TOMANDO EJEMPLO: MIS COMENTARISTAS POLÍTICOS FAVORITOS (I)

28/04/2010

 

Teniendo en cuenta el estado de confusión en el que se encuentra el Partido Republicano, cuyos dirigentes siguen obsesionados con la idea de “ganar el centro”, sea lo que sea ese centro del que están enamorados, es reconfortante comprobar que la base del partido, los votantes, no se ha dejado embaucar por su charlatanería y se mantiene firme en la defensa de sus principios y valores, los mismos que han tenido siempre y que no ven ningún motivo para dar de lado. De hecho, en la lucha que existe por el control del partido, la base está tomando ventaja gracias a la aparición y consolidación del movimiento Tea Party, un movimiento que nació fuera del GOP y a manos de gente que en muchas ocasiones ni siquiera votaba al GOP, pero que a la larga terminará decidiendo quiénes serán sus candidatos (ver el caso de Florida donde casi han echado de la carrera electoral a Charlie Crist, el rival de su candidato preferido, Marco Rubio, como ya hicieron en New York aupando a Doug Hoffman en contra de Dierdre Scozzafava) y los hará vencer, fortaleciendo cada vez más su posición dentro del GOP, limpiándolo en consecuencia de RINO y devolviéndolo a su sendero original, el de la defensa de la libertad individual frente a un gobierno federal cada día más desatado en su afán por apoderarse de la vida y la hacienda de todos los estadounidenses. Ése es el ideario que le ha hecho ganar elecciones y le ha permitido hacer prosperar al país. Y es que ¿para qué quiere alguien fundar un tercer partido en Estados Unidos cuando es mucho más fácil apoderarse de uno de los ya establecidos, tal y como ya ha demostrado la extrema izquierda en el caso del Partido Demócrata?

Nota del autor: De nuevo, me complazco en anunciarles un nuevo artículo mío en Semanario Atlántico titulado: De elefantes rosas, mujeres comprometidas y políticos confusos. De nuevo también, confío en que les guste. Un día tengo que hacer una recopilación de estos artículos y publicarlos en forma de libro. ¿A que estaría bien?

2009: RECUPERANDO LA ESPERANZA

Cuando los republicanos perdieron las elecciones presidenciales de 2008, el desaliento se apoderó de casi todos nosotros. Es cierto que teníamos la esperanza de que Sarah Palin no tardara en volver con su venganza, pero en aquel momento, los cuatro (¿u ocho?) años que se nos venían encima se nos antojaban muy largos. Sólo unos pocos audaces mantuvieron entonces bien enhiesta la bandera de la libertad cuando muchos ya la dábamos por perdida o nos aferrábamos a la ilusión de que la nueva administración no fuera tan extremista como lo parecía (luego resultó que lo era más incluso). Entre esos pocos audaces, los más audaces de entre ellos fueron un puñado de comentaristas políticos que se negaron en redondo a abjurar de sus principios y mantuvieron contra viento y marea sus opiniones y crearon el ambiente que, con el tiempo, llevó al surgimiento del movimiento Tea Party, al retorno de Sarah Palin (ahora como líder nacional) y a devolvernos la esperanza a los que teníamos miedo de que llegara 2012 y ahora no hacemos más que comprobar en el calendario cuántos días faltan todavía. En esta serie, voy a presentarles a algunos de esos comentaristas que más me han influido a lo largo de estos casi dos apasionantes años que llevamos ya. Por supuesto, faltarán muchos, pero cada uno tiene sus preferencias y éstas son las mías. Y empezaremos por las chicas.

La más feroz de entre las feroces: Ann Coulter

Extremadamente orgullosa de su título de “la segunda mujer más odiada por la izquierda de Estados Unidos” tras Sarah Palin (aunque tal vez haya retrocedido un puesto tras la reciente irrupción de Michele Bachmann), Ann Coulter tiene detrás de sí mucho más que una lengua afilada. Experta constitucionalista, Ann representa la quintaesencia de la mujer pionera estadounidense que no sólo seguía a su marido en busca de nuevas tierras sino que además estaba a su lado a la hora de desbrozar la tierra, construir la cabaña y hacer guardia por la noche con el fusil en el regazo por si acaso se acercaba algún puma o algún indeseable del gobierno, por ejemplo. ¡Ah, y entre guardia y guardia preparaba unas tartas de manzana de rechupete!

Una imagen del blog de Ann Coulter (para verlo, pulse aquí). Totalmente recomendable, especialmente en esos días en que uno necesita algo fuerte para ponerse en marcha. De verdad que la envidio por su libertad y su firme voluntad de preservar esa libertad. ¡Y por su lengua! Entre ella y un látigo, la única diferencia es que el látigo hace menos daño.

Nuestra heroína se llama Ann Hart Coulter y nació en New York City (New York) el 8 de diciembre de 1961, siendo la tercera hija (tiene dos hermanos mayores, James y John) del matrimonio formado por John Vincent Coulter (nacido en Albany, New York) y Nell Husbands Martin (nacida en Paducah, Kentucky), pero se crió en New Canaan (Connecticut), adonde sus padres se mudaron cuando ella era pequeña. Tiene gracia el que hace unos años, en 2002, Coulter se enzarzara en una disputa con el columnista Lloyd Grove de The Washington Post porque éste revelara en un artículo su fecha de nacimiento, obtenida tanto de su primer registro como votante en Connecticut como de su permiso de conducción, en tanto que ella insistía en que había nacido en 1963, algo que continuó manteniendo hasta que al final comunicó por escrito al Post que no pensaba confirmar la fecha “por razones privadas” y además “porque soy una chica”.

Coulter empezó a estudiar Derecho en la Cornell University donde empezó a escribir, ayudando a fundar The Cornell Review. Sin embargo, sus estudios los terminó en la University of Michigan Law School, de cuya revista, Michigan Law Review, fue editora. Aparte de eso, estudió Periodismo en el National Journalism Center.
 
Sus primeros pasos profesionales fueron, evidentemente, en los tribunales, trabajando como abogada en Kansas City primero y en New York City después. En 1994, Coulter entró en el Congreso de Estados Unidos como ayudante del senador de Michigan Spencer Abraham, tras lo cual pasó a ser abogada al servicio del Center for Individual Rights. A partir de entonces, Coulter empezó su carrera como comentarista política (aunque ella prefiere denominarse a sí misma como una “polemista” a la que le gusta “levantar la tapa” y que “no pretende ser imparcial u objetiva, tal y como lo son los presentadores de programas”), escribiendo además de libros y su propio blog, una columna semanal de opinión que se publica en multitud de medios de comunicación. De hecho, su propio editor reconoce que:

Los periódicos clientes de Ann la publican porque tiene una leal base de seguidores conservadores que ansían leer sus columnas en sus periódicos locales.

Lo más interesante de la producción de Coulter, además de su columna semanal y de su blog, por supuesto, son sus libros, de los cuales lleva ya publicados siete y todos ellos con un extraordinario éxito de ventas, habiendo vendido un total de tres millones de ejemplares hasta ahora. Un rápido vistazo a sus títulos nos hará entender fácilmente por qué es tan odiada esta mujer por los progres de Estados Unidos (y de todo el mundo, la verdad):

  • High Crimes And Misdemanors: The Case Against Bill Clinton (1998): En su primer libro, Coulter detalla todos los motivos por los que ella cree que se debería haber procedido a la destitución (“impeachment”) de Bill Clinton.
  • Slander: Liberal Lies About the American Right (2002): En el segundo, Coulter argumenta su opinión de que los medios de comunicación proporcionaban a sabiendas una visión negativa e injusta del anterior presidente George W. Bush.
  • Treason: Liberal Treachery From The Cold War To The War On Terrorism (2003): En el tercero, Coulter reexamina la historia de la Guerra Fría , incluyendo una revisión de la carrera del senador Joseph McCarthy, el caso Chambers-Hiss y el desafío de Ronald Reagan a Mijail Gorbachev, argumentando que los liberales estaban completamente equivocados en sus análisis políticos y tomas de decisión durante la Guerra Fría y que McCarthy tenía razón sobre la existencia de agentes soviéticos trabajando desde dentro del gobierno de Estados Unidos.
  • How To Talk To A Liberal (If You Must): The World According To Ann Coulter (2004): En el cuarto, Coulter hace una recopilación de sus columnas más populares.
  • Godless: The Church Of Liberalism (2006): En el quinto, Coulter argumenta que el liberalismo rechaza la idea de Dios y denigra la fe de la gente porque el propio liberalismo tiene todos los atributos de una religión y encima una que no soporta la existencia de ninguna otra.
  • If Democrats Had Any Brains, They’d Be Republicans (2007): En el sexto, Coulter recopila una gran cantidad de citas, comentarios y puntos de vista suyos.
  • Guilty: Liberal “Victims” And Their Assault On America (2009): En el séptimo y más reciente, Coulter pasa revista al estado de la política, la cultura y la sociedad estadounidenses… y encuentra que su estado está más cerca del comatoso que de otra cosa.

A pesar de haber mantenido varias relaciones sentimentales, Coulter no se ha casado nunca y no tiene hijos. De hecho, la más “escandalosa” de todas ellas fue la que mantuvo en 2007 con Andrew Stein, un político demócrata de los más liberales quien reconocía que “ella ha atacado a un montón de amigos míos, pero qué puedo decir: ¡Los opuestos se atraen!”. Afortunadamente, la relación se rompió poco después y Stein alegó “diferencias irreconciliables” para ello. ¡Qué menos!

¿Que por qué me gusta Ann Coulter? Fundamentalmente podría dar tres razones: la primera, que es una mujer con las ideas muy claras y sin el más mínimo temor de exponerlas y defenderlas ante quien haga falta; la segunda, que es una abogada muy bien preparada cuyos análisis sobre la Constitución de Estados Unidos, la legislación en trámite en el Congreso y sus futuras consecuencias si se aprueba dan siempre en el clavo; y la tercera, que me agrada su ácido sentido del humor, especialmente cuando no tiene el más mínimo problema en decirle a un idiota que es un idiota (o a un liberal que es un liberal, lo que viene a ser lo mismo).

La chiquita pero matona: Michelle Malkin

Otra mujer también muy odiada por la izquierda estadounidense y un vivo ejemplo de que Estados Unidos sigue siendo la tierra del “sueño americano”. Con una lengua tan afilada como la de su colega, Ann Coulter, Michelle saca de quicio a los progres que no logran entender que una mujer de su raza pueda ser conservadora y además decirlo en voz alta. Y es que como quiera que la izquierda es incapaz de pensar en las personas como seres individuales dotados de voluntad propia y capacidad de elección, los etiquetan a todos como pertenecientes a una clase, raza o circunstancia personal y los aborregan, metiéndolos todos en el mismo saco. ¿Y aún hay quién piensa que con semejantes tipejos uno puede progresar? Como no sea hacia el despeñadero.

Una imagen del blog de Michelle Malkin (para verlo, pulse aquí). Cuidado porque es realmente adictivo. Además, ¿saben ustedes que Malkin fue una de las fundadoras del blog conservador Hot Air junto con Allahpundit y Bryan Preston –más tarde reemplazado por Ed Morrissey? Pues sí, así es. Sin embargo, en febrero de 2010 Hot Air fue comprado por Salem Communications y Malkin ya no tiene relación alguna con él. 

Nuestra siguiente heroína se llama realmente Michelle Maglalang y nació en Philadelphia (Pennsylvania) el 2 de octubre de 1970, hija de Apolo y Rafaela Maglalang, ciudadanos filipinos que emigraron a Estados Unidos ese mismo año. Creció en Absecon (New Jersey), planeando en un principio en convertirse en concertista de piano. Sin embargo, cuando empezó a estudiar en el Oberlin College (Ohio), Maglalang cambió sus planes y dejó la música a favor de la literatura, empezando a escribir en un periódico independiente cuyo editor era su futuro marido, Jesse Malkin. Es de destacar que en su primer artículo atacó la “política de discriminación positiva”, lo que le valió una fuerte respuesta negativa por parte de sus compañeras estudiantes. En 1993, Maglalang y Malkin se casaron después de que él trabajara por un tiempo como analista político y económico para la Rand Corporation. El matrimonio tiene dos hijos y, en un gesto no demasiado habitual pero que no puedo dejar de aplaudir porque es lo que me gustaría hacer a mí, Jesse ha optado por ser él quien se quede en casa para ocuparse debidamente de los niños mientras Michelle cumple con sus compromisos profesionales donde quiera que haga falta, algo que la mantiene muy ocupada porque además de su columna semanal en la prensa, tiene un blog y colabora asiduamente en radio y televisión además de publicar libros.

Malkin empezó su carrera profesional en Los Angeles Daily News, pasando poco después al Competitive Enterprise Institute en Washington, DC, y al The Seattle Times, antes de llegar a ser comentarista en Fox News Channel y parte del equipo de The O’Reilly Factor, programa que dejó en medio de una cierta polémica por considerar que la habían perjudicado en una controversia con otro periodista del The Boston Globe que había hecho comentarios despectivos hacia ella.

De momento, Malkin ha publicado cuatro libros, todos ellos, al igual que los de su colega Ann Coulter éxitos de ventas. Y al igual que ella, Malkin también es de las que piensan que el título de un libro debe decirlo todo acerca de su contenido:

  • How America Still Welcomes Terrorists, Criminals And Other Foreign Menaces (2002): En su primer libro, Malkin denuncia la dejadez de la administración estadounidense a la hora de enfrentarse con los terroristas por mor de lo “políticamente correcto”, que inhabilita todos los esfuerzos que se puedan hacer para luchar contra ellos.
  • In Defense Of Internment: The Case For “Racial Profiling” In World War II And The War On Terror (2004): En el segundo, Malkin defiende la política de internamiento en campos de los ciudadanos japoneses en Estados Unidos durante la II Guerra Mundial y planteándola como una posibilidad a tener en cuenta en la actualidad con respecto a los ciudadanos árabes y musulmanes presentes en el país.
  • Unhinged: Exposing Liberals Gone Wild (2005): En el tercero, Malkin ofrece una visión conservadora del Partido Demócrata y de los liberales en general en Estados Unidos.
  • Culture Of Corruption: Obama And His Team Of Tax Cheats, Crooks And Croonies (2009): En el cuarto, Malkin retira el velo que cubre los mitos de “hope” y “change” con los que se han llenado la boca la nueva administración demócrata y analiza los seis primeros meses de actuación de ésta para descubrir que han traicionado cada principio y cada promesa que hicieron en su momento.

De nuevo, la misma pregunta: ¿por qué me gusta Michelle Malkin? La verdad es que podría dar la misma respuesta que en el caso de Ann Coulter, pero con respecto a Malkin, lo que más me gusta de ella es que así como Coulter no tiene ningún problema en decir las cosas claras sin temor a que la acusen de racista por ser blanca, anglosajona y protestante (el viejo acrónimo WASP), Malkin hace lo mismo sin temor a que la acusen de traidora a su raza por ser de origen filipino. De hecho, creo haber leído en algún sitio unas declaraciones suyas (ahora mismo no recuerdo dónde) contestando a alguien que la calificaba de “asiático-americana” en el sentido que ella de “asiático-americana” nada y que ella era “americana”.

La más elegante… incluso cuando se enfada: Andrea Tantaros

Difícil dar detalles sobre esta mujer: Andrea Tantaros. De hecho, ni siquiera existe una página en la Wikipedia sobre ella, como sí que las hay sobre sus otras dos colegas: Ann Coulter y Michelle Malkin. La descubrí por casualidad durante la pasada campaña electoral, leyendo un artículo que había escrito sobre Sarah Palin y que me pareció muy interesante. Sí, sí, luego busqué su blog, vi su foto y pensé lo que pensamos todos los hombres ante semejante sonrisa: ¡Guau! Es joven, bonita, inteligente, conservadora… ¡Lo tiene todo! Por favor, ¿alguien conoce su número de teléfono?

Una imagen del blog de Andrea Tantaros (para verlo, pulse aquí). Como comentarista de Fox News Channel que es, Tantaros repasa diariamente toda la actualidad. Yo la conocí buscando cosas sobre Sarah Palin y es cierto que en su blog tiene una serie de artículos sobre ella, pero la verdad es que su opinión es interesante sobre todos los temas. Por cierto, y ahora que hablamos sobre Palin, Tantaros opina en su último artículo sobre ella que Sarah debería olvidarse de ser la próxima presidente de Estados Unidos y luchar en cambio por ser la nueva Oprah Winfrey, que es donde haría realmente un bien a Estados Unidos. Una opinión que me sorprendió pero que no puedo decir que la descarte completamente. Tengo que pensar en ello más detenidamente.

Ya he dicho que es muy difícil encontrar datos sobre la vida personal de Andrea Tantaros. De hecho, los únicos que he podido encontrar fiables son los que ella misma aporta en su blog y son los siguientes:

Andrea Tantaros es una comentarista política nacional y columnista en Fox News Channel, Fox Business Channel, CNN, CNBC y MSNBC y a veces trabaja como presentadora invitada en Fox News Radio. Es ampliamente conocida como profesional de la comunicación con una experiencia duramente ganada que va desde las campañas políticas de alto nivel hasta la consultoría de medios de comunicación y las crisis de comunicación en el sector privado.

En su carrera, ha trabajado en puestos de comunicación con responsabilidad en una serie de campañas políticas de alto nivel que incluyen el haber sido la directora de Comunicaciones del antiguo gobernador de Massachusetts Bill Weld, donde se hizo cargo de la actuación en los medios de comunicación contra el oponente de Weld, el antiguo fiscal General de New York Eliot Spitzer, así como la de campaña de la antigua fiscal del distrito de Westchester (New York) Jeanine Pirro contra la senadora por New York Hilary Clinton. Tantaros es también conocida por haber ayudado al antiguo chairman del National Republican Congressional Committe Thomas Reynolds a asegurar su victoria una estrecha reelección durante el ciclo electoral plagado de escándalos de 2006.

Antes que eso, Tantaros trabajó en Capitol Hill donde sirvió como secretaria de Prensa del liderazgo republicano en la Cámara de Representantes. Durante su tiempo con el liderazgo de la Cámara, Tantaros se responsabilizó de ayudar a crear y ejecutar la estrategia de medios de comunicación de la mayoría republicana. Tantaros trabajó también en Crossfire de la CNN, para el antiguo encuestador de Reagan Richard Wirthlin y como vicesecretaria de Prensa del antiguo congresista Patrick Toomey.

Actualmente, Tantaros es vicepresidente de Sloane y Compañía donde se especializa en crisis de comunicaciones, cuidado de la salud y asuntos públicos de sus clientes. Antes de incorporarse a Sloane, lanzó Tantaros Media, donde aconsejaba a empresas del Fortune 500 y campañas políticas enfrentadas a desafíos a su reputación sobre gestión de crisis y estrategia de medios.

Nativa de Allentown, Pennsylvania, es licenciada de la Lehigh University y de la Universidad de París en París, Francia. Habla con fluidez español, francés y griego y vive en New York City.

