que sus padres supieron inculcarle desde su más tierna edad la que le permite afrontar los momentos difíciles y comprender que penas y alegrías se reparten a lo largo de toda la vida y que tanto unas como otras son inevitables. Para Sarah, no hay ninguna duda de que Dios existe y a ella personalmente le basta con mirar a su alrededor en plena naturaleza para darse cuenta de ello, contemplando esa maravillosa creación Suya que es el Estado de Alaska.

Extremadamente interesante es el apartado en el que Sarah relata la llegada de la televisión a su pequeño hogar, el poco interés que sentía su padre por la “caja tonta” y lo muy sacrificado que era para ellos, los pequeños niños Heath, pretender ver algún programa ya que su padre la instaló a propósito en un altillo del garaje, en una habitación sin mobiliario y donde sólo había una pequeña estufa que funcionaba con madera, de tal manera que ver la televisión a cualquier hora del día era arriesgarse a morir de congelación dado que la temperatura exterior podía ser de 30º bajo cero. Otro recuerdo de Sarah es lo mucho que leían todos ellos, libros y revistas. Además, el entusiasmo por el ejercicio y la competición movía a toda la familia, especialmente a la hora de correr largas distancias por mucho frío que hiciera. En Alaska, no había tiempo que perder y todos tomaban parte en cualquier actividad que se les pusiera por delante, desde deportes hasta reuniones religiosas, pasando por el escultismo, cursos de idiomas, danza, etc. Así, poco a poco, Sarah se dio cuenta de que las dos cosas que más le gustaban en la vida eran los deportes y escribir, en consecuencia, era lógico que pensara en convertirse en periodista deportiva. Aquí incluye un magnífico comentario sobre el feminismo actual redactado a la vista de lo que es la experiencia de una mujer alasqueña, un estado donde las mujeres no tenían mucho tiempo de pensar en lo “aperreadas” (según esas mismas feministas) que estaban por los hombres porque había mucho que hacer siempre y lo hacían.

Que su padre fuera al mismo tiempo su entrenador no era una situación que le hiciera mucha gracia a Sarah ya que pensaba que era especialmente duro con ella, tal vez para que no le acusaran de favorecer a su hija, pero con el tiempo, Sarah llegó a comprender que eso es exactamente lo que tenía que hacer y ahora lo agradece ya que enseñándole a dar el máximo de sí misma en todo momento, Sarah es ahora una mujer fuerte y capaz de afrontar los embates de la vida. Fue precisamente entonces cuando comenzó a desarrollar pequeños trabajos remunerados  tales como limpiar semanalmente un local de oficinas, servir mesas en un bar, cuidar niños, etc. Actividades que le proporcionaban el dinero suficiente como para pagarse su propio equipamiento deportivo y demás cosas que pudiera necesitar ya que, recordémoslo, la familia de Sarah jamás ha sido rica.

El último año de Sarah en la escuela secundaria se centra en dos historias. La primera versa sobre el día en que conoció a Todd y se enamoró de él nada más verlo, logrando ser correspondida. En la parte que dedica a describir al que es ahora su marido, Sarah no puede ocultar lo muy enamorada que se siente todavía. Medio nativo alasqueño por parte de madre, Todd es el más firme apoyo de Sarah y alguien que juega (discretamente, todo hay que decirlo) un papel en su vida mucho más importante que el de mero marido y padre de sus hijos. Todd no es exactamente su piedra fundacional porque ese privilegio corresponde a sus padres, pero sí el resto del edificio, y todo lo que es Sarah ahora no lo sería si no fuera por él. Es conmovedor leer cómo Sarah confiesa el espanto que sintió la primera vez que él la besó y lo humillada que se sintió cuando él se lo contó luego a todos sus amigos en el colegio. Y es que tal y como ella misma dice: “Hasta el mejor de los hombres puede comportarse como  un cretino”.