Sí, ya sé que es una lástima el no tener más que un currículo para publicar. Confidencialmente, tengo noticias no confirmadas de que tiene un hermano que padece una grave discapacidad (pero no sé de qué tipo) y de que ella no está casada, pero ya les digo que eso no está confirmado. Y es que siendo como es una experta en medios de comunicación, si ella no quiere que se sepa algo sobre su vida privada, seguro que no se sabrá, ¿verdad? ¡Ah, se me olvidaba! También salió en un número de Marie Claire posando como modelo.

¡Ah, qué mujeres más extraordinarias! ¡Ah, qué envidia siento de los estadounidenses que pueden contar con ellas! Aquí en España había veces en que disfrutábamos de la traducción de alguno de sus artículos en Libertad Digital, pero hace mucho tiempo que no veo ninguno suyo allí. Es una lástima porque eran siempre muy interesantes y nos mantenían en contacto con lo que estaba sucediendo al otro lado del charco. Ahora publican de vez en cuando algo de un tipo llamado Bob Moosecon que, la verdad sea dicha, no les llega a la suela del zapato a ellas dos. Es una lástima, lo reconozco. Casi estoy por escribir una carta al director quejándome: “Sr. Director: Bob Moosecon tiene menos gracia que una mona con los labios pintados que quiere darnos un beso. Haga el favor de echarlo y traiga de nuevo a Ann Coulter y a Michelle Malkin. Sus lectores se lo agradeceremos. Atentamente, Un amante del buen periodismo”. Pueden hacer copias de la carta y enviarlas ustedes también, ¿eh?

Y en la próxima entrada dedicada a esta serie conoceremos a los dos negros (iba a decir “afroamericanos”, pero eso es una chorrada; yo soy blanco y ellos son negros y ya está): Larry Elder y Thomas Sowell. Pero eso será la semana que viene; el domingo, nos dedicaremos a sacar la basura. Preparen el traje de buzo porque nos vamos a manchar de lo lindo.


LA SEMANA DE SARAH PALIN: EL DESCANSO DEL GUERRERO (O DE LA GUERRERA)

24/04/2010

 

Alguna vez me ha preguntado Santi, uno de nuestros amigos, si no pensaba que la intensa actividad de Sarah Palin en los medios de comunicación, entre entrevistas, programas propios y colaboraciones en otros programas, podría perjudicarla al someter al público a una especie de sobreexposición a su imagen y provocar su hartazgo. La pregunta no sólo es buena sino muy pertinente y debo reconocer que he tardado un poco de tiempo en atreverme a darle una respuesta. Y la respuesta es que creo que no porque si nos fijamos, buen cuidado tiene la propia Sarah de espaciar sus apariciones hasta el punto de que podemos distinguir una cierta pauta  en ellas: a un tiempo dado (el que sea) de apariciones en los medios de comunicación, le sigue siempre un tiempo mayor de discreto retiro. Eso es algo de lo que he acabado por darme cuenta redactando estas entradas, ya que como quiera que no puedo dedicarme en exclusiva (¡ay!) a esta tarea tan agradable, tengo que aprovechar el escaso tiempo libre del que dispongo y siempre que hay una noticia relacionada con la aparición de Sarah en los medios de comunicación, me desespero pensando que no me dará tiempo de ofrecérsela a todos ustedes antes de que otra nueva suplante la primera… pero es que sí que me da tiempo. Ella misma me lo proporciona. Eso es algo que he acabado por denominar la “táctica de la ola”: Sarah irrumpe como una ola en los medios de comunicación (ya sea con una entrevista en el programa de Oprah Winfrey, una aparición en el de Jay Leno o el estreno de la serie Real American Stories) y golpea contra la costa provocando que los medios de comunicación se pasen los días siguientes comentando su aparición mientras ella se retira por un tiempo, como si tuviera que coger fuerza para el momento en que esté dispuesta a romper de nuevo. Y, al igual que nosotros cuando estamos mirando al mar y esperamos que tras una ola venga otra, de la misma manera tras una intervención de Sarah, el hecho de su propia retirada posterior nos deja siempre con ganas de más hasta el punto de que ya no nos basta con una nota en Facebook, un comentario en Twitter o un discurso en un acto de recaudación de fondos en algún lugar de Estados Unidos del que sólo disponemos de la crónica del periódico local. ¡La queremos otra vez en la tele y la queremos ya!

Una foto “histórica”: Sarah Palin cuando era una niña y llevaba gafotas. La foto está tomada en Fireweed (Alaska) y siempre que veo fotos suyas de jovencita no dejo de recordar la sorpresa que sintieron sus padres al descubrir el interés por la política de su hija. Nunca lo hubieran sospechado. Y es que ella misma es la primera en explicar que se metió en esto por un sentido del deber ante lo que estaba sucediendo en su pueblo de Wasilla y no con la perspectiva de hacer carrera y lucrarse a base de bien que es lo habitual. Por eso, siempre ha ido por libre porque ella no tiene ambiciones sino creencias y valores… ¡y el valor de defenderlas ante quien sea preciso!

PRIMERA NOTICIA: DÁNDOLE AL PRESIDENTE EN TODA LA CABEZA; SI PRIMERO FUE EL “OBAMA’S DEATH PANEL” (comité de la muerte de Obama) AHORA ES EL “CRONY CAPITALISM” (capitalismo de compinches).

A Sarah Palin ya sabemos que no la calla nadie y que, encima, cuando habla, lo hace alto y claro, llamando a las cosas por su nombre. Por eso la odian tanto no sólo los de la Casa Blanca, el Partido Demócrata y los (cojos) medios de comunicación, sino también gran parte de los dirigentes de su propio partido, el Republicano. En su última nota en Facebook, Sarah vuelve a dar un nombre a algo que está sucediendo en Estados Unidos y que tal vez muchos de sus compatriotas no se hayan apercibido todavía: la transformación del sistema económico capitalista en el que siempre han vivido todos ellos y que ha hecho de Estados Unidos el país más rico y próspero de la Tierra en otra cosa que, con el mismo nombre, más se parece al capitalismo entendido al estilo chino: un capitalismo trucado donde las oportunidades están reservadas para una elite y donde a todos los demás, al resto del país, sólo se les guardan las migajas. O sea, un “capitalismo de compinches”. Como aquellas abominables “repúblicas democráticas populares” felizmente desaparecidas que tanto se ufanaban de ser la voluntad de todos y al final sólo eran la voluntad de unos pocos. Nombres, nombres, nombres… ¡la izquierda todo lo arregla poniendo nombres bonitos, cuanto más rimbombantes mejor! Que la realidad se ajuste a su significado, en cambio, les trae sin cuidado. Y lo peor es que la gente les cree aunque yo mantengo la teoría de que lo que en realidad sucede es que tienen tanto miedo de descubrir la verdad del mundo donde viven, aquello que dijo Jefferson una vez de que “el precio de la libertad es la constante vigilancia”, que prefieren vivir drogados que conscientes. Y es que Matrix no era una película de ciencia-ficción, no, sino un reflejo de nuestra realidad diaria. Los que leemos este blog, no, pero ¿cuánta gente por ahí fuera se tomaría voluntariamente la píldora azul? Muchos, ¿verdad? Nosotros optamos por la roja y así nos va… ¡Y a mucha honra!

Sarah Palin en Facebook
La institucionalización del “capitalismo de compinches”
(ver la nota original aquí)

A raíz de la reciente crisis financiera, los estadounidenses saben que necesitamos una reforma. No sólo muchos individuos han aprendido una lección acerca de la responsabilidad personal a través de ello, sino que hemos sido capaces de entablar un debate sobre el papel apropiado del gobierno.

El debate actual sobre la reforma financiera demuestra lo que sucede cuando los líderes políticos reaccionan ante una crisis con una serie de nuevas regulaciones. En primer lugar, las personas involucradas en la redacción de las regulaciones gubernamentales son a menudo cabilderos de la misma industria que las nuevas leyes se supone que van a regular y eso ha sido el caso aquí. No debe sorprender a nadie que los cabilderos financieros están acudiendo en masa a la capital esta semana. Por supuesto, los grandes jugadores que pueden permitirse cabilderos tornan la normativa a su favor, mientras que sus competidores más pequeños se quedan fuera a la intemperie. El resultado son los reglamentos que institucionalizan la mentalidad del “demasiado grandes para quebrar”.

Por otra parte, el proyecto de reforma financiera da a los reguladores la facultad de escoger a los ganadores y perdedores, la institucionalización de su capacidad para decidir “qué empresas rescatar o cerrar y a qué acreedores recompensar y cómo”. ¿Duda alguien de que las empresas con más cabilderos y mayores donaciones de campaña serán las que obtengan asientos en el bote salvavidas? El presidente está tratando de convencernos de que la está tomando con el Wall Street de los “peces gordos”, pero empresas como Goldman Sachs están satisfechas con la reglamentación federal porque, como uno de sus cabilderos declaró recientemente: “Nosotros nos asociamos con los reguladores”.

Parece que tienen una buena relación con la Casa Blanca también. Goldman hizo llover casi un millón de dólares en contribuciones de campaña sobre el candidato Obama. De hecho, J. P.  Freire señala que el presidente Obama recibió alrededor de siete veces más dinero de Goldman que el presidente Bush de Enron. Por supuesto, no se trata sólo de las donaciones; es una puerta giratoria. Usted encontrará el nombre de Goldman Sachs en más de un currículo en la administración Obama, incluyendo el de los jefes de Gabinete Rahm Emanuel y Tim Geithner.

Tenemos que estar en guardia contra semejante capitalismo de compinches. Nosotros luchamos contra la distorsión del mercado en Alaska cuando nos enfrentamos a las grandes petroleras o, más específicamente, a algunos de los jugadores en la industria y en los cargos políticos, que estaban tomando el pelo al 49º estado. Mi administración desafió la laxitud de unas normas que parecían permitir que la corrupción e incluso cuestionó a la empresa más grande del mundo en ese momento por no cumplir con las disposiciones de los contratos que celebró con el estado. Cuando llegó el momento de elaborar un plan de un gasoducto, insistimos en la transparencia y la igualdad de condiciones para asegurar una competencia leal. Nuestras reformas ayudaron a reducir la capacidad de los políticos para tener favoritos y ayudó a limpiar la corrupción. Creamos oficinas de supervisión más estricta y acomodamos un proyecto bipartidista de reforma ética. Lejos de estar en contra de las reformas necesarias, las abrazo.

Los conservadores con sentido común reconocen la necesidad de la reforma financiera y creemos que el gobierno puede desempeñar un papel adecuado en la nivelación del campo de juego y la protección del “dinamismo del capitalismo estadounidense sin descuidar la responsabilidad del gobierno en proteger al público estadounidense”. Estamos escuchando de cerca el debate sobre la reforma en Washington y sabemos que el gobierno no debería cargar al mercado con burocracia innecesaria e incentivos distorsionados, ni hacer de una peligrosa mentalidad de “demasiado grande para quebrar” la ley de la tierra.

Sarah Palin

SEGUNDA NOTICIA: MARCO RUBIO, EL DE FLORIDA, CONTINÚA HACIENDO HISTORIA… Y SACANDO DE QUICIO A LOS RINO DEL PARTIDO REPUBLICANO QUE TAN FELICES SE LAS PROMETÍAN ELLOS.

Hace unas semanas, publiqué una breve noticia sobre Marco Rubio (ver aquí), el senador estatal por Florida, que se había convertido en el hombre de moda por su audaz (y algunos dijeron que suicida) intentona de arrebatar la nominación republicana al Senado en Washington a su más directo aspirante, el actual gobernador Charlie Crist. Rubio no sólo es joven e hispano sino que también es un auténtico conservador y cuenta con el respaldo del movimiento Tea Party, respaldo que le ha catapultado en las encuestas de intención de voto hasta una situación tan favorable que a mí, personalmente, me recuerda a la que se produjo en las famosas elecciones a la Cámara de Representantes por la circunscripción electoral de NY-23, cuando el entonces don nadie Doug Hoffman recibió el respaldo expreso de Sarah Palin y comenzó a escalar posiciones llevando a la candidata oficial del Partido Republicano, Deirdre Scozzafava, a perder tanto apoyo y tan deprisa que, al final, tuvo que abandonar la carrera no sin antes cometer la mayor villanía que pueda imaginarse: dar su apoyo público al candidato demócrata. En el caso de Florida, la situación es idéntica salvo que el Scozzafava con pantalones, Crist, todavía no ha decidido qué hacer aunque se rumorea que ante la más que segura pérdida de la nominación republicana igual decide presentarse a las elecciones generales de noviembre como independiente, todo sea por perjudicar a su partido.

Los dos candidatos a la nominación republicana al Senado por Florida durante un debate en Fox News Channel el pasado 28 de marzo: a la izquierda, Charlie Crist, el actual gobernador, y a la derecha, Marco Rubio, el outsider que le ha desbancado por completo. A Crist, después de haber traicionado él a sus votantes, le han traicionado casi todos los que le apoyaban y así está él de compungido. ¡Ah, qué dura es la política!

Sobre la biografía de Rubio, como quiera que ya la relatara en mi entrada anterior dedicada a él, no voy a repetirla. Tampoco voy a decir nada sobre el principio de todo el asunto, cuando Crist decidió que gobernador está bien, pero que senador está mejor. Lo que voy a hacer hoy es continuar desde donde lo dejé y contarles lo que ha sucedido hasta el día de hoy. No olviden que Florida es un estado esencial en las aspiraciones republicanas para 2012 y tal vez aún más importantes en las aspiraciones nuestras, de los conservadores, de devolver al GOP a la senda correcta, la de sus principios tradicionales, antes de que los RINO logren su objetivo de crear un Partido Demócrata light del antaño glorioso partido de Lincoln, Roosevelt y Reagan.

Las primarias republicanas están previstas para el 24 de agosto. En estos momentos, sólo hay dos candidatos con posibilidades reales de ganarlas: el actual gobernador del estado, Charlie Crist, y el senador estatal, Marco Rubio. Desde el principio, el favorito del establishment del Partido Republicano ha sido Crist, pero de pronto apareció Rubio y las cosas se torcieron para el gobernador, especialmente cuando fue uno de los pocos gobernadores republicanos que aceptó encantado el plan de estímulo económico de 787.000 millones de dólares y hasta tuvo la desfachatez de abrazarse en público con el presidente de Estados Unidos en un acto a favor de dicho plan celebrado en Florida, algo que le enajenó definitivamente el apoyo de la base conservadora del partido, quien a partir de entonces brindó su apoyo a Marco Rubio.

Repulsivo, ¿verdad? Un achuchón que le va a costar la carrera a ese sinvergüenza de Crist. ¡Y bien merecido se lo tendrá! ¿Qué se creía? ¿Que a todos se nos puede comprar con treinta monedas de plata?

Los sondeos de intención de voto no dejan lugar a dudas: Crist es un perdedor, habiendo pasado de liderar en agosto del año pasado los sondeos con un apoyo del 53% del electorado a empatar con Rubio en diciembre y a perder claramente por nueve puntos porcentuales en enero de 2010, mientras que Rubio pasa de contar con un apoyo del 31% en agosto del año pasado al 49% en enero de este año. Y subiendo porque desde entonces no ha dejado de estar en ningún momento por debajo del 55%. En la actualidad, según el último sondeo de Rasmussen Reports, los porcentajes son de 33% para Crist y 56% para Rubio a mediados de este mes de abril.

Crist sigue manteniendo el apoyo de los republicanos más liberales, pero los conservadores se han volcado en Rubio. Por lo que se refiere a las elecciones generales, donde el vencedor (Rubio muy seguramente) se las tendrá que ver con el demócrata Kendrick Meek, no hay color: tanto si el candidato republicano es Crist como Rubio, ambos le sacan 14 puntos porcentuales al demócrata. Incluso en el caso de que Crist optara a presentarse como independiente, Rubio ganaría ahora mismo con un 45% de los votos por un 25% de Meek y un 22% de Crist.

La tendencia que dicen ahora los que saben de esto está clara: Rubio es el ganador y Crist, el perdedor. De hecho, todos los que le apoyaron en su momento con entusiasmo se están pasando con armas y bagajes al carro de Rubio y han empezado a decirle claramente a Crist que se retire de la contienda en bien del partido. ¡Si hasta el propio establishment del GOP lo ha hecho! (como tiene que estar la cosa para que ellos hagan eso). Así, en un memorándum redactado por Rob Jesmer, director ejecutivo de la National Republican Senate Commission (NRSC), se dice:

En nuestra opinión, si el gobernador considera que no puede ganar unas primarias, la acción apropiada es retirarse de la candidatura y esperar a otra oportunidad.

¿Qué ha pasado para que quienes antes le daban palmaditas en la espalda ahora de pronto le nieguen el pan y la sal? Primero, que el movimiento Tea Party se ha volcado en Marco Rubio y eso ha inclinado la balanza a favor suyo sin dejar el más mínimo resquicio para que Crist pueda confiar en la victoria; segundo, que después del desastre de New York, cuando el establishment tuvo que ver como su candidata, la falsa republicana Deirdre Scozzafava, era sacada de la carrera electoral por un outsider, Doug Hoffman, que contaba también con el apoyo del movimiento Tea Party, el GOP no puede permitirse que pase algo similar de nuevo; tercero, que Crist parece que ha decidido coger el camino del medio y presentarse como independiente, algo que admitió el pasado lunes 19 de abril por primera vez después de haberlo negado enfáticamente hasta entonces. Si hasta Mitt Romney le ha aconsejado que se largue:

Tengo la esperanza de que permanezca en las primarias republicanas o que, si cree que no puede ganar, que se aparte y apoye a Marco Rubio.

Y no sólo Romney se lo ha dicho sino también Mike Huckabee y Rudy Giuliani (pero lo de éste último es venganza después de que Crist le prometiera su apoyo durante las primarias presidenciales y luego le dijera que tururú y se lo diera a McCain).

Y por fin, el que ha hablado recientemente más claro ha sido Dick Cheney, el antiguo vicepresidente cuando declaró que:

Charlie Crist ha demostrado una y otra vez que no se puede confiar en él en Washington para oponerse a la agenda de Obama porque en un asunto tras otro él apoya de hecho esa agenda. Últimamente parece que no puede confiarse en Charlie Crist ni siquiera para seguir siendo republicano. Le ruego encarecidamente que continúe como candidato a las primarias republicanas o se retire de la carrera. Los únicos vencedores de una candidatura de Crist como independiente serían Barack Obama y Harry Reid.

Me enorgullezco de apoyar a Marco Rubio y ruego a todos los republicanos de Florida, independientemente de a quién hayan apoyado, a que se unan detrás suyo.

Más claro, agua. El resultado, dentro de poco tiempo porque el propio Crist anunció que la decisión de retirarse o no la tomará antes del 30 de abril. Estaremos atentos a ello. Y es que Marco Rubio podría ser el primer senador verdaderamente conservador, verdaderamente Tea Party, que salga elegido en estas elecciones de noviembre dado que Scott Brown va a su aire, algo que algunos ya dijimos en su momento y que no nos coge por sorpresa.

Y hasta aquí la entrada de hoy. En la próxima, vamos a hablar un poco de comentaristas políticos. Les presentaré a unos cuantos de mis favoritos (que estoy seguro que son también los suyos).


LO QUE SARAH PALIN YA SABÍA

23/04/2010

 

Cuando empecé a colaborar en Semanario Atlántico, recuerdo que mi primer artículo llevaba por título: “Lo que Sarah Palin ha aprendido” y trataba sobre la habilidad que estaba demostrando Sarah a la hora de situarse dentro del panorama político estadounidense como un punto de referencia. Aquello fue en septiembre del año pasado y desde entonces ha llovido mucho. Sin embargo, ya por entonces era de la opinión de que si bien Sarah tenía que ampliar sus conocimientos y hacerse fuerte en algunas materias como, por ejemplo, la política exterior, eso no quería decir en absoluto que fuera una ignorante. De hecho, en mi opinión, Sarah es una de las políticas más inteligentes de Estados Unidos y ya lo era en 2008, cuando McCain la escogió como su compañera de ticket, por más que los (cojos) medios de comunicación pretendieran entonces que era una zoquete que parece salida de un episodio de “The Beverly Hillbillies”. Es por eso que aprovechando esta semana de calma chicha (algo habitual en Sarah, quien después de una semana de intensa exposición pública, afloja el paso durante las dos o tres semanas siguientes para evitar la sobreexposición y, en consecuencia, la sensación de saturación por parte de la opinión pública), se me ha ocurrido esta entrada en la que vamos a repasar un poco lo que supuso el año 2006 para ella, sobre todo los primeros ocho meses del año, cuando tuvo que competir por la nominación republicana a gobernadora de Alaska. Una historia de lo más apasionante y en la que Sarah demuestra con claridad todo lo que ya sabía entonces y que le sirvió para batir a todos sus rivales dentro del GOP primero y al candidato demócrata después, contra el pronóstico de todos.

Por otra parte, me gustaría agradecer a aquellos de mis lectores que me han dado ánimos durante estas dos semanas tan malas que he pasado. Por fin todo ha terminado; mal para mí porque entre la opción mala y la peor que les comenté en su momento al final ha resultado ser la peor: trabajaré más horas, cobraré menos dinero y encima he experimentado una cierta humillación durante el proceso. Gracias de nuevo a todos ellos y gracias muy especialmente a esa maravillosa amiga mía, C., cuya bondad conmigo no me merezco, por haberme sostenido moralmente durante todo este tiempo. Es cierto que hoy he sido pisoteado impunemente, pero la vida da muchas vueltas y como que ya saben lo mucho que me gusta a mí el citar la sabiduría popular, solamente les diré que arrieros somos y en el camino nos encontraremos. Hoy es hoy; ya veremos qué sucede mañana.

Y dicho esto, ni una palabra más sobre ello. Nosotros a lo nuestro: vamos a palinear.

Como quiera que esta historia tiene final feliz (y ese final ya lo conocemos todos), aquí está el testimonio gráfico de ese final: Sarah Palin en el momento de su juramento como gobernadora de Alaska. Es una foto que ya había publicado en una de mis primeras entradas, pero que me gusta especialmente… ¡y es la favorita también de alguna de mis amigas quien sólo piensa en lo guapísimo que está Todd y en lo mucho que le gustaría que le sostuviera la Biblia a ella también (y eso que es atea)! Pues qué quieren que les diga, ¿realmente es tan guapo este hombre? Yo es que de belleza masculina no sé; yo sólo sé de belleza femenina (aunque empiezo a dudarlo porque esa misma amiga me reprocha que sólo me gusten las mujeres que no le gustan a nadie).

Nota del autor: Mi acostumbrado artículo en Semanario Atlántico ya ha salido. Se titula: “Y Obama volvió a picar”. Confío en que les guste. ¿Y saben qué les digo? Que cada día me gusta más escribir allí. Me siento un privilegiado al poder hacerlo. Y si encima algún día consiguiera escribir un artículo bueno de verdad. Pero, de momento, uno no da para más.

Tal y como ya les he dicho, en su momento traté sobre el tema de lo que Sarah Palin había empezado a aprender desde que perdiera las elecciones presidenciales de 2008. Ahora bien, si eso es lo que estaba aprendiendo, ¿qué es lo que ya sabía entonces? Pues algo que todos aquellos que nos habíamos molestado en averiguar quién era ella y cuál era su historia sabíamos con certeza: que Sarah sabe de sobras cómo ganar unas elecciones. Y no sólo ganarlas, sino hacerlo teniendo en su contra no sólo al candidato del partido rival, el Demócrata, sino también a los dirigentes de su propio partido, el Republicano, a los que batió limpiamente durante las primarias.

Pues eso es precisamente lo que me interesa destacar ahora, la lucha que tuvo que afrontar hasta lograr la nominación. Y si lo traigo a colación es más que nada para que nadie se llame a engaño: si Sarah tiene pensado presentarse como candidata a las elecciones presidenciales de 2012 (¡que sí, hombre, que sí!), lo que menos le preocupan son las primarias republicanas porque sabe perfectamente cómo ganarlas. O sea, que aquellos de ustedes que puedan haber oído por ahí que Palin y Romney pueden aliarse y presentar una candidatura conjunta, ya pueden descartarlo de buenas a primeras. Eso no pasará jamás. Sarah es la candidata de la buena gente conservadora mientras que Romney es el candidato del establishment. Y dentro de poco será el candidato derrotado porque será Sarah quien gane la nominación mal que les pese (que les pesará mucho) a los del Republican National Committee, empezando por su chairman Michael Steele, la mayor decepción que uno puede imaginarse después de tantas y tantas expectativas como había despertado en el momento de su nombramiento.

Repasemos un poco la historia de aquel año, 2006. Y para ello, nada mejor que las palabras de la propia Sarah tal y como nos las podemos leer en Going Rogue (pág. 109):

Hacia finales del verano [de 2005], el momento de la decisión se presentaba ante mí: los votantes querían un cambio y deberían tener una opción sincera acerca de qué tipo de cambio podría ser ése. Como siempre, Todd me apoyó y me animó a presentarme. Así pues, en el Día de Alaska, el 18 de octubre de 2005, di inicio a la campaña gubernatorial con alrededor cincuenta amigos, familiares y periodistas en el salón de mi casa. Era también el decimoquinto aniversario de Bristol, así que por supuesto que tuvimos pastel también.

Sobre su estrategia electoral, Sarah dedica un párrafo a describirla y creo que si uno lee esas palabras pensando en 2010 y no en 2005, no resultan en absoluto anacrónicas.

En 2005, yo fui la primera republicana en lanzar mi candidatura porque no quería jugar al juego político de “espera tu turno en la cola” hasta que se viera si Murkowski, el [gobernador] que estaba en el cargo, buscaría la reelección. Sabía que no iba a contar con el apoyo de la maquinaria del partido de todas maneras, así que mi confianza en un esfuerzo popular requería una rápida definición antes de que los otros empezaran a alinearse. (Going Rogue, pág. 110).

Quitando la mención a Murkowski, quien no haya sentido que estaba hablando de hoy mismo y del movimiento Tea Party es que lleva hibernado los dos últimos años y acaba de despertarse. Y aún abunda más en lo mismo:

En las primarias, competía contra el gobernador Murkowski, por supuesto, y su amigo Randy Ruedrich era todavía el chairman del GOP estatal –un mal presagio para algunos pero para nosotros, al contrario, un desafío motivador. Para ganar las primarias tenía que pasar por encima de los dos. Eso significaba también que no iba a tener el respaldo del partido estatal. Encontré mi condición de candidata más débil y la etiqueta de no ser favorita muy liberadora. Si había tan sólo unos cuantos políticos lo suficientemente audaces como para unirse a nosotros, eso era perfecto también. Construimos una red de alasqueños no afiliados políticamente y trabajadores incansables que estaban cansados de los políticos acomodaticios. (Going Rogue, págs. 110-111).

¿Seguro que siguen sin oír los ecos del movimiento Tea Party? ¿Seguro que tienen el sueño tan pesado? ¿Acaso no creen que Sarah es tan sincera que simplemente nos está explicando lo que tiene pensado hacer de aquí a 2012, basándose en su experiencia de 2006 y sabedora de que los de la izquierda no sólo no van a leer su libro sino que son capaces de pasarse meses y meses discutiendo cuál va a ser su estrategia cuando bastaría con dedicar un par de minutos a leer la página adecuada del libro apropiado? Pero claro, eso es pedirles mucho, ¿verdad?

El tema de mi campaña del “cambio” era palpable y sincero y lo llevamos a rajatabla cada día de la carrera. A partir del momento en que no pretendíamos tener todas las respuestas –lo cual ya es un cambio en sí mismo, por supuesto-, dejé claro a todos los votantes que reuniríamos toda la información que necesitáramos y que basaríamos nuestras decisiones en los principios y en ideas sólidas, no en chanchullos o conveniencias políticas. Me basé en mi historial como gestora y les dije a los votantes alasqueños que gobernaría de acuerdo con principios conservadores y que si iba a equivocarme, sería siempre del lado de esos principios. (Going Rogue, págs. 112-113).

Y una vez dejados claros los principios, la ejecución. Para esto también hay un párrafo específico que incluye una curiosa reflexión que a mí personalmente, cuando la leí por primera vez, me hizo estallar en carcajadas. Juzguen por ustedes mismos:

Cada parte de nuestra campaña gritaba: “¡Cambio!”. Un cambio en la manera de financiarnos: funcionábamos a base de pequeñas donaciones procedentes de todo el estado, la mayoría de personas que era la primera vez que donaban a una campaña política, y devolvimos algunos cheques por cantidades abultadas de donantes importantes si percibíamos la sombra de un conflicto de intereses. Cambio en las paradas para hacerse meramente una foto a tener conversaciones honradas con los votantes. Un cambio de poner el énfasis en las políticas a ponerlo en la gente. Un cambio de hablar melosamente a decir las cosas claras – incluso entonces.

Nos divertimos mucho un par de años más tarde cuando Barack Obama – uno de cuyos asesores más importantes (ahora que lo pienso) tenía raíces en Alaska- adoptó el mismo tema. Kris [Perry] y yo bromeábamos acerca de ello: “¡Hey! ¡Ya éramos el cambio cuando el cambio no estaba siquiera de moda!”. (Going Rogue, pág. 114)

Con estas premisas, Sarah y su alegre cuadrilla se lanzaron por toda Alaska a hacer campaña, una campaña que desquició a los dirigentes del Partido Republicano de Alaska conforme iban comprobando cómo la candidatura de alguien como ella, sin padrinos ni respaldo (y por eso mismo totalmente incontrolable) iba calando cada vez más entre los alasqueños y ella se iba situando en una posición de privilegio. Sobre todo, les enloquecían sus partidarios, gente sin complejos, entusiastas y osados, que llevaban pancartas con el emblema de campaña de Sarah por todas partes, gritaban: “Sa-rah, Sa-rah, Sa-rah” sin cesar y llevaban sus coches y sus bicicletas llenos de pegatinas suyas. Hasta tal punto detestaban a esa gente que Bill Large, un abogado del Partido Republicano, llegó a enfrentarse en público con un grupo de ellos a los que insultó llamándoles “camisas pardas” primero y “comunistas” después (demostrando además su confusión mental porque las dos cosas no se pueden ser simultáneamente por más que las dos sean igual de despreciables). Luego, otro tipo de la misma calaña que Large, el senador estatal Ben Stevens, uno de los good ol’ boys, los calificó directamente como “la basura del valle”.

Durante la campaña, Sarah hizo lo que hacen todos los buenos políticos en elecciones: se centran en su mensaje (en este caso, el cambio), no se dejan enredar en cuestiones de detalle, se las apañan para dirigir cualquier debate o conversación hacia los principios que defienden y se esfuerzan por que parezca que se lo están pasando la mar de bien si es que no se lo están pasando realmente. En el caso de Sarah, eso le supuso muchas horas hablando sobre la Constitución de Alaska, su firme creencia en que el mejor gobierno es el más pequeño, que la competencia es sana y que sería un honor para ella el poder servirles a todos. Si a esto le añadimos la pasión que despierta Sarah entre la gente corriente (doy fe de ello por mi propia experiencia) el resultado es que el candidato que logra eso se convierte en virtualmente invulnerable a los ataques de sus rivales, quienes por más que lo intenten lo único que logran es quedar ellos en mala posición.

Y, finalmente, ¿cuál fue el resultado de las primarias republicanas en Alaska en 2006? Pues éste que aquí les detallo:

  1. Sarah Palin: 51.443 votos (50,59%)
  2. John Binkley: 30.349 (29,84%)
  3. Frank Murkowski: 19.412 (19,09%)
  4. Gerald Heikes: 280 (0,28%)
  5. Merica Hlatcu: 211 (0,21%)

Una victoria por todo lo alto. Indiscutible. O tal como lo dice ella misma:

El día de las elecciones, dejamos boquiabiertos a todo el mundo. Ganamos las primarias llegando hasta el 51% de los votos en unas elecciones con cinco candidatos. Ganamos por encima de los intereses enquistados y de la maquinaria política. Sin negatividad y con una campaña popular llena de energía, pasamos a las elecciones generales, donde continuaríamos teniendo la pelota. Le había echado veinticuatro horas al día, con Todd y mis niños a mi lado. (Going Rogue, pág. 116).

Sarah lo hizo una vez: venció contra todo pronóstico y contra todos. Nadie más lo hubiera podido conseguir. ¿Por qué no iba a hacerlo otra? ¿Acaso es menos capaz ahora que entonces? Por supuesto que no; todo lo contrario. Ahora es más sabia, tiene más experiencia y está mejor preparada. Cada día lo está más. No lleva ni un solo error cometido desde que concluyó la pasada campaña electoral. Sarah es lista, endiabladamente lista y sabe lo que quiere y cómo conseguirlo. Y da la casualidad de que es lo mismo que queremos nosotros: verla en la Casa Blanca, pero no de visitante sino de ocupante del Despacho Oval. ¡Y lo vamos a ver! ¡Y tanto que sí!

Y para terminar, les dejo con unas cuantas fotos de Sarah Palin haciendo campaña en 2006. Si no recuerdo mal, ésta es de la campaña para gobernadora, cuando ya había ganado la nominación republicana.

Ésta, por su parte, corresponde a la noche de las primarias republicanas, cuando subió al estrado a pronunciar su discurso agradeciendo la confianza depositada en ella. Creo que a más de uno de los gerifaltes del partido se le indigestó la cena, je, je, je. Pobrecillos, ¿no?

Y, por fin, una de Sarah haciendo campaña formal, ya con Sean Parnell en su ticket.

Y hasta aquí este pequeño repaso a un buen año para Sarah, el 2006. Ahora que ya he logrado resolver mis cuitas, cuento con recuperar lo antes posible el ritmo perdido. En la próxima entrada, vamos a echar un vistazo a lo que está pasando en Florida, ¿les parece? Anoten este nombre: Marco Rubio. Apunta alto. Algunos creen que igual llega tan alto como hasta la candidatura a vicepresidente en el ticket de Sarah Palin. Pues vamos a verlo aunque yo sigo apostando por Rick Perry. Y es que ya saben que tengo cierta querencia por Texas. (¿Será porque he visto mucho Walker, Texas Ranger?)

Por cierto, nuestro amigo Gonzalo tiene razón: estaría bien que nos hiciéramos todos unas camisetas con la foto de Sarah para el verano. Podríamos empezar a hacer propuestas: ¿qué foto y qué lema? Venga, vamos a animarnos; podría ser de lo más divertido. Quien quiera hacer una propuesta, que la haga y cuando tenga varias, las recogeré todas en una entrada y haremos una votación. Y la que gane, nos la ponemos todos y a ver si nos encontramos por la calle. Igual sí, ¿eh?


PALIN EN NEW ORLEANS, PALIN EN BOSTON, PALIN EN TODAS PARTES…

18/04/2010

 

Después de una semana de silencio, vuelvo a la carga. El caso es que estoy teniendo un montón de problemas en mi puesto de trabajo y aún estoy a la espera de ver cómo se resuelve todo aunque lo de “resolverse” es más bien un eufemismo. Resumiendo, tengo dos opciones: una mala y otra peor. Y lo más irritante de todo es que no soy yo quien va a tomar la decisión final, sino otra persona a quien mi opinión sobre lo que más me conviene le trae sin cuidado y así mismo me lo ha dicho. ¡Ah, qué coraje! Sin embargo, todo esto no me ha quitado en lo más mínimo las ganas de seguir la actualidad sobre nuestra adorada Sarah, quien, afortunadamente, parece estar cada día en un sitio diferente y a veces hasta en dos sitios al mismo tiempo. Así pues, les pido perdón por mi ausencia, que ha sido obligada por las circunstancias, y les ruego que aquellos de ustedes que quieran rezar una pequeña oración por mí pidiendo que no tarde mucho en llegar el día en que Sarah me ofrezca formar parte de SarahPAC, lo hagan. Y es que uno está muy necesitado de ayuda porque en mi trabajo, sea por la causa que fuere, la incompetencia parece ser condición sine qua non para disfrutar de un puesto de dirección. Y para los que piensen que tal vez exagero, que no puede ser todo tan malo y que algo bueno me habrá pasado durante estos días, les diré que es cierto: el viernes quedé por fin con L., mi amiga favorita. Hacía cuatro meses largos que no nos veíamos y a decir verdad estaba más bonita que nunca, especialmente atractiva. Lástima que no pueda hacerme ilusiones con respecto a ella, pero de verdad que por un momento me asaltó la tentación de hacérmelas. ¡Ay, qué dura es la vida! Suerte que no me lee que si no menudo rapapolvo me iba a echar…

¿Recuerdan esta foto? Sarah Palin en Minneapolis, apoyando a Michele Bachmann. Como bien dice Manuel Pastor, colaborador de Semanario Atlántico, si la primera es la mujer más odiada por la izquierda en Estados Unidos, la segunda le sigue muy de cerca en la clasificación, para orgullo suyo y nuestro. Y la tercera es sin duda Ann Coulter, la comentarista política, aunque Michelle Malkin también reparte leña a base de bien y es mi preferida. Y es que son las mujeres las que acabarán salvando a Estados Unidos del suicidio al que está abocado si los estadounidenses no hacen algo lo antes posible y corrigen su grave error de las últimas elecciones, cuando tuvieron la humorada de nombrar presidente a un niño a quien le gusta jugar no con cerillas, sino con un lanzallamas.

SARAH PALIN EN NEW ORLEANS: LA 2010 SOUTHERN REPUBLICAN LEADERSHIP CONFERENCE (8-11 de abril)

Sarah Palin pronunciando su discurso en la SRLC. También andaban otros importantes republicanos por ahí, pero que nadie tenga ninguna duda: era ella quien copaba el interés de todos. De hecho, lo menos importante del famoso straw poll (sondeo de opinión) era quién lo ganaba; lo que todos querían saber era en qué posición quedaba ella. Pero es que a Sarah le traen al fresco todos los sondeos de opinión que se hagan. Ella tiene puesta su fe en Dios y no en los “expertos” (que, por otra parte, la mayoría de las veces no son más que unos metepatas).