La segunda historia a la que hace referencia Sarah para describir su último año en la escuela secundaria se refiere a cómo su equipo escolar ganó el campeonato estatal de baloncesto a base de darlo todo en la cancha y como estuvo a punto de perderse el último partido, el de la final, a causa de una inoportuna torcedura de tobillo. Pese a todo, Sarah logró jugar ese partido aunque fuera a trompicones y sentir que todo el enorme esfuerzo que sus compañeras y ellas habían hecho durante ese año había valido la pena. Para Sarah, esa victoria cambió su vida porque fue la demostración palpable de lo que tantas veces le habían dicho sus padres: que el trabajo duro y el tesón son lo más importante.

En mayo de 1982, Sarah y Todd se graduaron y para ellos empezó un largo período intermitente de separación mientras Sarah estudiaba en la universidad, primero en Hawaii y luego en Idaho, trabajando siempre que podía para pagarse los estudios ya que ése era un gasto al que no podían hacer frente sus padres, sobre todo teniendo en cuenta que se trataba de cuatro hermanos. Uno de los expedientes a los que tuvo que recurrir para conseguir algo de dinero fue el de presentarse al concurso de Miss Wasilla cuyo premio era una beca que le permitiría pagarse medio año de universidad. Sarah se presentó, lo ganó y luego quedó segunda en el concurso posterior de Miss Alaska, lo que le proporcionó más dinero, el suficiente como para pagarse otros dos años más de estudios. Del concurso, Sarah, que no cree en las casualidades, rescata un fragmento de la entrevista que tuvo con uno de los jueces y que es más que interesante a la luz de lo que ha sido la vida de Sarah con posterioridad. La entrevista es esta:

JUEZ: Geraldine Ferraro se ha convertido recientemente en la primera mujer candidata a la vicepresidencia en representación de uno de los dos grandes partidos políticos estadounidenses. ¿Crees que una mujer puede ser vicepresidente?
SARAH: Sí. Creo que una mujer podría ser vicepresidente. Creo que una mujer podría ser presidente.
JUEZ: ¿Votarías por un candidato a vicepresidente o a presidente solo por el hecho de que es una mujer?
SARAH: No, no votaría por alguien sólo por el hecho de que fuera una mujer. Votaría por el candidato que reflejara mis opiniones políticas y tuviera más personalidad y valores familiares.
JUEZ: ¿Cuáles crees que son los mejores atributos de Alaska?
SARAH: Uno de los mejores atributos de Alaska es su belleza y todo lo que el gran paisaje de Alaska tiene para ofrecer, desde la caza y la pesca hasta el ir en moto de nieve en invierno. Y Alaska tiene un asombroso potencial a la hora de perforar en busca de petróleo en la Ladera Norte. Pero infortunadamente algunos forasteros [expresión equivalente a “los de los 48 de abajo”] no comprenden el potencial de Alaska a la hora de desarrollar nuestros vastos recursos naturales.

Sarah está muy orgullosa de haberse sacado la carrera (periodismo con una extensión en ciencias políticas) por sus propios medios y si le costó cinco años sacarla cuando lo normal es cuatro, eso se debió exclusivamente a que tenía que trabajar para ello. Eran los tiempos de la llegada de Ronald Reagan a la Casa Blanca y Sarah no puede dejar de reconocer la impresión que le causó este presidente y lo mucho que compartía ya entonces sus valores y creencias, justamente los que restauraron la fe de los estadounidenses en su propio país después de unos años desastrosos en los que parecía que estaban abocados al suicidio como nación.

Tras terminar los estudios, Sarah empezó a trabajar como periodista deportiva en algunas emisoras de Alaska, algo que le gustó mucho y le hizo comprender que no se había equivocado en su vocación. Su noviazgo con Todd seguía viento en popa y finalmente en 1988 decidieron que ya no podían esperar más y se escaparon para casarse en secreto, algo de lo que ella ahora se arrepiente y que ya ha advertido a sus hijos que ni se les ocurra hacerlo a su vez o les retorcerá el pescuezo. Sus primeros tiempos como casados fueron duros, como generalmente lo son en todas las parejas recién casadas, porque de pronto tenían que ganarse el sustento por su cuenta y tanto ella como Todd tenían que trabajar en todo lo que se les pusiera a tiro, al menos hasta que Todd logró ser contratado como operador petrolífero en la Ladera Norte, un empleo que estaba bien pagado, y eso les permitió tomarse la vida con más optimismo.