En la SRLC, celebrada en New Orleans (Louisiana) se reunieron unos 3.800 activistas republicanos procedentes de 14 estados diferentes. Su inicio fue el jueves 8 de abril, cuando pronunciaron sus discursos Newt Gingrich y Liz Cheney, mientras que el viernes 9 de abril lo hicieron Sarah Palin, Bobby Jindal (gobernador de Louisiana) y Rick Perry (gobernador de Texas), y el sábado 10 de abril fue el turno de Haley Barbour (gobernador de Mississippi) y Tim Pawlenty (gobernador de Minnesota), además de Michael Steele, el lamentable chairman del Partido Republicano, en quien tantas esperanzas habíamos depositado y que tan poco fundadas se han demostrado finalmente.

Por lo que a nosotros se refiere, lo único que nos interesa es el discurso de Sarah Palin, un discurso de algo menos de media hora de duración en el que dio un buen repaso a la actual administración demócrata y, especialmente, al propio presidente, como cuando se burló de su conocido lema electoral:

Faltan sólo siete meses para las elecciones. Ahora, cuando ellos digan: “Sí, podemos”, nosotros nos plantaremos y diremos: “Oh, no, no podéis”. La libertad es un derecho otorgado por Dios y merece la pena luchar por él. Éste es un partido que nos introducirá en una nueva era de prosperidad. Comienza con nosotros. Y puede comenzar hoy. Yo digo que permanezcamos unidos y recuperemos nuestro país.

Además, gracias precisamente al presidente y a las ganas que le tiene a Sarah y que no se priva de demostrar nunca, le regaló la mejor frase del acto cuando, a raíz de la reciente revisión de la estrategia nuclear estadounidense, criticada abiertamente por Sarah, el presidente replicó a ésta en el programa Good Morning, America de la ABC diciendo que “la última vez que lo comprobé, Sarah Palin no era precisamente una experta en asuntos nucleares”. La respuesta de ésta no se hizo esperar y fue demoledora, refiriéndose:

(…) a la vasta experiencia nuclear que adquirió él como organizador comunitario, senador a tiempo parcial y candidato a tiempo completo.

Y siguió diciendo que se trataba de una experiencia que, a día de hoy, le ha permitido “no haber conseguido nada con Irán o Corea del Norte”. Ya puestos, Sarah criticó también el trato que se está dispensando a Israel, que calificó de “bochornoso”. Para Sarah, Jerusalén no es un asentamiento e Israel es amigo de Estados Unidos y toda su política exterior “desafía el sentido común”.

Sin embargo, el meollo del discurso de Sarah estuvo dedicado a la energía, un tema que ya había anunciado ella previamente que trataría.

Los republicanos necesitan lanzarse a la carretera en 2010 y mostrar a Estados Unidos lo que significa en realidad una política energética seria. Es un asunto que realmente afecta a cada desafío al que nos enfrentamos.

Así, Sarah propuso incrementar la producción nacional de petróleo y de gas, al tiempo que ponía en evidencia a la actual administración por sus continuas maniobras dilatorias a la hora de permitir el desarrollo de nuevas iniciativas privadas en relación con la energía nuclear o eólica, unas energías a las que pretendidamente apoya, aprovechándose para ello de la existencia de un exceso de normas legales y recurriendo al abuso de los estudios preliminares para entorpecer su aprobación. A este respecto, y sobre el reciente anuncio de la Casa Blanca de abrir a la exploración amplias porciones del Golfo de México y de la costa occidental, Sarah se mostró escéptica temiéndose que todo eso acabaría en nada enterrados en una montaña de “más estudios preliminares”. En consecuencia, reiteró su apoyo al lema “drill, baby, drill” (perfora, nena, perfora) por oposición al que parece ser el de la administración demócrata: “stall, baby, stall” (Entorpece, nene, entorpece”).

Y para concluir, Sarah se mofó de nuevo de sus críticos, sobre todo de los que le reprochan el haber calificado como “objetivos” algunas circunscripciones electorales demócratas en las próximas elecciones de noviembre al decir que “los conservadores con sentido común pueden confiar en algunos lemas… como “revocar y reemplazar” [en referencia a la ley de reforma de sistema sanitario] o mi favorito: “Nada de retirada, recargar”, puntualizando jocosamente que esto “no es una llamada a la violencia”.

Para ver y escuchar el discurso de Sarah Palin en la 2010 SRLC, haga clic aquí.

En definitiva, su discurso fue excelentemente acogido por los asistentes, lo que demuestra que no son sólo los miembros del movimiento Tea Party quienes la apoyan, sino también la base del Partido Republicano, excitada ante la posibilidad cierta de arrebatar el control del Congreso al Partido Demócrata, un partido que se halla pasando su peor momento en los últimos 18 años, tal y como demuestra una reciente encuesta de Gallup en la que sólo el 41% de los estadounidenses tienen una opinión favorable del Partido Demócrata mientras que el 42% la tiene del Partido Republicano, algo alarmante si se tiene en cuenta que el año pasado la diferencia era de 11 puntos porcentuales a favor de los demócratas.

De los demás oradores, sólo cabe destacar la frase de Newt Gingrich calificando al presidente como el más radical de la historia del país y acusándole de construir una “maquinaria socialista, secular” para expandir el gobierno a costa de los contribuyentes, a Liz Cheney resumiendo la esencia de su política exterior como “pedir perdón en nombre de Estados Unidos, abandonar a nuestros aliados y apaciguar a nuestros enemigos” y  a Rick Perry alabando a los activistas republicanos que además son miembros del Tea Party y poniendo claro que lo importante ahora son las elecciones de noviembre y no las de 2012:

El momentum se está construyendo. De hecho, si me hubierais dicho hace un año que veríamos este poderoso resurgimiento, dejadme decirlo (…) nunca han habido unas elecciones más importantes para nosotros como personas que las de 2010.

En cuanto al famoso straw poll (encuesta de opinión) que se celebra en todas estas reuniones y que algunos se lo toman casi como un oráculo cuando en realidad no es más que una simple porra entre amigos, pues los resultados, por mera curiosidad, son los siguientes:

  • Eran nueve las alternativas por las que votar (por orden alfabético): Newt Gingrich (antiguo speaker de la Cámara de Representantes), Mike Huckabee (antiguo gobernador de Arkansas), Gary Johnson (antiguo gobernador de New Mexico), Ron Paul (representante de Texas), Tim Pawlenty (gobernador de Minnesota), Mike Pence (representante de Indiana), Sarah Palin (antigua gobernadora de Alaska), Mitt Romney (antiguo gobernador de Massachusetts) y Rick Santorum (antiguo senador de Pennsylvania).
  • Sólo podían votar los asistentes registrados a la SRLC. El cuestionario incluía cinco preguntas: primera elección en las primarias de 2012, segunda elección en las primarias de 2012, estado de residencia, edad y a quién había votado en las primarias de 2008.

Los resultados fueron los siguientes:

Si las elecciones primarias para 2012 se celebraran hoy, ¿por quién votaría?

1. Mitt Romney: 439 votos
2. Ron Paul: 438 votos
3. Sarah Palin: 330 votos
4. Newt Gingrich: 321 votos
5. Mike Huckabee: 80 votos
6. Mike Pence: 58 votos
7. Tim Pawlenty: 54 votos
8. Rick Santorum: 41 votos
9. Gary Johnson: 3 votos

¿Quién sería su segunda opción?

1. Newt Gingrich: 339 votos
2. Sarah Palin: 332 votos
3. Mitt Romney: 242 votos
4. Mike Huckabee: 178 votos
5. Mike Pence: 141 votos
6. Rick Santorum: 125 votos
7. Tim Pawlenty: 114 votos
8. Gary Johnson: 104 votos
9. Ron Paul: 98 votos

Como ya he dicho, entre esto y una porra futbolera entre mis amigos y yo hay poca diferencia. Apenas poco más de 1.700 votos muchos de los cuales pertenecen a partidarios registrados de alguno de los candidatos que acudieron sólo para eso. En consecuencia, me niego a sacar ninguna conclusión de todo ello a pesar de que dispongo de algún sesudo informe que escudriña hasta el último voto y pontifica sobre la fortaleza de Mitt Romney, la decadencia de Huckabee y el resurgimiento de Gingrich. Y es que las organizaciones tanto de Romney como de Paul compraron respectivamente 500 y 800 entradas (a 119 dólares cada una) para regalárselas a sus partidarios con la condición de que votaran por ellos. De hecho, la organización de Romney, camuflada bajo el disfraz “Evangelicals for Romney” incluso regalaron ejemplares del libro de Romney (ése que lo poco que vende es porque lo compra el propio Romney como así certifican las propias librerías al reportar que están recibiendo “bulk orders” [órdenes de compra masivas], algo que no pasó ni una sola vez con el libro de Palin) a cambio de direcciones de correo electrónico que luego se utilizaron para hacer la oferta que he mencionado arriba: si me votas, te regalo una entrada. A mí eso me parece lo mismo que si alguien me dice que si le voto, me paga cinco dólares… ¡Eso es compra de votos aquí y en Katmandú y Romney es un sinvergüenza por haber recurrido a algo tan bajo! Indignante, ¿no? Pues vaya con el chulo ése.

¡Ah, y que nadie se piense que Sarah hizo lo mismo! De hecho, si bien Romney se gastaron 59.500 y 95.200 dólares respectivamente comprando votos en una ridícula porra y movilizaron a todas sus fuerzas para llenar la SRLC de partidarios suyos y así dar la impresión de que son más de los que realmente son, Sarah no movilizó apenas a nadie de su organización, no compró ni una sola entrada y seguro que la dichosa porra le traía sin cuidado. Lo único que hizo fue regalar unos 500 paquetes con delicias de caribú a los asistentes que le costaron 1.500 dólares en total, un mero detallito cortés sin la más mínima importancia y que a buen seguro que no movería a nadie a cambiar el sentido de su voto, ¿verdad?

Y para concluir esta parte, les dejo con la traducción de un artículo publicado en The Daily Caller el pasado día 13 de abril y firmado por Jedediah Bila, un comentarista conservador de New York, en el que resume, y muy bien, lo que ha supuesto esta aparición de Sarah en la SRLC.

Palin hace diana en el Big Easy [pseudónimo de la ciudad de New Orleans]
Por Jedediah Bila

El discurso de Sarah Palin en la 2010 Southern Republican Leadership Conference en Nueva Orleans demostró que una cosa es segura: Palin está preparada para dar el siguiente paso, sea cual sea éste.

Armada con su sencillo encanto habitual, su atractivo de persona normal y corriente, y auténtica entrega (con la cantidad justa de comedia y sarcasmo), Palin pronunció un discurso que fue fuerte en política interior y exterior, con especial énfasis en la energía. Un homenaje al ingenio de Estados Unidos, su laboriosidad y su excepcionalidad, un destello de la escritura en su mano y una rápida suplantación de Bill Clinton adornaron los veintiocho minutos de intervención de Palins. La multitud estaba loca por ella desde el principio, animando y gritando “¡Sarah!” intermitentemente y “¡Preséntate, Sarah, preséntate!”

Palin comenzó con lo que se ha convertido en su introducción típica: “¿Amáis vuestra libertad?” Fue seguida por su saludo habitual a cualesquiera veteranos militares presentes. De acuerdo con su prioridad de mostrar su aprecio por el estado que graciosamente la hospeda, se lanzó con un pequeño “Who Dat?” y “Go Saints” antes de darle fuerte a la política.

Arremetió contra la política interior de Obama, desde la redistribución de la riqueza y el gasto excesivo hasta la cuadruplicación de la deuda nacional y la monstruosidad de Obamacare. Rápidamente pasó a su política exterior, “los ingredientes de la Doctrina Obama” de “mimar a los enemigos y distanciarse de los aliados”, incluyendo la mala gestión por parte de la actual administración de aspectos de nuestras relaciones con China, Cuba, Honduras, Corea del Norte, Irán e Israel. Nota para la elite de los medios: ella conoce su propia política exterior y tiene una visión muy clara, patriótica, pro-democrática y anti-dictatorial de lo que deberíamos estar haciendo.

Palin instó a los estadounidenses a “… recordar a nuestro presidente, Jerusalén no es un asentamiento e Israel es nuestro amigo” y criticó la retórica con la esperanza y el cambio con el que salió victorioso en 2008, afirmando que, “Así pues, sí podemos rendir pleitesía a los enemigos, criticar a los aliados, dudar, doblegarnos, vacilar. Sí, podemos, pero alguien necesita decirle al presidente que sólo porque podamos no quiere decir que debemos hacerlo.”

Respondió suavemente a la declaración de Obama en una entrevista con ABC News que “la última vez que lo comprobé, Sarah Palin no es precisamente una experta en cuestiones nucleares”, afirmando esto: “Ahora el presidente, con toda la vasta experiencia nuclear que adquirió como organizador comunitario y como senador a tiempo parcial y como candidato a tiempo completo, toda esa experiencia, todavía no ha logrado nada hasta la fecha con respecto a Corea del Norte e Irán”. Como sucede siempre en el universo Palin, ella no tenía miedo de decirlo tal y como lo ve.

El controvertido lema de Palin: “¡No te retires, recarga!” resurgió con un atronador aplauso al recordar a los estadounidenses que nuestra fuerza reside en nuestros votos y que “… la agenda de Obama-Pelosi-Reid… está fuera de la realidad. Está caducada. Y se están quedando sin tiempo”. Ella entretejió hábilmente las preocupaciones de los independientes, los demócratas de Reagan y los republicanos con respecto a la desastrosa política tanto de la actual administración como de la salida del Partido Republicano de sus raíces conservadoras. Sin embargo, recordó a los oyentes que “… el partido de Lincoln, el partido de Reagan ha vuelto y tenemos los ojos bien abiertos…”. La Sarah Palin que repetidamente se enfrentó al Partido Republicano en su estado natal todavía no tiene miedo a enfrentarse al establishment sus errores, pero se mantiene firme en los pilares fundamentales de su partido y cree que está bien situado para volver a casa.

La antigua gobernadora de Alaska y presidente tanto de la Alaska Oil and Gas Conservation Commission y de la Interstate Oil and Gas Compact Comission dedicó bastante tiempo a la política energética. Izquierdistas, ¿qué era eso acerca de la experiencia que decíais? Afirmó que “hay un vínculo intrínseco entre energía y seguridad, y energía y prosperidad, y energía y libertad. Necesitamos energía asequible, nacional, fiable, respetuosa con el medio ambiente y hay una diferencia tan grande, sin embargo, entre cómo los republicanos y los demócratas quieren lograr ese objetivo”. Habló en contra de la izquierdista “guerra de varios frentes a los recursos convencionales”, con tasas impuestas a la producción nacional, cerrando las tierras federales ricas en reservas y la propuesta de cap-and-tax [límites máximos e impuestos] que aniquilaría a la productividad y el empleo. Criticó lo distinto de la retórica de Obama y la realidad de lo que ha apoyado y destacó la importancia de perforar aquí y ahora, de alentar a los estadounidenses a utilizar la energía más eficientemente a través de incentivos fiscales, de abogar por la innovación y de crear un “clima competitivo para la inversión…”. En pocas palabras “… no hay nada que nos impida lograr la independencia energética que unas buenas elecciones, unas elecciones al viejo estilo, no puedan arreglar”.

Aquí hay un puñado de otras citas de Palin dignas de mención:

  • Sobre el discurso del presidente Obama en la base aérea de Andrews: “La única cosa que faltó en esa ceremonia fue la banda sonora de Top Gun y a Joe Biden en un mono de piloto”.
  • Sobre energía: “Del mismo modo, la izquierda puede deciros que está a favor de fuentes renovables como la eólica y la solar y la hidroeléctrica, y eso es genial, pero Dios no quiera que usted trate de poner un molino de viento en Nantucket o un panel solar en algún lugar del desierto de Mojave porque alguien podría verlo o un lagarto chochar contra él y ya saben. ¡Oh, Cielos!”.
  • Sobre el gran gobierno: “El crecimiento desmesurado del gobierno no empezó con la administración Obama, pero terminará con la administración Obama”.

Palin concluyó con una fuerte declaración de apoyo al retorno del Partido Republicano a sus principios primarios mientras nos dirigimos hacia las elecciones de 2010 y de 2012: “Éste es el partido que puso fin a la esclavitud… Y éste es el partido que nos llevó a la victoria en la Guerra Fría… Éste es el partido que defiende la competencia y la igualdad y la responsabilidad y el respeto de la vida y la libertad. Y éste es el partido que marcará el comienzo de una nueva era de prosperidad, de nuevas oportunidades para todos…”.

Por si acaso quedaba alguna duda antes, no nos engañemos: Sarah Palin ha llegado finalmente. Y sean cuales sean sus planes de futuro, estén seguros de que su voz será resuelta, su enfoque refrescante y su contribución fundamental.

SARAH PALIN EN BOSTON: RALLY DEL MOVIMIENTO TEA PARTY Y PENÚLTIMA PARADA DEL TEA PARTY EXPRESS III (14 de abril)

Joven teapartier diciendo alto y claro qué es lo que piensa. De nuevo, una mujer. Todo esto me está llevando a sacar ciertas conclusiones que seguramente desarrollaré más adelante, bien en una entrada, bien en un artículo en Semanario Atlántico. ¿Por qué son tantas y tantas las mujeres que están saliendo a la calle para tomar parte en estas manifestaciones y expresar su opinión? ¿Y por qué cuando la expresan, resulta que es una opinión conservadora en la estela de las que mantiene alguien como Sarah Palin, una mujer a quien las dirigentes del movimiento feminista consideran, y así lo han dicho, como una desgracia para su sexo? Interesante cuestión. Prometo ocuparme de ello.

Y las fotos que todos esperábamos: Sarah Palin en Boston, descendiendo primero del autocar del Tea Party Express III y  luego justo antes de empezar su intervención en el rally del movimiento Tea Party, haciéndole una señal a su marido, Todd, quien también estaba allí con ella. Como podemos comprobar, las cazadoras de cuero se han convertido definitivamente en la prenda oficial de las mujeres conservadoras. Con el ejemplo de la negra que lució en Phoenix, la amarilla que lució Michele Bachmann en Minneapolis y ahora ésta roja, mis lectoras ya saben cómo reconocerse entre ellas por la calle, pero ¿y los chicos? ¿Cómo nos reconocemos nosotros? ¿Chupa de cuero también? Se admiten sugerencias.

Y si el viernes, día 9, Sarah estaba en New Orleans (Louisiana) en la 2010 SRLC, el miércoles siguiente, día 14, estuvo en Boston (Massachusetts) en un rally del Tea Party. ¿Recuerdan aquel otro rally del Tea Party celebrado en Searchlight (Nevada), localidad natal del maligno Harry Reid, el pasado 27 de marzo? Sirvió no sólo para sacar de quicio al interfecto sino también para dar la salida al Tea Party Express III, una caravana de autocares fletados por el movimiento que iban a recorrer gran parte de Estados Unidos llamando a los estadounidenses a protestar contra la voracidad impositiva del gobierno federal.