En 1989, Sarah y Todd fueron bendecidos con su primer hijo, Track. Es sorprendente leer lo difícil que fue el parto para Sarah. Y aún más sorprendente es saber que después de una experiencia tan dura aún iba a repetir cuatro veces más. Evidentemente, llamar a su primogénito Track (“Pista” ya que era primavera, la temporada del atletismo en pista en Alaska) fue tan sorprendente para sus paisanos como lo es ahora para nosotros y es muy divertido saber que hasta el propio niño, cuando ya era un poco mayor y había empezado a ir a la guardería, le pidió muy seriamente a su madre que le cambiaran el nombre y le pusieran otro más normal. Claro que cuando Sarah le preguntó cuál prefería y él le respondió que quería llamarse “Colt”, uno no puede dejar de pensar que la imaginación a la hora de poner nombre a los hijos en esa familia es algo hereditario.

Una cosa que no sabía es que entre los nacimientos de Track y Bristol Sarah sufrió un aborto espontáneo. Era un niño y ya habían decidido llamarle Tad y estaban ansiosos porque llegara el momento de su nacimiento. Es conmovedor leer como tuvo que pasar Sarah por ese trago y como pudo superarlo gracias a su fe en Dios y a su fortaleza de carácter, algo que le debe a esa dureza que su padre empleó en ella y que la curtió, convirtiéndola en alguien fuerte y capaz de sobrellevar las penas que le deparase la vida sin dejarse hundir por ellas.

Afortunadamente, su siguiente hija, Bristol, nació sin ningún problema y afortunadamente también, Bristol era un nombre menos “original” que Track y la niña se ahorró los problemas de su hermano mayor cada vez que le decía a alguien cómo se llamaba. Sarah recuerda ahora lo muy “mamá” que era Bristol ya de pequeñita y como disfrutaba cuidando a sus primos menores, llegando hasta el punto de que a los ocho años casi le exigió a su madre que le consiguiera un bebé para ella el día de su cumpleaños. Por su parte, Track creció obsesionado con los deportes, sobre todo con el hockey, en una familia en la que ya de por sí son todos unos fanáticos de los deportes.

Con dos hijos y un marido, Sarah hacía su vida en su pequeña Wasilla ocupada principalmente en su familia y escribiendo alguna que otra colaboración periodística de vez en cuando sin nada que hiciera presagiar los altos destinos a los que estaba llamada esta mujer. Pero todo eso cambió el día en que el petrolero Exxon Valdez sufrió un accidente en 1989 que provocó un enorme vertido de petróleo que fue un verdadero desastre para Alaska y sus habitantes, muchos de los cuales quedaron arruinados por su culpa. De hecho, no fue hasta 2008 cuando finalmente el Tribunal Supremo de Estados Unidos dictaminó la responsabilidad de Exxon y obligó a la compañía a indemnizar a los perjudicados al menos en parte de sus pérdidas. Unas pérdidas que afectaron incluso a Sarah y Todd ya que los precios del salmón que pescaban todos los años y que constituían una parte sustancial de su presupuesto familiar cayeron en picado ante el temor de los mercados a que estuviera contaminado. Para Sarah, ésa fue la ocasión en que sintió que si alguna vez tenía la oportunidad de trabajar para sus conciudadanos, lo haría siempre en su beneficio. Y a fe que no se equivocaba porque pronto tendría esa oportunidad.

Y para terminar, otra foto también apropiada. Sarah de jovencita posando junto a sus trofeos, tanto atléticos como académicos. ¡Y aún le faltaba por ganar el de Miss Wasilla! Un ejemplo viviente de lo que la fuerza de voluntad, el tesón y el esfuerzo pueden lograr de cada uno de nosotros si nos decidimos a ello. Pero, por supuesto, eso los lloricas adolescentes de hoy en día no lo entienden. Pues peor para ellos.


PERO ¿DÓNDE ESTÁ ALASKA?

18/03/2009

 

Sarah Palin es la gobernadora del estado de Alaska y, en consecuencia, antes de empezar a hablar en detalle sobre ella deberíamos tener claro dónde está Alaska y qué clase de sitio es, para que nadie pueda sentirse confuso más adelante.

Alaska es uno de los 50 estados que, junto con el distrito de Columbia (que es donde se ubica la capital, Washington, que por eso es conocida como Washington, D.C.), que no es un estado, constituyen los Estados Unidos. En concreto, Alaska fue el penúltimo territorio en acceder a esa condición (ocupando pues el puesto 49º), el 3 de enero de 1959 (por aquel entonces, era presidente de los Estados Unidos el republicano Dwight D. Eisenhower), siendo seguido posteriormente por Hawaii el 18 de marzo de ese mismo año. Como curiosidad, digamos que el antepenúltimo estado fue Arizona en 1912, el mismo año que Nuevo México.

Geográficamente, Alaska está situado en el extremo noroeste del continente americano, limitando al norte con el Océano Glacial Ártico, al sur con el golfo de Alaska y el Océano Pacífico, al este con Canadá y al oeste con el mar y el estrecho de Bering (y teniendo a Rusia más allá, ya que las aguas territoriales de Alaska limitan con las aguas territoriales rusas en ese mismo estrecho), y el mar de los Chukostsk.

norteamerica

Mapa de América del Norte.

Alaska es el estado más extenso de los Estados Unidos con 1.530.700 km2, más de dos veces la extensión de Texas y más de tres veces la extensión de España. Para comprender lo que supone semejante extensión, podemos superponer la superficie de Alaska a la superficie del resto de los Estados Unidos (exceptuando Hawaii, que para el caso es irrelevante). Como se puede comprobar en el siguiente mapa, Alaska es un buen pedazo de estado.

alaskaverde

Mapa comparativo de las superficies de Alaska (en verde) y del resto de los Estados Unidos.

Tres son las regiones en que se puede dividir su territorio: la costera, el interior y la zona ártica septentrional. El clima presenta diferentes características según sea la región. La costera posee un clima oceánico, mientras que el resto del estado presenta un clima continental y ártico, siendo en el interior verdaderamente extremo. De todas formas, no todo es tan terrible pues durante los meses de verano las temperaturas en la costa son bastante aceptables, llegando hasta los 25ºC de máxima.

Su población es de 686.293 personas (según datos del censo de 2008), lo que supone una densidad de población de 0,42 personas por km2, lo que lo convierte en el estado menos poblado de los Estados Unidos (el siguiente es Wyoming con una densidad de población de 1,97 personas por km2).  Su capital es Juneau (con 30.690 habitantes), pero la ciudad más poblada es Anchorage con 279.671 habitantes, lo que supone más del 40% del total de la población del estado.

El 77,5% de la población es blanca y se agrupa en torno a las áreas urbanizadas alrededor de las ciudades de Anchorage, Fairbanks y la zona S-SE del estado, lindando con la frontera canadiense. Otro 15,6% corresponde a población nativa (alasqueña o india) y el 6,9% corresponde a población mestiza. En total, el 20% de la población habita en zonas rurales.

Administrativamente, su superficie se divide en dieciséis boroughs (burgos), a diferencia del resto de estados, que están divididos en counties (condados), salvo Luisiana que lo está en parishes (parroquias). La mayoría de las ciudades más pobladas de Alaska forman parte de alguno de estos boroughs. Sin embargo, estos dieciséis boroughs no cubren la totalidad de la superficie de Alaska, por lo que el resto del estado se agrupa en un unorganized borough (borough no organizado). Para completar el censo de 1970, la Oficina del Censo de Estados Unidos, en cooperación con el estado de Alaska, dividió esa porción denominada unorganized borough en un total de 11 áreas censales (census areas), definidas únicamente con fines estadísticos y sin representación administrativa propia.

En Alaska existen cinco ciudades-borough, que son las ciudades y borough de Juneau, Haines, Sitka, Yakutat, así como la ciudad más grande del estado, Anchorage que, aunque su nombre legal es el de “municipalidad de Anchorage”, la ley estatal le ha dado consideración de ciudad-borough.

boroughs

Mapa administrativo de Alaska.