El caso es que la caravana iba a concluir el pasado 15 de abril en Washington, DC, la guarida de la Bestia, el último día hábil del calendario fiscal estadounidense para entregar lo que entre nosotros se conoce como la declaración del IRPF (¡maldita sea su estampa!) y la penúltima etapa de su recorrido la llevaba a Boston justo el día antes. Es allí donde Sarah Palin había prometido asistir y participar en el rally que se iba a celebrar.

Como quiera que Sarah es una mujer de palabra, allí estaba. Su intervención estaba prevista hacia las 10.40 h y para aquel entonces se habían reunido en Boston Commons (el enorme parque municipal de la ciudad) alrededor de 6.000 personas aunque hay fuentes que hablan de hasta 10.000 y más. Sarah iba acompañada de su marido, Todd, y vestida con esa cazadora de cuero rojo que pueden ver en las fotos y que empiezo a pensar si llamar “cazadora Tea Party”.

Para ver la intervención de Sarah Palin en Boston, haga clic aquí.

El acto fue sencillo y Sarah fue presentada a la multitud por el comentarista de radio Michael Graham. Sarah subió pues al estrado y agradeció la oportunidad de estar en Boston, el lugar del Tea Party original:

Hoy es el día antes del Tax Day. El día antes de que venga el hombre de los impuestos. Los bostonianos no han sentido nunca miedo de levantarse y hablar claro a favor de los principios en los que creen. Y mirad lo que hizo Massachusetts en enero sacudiendo el Senado. Boston, si alguien sabe como lanzar un tea party esos sois vosotros. Existe un creciente movimiento por toda la nación y vosotros estáis en él. Aquellos de vosotros que no estáis dispuestos a sentaros y callaros estáis haciendo resonar la campana de alerta.

Después comenzó a atizar a los demócratas en el poder, calificando al presidente como alguien “irritante” y acusando a los medios de comunicación (sí, aquí hay leña para todos) de “complicidad” en su intento de “transformar sustancialmente” el país, además de advertir contra la “borrachera de gasto” y “futuros aumentos de impuestos”, reclamando la reducción del gasto federal, crédito para los creadores de empleo y un mayor papel del sector privado:

Nosotros creemos en ampliar la libertad y las oportunidades para todos, no en que el gobierno se entrometa cada vez más en nuestras vidas y en nuestros negocios.

Necesitamos reducir los impuestos para que nuestras familias puedan conservar más de lo que ganan y producen y que nuestros negocios familiares  puedan reinvertir de acuerdo con nuestras propias prioridades y contratar a más personas y permitir que el sector privado crezca, prospere y medre.

¿Es esto finalmente en lo que consiste el “cambio”? Pues entonces les quiero decir que nanay, que nosotros continuaremos aferrándonos a nuestra Constitución y a nuestras armas y a nuestra religión y que ellos  pueden quedarse con el cambio. Porque los votantes están al llegar. Desde hoy hasta noviembre cuando ellos digan “Sí, podemos” nosotros vamos a decir “Oh, no, no podéis”.

Lo que tenemos aquí es una diferencia en la manera de contemplar el mundo, una diferencia de opinión. Y eso está bien porque no es algo que no pueda arreglarse en unas elecciones.

Tras unos veinte minutos de discurso, manteniendo la esencia de su anterior discurso ante la 2010 SRLC, pero con mayor énfasis, Sarah posó para fotos con los asistentes, firmó autógrafos a diestro y siniestro y hasta se abrazó con quienes son sus mayores y más fieles partidarios, los miembros del movimiento Tea Party.

Con respecto a la ausencia del recientemente nombrado senador por Massachusetts, Scott Brown, éste fue disculpado por los propios organizadores del acto debido a que estaba ocupado en el Senado con las sesiones dedicadas al programa nuclear iraní: “Eso es mucho más importante que el que esté aquí”, dijo al respecto otro de los oradores, Mark Williams, comentarista de radio. Más relevante en mi opinión fue su afirmación posterior acerca de que el movimiento Tea Party no favorece a un partido en detrimento de otro: “Ya os enseñaré la cantidad de puñaladas por la espalda que llevo recibidas del Partido Republicano”. Y abundando sobre ello, Amy Kremer, responsable del Tea Party Express III, declaró: “Cuando vamos a votar, votamos sobre principios y valores, no sobre las siglas al lado del nombre del candidato. No se trata de ser republicano o ser demócrata, sino de ser estadounidense”.

Algo de razón tendrá cuando la última encuesta de Rasmussen ha ampliado el porcentaje de estadounidenses que se sienten parte del movimiento Tea Party del 16% hasta el 24% en sólo un mes, con un 55% de miembros que se declaran republicanos y un 14% demócratas, y un 75% de esos republicanos coincidentes en que los líderes del GOP han perdido el contacto con su base. ¡Ah, qué primarias más interesantes nos esperan!

Y hasta aquí esta entrada. Y ahora a ver si resuelvo lo mío. Deséenme suerte, ¿quieren?


PALIN Y BACHMANN EN MINNEAPOLIS: ¡CHÚPATE ÉSA, SO PROGRE!

10/04/2010

 

Sarah Palin ha arrancado finalmente su campaña de apoyo a aquellos de los diversos candidatos republicanos en estas próximas elecciones de noviembre que considera merecedores de su respaldo. Y lo ha hecho con una fuerza extraordinaria. Es cierto que su primera parada, Arizona, nos dejó a todos un cierto regusto agridulce, para qué lo vamos a negar; agrio porque John McCain no es precisamente el candidato de nuestros sueños, pero dulce porque Sarah no sólo estuvo todo lo fuerte, valiente y combativa que nos gusta ver en ella sino que además estaba guapísima con esa inolvidable chaqueta de cuero que escogió para la ocasión (sí, ya sé que éste comentario no viene al caso, pero yo soy un hombre soltero y admirador de la belleza además). Sin embargo, una vez cumplido el trámite de Arizona, digamos que un preámbulo al que le obligaban las circunstancias, la campaña de apoyo de Sarah comienza ahora de verdad y lo ha hecho en uno de los lugares más interesantes actualmente para celebrar unas elecciones en Estados Unidos, el estado de Minnesota, y en apoyo de una de las mujeres que, esta vez sí, más nos ha llegado al corazón durante este último año y es una de nuestras favoritas sin duda alguna: Michele Bachmann.

Las dos estrellas de la velada: Sarah y Michele. No dejen de prestar atención a la magnífica chaqueta de cuero amarillo de ésta última (la verán mejor en las siguientes fotos). Después de la que lució Sarah en Arizona, tal vez esta prenda acabe convirtiéndose en la nueva seña de identidad de las mujeres conservadoras. Por si acaso, yo les aconsejaría a aquellas de mis lectoras que aún no tengan una que vayan pensando en comprársela. Será una manera de reconocernos por la calle, ¿no creen?

Nota del autor: Acaba de salir publicada una nueva colaboración mía en Semanario Atlántico titulada: “Cuando la experiencia ya no es un grado”. Confío en que les guste.

Un poco sobre Minnesota para empezar

Minnesota es un estado del centro de Estados Unidos, en lo que es el Medio Oeste, que limita al norte con Canadá, al sur con Iowa, al este con Wisconsin y al oeste con las dos Dakotas, la del Norte y la del Sur. Tiene unos 218.600 km2 de extensión y una población de alrededor de 4.375.000 habitantes. Su capital es Saint Paul y una de sus ciudades más importantes es Minneapolis con 371.000 habitantes. Como estado, es muy conocido por los innumerables lagos que lo salpican, causados por el río Mississippi y algunos de sus afluentes, y que hacen que se le conozca como la “tierra de los 10.000 lagos”.

Políticamente, Minnesota es un estado tirando a demócrata en el que sus dos representantes en el Senado, Klobuchar y Franken, pertenecen a este partido y de sus ocho representantes en la Cámara de Representantes, cinco son demócratas (Walz, McCollem, Ellison, Peterson Collin y Oberstar) y sólo tres, republicanos (Kline, Paulsen y Bachmann), de los cuales Kline y Bachmann han recibido recientemente por parte de la American Conservatives Union (ACU) la máxima calificación, 100 puntos, mientras que Paulsen sólo ha llegado a 88. ¡Ah! Y por lo que se refiere a Kline, éste el año pasado obtuvo una puntuación de 88. (Bachmann, por su parte, obtuvo 100 puntos también). O sea, que conservadora de primera, Bachmann; Kline, de esos que están a lo que dicta la moda; y el otro, Paulsen, que acaba de llegar a la Cámara de Representantes y por eso no se le calificó el año pasado, poco conservador parece que es.

En cuanto a Michele Bachmann, todos la conocemos ya, pero no estaría de más que repasáramos un poco su vida antes de empezar, ¿verdad? Pues vamos allá. Michele Bachmann se llama realmente Michele Marie Amble y nació el 6 de abril de 1956 en Waterloo (Iowa). Actualmente es la tercera mujer, y la primera republicana, en representar a Minnesota en el Congreso de Estados Unidos, después de haber sido senadora estatal desde 2001 hasta 2007. Bachmann ganó su escaño en 2006 derrotando a Patty Wetterling, la candidata del Minnesota Democratic-Farmer-Labor Party, que así se llama el Partido Demócrata en aquellos lares, por un porcentaje de votos del 50% contra el 42%, y siendo reelegida en 2008, derrotando a Elwyn Tinkleberg, su rival del DFL, por el 46,41% contra el 43,43%.

Bachmann es descendiente de emigrantes noruegos. Sus padres, David John Amble y Jean Johnson se divorciaron y ella se quedó con su madre en Anoka (Minnesota) mientras que su padre se mudaba a California. Buena estudiante, es doctora en Derecho y especialista en Derecho Fiscal. Casado con Marcus Bachmann, el matrimonio tiene cinco hijos (dos varones y tres mujeres) además de haber acogido temporalmente a otros 23 niños a lo largo de su vida.

Desde su llegada a Washington en 2007, Bachmann ha estado siempre en el punto de mira de los demócratas por sus dos principales virtudes: sus fervientes convicciones religiosas, que le impiden disimular su fe como hacen tantos otros, y su incapacidad congénita para nadar y guardar la ropa, lo que le lleva a decir siempre lo que piensa e importarle un pimiento si lo que dice es “correcto” o no. Así, después de más de una controversia con los medios de comunicación, en octubre del año pasado, Bachmann declaró que se niega a “arrodillarse asustada” ante los medios de comunicación, a los que calificó de “irrelevantes” y se enorgulleció de que “no está dispuesta a jugar con sus reglas”. Tenaz opositora a la política de la nueva administración demócrata, no tiene ningún reparo en proclamar que el presidente está conduciendo a Estados Unidos a un estado de “decadencia”.

Sarah Palin y Michele Bachmann hacen su entrada en el escenario.

Los prolegómenos del rally

El rally estaba anunciado para el miércoles 7 de abril a las 14.00 h en el Minneapolis Convention Center que, curiosamente, está ubicado en una de las circunscripciones electorales, la 5ª (recordemos que Bachmann es la representante de la 6ª circunscripción electoral), más liberales de todo el estado. El programa era el siguiente: Michele Bachmann, Sarah Palin, Tim Pawlenty (gobernador del estado), Erik Paulsen, (representante en la Cámara de Representantes por la 3ª circunscripción electoral) y John Kline (representante en la Cámara de Representantes por la 2ª circunscripción electoral). Un cartel de lo más atractivo que movió a cerca de 11.000 personas a desplazarse hasta Minneapolis para asistir a lo que sin duda iba a ser todo un acontecimiento en la historia del estado. En cuanto al hecho de que se celebrara el acto en “territorio enemigo” (el representante de la 5ª circunscripción electoral es el demócrata Keith Ellison), el motivo fue simplemente que era un sitio mucho más adecuado para los habitantes de la muy extensa 6ª circunscripción, la de Bachmann, además del hecho de que el centro de convenciones estuviera muy próximo al Hilton Hotel, que era donde se iba a celebrar un acto de recaudación de fondos además de una cena una vez concluido el rally. (Por cierto, que la recaudación de fondos fue todo un éxito calculándose que se recogieron más de medio millón de dólares, pues las entradas iban desde los 500 hasta los 10.000 dólares que daban derecho a poder hacerse una foto con Bachmann y Palin).

Así pues, hubo gente que, como Joan Peron de Coon Rapids, a las 5.30 h de la mañana ya estaba haciendo cola ante las puertas del centro de convenciones porque “no quería perderme nada de todo esto”. Y no fue la única. En principio, los que llevan la campaña de Bachmann pensaron en un acto mucho más pequeño, pero a partir del momento en que se anunció que Sarah Palin iba a acudir, la demanda se disparó de tal manera que al final se encontraron con que de pequeño nada. El rally era gratuito, pero gratuito de una manera un poco peculiar: para conseguir una invitación, uno tenía que comprometerse a participar como voluntario para el Partido Republicano durante la próxima campaña electoral de noviembre, algo que no disuadió a nadie prácticamente de solicitar su invitación y que, al final, llenó el centro de convenciones de conservadores (que no de republicanos), gente que tal y como reconocía Tony Sutton, el presidente del Partido Republicano en Minnesota, eran en su gran mayoría personas que no constaban en la lista de correo del partido. Por ejemplo, Bill Birckweg de Brooklyn Park, que no sólo pidió el día libre en su trabajo sino que además a las 9.30 h ya estaba en el centro de convenciones, esperando a que se abrieran las puertas al mediodía para conseguir un buen asiento en la primera fila. “Soy un conservador independiente y estoy aquí para apoyar a Michele Bachmann”, declaró a los periodistas. “Está siendo acosada por el Partido Demócrata. Todo lo que ha hecho ha sido defender los valores estadounidenses. Es por eso que la apoyo”.

Una vez que se abrieron las puertas, para hacer menos pesada la espera, además de la música ambiental, los asistentes pudieron disfrutar de la actuación de Goldfish Guys, un grupo de rock cristiano que se caracteriza porque sus tres miembros llevan todos ellos camisetas de hockey con el número 10 en honor a los Diez Mandamientos, tocan el “Ten Commandments Boogie”  y se enorgullecen de “usar nuestra música para proclamar el evangelio de Jesucristo”.

Fue tras su actuación cuando se cantó el himno nacional y dio inicio el acto. Eran las 14.00 h y la aparición de Bachmann y Palin se esperaba hacia las 14.45 h y ya los dirigentes del Partido Republicano en Minnesota reconocían que nunca habían visto semejante multitud en un rally para unas elecciones a la Cámara de Representantes y que incluso en unas elecciones presidenciales es difícil de tener un éxito de público así.

Sarah Palin y Michele Bachmann saludan a los asistentes.

Los teloneros

Y así empezó el acto. El primer orador fue el representante de la 3ª circunscripción electoral en la Cámara de Representantes, Erik Paulsen, quien afirmó que “Washington se había vuelto algo peor de lo que nunca se hubieran imaginado”. El público se lo agradeció con aplausos y adiós muy buenas.

Tras él, otro representante, John Kline, de la 2ª circunscripción electoral, quien insistió en lo mismo aseverando que los demócratas “están rugiendo por todas partes, haciendo desaparecer nuestras libertades… Unas libertades que nos fueron dadas por nuestro Creador y que nos están siendo arrebatadas a un ritmo terrible”. De nuevo, aplausos y adiós muy buenas también.

Era el turno de Tim Pawlenty, el gobernador del estado, quien en su momento fue visto como compañero de ticket de John McCain y que aún hoy en día es considerado como un posible candidato a la nominación republicana en las elecciones presidenciales de 2012. Para muchos de nosotros resultaba de lo más interesante el comprobar in situ su poder a la hora de rivalizar con Sarah Palin. El resultado fue desastroso para él. Es cierto que tuvo algunos buenos momentos como éste, en que interactuó con el público:

Vivimos en unos tiempos en los que el gobierno federal está apropiándose de nuestras empresas. Nuestras compañías aseguradoras, tienen el control de nuestras compañías hipotecarias, se han apropiado de los préstamos estudiantiles y ahora se han apropiado de una buena parte del cuidado de la salud… ¿No habéis tenido ya bastante?

¡Sí!

Tenemos un déficit demasiado grande como para poder pagarlo y líderes nacionales demasiado pequeños como para hacer algo al respecto… ¿No habéis tenido ya bastante?

¡Sí!

El caso es que por muy inspirado que estuviera, su mayor aplauso lo consiguió cuando se calló de una vez, dijo que estaba encantado de compartir escenario con “dos grandes líderes” (a la fuerza ahorcan, digo yo) y se esfumó entre las sombras porque había llegado la hora de las estrellas y él no era una de ellas. Carinda Horton, de Duluth, así lo reconoció cuando declaró a la prensa que “él [Pawlenty] era el telonero. Creo que fue interesante porque es también un aspirante con posibilidades y me preguntaba cómo se sentiría, pero era un “momento de mujeres”. La gente del escenario detrás de los oradores eran como cuatro hombres y sesenta mujeres”.

Por fin, el presentador del acto anunció:

Ciudadanos de Minnesota amantes de la libertad, por favor, demos la bienvenida a la congresista Michele Bachmann y a la gobernadora de Alaska Sarah Palin.

Y Michele y Sarah aparecieron en el escenario las dos juntas a los sones de la música country de Martina McBride: “This one’s for the girls” (Ésta es para las chicas”) y el centro de convenciones pareció venirse abajo ante el inenarrable entusiasmo que su presencia provocó entre la multitud. Y es que como dijo después del acto una de las asistentes, Sarah Jane Nicoll de Sartell, quien lucía una camiseta con el lema “Girl Power” (una gran parte de la multitud que acudió al acto eran mujeres) “la gente trata de hundirlas, pero ellas se mantienen firmes por sus convicciones”.

Tras su aparición, Palin se retiró hacia el fondo del escenario y cedió todo el protagonismo a Bachmann quien fue saludando sonriente a la multitud, recorriendo de un lado a otro el escenario. “Bienvenidos a Minneapolis” fueron sus primeras palabras. Por fin, mientras el estruendo seguía siendo ensordecedor, Bachmann miró a la multitud y, disfrutando sin duda del momento, les mandó un recado a los demócratas diciéndoles: “¡Chupaos ésa, so progres!”, para inmediatamente citar a Sean Hannity, el periodista de Fox News Channel que estaba también presente diciendo: “Como dice Sean Hannity: No dejéis que vuestro corazón se atormente. ¡Este país es nuestro!”.

Y si entonces el centro de convenciones no se vino abajo finalmente, fue sin duda por un milagro.

Sarah Palin durante su intervención. Detrás de ella, Michele Bachmann.