Los boroughs son los siguientes:

-­ Aleutians East
-­ Anchorage (municipalidad de)
-­ Bristol Bay
-­ Denali
-­ Fairbanks North Star
-­ Haines (ciudad y borough)
-­ Juneau (ciudad y borough)
- Kenai Peninsula
- ­Ketchikan Gateway
- ­Kodiak Island
- ­Lake and Peninsula
­- Matanuska-Susitna
- ­North Slope
- ­Northwest Arctic
- ­Sitka (ciudad y borough)
- ­Yakutat (ciudad y borough)

Además del borough no organizado, que consta de las siguientes áreas censales:

­ – Aleutians West
- ­ Bethel
- ­ Dillingham
- ­ Nome
- ­ Prince of Wales-Outer Ketchikan
- ­ Skagway-Hoonah-Angoon
- ­ Southeast Fairbanks
- ­ Valdez-Cordova
­-  Wade Hampton
­-  Wrangell-Petersburg
­-  Yukon-Koyukuk

Políticamente, Alaska está gobernada como el resto de estados de los Estados Unidos, es decir, en forma de república. Su bandera es la siguiente, en la que se combinan el azul del cielo, la Estrella del Norte (simbolizando que son el estado más norteño de todos los Estados Unidos) y la constelación de la Osa Mayor (simbolizando la fortaleza de sus habitantes):

bandera

Bandera de Alaska.

Evidentemente, el lema oficial del estado sólo podía ser uno como North to the Future (Al norte hacia el futuro), que busca destacar que Alaska es una tierra de oportunidades.

El gobierno de Alaska está dividido en tres poderes:

  • ­Poder ejecutivo: Ejercido por el gobernador de Alaska, actualmente Sarah Palin, y los otros cargos constitucionales elegidos todos ellos independientemente del primero. El gobernador es elegido para mandatos de cuatro años, existiendo además un vicegobernador (lieutenant governor), actualmente el también republicano Sean Parnell. Curiosamente, el vicegobernador no es escogido formalmente por el gobernador, sino que es votado aparte de éste durante el proceso de primarias, pero sí que forma una candidatura conjunta con él (ticket) durante las elecciones generales.
  • ­Poder legislativo: Ejercido por la Cámara de Representantes de Alaska (Alaska House of Representatives) de 40 miembros y el Senado de Alaska (Alaska Senate) de 20 miembros. Por lo que se refiere a la Cámara de Representantes y el Senado nacionales (en Washington), el estado de Alaska dispone de un solo escaño en la Cámara de Representantes, ocupado actualmente por el republicano Don Young, que el año pasado fue reelegido por 19ª vez consecutiva para el puesto (recordemos que el mandato de estos representantes es bianual); mientras que en el Senado sus representantes son los senadores Lisa Murkowski (republicana) y Mark Begich (demócrata), cuyos mandatos son de seis años, habiendo sido la primera elegida en 2004 y el segundo en 2008.
  • ­Poder judicial: Ejercido por la Corte Suprema de Alaska y otros tribunales inferiores.

Alaska es un estado tradicionalmente republicano, lo que dice mucho de sus habitantes. Así, en todas las elecciones presidenciales desde su constitución como estado (es decir, desde 1960), se ha decantado siempre por el candidato republicano, con la única excepción de las elecciones de 1964, cuando lo hizo por Lyndon B. Johnson (la excepción que confirma la regla). Como no podía ser menos, en las últimas elecciones de 2008 los resultados fueron ampliamente favorables a John McCain, que obtuvo un 59,49% de los votos contra el 37,83% obtenido por su rival. ¡Ningún estado ha votado nunca menos por los demócratas! Ciertamente, si no fuera por el frío, parece el lugar ideal para irse a vivir, ¿no?

Finalmente, en el capítulo de curiosidades, señalar que los alasqueños, cuando quieren referirse al resto de estados de los Estados Unidos lo hacen usando la expresión “the lower 48″ (los 48 de abajo). En cuanto a ellos mismos, y dado que en los Estados Unidos todos los estados tienen un sobrenombre, gustan denominarse como The last frontier (La última frontera) o Land of the Midnight Sun (La tierra del sol de medianoche). ¡Ah! ¿Y a que no adivinan cuál es el animal oficial del estado? Por supuesto, el alce. Si es lo que yo digo, un sitio ideal para irse a vivir.


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