La hora de las estrellas

A pesar de ser la anfitriona, Bachmann fue la primera en tomar la palabra y lo hizo para dejar claro lo ultrajada que se sentía por los atentados terroristas producidos en Texas y en Arkansas y aún más ultrajada por el hecho de que la Casa Blanca declarase al respecto que “no vamos a utilizar el término “terrorista islámico” nunca más”. Como respuesta, Bachmann le recordó al presidente de Estados Unidos que “podía cambiar la terminología, pero no puede cambiar la realidad”. Además, arremetió contra Eric Holder, el fiscal general que osó “conceder al terrorista suicida de los calzoncillos los mismos derechos que a un ciudadano de Estados Unidos”.

Luego pasó a atacar la nueva política sobre la utilización de armas nucleares por parte de Estados Unidos, que restringe su uso, diciendo:

Si, de hecho, hay un país que cumple con todas las reglas… si ellos disparan contra Estados Unidos un arma nuclear, un arma biológica o tal vez nos lanzan un ciberataque, nosotros no les responderemos disparando un arma nuclear. ¿Y eso hace que nos sintamos más seguros?

Al público no se lo debió de parecer vista la manera como se rieron.

Atacó también Obamacare prometiendo que “vamos a revocar Obamacare”, lo que le ganó una fortísima ovación por parte de la multitud. Y aún remachó más el clavo mandando otro mensaje a los demócratas al asegurar: “Haríais mejor creyéndooslo, niños. Revocar es lo que esta chica [refiriéndose a sí misma] tiene pensado hacer a partir de noviembre. Vamos a revocar todo Obamacare”.

Era el turno de los dirigentes demócratas, a los que criticó fuertemente, tanto el presidente como la speaker Pelosi y el líder del Senado Reid. Incluso se burló del conocido lema electoral del primero diciendo: “Hay esperanza. Hay cambio. Un verdadero cambio que llegará al país en noviembre”. En cuanto a la economía, dijo que “durante los últimos 18 meses, lo único que hemos visto es a un policía económico ante nuestros ojos”. Sobre el despilfarro federal, prometió recortarlo: “¡Empezaremos por matar de hambre a la bestia!”. Y aún más: “Nos ha dicho el gobierno con respecto a este alto desempleo, ya por encima del 10%, que ésta es la nueva normalidad. ¿Es ésta la nueva normalidad? La nueva normalidad empezará cuando la speaker Pelosi pierda sus privilegios. La nueva normalidad empezará cuando Harry Reid se incorpore a la cola del paro”.

Bachmann concluyó su intervención con el siguiente intercambio con el público:

El gobierno se ha metido con la Constitución, se está apropiando de la empresa privada. Se está metiendo incluso con Dios. ¡Dios nos dio nuestros derechos!

¡Sí!

El gobierno no puede quitárnoslos.

¡No!

Los primeros que deben marcharse: Pelosi y Reid.

¡Sí!

Después Obama. Haremos de él un presidente de un único mandato.

¡¡¡Sí!!!

Dentro de dos años, el presidente Obama será un presidente de un solo mandato porque vamos a elegir al más valiente, fuerte, audaz y firmemente constitucionalista presidente conservador que este país haya visto nunca. Eso es lo que este país tiene en mente.

Y tras esto, Bachmann presentó a Palin diciendo de ella que “es tanto una de nosotros. Tan maravillosa como es por fuera, estoy aquí para testificar que lo es veinte veces más por dentro”, además de recordar a todos que se trata de “una mujer de extraordinaria fortaleza”.

Palin ocupó su sitio ante el estrado y agradeció el estar allí “en la tierra de los 10.000 lagos con patriotas que aman a su país y donde todavía estáis orgullosos de vuestras armas y de vuestra religión”. Y aún más: “Me encanta estar en Minnesota. Todos vosotros habláis como yo. O yo hablo como vosotros”, deleitando al público.

Rápidamente y para que no quedara duda acerca de qué clase de público era ése, Palin preguntó si había miembros del Tea Party entre ellos, provocando una gran respuesta por parte de estos: “Os agradezco el que seáis parte de este hermoso movimiento popular que está barriendo por todo nuestro país y que está lleno de conservadores de sentido común dispuestos a recuperar nuestro país” y que “son personas que no se asustan a la hora de hablar. Como Michele”. Y preguntó acto seguido al público: ¿Qué me dices, Minnesota? ¿Le harás un favor al resto del país y elegirás a Michele Bachmann?”.

La respuesta, evidentemente, fue que sí. Pese a todo, Palin reconoció los obstáculos a los que se enfrentaban: “No va a ser fácil. Es un desafío. Lo primero será restaurar el equilibrio y el sentido común y la primera prueba será ante las urnas en noviembre”.

Sobre el compromiso de Bachmann con la seguridad de la nación: “Ella sabe que la libertad bien vale la pena luchar por ella y va a hacer todo lo posible para que nuestros militares tengan lo que necesitan. Ella sabe lo que necesitamos para mantener seguro a Estados Unidos durante la próxima generación”.

No pudo faltar una referencia a su gusto por escribirse notas en la palma de la mano, cuando confesó que hoy también lo había hecho. En concreto, había tenido que anotarse el número de hijos que tiene Bachmann (cinco) y el número de niños a los que ella y su marido han acogido en su casa a lo largo de los años (veintitrés). “Para esto sirve la mano muy bien”, dijo al tiempo que se la enseñaba a la multitud. “Tuve que anotarlo en mi palma, la versión de los pobres del teleprompter. Siempre de la vieja escuela yo”.

Tuvo tiempo para recordar a Margaret Thatcher repitiendo su conocida frase: “En política, cuando quieres que algo sea dicho, pídeselo a un hombre. Cuando quieras que algo sea hecho, pídeselo a una mujer. Mi propio lema es que detrás de cada buen y productivo hombre hay una muy sorprendida mujer”. Luego confesó que era una simple broma y que no es ella de las que se toman en serio lo de la “política de género”.

También cargó contra el gobierno diciendo que “hay demasiada gente hoy lo bastante ciega como para creer que todo ese dinero es gratis y que de alguna manera mágica todo va a salir bien. Lo que les pasa a los políticos, especialmente en Washington, es que se están volviendo adictos al opium [opio]. O sea, al O-P-M, Other People’s Money [el dinero de los demás]. Hay una adicción por ahí”.

En cuanto a la acusación demócrata de que los republicanos son el partido del no, Palin se preguntó qué había de malo en ello: “Los republicanos han sido criticados últimamente con este erróneo concepto… una especie de que los republicanos son el partido del no. Y nosotros nos preguntamos, ¿qué hay de malo en ser el partido del no cuando estás viendo lo que Obama, Pelosi y Reid están haciendo a este país? ¡Seámoslo pues!”.

El cariño que sienten mutuamente ambas mujeres saltaba a la vista, sobre todo cuando Palin alabó a Bachmann diciendo: “Vuestra congresista tiene valor. Michele no les dice simplemente que no. Ella les dice: ¡No, demonios!”. Reconoció además que era ella la que estaba liderando la lucha contra Obamacare: “Ahora es Michele la que está dirigiendo la carga para retirar esa cosa”.

Y ya en un tono más distendido, Palin recordó la manera como se conocieron ellas dos:

Cuando nos conocimos la primera vez, ella había viajado hasta Alaska para ver qué podíamos hacer nosotros para ayudar a conseguir la independencia energética. Y yo supe que íbamos a ser amigas inmediatamente porque ella dijo: “¡Perforar aquí, perforar ahora!”. Y yo repliqué: “Perfora, nena, perfora”. Y entonces las dos dijimos al unísono: You betcha!

Y finalmente, alabó de nuevo a su compañera: “Hay un montón de mujeres conservadoras como Michele que están luchando y están levantando la voz a favor de soluciones conservadoras de sentido común y están listas para recuperar su país. 2010 está tomando forma de ser el año en que las mujeres conservadoras se juntan para devolvernos este país… y Michele está liderando la estampida”.

La despedida no pudo ser más emotiva: “Mi bendita y gloriosa Minnesota, Michele tiene el valor de luchar por ti. Minnesota, eres alucinante. Molas un montón. Gracias por enviar de vuelta a Michele Bachmann al Congreso de Estados Unidos”.

Sean Hannity entrevistando a Michele Bachmann y a Sarah Palin tras el rally para su programa en Fox News Channel.

Y para finalizar, consciente de lo importante que iba a ser un acto en el que se iban a reunir dos de las mujeres más queridas por el movimiento conservador estadounidense, Sean Hannity, que de tonto no tiene ni un pelo, se las arregló para poder hacerles una entrevista nada más concluido el acto y en el mismo escenario del Minneapolis Convention Center para emitirlo ese mismo día en su programa. Y es que más de uno de los asistentes al rally llevaba puesta una camiseta con el lema: “Palin-Bachmann: Our Dream Team” (Palin-Bachmann: Nuestro equipo de ensueño).

Las reacciones

Por lo que se refiere a las reacciones que suscitó el acto en sí, la más relevante tal vez sea la de un bloguista demócrata, Chris Bowers de Open Left que publicó:

Si Sarah Palin se presenta a la presidencia, entonces ganará la nominación republicana. El rally que está celebrando hoy junto a Michele Bachmann es asombroso… Si Sarah Palin se presenta a la presidencia en 2012, me cuesta imaginarme  que alguien pueda arrebatarle la nominación republicana… Con una economía persistentemente débil – lo cual es muy posible –, eso podría de hecho hacerla presidente a menos de tres años a partir de hoy.

Mejor no se puede decir. Y me alegra que haya sido un demócrata quien lo haya dicho. No todos son tan estúpidos como Keith Ellison, el representante demócrata de la 5ª circunscripción electoral de Minnesota, que tuvo la desfachatez de declarar que “es una señal de nuestra fortaleza y de nuestro poder el que hayan tenido que traer a esa persona [por Sarah Palin] aquí”.

Por otra parte, Carinda Horton de Duluth, alguna de cuyas declaraciones ya hemos leído antes, sintetizó muy bien todo lo que se había vivido en Minneapolis ese día diciendo: “Es sencillamente la energía que tiene ella. Utiliza muchas declaraciones cortas, pero habló sobre el poder que tenemos las mujeres y las mujeres que dirigen el movimiento conservador”.

En definitiva, que tanto Bachmann como Palin demostraron una extraordinaria habilidad en hacer comprensible su mensaje de que sólo mediante unas victorias republicanas en 2010 y en 2012 se podrá reparar todo el daño que están causando la Casa Blanca y el Congreso a la economía y la seguridad de Estados Unidos. Y ello será así gracias no al Partido Republicano, que está cada día más cogido a contrapié, sino gracias a muchos líderes como ellas dos: líderes conservadores, conscientes de sus valores, dispuestos a defenderlos contra viento y marea, con el marchamo del anti-establishment marcado en ellos, populistas y respaldados por el movimiento Tea Party. Si las cosas van bien, el próximo mes de noviembre podremos celebrar la aparición de docenas de Palin y Bachmann que se dirigirán a Washington y provocarán el mayor relevo generacional en décadas, un relevo que no hay que entender exclusivamente en términos de edad sino de concepción de la actividad política, que ya no será una oportunidad para medrar y sí un compromiso con la comunidad al que hay que hacer honor. Muchos no lo quieren ver así todavía y se empeñan en que los del Tea Party no son más que una panda de descerebrados. Pues mala suerte. Noviembre les abrirá los ojos finalmente, pero entonces será demasiado tarde para ellos… afortunadamente para nosotros.

Y para despedirnos, ¿qué mejor que esta foto de Sarah Palin sonriendo satisfecha de saber que cuenta con el amor de tantos y tantos de sus compatriotas? Y con el nuestro también. Que Dios te bendiga, Sarah.

Y como quiera que la anfitriona era Michele Bachmann, justo es que la última foto sea una suya, ¿verdad? Que Dios bendiga a Michele también.

Y como colofón, para aquellos de ustedes que no hayan tenido bastante todavía, les dejo con este enlace (al menos mientras se arregla Palin TV, que está fuera de servicio temporalmente) que les permitirá ver el video de las intervenciones de Tim Pawlenty, Michele Bachmann y Sarah Palin.  Disfrútenlo como lo he disfrutado yo. ¡Ah, qué envidia me dan los estadounidenses! Ellos tienen a Sarah y nosotros no.


MÁS SARAH PALIN EN TELEVISIÓN: SARAH PALIN’S ALASKA

08/04/2010

 

La respuesta que ha tenido mi anterior entrada sobre el debut de nuestra querida Sarah Palin en televisión como presentadora del programa Real American Stories no ha podido ser más satisfactorio. Realmente es un placer el comprobar que cada vez hay más gente inteligente que lee estas líneas y que no sólo eso, sino que además se toma la molestia de escribir algún comentario. Siempre he pensado que lo que hace realmente bueno a un blog son sus comentaristas y que, en realidad, la función del bloguista es la de ofrecer un punto de partida para la discusión sensata y serena. Tal y como les digo, ese objetivo se cumplió con creces en mi anterior entrada. No sólo por la cantidad de comentarios que tuvo, sino también por su calidad: todos ellos llenos de sabiduría y sentido común. Es por ello que no podía menos que dedicarles este editorial a ustedes para darles las gracias. Y aunque estoy hablando de los comentaristas porque son los únicos de quienes me consta su existencia fuera de las frías estadísticas que no dan nombre ni permiten individualizar a nadie, no quisiera que mis demás lectores (los lurkers, los que leen pero no escriben comentarios) se sientan preteridos. Antes al contrario, a ellos también les agradezco en el alma su fidelidad y su interés y que sepan que todos ellos son muy bienvenidos en este pequeño blog que nació como mera curiosidad y que poco a poco, una vez cumplido su primer año de vida, empieza a despuntar y a prometer un futuro de lo más excitante gracias, en primer lugar a Sarah Palin, y luego, a todos ustedes. Por todo ello, ¡gracias a todos de nuevo! Que Dios les bendiga.

Interesante foto que me mandó Santi hace tiempo y que no encontraba nunca ocasión de poner: un palinista tan palinista que no pudo resistirse a poner la foto de Sarah en el balcón de su casa. ¡Pues qué buena idea! Otro de mis lectores me comentó que se iba a hacer una camiseta con una foto de Sarah para el verano. ¡Otra buena idea! De hecho, me parece tan buena que ya estoy buscando una foto suya bien buena para hacerme yo una camiseta también y así poder escandalizar a los progres este verano en la playa. Y que conste que si no he puesto todavía una foto de Sarah en el balcón es porque no tengo (balcón quiero decir).

El proyecto de Sarah de ejercer como presentadora del programa Real American Stories es un proyecto que viene de cuando se anunció que fichaba por Fox News Channel para participar como comentarista política en aquellos de sus programas que la invitasen. Entonces lo de Real American Stories pasó algo desapercibido porque lo que realmente todos queríamos ver era a Sarah zurrando la badana a los demócratas en la tele y no ha sido hasta ahora que se ha estrenado el primer programa que hemos caído en la cuenta de que Sarah también lo hace muy bien como presentadora (descarten por completo cualquier opinión que hayan podido leer ustedes en los medios de comunicación esos que tan “justamente” la han tratado siempre). Y es que no se olviden ustedes que Sarah estudió Periodismo en la Universidad y en su especialidad de Medios de Comunicación además y que su primer trabajo serio en la vida fue como periodista de deportes en una cadena de televisión de Alaska.

Fue algo más tarde y con ocasión de su aparición en el programa de Jay Leno cuando nos enteramos de la existencia de otra oferta televisiva para ella. En este caso, no era Fox News Channel quien se la hacía sino el productor Mark Burnett, uno de los más exitosos en el mundo del espectáculo, quien le había propuesto ser la presentadora de una serie de televisión dedicada a Alaska.

La idea era una serie de ocho programas en los cuales Sarah Palin y su familia descubrieran a los espectadores de todo el mundo la belleza de Alaska y su rica diversidad. Fue aprovechando su presencia en Los Angeles para rodar el programa con Leno cuando ella y Burnett sondearon a las cuatro grandes cadenas de televisión (que por antipalinistas todas ellas se han ganado el derecho a no ser mencionadas ni de pasada en este blog) a ver si les interesaba. Sin embargo, el hecho de que se tratase de una serie sobre la Naturaleza y de que no hubiera sexo, drogas ni violencia por ningún lado, que es lo que realmente les gusta a esos tipos, les movió a rechazarlo finalmente, lo que dejó el campo libre a Palin y Burnett para lanzarse a buscar comprador entre las cadenas de televisión por cable, más proclives a considerar su idea.

En principio, fueron A&E y Discovery Networks las que mostraron mayor interés por hacerse con el programa, descrito como un “documental en forma de viaje en el cual la antigua candidata a la vicepresidencia ofrece a los espectadores una visión íntima de su estado de Alaska” y cuyo título sería Sarah Palin’s Alaska (La Alaska de Sarah Palin). Pronto aparecieron los primeros rumores malintencionados pretendiendo que iba a tratarse de un reality show en el peor sentido del término y fue el propio Burnett quien los cortó de raíz declarando a la prensa que “lo que no es es un reality show en el que se la siga constantemente, viéndola levantarse por la mañana, o sobre su familia y toda esa basura salaz”. Y es que su pretensión es la de hacer una serie al estilo de la aclamada Planet Earth (Planeta Tierra) (que se ha visto incluso en España), en la cual Sarah Palin nos lleve a todos de visita a un barco pesquero o a una mina de oro incluso. “Se trata de estar y experimentar el gran encanto y belleza de Alaska con Sarah Palin”, añadió Burnett.

Y es que recordemos que Alaska es uno de los parajes más bellos de la Tierra y que aún sin Sarah Palin en el programa, la visión de los múltiples personajes, tradiciones y maravillas que encierra bien se merece un programa de televisión. De hecho, pronto hubo comentarios entre los entendidos en la materia en el sentido de que no tardaría en cerrarse un trato porque el proyecto era perfectamente viable y, lo que es mejor, muy rentable para la cadena que lo consiguiera finalmente.

Por fin, se resolvió la duda y fue Discovery Networks quien se hizo con los derechos de emisión de la serie. Se rumoreó que Sarah Palin iba a cobrar algo más de un millón de dólares por programa lo cual a mí me trae sin cuidado porque no es asunto mío. Ya quisiera yo poder cobrar algún euro por mis colaboraciones (que sepan que no cobro de ningún sitio), pero como que no es posible porque somos todos pobres, tan contentos. En principio, está prevista una presentación del proyecto en New York este 8 de abril, contando con la asistencia de Sarah Palin, lo cual me cogerá con esta entrada publicada, pero como quiera que no está plenamente confirmada, si se produjera finalmente y hubiera novedades con respecto a lo que aquí les estoy contando, les daré cumplida cuenta, pero ya les digo que no creo que suceda.

Por cierto, que no es la primera vez que Sarah Palin y Discovery unen sus fuerzas porque me he enterado de que ya en 2008, antes de su aventura con McCain, Sarah hizo una breve aparición en otro documental de la cadena titulado Toughest Race on Earth: Iditarod (La carrera más dura del mundo: Iditarod), sobre la carrera de trineos tirados por perros llamada precisamente así: la Iditarod Trail.

En cuanto a las opiniones que provocó la noticia, la más acertada es la del estratega republicano Ron Bonjean que dijo:

Esto es inteligente. El programa podría crear una completa nueva audiencia para la Sra. Palin. La gente la conocerá a través de algo que tiene poco que ver con la política y que puede efectivamente introducirla en un tipo diferente de electorado.

A lo que añadió también:

Sarah Palin tiene la aprobación del Tea Party y de muchos conservadores como ella. El proyecto podría realmente ampliar su base.

Por su parte, el feliz productor y padre de la criatura, Mark Burnett declaró:

Dada su dinámica personalidad que ha cautivado a millones, no puedo imaginarme a nadie más fascinante que Sarah Palin para contar la historia de Alaska. Estoy entusiasmado de reunirme con Discovery en este proyecto que pone en contacto a una de las más fascinantes figuras de nuestro tiempo con uno de los más gloriosos lugares de la Tierra.

En cuanto a Discovery, su director general, Peter Liguori, también estaba de lo más contento:

Discovery está excitado ante la perspectiva de ayudar a Sarah Palin a contar la historia de Alaska y por contar con una gran realizador de documentales como Mark Burnett ayudando a revelar la poderosa belleza de Alaska como nunca antes ha sido filmada y narrada por una de sus hijas más orgullosas.

Y ya por fin, la opinión de la propia Sarah Palin, quien declaró:

Nuestra familia disfruta de los programas de Discovery. Estoy deseando empezar a trabajar con Mark para llevar la majestuosidad y la belleza de Alaska a todos los estadounidenses.

La serie se emitirá en la cadena TLC, una filial de Discovery Networks. Recordemos que Discovery es la compañía número uno del mundo en el campo de la no-ficción contando con hasta 1.500 millones de subscriptores en más de 180 países. TLC es una de sus filiales cuya señal llega a más de 99 millones de hogares sólo en Estados Unidos.

Con estas perspectivas y con la seguridad de que Sarah y su familia harán un excelente papel, ¿quién puede tener dudas de que estamos ante un nuevo éxito de audiencia suyo? Por supuesto, los de los medios de comunicación dirán todo lo que quieran, pero los datos son los datos y si a ellos no les gustan los Palin, pues cada vez son menos los afectados de palinofobia, pero aún existen y la lástima es que se trata de una enfermedad que no tiene remedio y que se va agravando con el tiempo. ¡Pobres! Si en el fondo me dan pena.

Hasta aquí la entrada de hoy, una entrada muy ligera y en la que he tratado un tema que se me quedó en el tintero (¿o debería decir más bien en el teclado?) mientras preparaba la anterior y que me daba rabia no tratar. Pero no se preocupen porque ya estoy preparando la que espero que sea una de las mejores entradas de las últimas semanas: la crónica de lo que fue el rally que celebraron juntas el miércoles pasado en Minneapolis (Minnesota) Sarah Palin y Michele Bachmann con la compañía de Sean Hannity. De verdad que fue espectacular y que aún tengo la piel de gallina. Si a este lado del Atlántico me pongo como me pongo viendo a Sarah Palin a través de una pantalla de ordenador, imagínense lo que sería verla en vivo y en directo asistiendo a un rally al más puro estilo estadounidense. No quiero ni pensarlo. Por mi parte, confío en tenerlo todo listo para el domingo que viene. Mientras tanto, les dejo con la miel en los labios y el título ya pensado: “Palin y Bachmann en Minneapolis: ¡Chúpate ésa, so progre!”.


REAL AMERICAN STORIES: VALOR, SARAH PALIN Y UN TONTAINA QUE PASABA POR AHÍ

06/04/2010

 

Todos estamos de acuerdo en dos cosas: la primera, que Sarah Palin es lista, muy lista; y la segunda, que tiene un plan. Ahora bien, si el objetivo final de ese plan es convertirse en la próxima presidente de Estados Unidos, eso no lo saben nadie más que ella y Todd, pero todo parece indicar que por ahí van los tiros. Una parte esencial de ese plan consiste, sin duda alguna, en convertirse en la voz de referencia del conservadurismo estadounidense, un puesto que está vacante desde la marcha de Ronald Reagan. Pero para lograr esa consideración, no todo debe basarse exclusivamente en política y más política. De hecho, hacerlo así sería contraproducente porque como bien nos recuerda Russell Kirk, el conservadurismo no es una ideología, sino más bien la antiideología y, como el movimiento, es algo que se demuestra andando (metáfora que me gusta especialmente porque los progres, obtusos como son ellos, además de estar emperrados en que el conservadurismo es inmovilista, serán incapaces de comprenderla). Así pues, un conservador es conservador y no simplemente vota conservador. Y eso es lo que Sarah Palin está haciendo: demostrarnos que es conservadora. Ya nos lo demostró primero con su autobiografía, Going Rogue, la sencilla historia de una mujer que vive según sus principios, y ahora con sus apariciones en televisión como presentadora (host que dicen allí) de un programa que no tiene nada de política dentro y sí, en cambio, mucho de humanidad.

Sarah rodando el anuncio promocional de su nuevo programa: Real American Stories (puede verlo aquí). Uno podría hacer una distinción entre Sarah y Palin; Sarah, la mujer, y Palin, la política. Pues bien, en esta entrada vamos a repasar esa nueva faceta suya que ha empezado a mostrar a sus compatriotas: Sarah, la mujer de Alaska, feliz esposa y madre de cinco hijos, que aún rinde homenaje al valor, el esfuerzo y el afán de superación, precisamente las tres virtudes que más hicieron para convertir Estados Unidos en la nación más próspera de la historia de la Humanidad. La otra, Palin, la política, martillo de demócratas y republicanos indignos, de momento queda aparcada hasta la próxima ocasión en que tengamos el placer de tratar con ella (en confianza, me han dicho que desde lo de Searchlight, Harry Reid tiene pesadillas con ella cada noche).

Nota del autor: Ha salido publicada una nueva colaboración mía en Semanario Atlántico. Se titula: Vote Them Out! Los estadounidenses pasan cuentas a sus representantes. Confío en que sea de su agrado.

El nuevo programa de Sarah Palin: Real American Stories

Hace tiempo que esperábamos ver a Sarah Palin debutar en este programa que, recuerden, se anunció al mismo tiempo que se hizo pública su incorporación a Fox News Channel como comentarista política. Pues bien, el primer episodio se emitió en pasado jueves 1 de abril a las 22.00 h (hora de la Costa Este), en pleno prime time que dicen los entendidos, en lugar del habitual programa de Greta Van Susteren, On The Record (para los mal pensados, no hay ningún rencor por parte de ésta hacia Sarah por haberla desplazado, ¿eh?), volviéndose a emitir el domingo siguiente 4 de abril a las 21.00 h (hora de la Costa Este). De hecho, el comunicado oficial de Fox News Channel al respecto hecho público días antes del estreno decía lo siguiente (ver la nota original aquí):

Fox News Channel (FNC) ofrecerá el primer episodio de una nueva serie, Real American Stories (Auténticas Historias Americanas) el jueves 1 de abril a las 10:00 PM/ET.

Presentado por Sarah Palin, Real American Stories mostrará historias reales de superación de la adversidad por todo el territorio estadounidense. El episodio inicial se centrará en una sucesión de tales historias, incluyendo la de un marine condecorado con la Medalla de Honor que dio su vida para salvar a sus camaradas. Además, en el especial aparece un adinerado corredor de Bolsa que va a donar la mayor parte de su fortuna a los estudiantes sin recursos de forma que puedan ir a la Universidad.

En el programa también aparecerá el cantante country Toby Keith, que explicará la inspiración que subyace detrás de su canción: “Courtesy of the Red, White and Blue” (Por cortesía de la roja, blanca y azul). Adicionalmente, el rapero y actor LL Cool J y el antiguo presidente y director general de General Electric, Jack Welch, hablarán ambos acerca de su éxito en este país en un apartado titulado: “In Their Own Words” (En sus propias palabras).

El programa se emitirá también el domingo 4 de abril a las 9:00 PM/ET.

Pero es que no fue únicamente Fox News Channel quien anunció el programa; Sarah también lo hizo y, cómo no, fue a través de una nota en su página de Facebook (ver la nota original aquí):

Real American Stories
1 de abril de 2010

¡Estados Unidos es excepcional! Y no son sus políticos los que lo hacen así; son sus ciudadanos normales y los valores que los estadounidenses conservan con tanto cariño. Durante esta semana especial tomémonos un tiempo para honrar a algunos ciudadanos excepcionales que puede que se sientan normales, pero que aprovechando las oportunidades que se les ofrecieron, realizaron algunas cosas extraordinarias e hicieron de este mundo un sitio mejore. “Real American Stories” resalta a algunas buenas personas que ayudan a elevar la moral de Estados Unidos. Disfruten de estas historias en lo que sirven para inspirarnos a todos a mirar más allá de nosotros mismos y esforzarnos para contribuir a este gran y bendito país.

Presentaré “Real American Stories” esta noche en Fox News Channel. El programa empieza a las 10 PM hora del Este, 9 PM hora del Centro, 8 PM hora del Medio Oeste, 7 PM hora del Pacífico y 6 PM hora de Alaska.

Sarah Palin

Sin embargo, no podía ser que todo fuera bien y que no saliera ningún idiota a tocar las narices. En este caso, el idiota de turno fue el rapero y actor LL Cool J, quien tan pronto como se publicó el comunicado de Fox News Channel que ya hemos visto más arriba, publicó un mensaje en su cuenta de Twitter protestando airadamente porque se le asociara con alguien como Sarah Palin (evidentemente estaba angustiado por si acaso eso significaba que la Casa Blanca le iba a declarar persona non grata). En concreto, el dichoso mensaje decía (ver el original aquí):

Fox ha rescatado una vieja entrevista que concedí en 2008 a algún otro & está tergiversando ante el público para promover el show de Sarah Palin. GUAU.

Sin duda, además del susto que tenía el tipo ese de que alguien pudiera pensar que él es partidario de Sarah Palin, la intención era hacerse algo de publicidad buscándole tres pies al gato. Afortunadamente, los bloguistas pro-Palin de Estados Unidos pronto se pusieron manos a la obra para devolver al rapero a su sitio y a fe que lo consiguieron. Primero, porque el comunicado oficial de Fox News Channel deja más que claro que no se trata de una entrevista hecha por Sarah Palin al rapero de marras, sino de un apartado semi-independiente del programa (con título propio y todo: “In Their Own Words”) en la que tanto él como otra persona, Jack Welch, hablarán sobre sus propias historias personales. Por si acaso, les repito la cita (las negritas son mías):

(…) Adicionalmente, el rapero y actor LL Cool J y el antiguo presidente y director general de General Electric, Jack Welch, hablarán ambos acerca de su éxito en este país en un apartado titulado: “In Their Own Words”.

Por lo que se refiere a las alegaciones hechas por el rapero, decir que es difícil, sino imposible, mentir tantas veces en tan poco espacio y si no me creen, juzguen ustedes mismos:

  • Fox ha rescatado una vieja entrevista…”: Sí, una suya y otra de Jack Welch y de ninguna manera se pretende en el comunicado hecho por la cadena que sean entrevistas recientes y mucho menos hechas por Sarah Palin. Lo único que se dice al respecto es que se incluirán en su programa, pero aparte, en una sección que hasta tiene su propio título.
  • … que concedí en 2008 a algún otro…”: La entrevista la concedió en 2008, ciertamente, y sí que se la concedió a Fox dado que esa entrevista apareció en su momento en un sitio web (ver la noticia aquí) que estos empezaron a publicar en julio de 2008 y que trataba sobre el mismo tema que el programa de Sarah: Real American Stories (ver la entrevista aquí)
  • … & está tergiversándola ante el público…”: Fox nunca ha pretendido que Sarah Palin haya entrevistado a LL Cool J y si algún otro medio de comunicación ha dicho que sí eso es problema de ellos y no de Fox. Por el video promocional del programa, no se podía saber con certeza si Sarah simplemente se iba a ocupar de introducir y dar paso a los diferentes segmentos del programa o participaría más activamente en él, por ejemplo, entrevistando a Toby Keith.
  • … para promover el show de Sarah Palin. GUAU”: Decirle simplemente al rapero ese que si se cree que Sarah Palin necesita de un tipo como él para promocionar su programa es que tiene más humos que una locomotora de película del Oeste. Y es que él no está anunciado siquiera como protagonista del programa, sino que es un mero relleno y, de hecho, ni siquiera aparece dentro del programa en sí, sino en un apartado secundario de éste. Además, dado el tipo de personas que seguimos a Sarah, no es precisamente la historia de un rapero la que más nos atrae; la de un marine sí, pero la de un rapero…

De cualquier forma, poco duró la controversia porque inmediatamente Fox News Channel hizo público otro comunicado digamos que dando satisfacción al rapero que tan indignado se mostraba por salir en el mismo programa que Sarah (ver el original aquí):

Fox News emite la siguiente declaración sobre LL Cool J.

Real American Stories muestra instructivas historias sobre superación de la adversidad y creemos que la entrevista del Sr. Smith [verdadero apellido del rapero] cumple con ese criterio. Sin embargo, tal y como parece que el Sr. Smith no quiere ser asociado con un programa que podría servir de inspiración a otros, vamos a eliminar su entrevista del especial y desearle lo mejor en su recién inaugurada carrera como actor.

Y como no podía ser menos, ante el fracaso de su maniobra publicitaria, el rapero rápidamente arrió velas y publicó un comunicado a su vez diciendo (ver el original aquí):

Esta declaración [se refiere a su mensaje de Twitter, el que originó toda la polémica] no es un reflejo de los sentimientos que LL tiene hacia Fox News o la Sra. Palin, a quien nunca ha conocido, sino más bien una aclaración de lo que se ha visto publicado en los medios de comunicación.

Concluida pues la ridícula disputa, a lo que importa. El programa en sí fue bueno y muestra a Sarah Palin en un contexto que no es el habitual suyo, el de la política. Ni una palabra de política en todo el programa (o al menos, no directamente). Sólo personas de carne y hueso en situaciones extraordinarias y que supieron responder a esa situación:

El programa, de una hora de duración y que se emitirá cuatro veces al año, al final de cada trimestre, comienza con Sarah dirigiéndose directamente a los espectadores, tal y como se espera, y explicándoles lo que van a ver: “Heroísmo, coraje, generosidad, espíritu de lucha – estas son las cosas que unen a todos los estadounidenses” y prometiéndoles que el programa “reafirmaría nuestro espíritu pionero y nuestra inigualable generosidad, aquí y en todo el mundo “.

La primera historia que se trata es la de George Weiss, fundador del programa “Say Yes” que está permitiendo a muchachos de todo el país el poder ir a la Universidad. La segunda es la del marine que falleció salvando a sus camaradas, tal y como aparece en el libro The Gift of Valor, y la tercera es la de Cole Massie, un joven con parálisis cerebral que llegó a andar por amor a su perro, Elia.

Sarah es la narradora de todas las historias y al terminar la historia tiene una pequeña charla con el protagonista o alguien relacionado con él. En este primer programa, Sarah charló brevemente con el responsable del programa “Say Yes” en Harlem. En cuanto a Cole Massey, él, su familia y el perro estuvieron presentes en el programa para charlar con Sarah sobre lo que es la vida de alguien con una discapacidad tan seria como la suya.

Por lo que dicen los que saben sobre esto, Sarah estuvo muy bien y el formato del programa se adapta como un guante a sus posibilidades. Por supuesto, fue el primer programa y aún se le notó una cierta torpeza en la entrevista en el estudio, pero nada que un poco de práctica no logre corregir. Su dominio de la cámara y su sola presencia, cautivadora siempre, permiten augurar un gran éxito a su aventura televisiva. Y si además se trata de un programa que resalta el coraje, el espíritu de sacrificio y los buenos sentimientos que siempre han sido la marca del estadounidense normal y que ahora parece que estén casi prohibidos en nombre del progresismo deshumanizador, mejor que mejor.

Y por si queda alguna duda, les dejo con la crítica de Chris Good en la revista The Atlantic, para que tengan la opinión de alguien mucho más cualificado que yo (puede ver el original aquí):

Sarah Palin, proveedora de americanismo y ánimos

Meses después de que comenzara su relación profesional con Fox, el show televisivo de Sarah Palin ya está aquí. Debutó en Fox News Channel el jueves por la noche.

En él, Palin narró las enternecedoras historias de estadounidenses reales, así como sus entrevistas.

Este programa y su formato son perfectos para Palin. ¿Por qué? Porque no tiene nada que ver con la política y mucho menos con la política gubernamental.

No, este es un programa sobre algo distinto completamente: historias personales, dramas inspiradores y la idea de Estados Unidos – es decir, de unos Estados Unidos corrientes. La historia de Estados Unidos, la historia del sueño americano.

Y eso es fantástico para Palin. Ella no ha captado nunca a sus votantes con áridas recetas políticas. Palin capta votantes porque les proporciona una cierta idea de lo que significa tener sentido común, de qué valores deberían ser fomentados y deberían guiar el país.

El libro de Palin no era sobre políticos o sobre la política, era acerca de su historia personal y eso es lo que la gente quiere. Al final del día, una buena parte de toda la fascinación que rodea a Palin emerge de su dinamismo personal y de su encanto, sus cualidades apegadas al suelo que hacen eco en un segmento de votantes conservadores que comparten esos mismos valores.

A ese respecto, Palin tiene una oportunidad de traer a un segmento de votantes marginales, gente no siempre conectada al proceso político, dentro del número de sus partidarios. Ya vimos ese run-run alrededor de ella durante sus apariciones en la campaña electoral de 2008.

Existe un mercado mucho mayor para este tipo de programa porque la gente (creo) está más interesada en el “sueño americano” de lo que lo están en debatir sobre política energética. La gente está cansada de disputas; pero no se cansan de un continuo chorro de historias inspiradoras que refuercen sus concepciones de oportunidad y sacrificio y sobreponerse a la adversidad que son parte de su definición personal y de lo que Estados Unidos debería ser. Ése es el motivo por el cual programas como Extreme Makeover: Home Edition han funcionado tan bien.

Palin podría haber tenido un programa de tertulia política si lo hubiera querido, en TV o en la radio. En cambio, escogió el apelar a sus espectadores en un nivel diferente, un que parece ser más propio de ella.

Como resultado de todo ello, el programa de Sarah batió a todos sus competidores en la misma franja horaria, teniendo dos millones de espectadores. Por supuesto, los medios de comunicación habituales pusieron el grito en el cielo y la acusaron de ser aburrida y hasta de carecer de experiencia en el medio. Bueno, si siendo aburrida y careciendo de oficio logra el número uno en los índices de audiencia, ¿para qué va a querer cambiar? Estupideces de estúpidos resentidos sin remedio. ¡Si hubo uno que hasta le acusó de cobrar por su trabajo! Semejante majadería no merece siquiera un sarcasmo por mi parte. Como mucho, un pequeño gesto grosero realizado con uno de los dedos de mi mano. Ya saben ustedes a qué me refiero. Y perdonen la mala educación, pero a veces no me puedo controlar. ¡Ah, y ahí va otra foto de Sarah para que rabien los amargados esos!

Por cierto, el rapero ese de las narices no salió. Ni falta que hacía. ¿Alguien lo echó de menos quizás?

Hasta la próxima entrada.


SEARCHLIGHT (NEVADA): HOGAR DE HARRY REID Y… ¡TERRITORIO PALIN!

03/04/2010

 

Searchlight es una pequeña población de 34 km2 situada en Nevada, a unos 90 km al sur de Las Vegas, y que, según el censo de 2000, el último disponible, contaba por aquel entonces con 576 habitantes agrupados en 315 hogares y 136 familias, lo que da una densidad de 17 personas por km2 (ahora parece que ronda los 800 habitantes). Más conocida por ser la localidad natal de Harry Reid, el líder de la mayoría demócrata en el Senado, Searchlight fue fundada en 1897 por un buscador de oro llamado George Colton, quien fue el primero en lograr dar con una veta del precioso metal. Aquello provocó la consabida estampida de gente ansiosa por repetir su hazaña y Searchlight no tardó en tener más habitantes, hasta 1.500, que la propia Las Vegas (entonces una pequeña población también; lo de los casinos vino mucho después). Hacia 1917, empezó a disminuir la cantidad de oro que se obtenía y con ello la población fue menguando hasta llegar a unos meros 50 habitantes. Sólo la construcción de una presa cerca, la Hoover Dam, evitó que Searchlight terminara convirtiéndose en una ciudad fantasma como hay tantas en el Oeste. La última mina de oro cerró en 1953 y si no fuera por Reid, nadie habría oído hablar de Searchlight, un lugar del cual él mismo recuerda que, durante su juventud (nació en 1939), tenía 13 burdeles pero ninguna iglesia. O sea, una especie de No Name City. (¿Recuerdan la película “Paint your wagon”, dirigida por Joshua Logan y protagonizada por Lee Marvin, Clint Eastwood y Jean Seberg? Aquí la titularon como “La leyenda de la ciudad sin nombre”).

Una vista de Searchlight. Pequeña, polvorienta y sobre todo pecadora, ja, ja, ja. ¡Pues claro que Reid es demócrata! ¿Qué otra cosa se puede ser en una ciudad como ésa? Pues anda que no le tiene que hacer poca gracia al bicho ese que a partir de ahora su población natal sea recordada sobre todo por el espectacular rally que el movimiento Tea Party celebró recientemente allí y en el que Sarah Palin fue la invitada de excepción. Una jugada genial por parte de los del Tea Party ciertamente. Chapeau por ellos.

Sobre el Tea Party Express

La historia del berrinche de Harry Reid comenzó cuando los del Tea Party decidieron que nada mejor que dar la salida a su Tea Party Express III, una caravana de tres autocares (pintados de azul, rojo y blanco en honor a la bandera estadounidense) que va a recorrer 44 ciudades de 23 estados diferentes en los próximos 20 días para convocar a la mayor cantidad posible de gente a una nueva “Marcha sobre Washington” que tendrá lugar el próximo 15 de abril, que hacerlo desde Searchlight, el pueblo de Reid, como demostración del “especial cariño” que sienten todos ellos hacia él, el más fiel lacayo de su amo, el presidente de Estados Unidos.

El Tea Party Express, tal y como indica el ordinal III, no es una invención de hoy mismo, sino que ya fue utilizado como medio de comunicación el año pasado, cuando el primero de ellos recorrió 33 ciudades entre el 28 de agosto y el 12 de septiembre, terminando en Washington, DC, convocando a los estadounidenses a manifestarse allí ese día para oponerse “al gasto fuera de control, los crecientes impuestos, los rescates y el crecimiento del tamaño y el poder del gobierno”, protesta que se centró en el entonces proyecto de reforma de la Sanidad. El segundo, recorrió 38 ciudades entre el 25 de octubre y el 11 de noviembre, terminando en Orlando (Florida), para denunciar, al igual que el Tea Party Express III, “a algunos de los peores culpables del Congreso que han votado a favor de mayor gasto, mayores impuestos y la intervención del gobierno en las vidas de las familias estadounidenses y sus negocios. Estos miembros del Congreso han violado la libertad de los individuos de esta gran nación y es hora de decir: ¡Ya basta!”.

¡Nos vemos en Searchlight!

Fue el pasado sábado 27 de marzo cuando iba a celebrarse la partida del Tea Party Express III desde Searchlight. Para ello, el movimiento Tea Party había preparado un rally al que iban a acudir muchos invitados, entre los que destacaban especialmente Sarah Palin, el bloguista Andrew Breitbart  y el famoso Joe el Fontanero, así como la comentarista política Ann Coulter que intervino en un pre-rally previo celebrado en Henderson (Nevada).

En principio, la organización esperaba a varios miles de personas, lo que ya hubiera sido una hazaña dado que se trata de un lugar en pleno desierto, lejos de todas partes y al que sólo se podía acceder en vehículo particular y aún eso después de un largo trayecto. Sin embargo, esas previsiones se vieron pronto descartadas cuando la autopista  que lleva a la población, la Highway 95, empezó a verse saturada de vehículos, provocando un monumental atasco de más de ocho kilómetros en ambos sentidos, según iba llegando más y más gente que, rápidamente, dejaba sus vehículos y se dirigía a pie hacia el sitio donde iba a tener lugar el rally, llevando con ellos sus propias sillas y, por supuesto, pancartas y banderas de Estados Unidos, protegiéndose como podían del viento y del polvo típicos del desierto de Nevada, haciendo de la cita en Searchlight lo que algunos han bautizado ya como un “Woodstock conservador”, un Woodstock que, en palabras de Mark Williams, director del Tea Party Express III, “se puede recordar”.

El rally estaba anunciado a las 12.00 h y la intervención de Sarah Palin iba a ser sobre las 13.00 h y hacía esa hora se estimaba que unas 8.000 personas habían acudido a la cita, según la policía estatal. En cambio, según los organizadores, citando sus propias estimaciones y las de la empresa de seguridad que habían contratado, daba una cifra de entre 10.000 y 30.000 asistentes, lo que parece más plausible teniendo en cuenta que la gente estuvo yendo y viniendo a lo largo de todo el día.

Foto de la autopista, la Highway 95, en dirección a Searchlight.

Foto de la multitud congregada ante el pequeño escenario rojo que se ve en el ángulo superior izquierdo.

Otra imagen de la multitud.

El discurso de Sarah Palin

Por supuesto, la intervención que todos deseaban escuchar era la de Sarah Palin. Así, cuando Sarah subió al pequeño escenario dispuesto por el Tea Party para la ocasión, teniendo que sostenerse ella misma el micrófono y luchando porque el viento no se llevase sus notas, la multitud rugió entusiasmada, sabedora de que allí delante estaba “una de nosotros” y no “una de ellos”. Y aunque no fue exactamente un discurso pues sólo duró veinte minutos, sí que fue lo bastante excitante como para que valiera la pena el haber ido hasta allí.

Sarah empezó fuerte diciendo que “no hay mejor lugar para dar la salida al Tea Party Express que el hogar de Harry Reid”, a la vez que animaba a los asistentes a luchar por “recuperar nuestro país”, algo que “van a empezar a hacer justo aquí en Nevada”. “Washington ha perdido la fe de la gente a la que se supone que deben servir”, dijo también, además de recordar a la multitud que su mensaje a esos líderes que les han fallado tiene que ser “alto y claro”. Acto seguido, Sarah dirigió su atención al propio Reid, de quien dijo que va a tener que explicar muchas cosas (en referencia a su voto a favor de la reforma sanitaria) cuando vuelva a Searchlight para hacer campaña, además de acusarle de “jugarse nuestro futuro” y advertir que alguien tiene que decirle que “eso no es una partida” y que cuando Reid vuelva a Nevada será para “venderos un plan izquierdista”.

En referencia a otros demócratas, Sarah tiró contra los “tres grandes” del Partido Demócrata diciendo: “El gran gobierno, el gran déficit, la borrachera de gasto de Obama-Pelosi-Reid se ha terminado. ¡Estáis despedidos!”.

Palin en Searchlight. Elegante, sonriente y con muchas ganas de repartir leña a los demócratas, como debe ser.

Sin embargo, Sarah tuvo tiempo durante su intervención para responder a aquellos que durante estos últimos días la han acusado de ser una extremista que incita a sus partidarios a la violencia a raíz de aquel mapa que publicó en una de sus notas en Facebook en el que señalaba veinte circunscripciones electorales cuyos representantes habían votado a favor de la reforma sanitaria a pesar de que sus electores estaban mayoritariamente en contra de ella. Según esos mismos chiflados, Sarah utilizó un punto de mira para señalar esas circunscripciones, con lo que eso puede llegar a suponer si alguien se lo toma al pie de la letra, aparte de que un mensaje suyo en Twitter abundaba en lo mismo al escribir: “Conservadores con sentido común & amantes de Estados Unidos: No nos retiramos. En cambio, ¡RECARGAMOS! Por favor, mirad mi página en Facebook”. Palin respondió pues que en absoluto estaba incitando a nadie a la violencia sino simplemente intentando que la gente se sintiera involucrada en las próximas elecciones. “No nos vamos a sentar y quedarnos callados”, repitió una vez más uno de sus lemas favoritos, así como que “la violencia no es la respuesta” y que “vuestras armas son vuestros votos”. “Cuando hablamos acerca de luchar por nuestro país, vamos a dejar ahora mismo las cosas claras sobre a qué nos estamos refiriendo. No estamos incitando a la violencia. No os dejéis embaucar por estas mentiras de los medios de comunicación partidistas sobre estadounidenses dispuestos a defender su libertad. No es más que un montón de basura que los medios de comunicación están tratando de endilgaros. No dejéis que distraigan vuestra atención del asunto”, dijo también. Y como demostración de que no tiene miedo en absoluto de señalar con el dedo a quien haga falta, se dirigió directamente hacia una de las cámaras de televisión que tomaban imágenes del acto y le dijo: “Pedimos algo de veracidad y justicia en vuestras crónicas”. ¡Toma castaña! No me extraña que la odien esos malvados.

Con respecto al dichoso mapa, señalar simplemente que el símbolo de la izquierda, el utilizado por Sarah en su nota, corresponde a un símbolo estándar utilizado desde siempre en topografía para marcar un punto concreto en un mapa. Y si alguien quiere ver un punto de mira en él, es que nunca en su vida ha visto un verdadero punto de mira.

De hecho, el único incidente que se vivió en Searchlight fue provocado precisamente por los partidarios de Reid, quienes tiraron huevos contra uno de los autocares del Tea Party Express unos pocos kilómetros antes de llegar al lugar del rally, aunque también hubo amenazas por parte de esas mismas personas contra el bloguista Andrew Breitbart cuando éste se acercaba al lugar, así como un huevo que fue lanzado contra él sin llegar a acertarle, con la desfachatez incluso de que fueron los propios agresores quienes llamaron a la policía para denunciar que el incidente había sido provocado por él.

Harry Reid en la cuerda floja

¿Por qué tanta irritación por parte de los partidarios de Harry Reid? ¿Acaso no estaba éste tan contento de que su pueblo fuera la sede de un rally del Tea Party? ¿Acaso no había declarado que “me siento feliz de que tanta gente venga a mi población natal de Searchlight y gaste su dinero allí, especialmente en estos tiempos tan duros económicamente hablando”? Tal vez no estuviera tan feliz, pues el mismo sábado, además de estas palabras hechas públicas por su comité de campaña, dijo también que “estas elecciones serán decididas por los habitantes de Nevada, no por gente de otros estados que aterrizan aquí por un solo día para celebrar un tea party”.

Pero es que muchos de los asistentes al rally eran de Nevada y muchos eran también antiguos votantes demócratas desencantados, algo que sabe muy bien Sarah, quien dijo en referencia a ellos durante su intervención:

Algunos de vosotros sois votantes republicanos registrados. Algunos de vosotros sois… lo que solíamos llamar “demócratas de Reagan”. Y algunos de vosotros sois como muchos de mis amigos y de mi familia, incluyendo a mi propio esposo, simplemente independientes, no registrados como votantes de ningún partido. Es la pura verdad, estadounidenses de sangre trabajadora”.

Y es que nunca hasta ahora se había encontrado Reid en una situación política tan vulnerable en un estado, el suyo de Nevada, políticamente moderado y nada dado al extremismo izquierdista del que ha hecho gala durante este primer año de mandato del nuevo presidente de Estados Unidos. Las últimas encuestas le dan un porcentaje de popularidad de sólo el 33%, mientras que su impopularidad crece hasta el 52%. “No creo que muchos votantes de Nevada estén disgustados conmigo. Creo que tenemos una situación económica que es muy difícil”, dijo Reid ante estas cifras en una reciente entrevista televisada. Y es cierto que la situación económica es mala, la segunda peor de todo Estados Unidos en lo que se refiere al desempleo, con un 13% de paro, sólo por detrás de Michigan.

¿Quién puede ser ése que descabalgue a Reid de su apreciado escaño en el Senado? En Nevada, las primarias republicanas no se decidirán hasta el 8 de junio y por lo que se refiere al Senado, la lista de candidatos a la nominación tiene una clara favorita: Sue Lowden, antigua senadora estatal y actual presidenta del Partido Republicano en Nevada. “Él [Reid] ha perdido el contacto con lo que está pasando aquí en Nevada. Todo se reduce a crear empleos. Pero su solución para ello es hundir al país más en el déficit – y cargarle con más impuestos – para endeudar a nuestros hijos y a nuestros nietos durante años y años”. Por cierto, que Lowden se ha declarado recientemente a principios de mes “una orgullosa miembro del movimiento Tea Party”, habiendo acudido por descontado a Searchlight, donde sin duda conoció a Sarah Palin si es que no la conocía ya.  Y debió ser divertido para ella porque ante el atasco que sufrieron (dos horas para recorrer los apenas noventa kilómetros que separan Searchlight de Las Vegas), a cada parada se bajaba de su autocar de campaña y aprovechaba para presentarse y conversar con los que iban en los coches de delante o detrás. Retail politics (política al por menor), lo llaman en Estados Unidos.

Una nueva imagen de Searchlight. ¿Ven los autocares? Los dos que se ven en primer término son los de Sue Lowden, candidata a senadora, y Jim Gibbons, el actual gobernador de Nevada, que se presenta a la reelección. Los dos que hay más al fondo son dos de los tres autocares del Tea Party Express.

Poca broma con el Tea Party

Por más que pretendan que no, está claro que a los demócratas les ha dado un ataque de nervios. El movimiento Tea Party es algo a lo que no estaban acostumbrados y no logran digerirlo. Ahí es nada, un movimiento espontáneo de ciudadanos que se opone a la politiquería a la que nos tienen habituados tanto demócratas como republicanos y que exige pasar cuentas a sus representantes y darles lo que se merecen (vulgo una patada en el culo) a los que han abusado de la confianza de sus electores no es algo que suceda todos los días. Ha hecho falta que Estados Unidos tenga un presidente socialista para que sucediera y tal vez sea eso lo único que a la larga podremos agradecerle, por más que a éste maldita la gracia que le va a hacer.

Los demócratas (y los republicanos del establishment también, no se crean) continúan considerando al Tea Party como una anomalía, pero eso es peligroso para ellos porque por el contrario los estadounidenses cada vez se sienten más cercanos al Tea Party y más alejados por el contrario de sus representantes. Así, una reciente encuesta de finales de marzo de Rasmussen Reports arroja los siguientes resultados:

  • El 52% cree que el movimiento Tea Party tiene una mejor comprensión de los problemas a los que se enfrenta Estados Unidos que el Congreso. Sólo el 30% opina lo contrario.
  • El 47% dice que sus propios puntos de vista están más cerca de los del movimiento Tea Party que de los del Congreso. Sólo el 26% dice lo contrario.
  • El 46% cree que el movimiento Tea Party es más ético que el Congreso. Sólo el 27% dice lo contrario.

La conclusión por parte de Scott Rasmussen, el presidente de Rasmussen Reports es que:

El hueco entre los estadounidenses que quieren gobernarse a sí mismos y los políticos que quieren gobernarles puede ser hoy tan grande como el hueco que se produjo entre las colonias y Gran Bretaña durante el siglo XVIII.

En esa situación, ¿qué puede ser más oportuno que un nuevo Boston Tea Party? Sin embargo, esta vez es más bien un US Tea Party. Mal hacen los demócratas despreciándoles y pretendiendo marcarles con la infamia del extremismo porque no es cierto y, antes al contrario, eso no hace más que irritar a más y más estadounidenses hartos ya de que les tomen el pelo.  De Searchlight a Washington, pues. Ya falta poco. Y será un día memorable, no hay duda. Recuerden bien la fecha: 15 de abril. Ojalá pudiéramos estar todos allí.

Para finalizar

Pues no se me ocurre mejor manera de terminar esta entrada que con las propias palabras de Sarah Palin. Corresponden a la nota que publicó en Facebook justo al día siguiente del rally, congratulándose del éxito que tuvo el acto. Y no es para menos porque hasta algún bloguista como Taylor Marsh, antigua partidaria del presidente, tuvo que reconocer que poca gente existe actualmente en el panorama político estadounidense capaz de reunir a 10.000 personas en medio del desierto para oírla hablar durante veinte escasos minutos (lea su entrada original aquí):

Pero dejando aparte el tamaño de la multitud, hay otra cuestión que hace a Sarah Palin completamente diferente porque la elite republicana nunca hubiera planeado un acto en Searchlight; ellos hubieran ido a Las Vegas donde la multitud pudiera asegurarse, fuera fácil de reunir y estuviera a cubierto. Sarah en Searchlight es la antítesis de esto y si ella puede de hecho arrastrar a multitudes como las que muestran las fotografías es una para el Libro de los Records porque sencillamente no hay otra política hoy que pueda arrastrar esta multitud a esa minúscula población.

Y éstas son las palabras de Sarah Palin en Facebook a las que me refería (ver la nota original aquí)

Searchlight alumbra el camino hacia Washington
Domingo, 28 de marzo de 2010

¡Gracias, estadounidenses del Tea Party! Un gran “pulgares arriba” para todos los asistentes, organizadores y voluntarios del inspirador rally Tea Party Express de ayer en Searchlight, Nevada. Echen un vistazo a estas fotos aéreas de ayer. Que asombrosa vista el ver a miles y miles de estadounidenses en medio del desierto reuniéndose libremente y haciendo oír sus voces. En la población natal de Harry Reid (mientras él tal vez esté dando la vuelta de honor por la aprobación de Obamacare), más de 10.000 preocupados ciudadanos se reunieron para decirle a él y a la speaker Pelosi que estamos listos para noviembre.

Estamos listos para una profunda transformación de Washington – no necesitamos su deseada “profunda transformación de Estados Unidos”.

El Tea Party Express ya rueda… ¡No puedo esperar a veros a todos en Boston el 14 de abril! [la última parada del Tea Party Express antes de llegar a Washington será en Boston el 14 de abril y Sarah será de nuevo una de las invitadas al rally que se celebrará entonces].

Sarah Palin

¡Que llegue noviembre ya! Yo tampoco puedo esperar más.


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